Los filtros de Leonorilla (MdlA)

Los filtros de Leonorilla

Un 14 de febrero, día de San Valentín, tras levantarse de una noche toledana, Felipe IV, de repente y muy misteriosamente quiso tener con su confesor, fray Antonio de Sotomayor, una conferencia de la mayor reserva. La Corte se puso patas arriba, pues no era normal que el rey pidiera consejo espiritual sin hablar antes con el conde-duque de Olivares, su válido. Así que todos eran conscientes de que el caso era grave ¡y bien grave que lo era!

Ya, por varias ocasiones, el monarca había sido víctima fuera de varios accidentes y había sentido síntomas muy graves; encendido por fiebres altas, padeciendo una inexpugnable sed, sacándolo de tino, y engendrando una perpetua risa fuera de razón y propósito, con cierto movimiento espasmoso y convulsiones en todo el cuerpo.

Pronto en la Corte y en los mentideros de la villa de Madrid, fuente de ingenio, novedad y maledicencia, lugar donde nada escapaba a las lenguas que de todo conocían, y a sabiendas de que cualquier noticia, rumor o embuste allí lanzado, rodaba como una bola de nieve hasta multiplicarse por mil, comenzaba a correr y propagarse el rumor que el rey Felipe IV había sido envenenado por algún hermético contubernio. Pero, ¿qué hay de cierto en todo ello?, ¿quién o quiénes son los culpables de tamaña osadía?, ¿han logrado su cometido o todo ha sido fruto de la superchería del monarca?

Nota: Este Enigma aparece como el número 4 del playset Madrid de los Austrias para el Club de los Martes. No está liberado para descarga gratuita.

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