El Almirante Flotante

El almirante flotante

En 1928 nace Detection Club, una elegante asociación de escritores de misterio con sede en Londres. Sus componentes se comprometían a mantenerse en el género y cumplir con una serie de condiciones, a saber, jugar limpio con el público, mediante tramas e investigaciones serias, sin resolución de casos por arte de magia, y con los colegas, no divulgando los argumentos en marcha y ayudando en cuestiones técnicas.

Tres años después, en 1931, 14 autores de esta peculiar asociación (Dorothy L. Sayers, G.K. Chesterton, Canon Victor L. Whitechurch, G.D.H., M. Cole, Hentry Wade, Agatha Christie, John Rhode, Milward Kennedy, Dorothy L. Sayers, Ronald A. Knox, Freeman Wills Crofts, Edgar Jepson, Clemence Dane, y Anthony Berkeley), se presentan un difícil reto: escribir la novela «El almirante flotante».

Todos parten de la misma base: descubrir la identidad del asesino del almirante Penistone que fue hallado flotando en un bote por el río Whyn. Para ello cada uno de los autores escribe un capítulo de la novela basándose en una posible solución imaginada por él, al mismo tiempo iba agregando nuevos datos al desarrollo de la trama para conocimiento de los autores que vendrán por detrás. Quien tenía que escribir el capítulo siguiente debía basarse en los hechos anteriores descritos y proponer él mismo su solución, desconociendo las precedentes (que no figuraban escritas), entregándola en un sobre cerrado que se abriría al final. La novela completa tiene como solución final la que dio el escritor del último capítulo, teniendo la complicada y ardua labor de compatibilizar en su solución todos los datos provenientes de las teorías anteriores.

Lo divertido y anecdótico de todo es que, al final del libro como apéndices figuran las distintas soluciones parciales que fueron dando cada uno de los autores. Extrañada ante estos resultados, Dorothy Sayers no pudo menos que decir en el prólogo de la novela: «Es entretenido y aleccionador observar el número asombroso de interpretaciones diferentes que pueden concebirse, para dar cuenta de los hechos más simples».

Comparte este artículo:

Deja un comentario