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Temas - Collymore

He leído en elclubdante.com que Devir va a sacar The Crew en castellano. De momento, no he encontrado la noticia en ningún otro sitio

Se sabe cuándo lo tienen pensado sacar? Va a ser la misma edición que se presentó en Essen?

Últimamente me he encontrado con muchos comentarios "pseudo-despectivos" cuando se enteran que juego a juegos de mesa en solitario. Y yo me pregunto:

¿Cuando juegas a un videojuego no lo haces solo? No me cuentes milongas de que al otro lado hay un chino, un francés o un keniata. Yo solo veo a un tipo delante de la consola/pc

¿Cuándo haces un crucigrama o un sudoku estás con más gente?

¿Cuando estás viciado a una aplicación móvil hay más gente alrededor?

Los prejuicios mejor los dejamos a un lado. Permitamos a la gente disfrutar con su hobby como quiera.

¿No os parece que a veces parece que sólo hay una manera canónica de divertirse y el resto somos bichos raros?

en: 14 de Agosto de 2019, 02:54:40 3 KIOSKO / Reseñas escritas / Ghost Stories White Moon (reseña)

Aunque en un principio pueda parecer que la primera expansión para Ghost Stories emborrona el juego base, lo cierto es que lo mejora con creces y consigue minimizar su alto nivel de dificultad. Llevo ya jugadas cinco partidas en solitario controlando a los cuatro monjes. El balance no puede ser más positivo: derrota en la primera partida y victoria en las cuatro siguientes. Las dos últimas jugando en nivel Infierno, el más complicado del juego. 

Paso a reseñar algunos de los aspectos que más me han gustado:

- En el juego base cuando la cosa pintaba mal, a no ser que estuvieras a dos o tres fantasmas de llegar a Wu-Fen, remontar era prácticamente imposible. Aquí tienes la opción de "barrer" literalmente el tablero gracias a la barrera mística que conseguirás realizar tres o cuatro veces por partida. Con un poco de suerte es posible que te deshagas de una manita de fantasmas incluyendo aquel ser despreciable de nivel cuatro que tanta pupa te estaba haciendo. Además, la opción de parar el avance o los efectos de determinados fantasmas gracias al poder de Su-Ling te dará algo de respiro durante la partida
- Los familiares añaden al juego cierta carga temática y muchas posibilidades. Durante la partida podrás salvar (o no) a algunos de ellos de forma que, cuando consigues reunir a una familia completa tendrás una bonificación adicional. Algunas son realmente brutales. Si alguno de los familiares de una misma familia muere no sólo no podrás beneficiarte de esa ayuda que te otorga la familia sino que serás penalizado al instante. Esto dota de mucha más profundidad estratégica al juego ya que muchas veces obtendrás más rédito salvando a los habitantes del pueblo o moviendo a tus monjes para poder recolocar a estos aldeanos de forma mucho más eficiente entre las losetas
- La loseta de la escuela de Kun-Fu te permite no estar tan limitado en cuanto al posicionamiento de tus monjes en el tablero. En la edición base el jugador tendía a colocar a los monjes en el centro para que estos pudieran moverse a cualquier loseta cuando les llegara su turno. La escuela de Kun-Fu permite hacer un ataque "a distancia" a todos los fantasmas negros o de tu propio color pudiendo cargarte a varios de ellos de golpe.

Vamos ahora con los aspectos negativos:

- La nueva estrategia que plantea el juego prácticamente te obliga a utilizar siempre un lado del tablero de los taoístas en vez del otro para así beneficiarte siempre de la misma habilidad. Por ejemplo el monje rojo siempre optará por usar el lado Dance of the Twin Winds que le permite mover a otro monje en su turno. El monje amarillo, por su parte, tenderá a elegir (con más razón si cabe) la opción que le permite acumular taos...
- La reducción de la dificultad para mí es excesivo. Me gusta Ghost Stories por el reto que suponía y porque siempre necesitabas una dosis de suerte para ganar. En mi caso, no sé si hay alguna regla que me esté saltando o tengo que ir pensando en comprar boletos de lotería, pero me resultó bastante asequible. La última partida, de hecho, la superé jugando en el nivel más difícil, sin ninguna loseta encantada y con cada monje conservando dos o tres vidas. No fue un paseo, pero casi. La otra que jugué en Infierno sí que fue sufrida con una tirada salvadora en el tiempo de descuento que me llevó a la victoria

Una expansión que no siendo necesaria para disfrutar del juego le da un giro de tuerca altamente recomendable

¿Lo tenéis? ¿Lo habéis jugado? ¿Pensáis comprar la expansión? Ardo en deseos de leer vuestros comentarios

en: 10 de Julio de 2019, 20:36:46 4 KIOSKO / Sesiones de juego / Partida memorable al Ghost Stories

Érase una vez, en la típica quedada matutina, tres apuestos jugones que habían decidido poner sus nervios a prueba jugando al Ghost Stories. Jaime, amante de los fillers con algo de chicha, tiradados y temáticos,  segunda vez que se enfrentaba al juego (la primera sin éxito) sería el monje rojo; Luis, eurogamer no demasiado profundo al que acababa de conocer (esta sería su primera vez) sería el monje verde y un servidor, experto del juego y que se sabe cada una de las minirreglas y recobecos que esconde el endiablado manual. Sería el monje amarillo. Amenizando la partida teníamos a dos pequeñas espectadoras de dos años a quien nos había tocado cuidar o más bien velar por su supervivencia que nos dejaron en paz gracias a un poderoso conjuro llamado "Cantajuegos" (aquellos besekeros que sean padres esbozarán ahora una ligera sonrisa)

Tras una pírrica explicación (Jaime es el típico de vamos jugando y a ver qué tal... cada vez que oigo esa frase lo ensartaría con un cuchillo candente) empezamos a coger budas y tirar dadetes. El efecto líder inicial por mi parte poco a poco se fue disipando ya que a mis lados tenía a dos jugadores experimentados en este tipo de lindes que adoptaron la dinámica a la perfección. A pesar de su pesimismo yo, con mis más de 20 partidas a mis espaldas, veía que la cosa tiraba para adelante: buenos en el manejo de los budas, previsores en el mantenimiento de vidas y con rondas bastante decentes donde siempre caía un par de fichas Tao o recuperábamos algún Yin-Yang. Pese a esto, todos conocemos lo puñetero que es este juego y nos quedamos a un resultado puñetero de un dado de maldición para perder por losetas encantadas. Afortunadamente seguimos adelante

Al ser tres pudimos aprovecharnos del poder del jugador neutral del que supimos sacar provecho en un par de ocasiones. Nos sirvió para salvar uno de los match ball con los que nos castigó el juego. Con el tablero prácticamente copado de fantasmas orientales Luis consiguió sacar los tres dados amarillos que necesitaba para eliminar a un monstruo Amarillo4 que nos estaba haciendo mucha pupita. Seguimos vivos atisbando poco a poco lo que sería el momento de la verdad. Ya sólo quedaban 4 o 5 cartas para llegar al malvado Wu-Fen. El monje rojo estaba en las últimas mientras que el monje amarillo y el verde se mantenían en buena forma

A una carta de que saliera el último de los fantasmas antes del "monstruo final" decidimos sacrificar a Jaime. Era la opción más inteligente y él lo aceptó con honor. Sacó su machete y se hizo el harakiri en pro del bien común. Nunca te olvidaremos (quizá te acompañemos pronto compañero, pensé) Y salió esa maldita carta que hasta los maestros del Ghost Stories temen. El fantasma negro2 que cancela los puntos Tao. Justo ahora, a las puertas de nuestro gran desafío. Había que acabar con ella como fuera, pero cómo. Entre los dos reuníamos 3 vidas, ya no teníamos fichas de Yin-Yang y ya no había margen para hacer rodeos. Con ese panorama tan desolador hacía presencia sobre la mesa el "hijoeputa" de Wu-Fen. Un atormentador amarillo4. Difícil, pero asequible siempre que pudiéramos utilizar las fichas Tao

Había que actuar ya. Tras analizar múltiples posibilidades vimos adecuado cargarnos de una vida más recurriendo a uno de los habitantes del pueblo, que además nos otorgaba una ficha Tao a cambio de sacar un nuevo fantasma. La partida estaba ganada. Había tiempo para sacrificar una vida y quitarnos de en medio al fantasma negro que nos estaba fastidiando para luego ir a por la tirada final a no ser que...

La incredulidad se apoderó de la mesa cuando apareció ante nuestros ojos un segundo fantasma Negro2 cancelador de fichas Tao. Era nuestro final. Nos habíamos quedado con la miel en los labios. Lo habíamos tenido tan cerca... Esta situación nos exigía acabar primero con estos dos fantasmas negros para después intentar acabar con Wu-Fen... imposible. Ya sólo nos quedaba una opción, no nos costó mucho pensarla porque era evidente. Con el círculo de oración con el color amarillo y con la imposibilidad de utilizar fichas Tao había que hacer una nueva tirada de 3 dados amarillos. Luis lo había conseguido 20 minutos antes en un acto de fortuna sin precedentes. No era viable que eso se volviera a repetir. Pero no había salida. Teníamos que hacerlo

Cogió los tres dados con desgana, como si fuera un acto rutinario. Acabemos con esto ya. Una hora y media tirada a la basura. Qué pena. Los cerró en un puño y los agitó frenéticamente aferrándose a una especie de milagro. Los dados rodaron sobre la mesa rotando como un tiovivo...verde, azul, rojo... todos los colores fueron desfilando ante los ojos de los jugadores que contenían la respiración hasta comprobar el resultado final. Amarillo.....amarillo....blanco...¡Oh my godness! Nos levantamos de la silla como si esta tuviera un resorte. Abrazos, gritos y las niñas acojonadas por tan desproporcionado espectáculo. Lo habíamos hecho. Nos habíamos pasado el Ghost Stories

Qué queréis que os diga, por días como este adoro este juego

en: 07 de Junio de 2019, 20:52:24 5 KIOSKO / Curiosidades / Cosas que odio cuando explico

Como muchos de los aquí presentes soy un fanático de los reglamentos. Me encanta estudiarme los juegos, comprenderlos y transmitirlos a nuevos jugadores. Pero este proceso no es siempre dulce amigos míos. Los jugones divulgadores sufrimos en nuestro día a día multitud de reveses. He aquí algunos de los más relevantes:

- El típico que no tiene paciencia en la explicación e incita a empezar a jugar con la frase "si esto se aprende jugando" Obviamente no se entera excusándose en la brevedad de la explicación. Le arrancaría uno a uno sus pelos nasales

- El que se aburre a los 5 minutos de la explicación. Debe ser que eso es lo que tarda para todo

-El del móvil. Ojalá que sea un Hawei

-El que después de la explicación (30-45min) se da cuenta de que no es su tipo de juego y abandona el acto lúdico. Este tipo estudió 5 años de medicina, se sacó el MIR y el primer día de consulta se dio cuenta de que no era lo suyo

-El preguntón. No espera, quiere solucionar sus dudas al momento sin esperar a llegar a esa parte. Aclarar sus vicisitudes al momento es vital. Dile que sí a todo, seguramente no se enterará

-El que presta atención pero luego dice que eso no lo has contado aunque el resto de jugadores lo sabían. Este tipo tampoco sabe que acabará con el tablero en la cabeza y los meeples incrustados en las cuencas oculares antes de que acabe la partida

Ale a ver qué se os ocurre
Hola queridos besekeros

Hace justo un año desde que abrí este hilo que fue bastante comentado. En él planteaba la posibilidad de que los juegos se hubieran convertido en una obsesión para mí. Os lo paso en enlace:
http://labsk.net/index.php?topic=209942.0

Pues bien, un año después sigo disfrutando de los juegos, pero de una forma mucho más sana y relajada. Vayamos por partes

- Evidentemente, como muchos comentasteis, me encontraba en esa fase existencial que experimenta todo jugón en el que está empezando a conocer el mundillo. Todo es nuevo y estimulante. Cada juego supone una experiencia totalmente distinta al anterior y, claro, esto engancha. Ahora soy mucho más selectivo y crítico con lo que juego aunque siempre encuentro alguna novedad o tesoro escondido que vuelve a hypearme como el primer día

- En cuanto a mi chica, su relación con respecto a los juegos ha mejorado enormemente. Por un lado, he dejado de darle la chapa para jugar. Sólo juego con ella cuando me lo pide expresamente. Y eso, sorprendentemente, a veces ocurre. Una vez al mes como mucho, pero algo es algo. Siempre con juegos rápidos y sencillos que ya conoce: Código Secreto Duo, Star Realms... Aprenderse nuevas reglas es algo que detesta y, aunque esas partidas siempre me dejan un poco insatisfecho y con ganas de más, la experiencia ayuda a que se sienta un poco más cómoda con mi afición. A fin de cuentas, ella ve lo mucho que disfruto y lo acepta

- Desde el año pasado han entrado en casa 8 nuevos juegos (3 de ellos regalados y en el resto me habré gastado unos 200 lereles). Dentro de nuestro entorno a lo mejor no es mucho aunque a otras personas les pueda resultar excesivo. En mi caso, se trata de una cantidad completamente asumible y, si lo extrapolas a otras aficiones, no es mucha pasta en absoluto. Si tu afición es la bicicleta por ejemplo ya me dirás a dónde van a parar esos 200 pavos

- Me suelo cortar bastante a la hora de comprar. Por un lado, porque me parece importante preveer si el nuevo cajote que entrará en casa verá mesa o no, si se adaptará a mis grupos de juego, si es caro para lo que ofrece… Básicamente si me será rentable. Por ejemplo, Time of Soccer todavía no lo he podido jugar con más gente por las características de mis grupos de juego, pero tiene un modo en solitario al que le he sacado muchísimo partido. Camel Up no me satisface del todo, pero sabía que sería un éxito cuando viniera mucha gente a casa ya que mis grupos de juego suelen ser numerosos. Me refiero a este tipo de cosas. Me he propuesto ocupar únicamente un espacio limitado en casa y, una vez que lo sobrepase, empezar a vender lo que no use. Ahora mismo me queda el espacio que puede ocupar un Clash of Cultures (sí, ya le he echado el ojo jeje). Toda esta serie de mecanismos me ayudan a pensármelo un poco antes de apretar el gatillo y darle a "comprar". A fin de cuentas, el día que llega a casa un juego nuevo es todo un acontecimiento. Si la frecuencia de entrada de juegos es demasiado elevada llegaré a “perderle el gusto al dulce” y eso me daría pena la verdad

- En cuanto al tiempo que le dedico a la afición, éste se ha reducido de forma natural (tener niños es lo que tiene). Cuando tengo tiempo, pues le doy algún juego en solitario, escucho algún podcast, consulto alguna web u organizo alguna sesión con los colegas. Pero únicamente con aquellos que he conseguido enganchar. Paso de evangelizar a nadie más. Tengo un par de grupos con los que quedo, no tanto como me gustaría eso sí, pero con los que doy rienda suelta a la afición por los juegos. El siguiente paso sería entrar en un club o asociación, pero a parte de que me da un poco de pereza creo que puede llegar a apabullarme un poco ¿qué pensáis vosotros?

¡Larga vida a los juegos de mesa!
¿Eres un fanático de los juegos de mesa pero tu cuenta corriente hace aguas? ¿Escondes juegos hasta en el baño por problemas de espacio? ¿Tu parienta te mira con inquina cuando el mozo de Amazon pica a tu puerta?

¿Qué trucos tenéis para armonizar o aplazar vuestras compras o directamente comprar menos juegos? Aquí van mis aportaciones:

1. Intentar justificar la no compra de un juego porque va a sustituir a otro de tu colección al que tenías en un pedestal y te da pena no sacarlo más a mesa. Por ejemplo ¿la llegada de un Gloomhaven podría dejar en la estacada a mi querido Mage Knight? (no me critiquéis por este ejemplo, desafortunado o no ha sido lo primero que se me ha pasado por la cabeza)
2. Dejar pasar tantos días como euros gastados en un juego antes mi próxima compra. Si por ejemplo me he gastado 70 pavos en un juego, dejar pasar 70 días antes de pillar el próximo
3. Ver si lo vas a poder introducir en tu grupo de juego (aunque si tiene modo en solitario y te gusta mucho cae seguro). Me viene a la cabeza Time of Soccer... lo adoro, aunque nunca lo he podido sacar en grupo
4. Poner un límite de espacio. Los juegos van en este armario. Si ya no caben más hay que hacer hueco deshaciéndose de algo (aunque he de reconocer que debido a lo sobredimensionado de las cajas que sacan las compañías he llegado a meter algunos fillers dentro de las cajas de otros juegos)

¡Que empiece el autoengaño!

en: 11 de Noviembre de 2018, 14:13:04 8 GABINETE DE PRENSA / Novedades / Actualidad / Clank en español

Lo último que se sabe es de finales de septiembre donde Devir anunció que lo sacaría en castellano y que ya tenía una copia de prueba

¿Se sabe algo más? ¿Podré meterlo en mi carta a los reyes magos?

Hipeado me siento
Soy un gran consumidor de información lúdica (canales, podcast, foros...) y me extraña encontrarme con frecuencia frases como "el desenlace de la partida es azaroso", "...lo peor de este juego es el azar", "...aviso: es bueno pero tiene algo de azar"

Me resulta curioso como algo tan inherente a cualquier actividad lúdica y muchas veces competitiva se critique tan duramente cuando se habla de los juegos de tablero. ¿Por qué?

Si dejamos a un lado los juegos de mesa tradicionales como el parchís o la oca, la verdad es que la mayoría de títulos que se publican hoy en día tenen un azar más o menos controlado que, lejos de perjudicar al juego, lo dotan de mayor realismo (como puede ser el caso del Orquesta Negra donde el azar está completamente integrado en la temática independientemente de que nos guste el juego más o menos) o le dan un final ajustado y emocionante (se me viene a la cabeza el Cyclades)

Ardo en deseos de conocer vuestras oponiones. ¡Que empiece el debate!
A LAMERSE LAS HERIDAS

23:45 de una calurosa noche de agosto. La peque dormitaba en su hamaca momentos antes de que su papá la introdujera suavemente en la cuna. El objetivo está en el nicho, fase REM correcta, madre e hija reposan tranquilas ajenas a la aventura que en pocos minutos tendrá lugar a escasos metros de la habitación.

Sobre la mesa del salón, ya desplegada, monumental y altiva, aguarda una nueva partida de Mage Knight. Arythea, la oscura hechicera será la encargada de enfrentarse a los peligros de Vokare´s Quest. Tres días y tres noches para evitar que nuestro archienemigo llegue al portal mágico. ¡Que no cunda el pánico: vamos a morir todos!

Comienzo tibio, el personaje no se presta a subir de nivel de forma rápida. "Hay que ir a saco" me dije para mí mismo durante la primera noche. Ataqué por sorpresa varias Fortalezas y Torres de Magos para avanzar en el marcador de fama lo más rápido posible, pero mi influencia se vio severamente resentida (llegó hasta -5). A Arythea nadie la quería, ninguna unidad veía con buenos ojos luchar a su lado. Puede que un poco de carmín ayudara, pero ella es muy suya, muy tosca la niña, no se depila ni se arregla las cejas y eso pasa factura.

Llegamos a la segunda noche, ocasión inmejorable para pelear por primera vez con el General Volkare y reducir su horda de enemigos. Usando la táctica Aparing Power pude jugar hasta 10 cartas para el primer asalto. Obviamente, me "dieron pal pelo", dejando a nuestra áspera heroína con una buena colección de heridas, demasiadas. Por suerte pude poner en liza varios ataques a distancia (gracias Catapultas) para cargarme a dos de los enemigos más fuertes. "Bye, bye" decía Arythea con sorna mientras la sangre fruto del cruento combate se deslizaba sobre su pecho.

A Volkare todavía le quedaba un largo camino para llegar al portal. Era necesario recuperarse cuanto antes en busca de otro momento propicio para acabar con él. Pero el tiempo apremiaba. Decidí curarme y atacar a varias unidades orcas para así aumentar mi marcador de influencia muy dañado por los saqueos anteriores. También tuve tiempo de entrar en unas ruinas antiguas que me dieron cuatro jugosos cristales de maná con los que afrontar la última parte de la campaña. Por último qué mejor manera de mejorar mi séquito de pretendientes que una jugosa unidad de Héroes (Bloqueo de fuego-helado 8, muy rico)

Llegaba el tercer día y Volkare se había escapado en el tablero. Pocas casillas le quedaban para llegar al portal. Debía darme prisa, así que sacrifiqué unos jugosos ataques y bloqueos a cambio de puntos de movimiento con los que volver a acercarme al objetivo. La noche ya había caído cuando se produjo el segundo combate. Cartas y habilidades cargadas, poderes avanzados y algún beneficioso hechizo sobre la mesa. Intenté combinar sabiamente cada uno de ellos, minimizando los riesgos. No podía cargarme de demasiadas heridas, ya no había tiempo para curarme. Palote me puse cuando salió una carta que aumentaba en +3 los ataques y defensas de mis unidades. Logré quitarme de en medio a cuatro enemigos, pero me fue imposible acabar con los tres restantes

Dos casillas y Volkare llegaría al portal, mi mazo de juego tenía aún cartas, pero había usado ya las más valiosas. No obstante, después de quitarme de encima a las bestias más difíciles, solo me quedaban 3 enemigos. Un conjurito por aquí, una carta tocha por allá, un poco de maná..."Como quisieraaaaa poder vivir sin aireeeee"

Estimado lector: le indicamos que usted tiene el derecho de abandonar la lectura de este texto después de este chiste tan poco afortunado......

... y zasca! Todos muertos. Volkare duerme ya con los peces y Arythea se convirtió desde ese momento en la princesa más bonita del reino. Desde entonces todo el mundo la respeta, ha dejado la lucha armada y yace con los Foresters cada noche mientras se lame las heridas en busca de una vida tranquila recluida en sus tareas cotidianas y viendo los capítulos repetidos de Cuarto Milenio hasta altas horas de la madrugada

En definitiva, toca darle un descanso a Mage Knight por una temporada. ¡Qué buenos ratejos me ha dado!
Podemos denominar esta partida como el genocidio mágico definitivo. Una sublime y recargada combinación de cartas con la que conseguí, al fin, mandar al General Volkare al sucio agujero del que nunca debió salir. Tras varios intentos fallidos con Arytheia y, sobre todo, con "Lagarto Juancho" Goldyx, los astros se alinearon para superar este complejo escenario en solitario.

Elegí a Tovak por probar, después de una serie de estrepitosos fracasos. Resultó que nuestro héroe tiene mucha más chicha de lo que nunca pude imaginar. Sus habilidades de ataque son una gran ventaja de inicio y, si sabes compensar su carencia en todo lo demás con algún hechizo, unidad o habilidad avanzada, las posibilidades de éxito aumentan sobremanera.

La partida comenzó bastante bien, subiendo de nivel de forma constante y sabiendo leer el mapa como correspondía. Uno de mis fallos en partidas anteriores fue ignorar los movimientos de Volkare de modo que, cuando la ciudad aparecía, nuestro vil amigo se encontraba a poca distancia del objetivo con lo que nos era prácticamente imposible conquistarla y, por consiguiente, defenderla después.

Mi talón de aquiles fue la dificultad para generar maná que pude mitigar en las últimas rondas gracias al poder de algunas cartas y a las habilidades que asigné al subir de nivel. También fueron claves las dos unidades que adquirí al principio: los Foresters y los Herbalistas. Sus poderes se complementan de lo lindo y me ayudaron a solventar batallas claramente desfavorables sin sufrir ni un rasguño

Tras la aparición de la ciudad verde, Volkare se encontraba a 7 espacios por lo que tuve tiempo suficiente para conquistarla. Tardé un par de turnos en hacerme con ella sufriendo tan solo un par de heridas. Una vez en la ciudad dispuse de 2-3 turnos para reforzarme con nuevas habilidades avanzadas centradas en el ataque. Hasta me dio tiempo a hacerme con dos unidades especiales: dos Héroes con ataques y bloqueos de fuego helado. Dos pepinos vamos.

Aunque casi ni me hicieron falta, cuando Volkare llamó a las puertas de la ciudad yo ya me había pertrechado con la posibilidad de jugar hasta con 12 cartas a la vez (6 del límite de mano + 2 por estar en la ciudad + 4 gracias a dos habilidades de nivel que me permitían robar cartas). En la batalla resultó fundamental un hechizo que reducía la armadura en -2 a cada uno de mis rivales. Demoledores fueron mis 3 de ataque de fuego de asedio para eliminar al enemigo más tocho. Y no menos desdeñables fueron los 5 de ataque de fuego a distancia (cuatro enemigos se fueron a criar malvas de golpe) y los 3 de ataque de hielo a distancia (tres rivales menores mordieron el polvo). No hubo piedad: en un turno desguacé sus escudos, anulé sus pírricas técnicas medievales y oriné sobre sus cadáveres. No necesité casi ni bloquear sus ataques. Sangre, llanto y desolación en un idílico paisaje... "¡Me gusta el olor del Napalm por la mañana!"

Una puntuación final de 84 en una partida donde todo salió a pedir de boca, hasta me sobró una ronda de noche. Ahora a buscar un nuevo desafío, con Volkare como villano y seguramente con Tovak nuevamente presentando batalla. El escenario fue en modo Epic con el Combat Level en Heroic y el Race level en Tight (todo a nivel medio vamos)

Y para septiembre el juego sale en castellano con todas las expansiones. Para mí es sin duda el juego definitivo en solitario
Llevo meses dándole vueltas a esto. ¿Pueden los juegos de mesa convertirse en un problema para mí? Os cuento mi caso

Empecé de verdad en el hobby hace año y medio. Los juegos siempre me habían gustado, pero gracias a algún amigo y sobre todo, a los canales y blogs de Internet, empecé por mi cuenta a indagar en el tema. Y la cosa, como no podía ser de otra forma se fue de madre.

Empecé a comprar poco a poco juegos, organizar partidas, buscar más y más información. Y en un año pasé a tener 0 a 20-25 juegos. Mi problema no es tanto el punto de vista económico (muchos me los han regalado y la media por cada uno de ellos es de 30-40 euros). Mi problema es que creo haber generado un clima hostil a mi alrededor. Os explico.

Mi chica, al principio, abrazó la afición. Jugaba conmigo bastante a menudo, pero poco a poco fue poniendo caritas cada vez que entraba un nuevo juego en casa. Un día ya me cabreé ¿pero cuál es el problema? ¿que compro muchos? ¿el espacio para almacenarlos? ¿que te doy la chapa para jugar?... no supo responderme. Así que, sin darme cuenta, me he quedado sin mi más fiel compañera de juegos y ya no le saco ninguno a no ser que ella me lo pida (todavía sigo esperando ese momento...). Por no hablar de las veces que he intentado colar un juego de mesa sin previo aviso en una reunión de amigos. Y directamente, han pasado de mí. En un par de casos me fui de allí con una visible muestra de asqueo. No sólo por el hecho de haberlo "paseado" sino por el desprecio y la falta de consideración hacia mí. Claro, mejor pasar 2-3 horas hablando de cualquier nimiedad o de lo mismo de siempre que pasarlo de p... m.... a un juego de mesa...

Pero fundamentalmente mi problema es más de tipo obsesivo. Me paso las 24 horas del día leyendo, pensando y viendo material de juegos de mesa. No tanto jugando porque me cuesta una barbaridad organizar partidas y engañar a mis amigos para jugar. Por circunstancias de la vida ahora tengo mucho más tiempo libre y no hago más que darle a la cabeza con el mismo tema. Me ventilé en una semana TODOS los podcast de Vis Lúdica, me sé los primeros del ranking de la bgg de arriba a abajo, veo reseñas a diario... No sé me estoy empezando a preocupar

Sé que en comparación con muchos de los aquí presentes, esto no debería ser un problema. Pero tan solo llevo un año en el vicio y me estoy empezando a agobiar con la idea de obsesionarme demasiado. ¿A alguno le pasa algo similar? ¿Conocéis algún caso parecido? ¿Tengo de verdad un problema?

Ale, hagamos terapia entre todos
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