Berto T. Moron y Olivier Perot eran dos ac√©rrimos enemigos que se conoc√≠an desde hace a√Īos. Uno era fil√≥sofo primitivista, el otro tecnocient√≠fico. Dos especialistas en sus campos de conocimiento, con dos posturas claramente enfrentadas. Tanto que era habitual verles enfrentados como tertulianos en diferentes programas de televisi√≥n. Dos arcontes que hab√≠an quedado (ahora se sabe que en secreto) una noche de agosto para beber, charlar, debatir y disfrutar de una buena cena en soledad.

Al mediod√≠a del lunes 4 de agosto, en el jard√≠n de su residencia en las Torres Kennedy, las autoridades levantaban sus cad√°veres dispuestos alrededor de la mesa. ‚ÄúUno estaba sentado en una silla, mientras que el otro estaba tendido en el suelo. Sus cuerpos no mostraban ning√ļn signo aparente de agresi√≥n o violencia. Parec√≠a que hubieran muerto de manera simult√°nea, cuenta a Noticias Ins√≥litas el juez R√©mi Vuitton.

¬ŅQu√© es lo que ha ocurrido? ¬ŅQu√© los ha reunido? ¬ŅSobre qu√© tema estaban debatiendo? ¬ŅTiene que ver algo esa cita secreta con sus muertes? ¬ŅHa sido otro desafortunado error de selecci√≥n?

Un Enigma para Distopia (anteriormente Eugenesia).