Caso Resuelto

Para resolver el caso, y ganar la partida, el detective de turno debe hacer público, concreto y preciso todos los entresijos e incógnitas que envuelven al enigma, y en particular debe localizar los cinco elementos fundamentales de la trama: el qué, el cómo, el porqué, el dónde y cuándo, y el quién. Esto significa que el anfitrión debe que ser puntillista hasta el extremo. Por ejemplo, si la víctima murió envenenada, el detective de sillón tiene que indicar con qué veneno y si fue un robo, se ha de saber lo robado; sino sólo sería una deducción parcialmente correcta, y faltaría información vital y trascendente para resolver el caso. La resolución debe ser perfecta, sin ambigüedades de ningún tipo y sin fisuras.

Cuando esto ocurra conseguirá embolsarse todas las libras del ‘bote’ que haya en ese momento en juego, y será nombrado detective de honor de ese caso, pasando a formar parte LIBRO DE HONOR Y GLORIA del Club de los Martes, con los demás ilustres y apreciados detectives honoríficos de enigmas anteriores, siendo además el próximo anfitrión del Club de los Martes en la siguiente reunión. Anota también en el libro el tiempo que tardó en resolver el enigma, y las libras que consiguió como recompensa.

Experiencia: Yo no soy partidario de repartir experiencia ni recompensar de alguna forma a los ganadores en este tipo de juegos, pero si así lo deseas puedes hacer, por ejemplo, que un detective cada 3 casos que haya resuelto favorablemente (o lo que consideres oportunos) pueda añadir un nuevo cliché a su cuaderno de campo. Tuya es siempre la última palabra.

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