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Mensajes - Lapu

en: 21 de Septiembre de 2020, 15:48:24 1 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Ayer jugué a...

Conoces Innovation?

"¿Tiene un minuto para hablar del Señor?"

Ya viene el testigo del Innovation. Agárrense los tentáculos.

en: 21 de Septiembre de 2020, 15:25:04 2 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Ayer jugué a...

No voy a decir nada que no se sepa del 7WD. Rápido, sencillo, con cierta miga, tenso... Me parece un pelín sobrevalorado, o al menos no es mi primera opción para jugar a 2. No obstante, siempre que lo jugamos, me divierte. La expansión añade más carne que morder, sobre todo dando la opción de realizar una acción fuera de la pirámide (rezar a un dios) para que la "quema" de cartas por turnos no venga telegrafiada y haya sorpresas.
Esto me interesa: ¿qué opciones ves mejores dentro de ese rango de tiempo y esfuerzo mental? Porque es una situación que se me presenta a menudo, y no tengo clara la respuesta. Quizá Claim es lo más similar que he encontrado últimamente... otras opciones son Star Realms (pero me parece más para jugar "en automático") o Santorini, pero poquito más he encontrado.

Habitualmente no juego a 2, así que de poca ayuda te puedo ser. Últimamente mi primera opción suele ser un Tuareg. Quizás éste sea más tirando a 1 hora que a los 30 mins del 7WD (con Pantheon algo más si tienes que andar robando y mirando dioses). Five Tribes es otro que me gusta muchísimo a 2 pero para acabarlo en 60 min tienen que conocerlo ambos jugadores.

Justamente ayer se me planteó esa duda. El compañero quería algo que no pasara de 60 mins con explicación y que no quemara el cerebro demasiado. Me vi muy falto de opciones, pero ya digo, apenas se me da la situación, así que los juegos de esos que acabaron en mi estantería los he ido vendiendo poco a poco porque me estorban. Conservo también el Patchwork y considero que Agricola es un gran juego a 2 que puede ponerse en 60 mins si ambos saben las reglas.

Hace poco probé el Battle Line. Si andas buscando juegos de cartas para 2 que se acaben en 30-60 mins con pocas reglas y mucha tensión/faroleo, puede ser uno de los buenos.

en: 21 de Septiembre de 2020, 12:58:28 3 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Ayer jugué a...

Ayer había montada partida a 3 al Tekhenu, que es lo que más me apetece rejugar ahora mismo tras las buenas sensaciones del finde pasado. Por desgracia cayó uno enfermo y transformamos la jornada a 2, ya que Tekhenu no creo que sea la mejor opción a ese número. Quizás un día lo intente y me sorprenda, pero decidimos no perder el tiempo y tirarle a otros juegos más dedicados a 2 jugadores.



Jugamos a Railroad Revolution con la expansión Railroad Evolution, ya que el juego carece de interacción e importa un huevo si lo juegas a 2 o a 4. De hecho a 2 mejor, porque te ahorras entreturno. Le expliqué el juego al muchacho porque lo trajo sin preparar. Obvio, se había mirado el Tekhenu. Yo iba a por mi tercera partida.

Me dio la sensación de empezar traspuesto, cogiendo losetas de puntuación y milestones con objetivos mal combinados, pero en el fondo subyacía un plan maestro que me llevaría a la victoria al final. Pude sacar TODAS mis casas y vías, lo cual es buena señal. Construí vías directas por el sur cruzando todos los EEUU de costa a costa con intención de llegar al menos a una ciudad de nivel 5. Me llevaría PV por ciudades en costa, por niveles diferentes conectados, por estaciones en ciudades de nivel 5 y por milestones B/C cumplidos. Las pasé putas para combinar esto con los milestones que tenía así que sólo pude completar 3. El hecho de que los milestones exijan eliminar trabajadores de cierto color y llevar a cabo la acción correspondiente para ello (que no siempre es inmediata ni viene bien) es un buen dolor de cabeza. Me pasé toda la partida bailando al borde de los 4 trabajadores legales en posesión, por la razón que fuera, así que me costaba tener más y poder cascarlos en milestones. Por contra pude subir hasta arriba del todo en el track de performance y subí mis 4 losetas de puntuación entre 1 y 2 zonas más arriba en sus respectivos multiplicadores, lo cual me hizo reventar el puntómetro. Mi contrincante no lo hizo nada mal pero finalmente quedó muy por detrás ya que descuidó la optimización. Quedamos 160-225 o algo así.

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Siguen las buenas sensaciones con un título más duro de lo que parece, bien equilibrado, con una toma de decisiones interesante, varias opciones y, sin embargo, sencillo de entender ya que al fin y al cabo se trata de sacar casas+vias y conectar localizaciones de la mejor manera posible. El bonus de cada una de las 4 acciones principales según el color del trabajador colocado me parece interesante y divertido. El gasto de los currelas para completar milestones y la dificultad de volver a llegar a ellos es terriblemente dolorosa y satisfactoria. El hecho de tener que gastar puntos de performance para escalar por un track donde escoger por lo que quieres puntuar también me gusta mucho. Este tipo de mecánicas donde los jugadores escogen una estrategia personalizada cada partida me flipa. Además, estos puntos de performance hay que dividirlos entre dicho track común y el track particular donde haces que cada loseta/PV tuya multiplique... pero cuantas más tengas, más se estorban para ir escalando. No veo estrategias ganadoras. El juego te empuja a ir equilibrado dentro de las ganas que puedas tener en focalizarte en algo. Te va poniendo zancadillas para que no descuides nada. Se autonivela.

Un puzzle de optimización chulo cuyo punto oscuro es la falta total de interacción. Sí, los tratos con los magnates y pillar ciertos bonus por llegar el primero a un sitio. Se me antoja escaso. Multisolitario de manual. Como me divierte y me quema materia gris a niveles orgásmicos, se queda y se va a rejugar. Recomendado a eurogamers onanistas que flipen resolviendo problemas de escasez de recursos y acciones. No recomendado al que busque el próximo Santo Grial de los juegos de mesa o quiera tener una colección pequeña de 10-20 obras maestras.






Después cerramos con un 7 Wonders Duel + Pantheon. Yo lo he jugado muchas veces. Con expansión era sólo la tercera. A él se lo expliqué.

Partida muy reñida en la cual mi rival monopolizó recursos, haciendome sufrir para pagar las maderas. Mientras él iba a la victoria científica, yo me dedicaba a presionarle por la vía militar mientras coleccionaba edificios de comercio y civiles, esperando subsistir con dinero y ganar al final por PV en cartas. Por suerte, así fue, a pesar de que él pudo construir todas sus maravillas y yo me dejé una de 9PV por el camino. No llegó a coleccionar sus 6 símbolos científicos y en el recuento final gané 56-59 por los pelos. Rezarle a la diosa Astarte me dio el colchón de puntos necesario para darle la vuelta al marcador.

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No voy a decir nada que no se sepa del 7WD. Rápido, sencillo, con cierta miga, tenso... Me parece un pelín sobrevalorado, o al menos no es mi primera opción para jugar a 2. No obstante, siempre que lo jugamos, me divierte. La expansión añade más carne que morder, sobre todo dando la opción de realizar una acción fuera de la pirámide (rezar a un dios) para que la "quema" de cartas por turnos no venga telegrafiada y haya sorpresas.
Barrage y Maracaibo, si quieres una obra maestra de los euros modernos y un muy buen juego, satisfactorio, con un poco de todo. No dudo que Cooper sea genial, pero la falta de interaccion me echa para atrás. Crystal, sin desmerecer en absoluto, cae en tierra de nadie. Su punto positivo de poder jugarse a 5, tampoco me parece tan positivo. Estos juegos a 5 jugadores son un arrastre de tiempo y caos que a mi, personalmente, no me gusta.

Solo he jugado a 2, Barrage y Crystal Palace. El primero me parece una maravilla que no te arrepentirás de comprar, eso sí, es duro duro, quien lo juegue tiene que tener un buen rodaje, yo diría que se puede comparar con un Lacerda. El otro no deja de ser un euro, la mecánica de los dados mola lo bastante como para situarlo por encima la media, pero no tiene nada más respecto a otros juegos de este tipo

Ya quisiera Lacerda poder simplificar sus reglas al nivel de un Barrage. Todos mis respetos al portugués, pero la dureza de sus juegos ya viene condicionada por un set de reglas endiablado. Independientemente de que luego el abanico de decisiones sea muy bueno. Barrage alcanza esa riqueza sin tener que apuntarte a Ingeniería de Telecomunicaciones un par de años antes de ponerte con las reglas.

en: 15 de Septiembre de 2020, 17:07:51 5 SALÓN DE TE / ¿Qué os parece...? / Re:Barrage, ¿qué os parece?

Ahí va otra antes de decidirme: ¿qué tal funciona a dos? ¿Escala bien?
Pues no lo he probado a dos, diría que su número ideal es tres
Lo subo a cuatro, si quieres sentir el mapa en el pecho. El mapa no escala. A 2 juégate otra cosa.

en: 15 de Septiembre de 2020, 09:50:04 6 SALÓN DE TE / ¿Qué os parece...? / Re:Barrage, ¿qué os parece?

Oye a esto no se puede jugar online por ningún sitio, no?
Porque me echaba dos partida ahora mismo con o sin expansión  ;D ;D ;D
Tabletop Simulator. O sea, que para ti no... y para mi cada vez menos.

en: 14 de Septiembre de 2020, 22:36:30 7 SALÓN DE TE / ¿Qué os parece...? / Re:Barrage, ¿qué os parece?

¿De verdad no veis la utilidad a los trabajos externos si no es la ronda final?

Yo en cuanto veo esas 2 elevaciones por 4 hormigoneras (loseta nivel 2) me lanzo como una fiera. Para ese punto intento no necesitar muchas hormigoneras más o tener algún ingreso de las mismas de otra forma. Pero vaya, el roto que cascas con eso y el timing que ahorras me cuesta dejarlo pasar.

Idem con la que te da 4 monedas y una tecnología avanzada gratis por 2 excavadoras (nivel 1). Quedarte con 4 excavadoras te deja algo mermado, pero tampoco es tan grave y si lo haces en la primera ronda vas a tener una tecnología avanzada gratis y dinero para comprarte otra si es que te gustan dos de las que aparecen. Sólo así es posible hacerse con dos en la primera ronda sin mamonear con trabajadores en pasos intermedios para conseguir pasta extra ya que el dinero inicial sólo da para pillar una. O quizás comprar sólo una pero salir de la operación con dinero en el bolsillo para lo que se tercie.

Si vas último en orden de turno y se te están comiendo la merienda en el posicionamiento en el mapa, prepararse con alguna alternativa así para las siguientes rondas puede estar bien.

También de nivel 1 tenemos el trabajo externo que te da una base gratis en llanura por 2 hormigoneras. Bien, con eso puedes salir de la primera ronda con 2 bases colocadas y el primer ingreso/bonus desbloqueado, y una central (con las 2 hormigoneras restantes). No tendrás conducto y no producirás, pero ya tienes la huella puesta en el mapa para sucesivas rondas potentes. De hecho, es posible hacerse también un conducto de nivel 1 (perfecto si llevas al ayudane Viktor Fiessler)... o incluso de nivel 2 si te has hecho con una séptima excavadora por el camino. Y si tu ayudante es Jill McDowell puedes optar por prescindir de la central y hacerte tubería de nivel 2 con las 2 hormigoneras restantes. Y si compras tecnología para hacer bases, puedes salir de la ronda 1 con 3 bases: la de los trabajos externos y dos más en llanuras por las 6 excavadoras de inicio. Presencia en toda la parte baja del mapa, obligando a los demás a tirar por arriba con el consecuente gasto extra.

Todo esto depende del ayudante, del ingreso que desbloquees construyendo más de un tipo de la misma estructura, de la rapidez con la que actúen los demás y de cómo de "rico" salgas de la primera ronda. Construir mucho, arrasar posiciones rápido y hacer girar la rueda fuerte... versus... aceptar un posicionamiento flojo pero hacerse con las armas necesarias para iniciar la reconquista en mid game una vez que ya sabes dónde los demás han jugado sus cartas. Poner el culo en el mapa cuanto antes es importante pero esperar también puede tener valor porque así ves cómo puedes putear a los demás. Los trabajos externos potencian ambas cosas si no se tiene miedo a esa pérdida de recursos tan pronto.

De los edificios ya hablamos otro día  ;D

Son sólo ideas, pero sinceramente, no veo que los trabajos externos estén ahí sólo para salvar la última ronda a los losers que no pueden producir, obligándoles a tirar recursos por el acantilado para hacer puntos de victoria directos...
Hay más juego, señores. Tan sólo hay que ser creativo.
Os copio aquí mis primerísimas impresiones tras dos partidas de iniciación. Vengo del hilo de "Ayer jugué a...". Quizás aquí también sea útil tener ese texto:


Hoy he jugado a Tekhenu. 3 a la mesa. Estreno para todos, obvio.

Hemos empezado nerviosos y titubeantes, con un par de referencias al manual para aclarar el orden de acción de ciertas cosas o consultar los bonus de las cartas en el apéndice. Tras los primeros drafteos de dados al tuntún, ha empezado a aparecer el análisis parálisis, pues ya andábamos con cierta estrategia en la cabeza y había que optimizar. Más de una, dos y tres veces hemos tenido que rebobinar el turno porque un jugador pretendía hacer algo que no podía.

Mi decreto inicial me daba 2 PV extra al final de la partida por cada edificio y cada pilar que tuviera en el templo, así que me he intentado concentrar ahí. Tenía la ilusión de sacar todos mis edificios fuera cuanto antes para ver si el sumatorio de PV que dan era jugoso, así que he participado con ellos también en la matriz de Osiris (workshops y canteras). Dichos espacios se han llenado pronto, ya que uno de mis contrincantes tenía un decreto que le daba PV extra por edificios en esa zona. Lo que sí me ha ayudado mucho ha sido un combo de tecnologías (cartas): una me dejaba usar escribas como oro y viceversa, y me daba daba 1 PV cada turno en el que hiciera esa pirula. Otra me daba 2 PV cada vez que fuera a construir pilares y otra me daba 2 PV cada vez que usara un dado de valor uno. Así que nada, a hacer pilares como churros con los dados de valor uno que hubiera y usando escribas en lugar de oro (comodín) para los pagos de materiales...

He estado con el cerebro nublado por las mecánicas del juego y apenas recuerdo más lances de la partida o combos de los demás jugadores. Finalmente hemos acabado más o menos 65-55-48 con victoria para mi.

Y OJO, porque al acabar nos sobraba tiempo y ¡hemos decidido repetir!

En la segunda partida he cogido un decreto que me daba PV extra por estatuas a erigidas a los dioses y en el draft de cartas que otorgan recursos iniciales he cogido una que me permitía empezar con una cantera de gratino y otra que me daba una bendición entre dos robadas al azar. He escogido producir +4 unidades de granito cuando hiciera la acción de producir cualquier cosa. Justo el compañero había dicho la partida anterior que ir a estatuas era carísimo, porque esa acción apenas la hemos tocado en toda la primera partida... Y justo luego me tocan las cartas ideales para derrapar por la pista con estrategia de estatuas. Y así ha sido. Apenas me ha dado tiempo para hacer nada más. Ni siquiera para comprar cartas. Granitos y estatuas a cholón.

Un jugador ha ido a maximizar el track de felicidad y la otra jugadora a monopolizar las canteras y workshops. En esta ocasión ha sido el templo/pilares lo que se ha quedado casi huérfano. Resultado final: 83-66-62 para mi de nuevo. La partida ha volado. Un par de horas.




----------------------

Mi apuesta personal de 2020... a falta de ver todo lo que está por salir. La que ha dejado por el camino a todos los demás títulos en los que estaba medio metido o incluso ya había soltado la pasta para reservas o KS. ¿Habrá llenado mis expectativas? Pues sí. Porque tener ganas de echar dos partidas seguidas no está al alcance de todo lo que juego.

No ha surgido flechazo hardcore. No ha habido efecto Barrage, el último juego que me dejó con el culo pegado al techo tras una primera partida, pero ha cumplido con el torbellino de crasheos neuronales que me apetecían con este juego. He echado de menos la tensión. Supongo que he ido como un pollo sin cabeza y apenas me entraban nervios de que me quitaran el dado que quería porque, oye, seguro que había otro que me daba alguna otra cosa útil. Aunque alguna maldición en voz alta sí que se ha escuchado en la mesa cuando volaban cartas y dados que alguien quería a toda costa. Creo que con más rodaje, cuando los jugadores se preocupan por la estrategia y no por hacer bien los pasos de cada acción, no sólo chuta más rápido sino que encima puede aparecer más fuerte esa tensión o nerviosismo.

La estética, iconografía y colores del juego forman un conjunto muy grande y vistoso. Es uno de los piropos que los otros dos jugadores han echado hoy a Tekhenu. Los iconos están claros y los pasos de cada acción vienen impresos en el tablero, así como las puntuaciones. Los colores de los jugadores son muy atípicos, exóticos si cabe. Los de los dados evocan una paleta bastante pastosa/arenosa que casa bien con el conjunto. Al menos nosotros no hemos tenido problema con ello. La única pega es el obelisco central, que no te deja ver los dados, estatuas y símbolos detrás de él. Hay que andar meneándose en la silla de izda. a dcha. como una cacatúa en un palo. Lo han querido hacer tan trochángano y tan imponente que puede ser un problemilla. A mi no me ha molestado mucho. Creo que le sienta bien tanto a la presencia estética como a mis caderas de escayola.

Uno de los problemas del juego podría haber sido, o quizás es, la ruptura del ritmo de juego cada vez que los jugadores tienen 2 o 4 dados en su tablerillo. Hay que girar el obelisco, reorganizar los dados por pureza, corrupción y prohibición, tirar dados nuevos... Pues sí, es un poco rollo, pero como digo, mi cerebro iba al ralentí. Al final casi iba más lento pensando como combar dioses que recolocando dados en sus zonas, lo cual se termina haciendo bastante rápido... y más si todos los jugadores colaboran. No es tanta molestia si el resto del juego te gusta, como es mi caso. Se tardan 30 segs.

El otro problema potencial que se me planteaba era el hecho de que, uno de los elementos más originales y novedosos del juego, la balanza, no fuera tan importante. Aquí todavía no me atrevo a decir nada. Lo hemos gestionado bien. Yo he intentado estar siempre en equilibrio o desequilibrio positivo para evitar perder puntos, pero creo que se puede hacer sin miedo una acción potente que te de muchos PV si a cambio se te desequilibra mucho la balanza. Irás último en orden de turno durante las dos siguientes rotaciones y ya está. Reza para que no te quiten tus dados favoritos. No es tanto problema. Aquí esa desventaja no me ha parecido tan crítica como en Troyes, por ejemplo, donde cada birle de tus dados favoritos es como un navajazo en el escroto. Lo que sí me ha parecido muy relevante ha sido el cambio de dados a "prohibido". En un par de ocasiones he pospuesto coger un dado para la siguiente ronda sin tener en cuenta que cambiaba de luz/sombra y pasaba a no ser una opción legal. No era extraño ver zonas completamente vacías de dados, con más de la mitad prohibidos o con solo dados corrompidos, acotando tus opciones. Cada jugador dispone de 16 acciones en toda la partida. Se antojan pocas. No se pueden andar tirando a la basura.

Y con ello paso a otro de los aspectos del juego que más me ha gustado. La cantidad de opciones que tienes y dados que ves sobre el tablero... engañan. En mi segunda partida me he visto MUY escaso de recursos. He llegado a no tener NADA en mi reserva y únicamente poder producir, pero no en la cantidad que quería ni el tipo de recurso que me apetecía. Siempre te falta un paso en el track de felicidad o dos papiros para coger la carta que quieres, un escriba para llegar al valor que te hace falta o una caliza más para construir ese pilar tan jugoso. O quizás no haya dados buenos en la zona del dios que quieres realizar para avanzar un poco más en la consecución de tu decreto. A menudo nos resultaba imposible realizar lo que queríamos. Hay que hilar fino. Tanto es así que ninguno de nosotros ha sido capaz de comprar decretos extra. Únicamente hemos puntuado el que escogimos en el setup.

Esa es otra de las cosas que me también han gustado: la variabilidad. Las dos partidas han sido muy diferentes. Una ha relegado las estatuas al ostracismo, mucha compra de tecnologías+bendiciones y un nivel de "fiesta" elevado en torno al templo. La otra ha sido un funeral de cartas, muchas estatuas y un porrón de canteras/workshops. Los jugadores no pueden ir picando de flor en flor. Hay que centrarse en una o dos cosas para puntuarlas a muerte... pero necesitas apoyo puntual en las demás para poder alimentarlas. El jugador que ha ido fuerte al track de felicidad en la segunda partida no ha aprovechado a comprar los decretos que debería ni ha defendido su ventaja en las canteras, por eso ha perdido. A mi me ha costado un huevo sacar todas las estatuas y me he vendido a la producción de granito... además de la suerte de PV por mi decreto inicial. En cierto lance de la partida, mis contrincantes han pecado de buenistas dejándome el único 6 negro sobre el tablero para poder producir granito como quisiera. También me han surtido del pan que me hacía falta para alimentar mis dos míseros edificios en cada puntuación. Si me hubieran arrebatado la opción, habría palmado PV.

Y para terminar, una de las mayores pegas que el perdedor de ambas partidas (ouch!) le ha puesto al juego, es la aleatoriedad o factor suerte de las cartas. Tanto las que te tocan al principio como las que van reponiendo el track. Sí, las cartas son muy importantes, muy tochas, una locura si pillas las que mejor te comban. Salen como salen. Pero vaya, ahí puedes jugar con subir felicidad hasta el techo, surtirte de papiro e ir primero de turno para andar pillando todo lo que te interesa antes de decidirte por arrancar la moto. A mi me han parecido muy divertidas y ese factor suerte entra dentro de lo que puedo aceptar en un juego. Ni más ni menos que en otros. La mano que te toca en Brass, sin ir más lejos, es menos controlable. Tanto los escribas como el oro, así como las tecnologías que vayas comprando te nutren de flexiblidad para combatir la falta de dados óptimos para tu estrategia. La presencia de un decreto inicial indica amablemente a cada jugador por dónde debería encauzar sus pasos a corto o largo plazo, lo cual está bien para acotar el agobio de no tener una prioridad.

En definitiva, el juego me ha gustado mucho. Rapidísimo además. Ventilado en un par de horas a 3, con dudas y AP. Dos partidas seguidas, al loro. Pocas veces me ha pasado. Notable alto, en la línea de euros secos con una mecánica potente y optimización de recursos y acciones para generar puntos de victoria a gogó. Navega por el tipo de euro con cosas que te resultan familiares y con el que puedes empezar a caminar de forma segura, pero con la cantidad suficiente de novedad como para tenerte alerta. Un poco tosco o artificial en los detallitos, no tan elegante como he leído, quizás algo pretencioso, pero muy divertido y gratificante para los muertos de corazón que se la machacan fuerte quemando materia gris y sufriendo mientras gastan dos de esto y uno de lo otro por un PV más. Ese soy yo. Contento. Ojalá dure y no se queme pronto, porque puede ser candidato a ello en el maremagnum de juegos en el que nos encontramos.

en: 14 de Septiembre de 2020, 00:25:04 9 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Ayer jugué a...

Hoy he jugado a Tekhenu. 3 a la mesa. Estreno para todos, obvio.

Hemos empezado nerviosos y titubeantes, con un par de referencias al manual para aclarar el orden de acción de ciertas cosas o consultar los bonus de las cartas en el apéndice. Tras los primeros drafteos de dados al tuntún, ha empezado a aparecer el análisis parálisis, pues ya andábamos con cierta estrategia en la cabeza y había que optimizar. Más de una, dos y tres veces hemos tenido que rebobinar el turno porque un jugador pretendía hacer algo que no podía.

Mi decreto inicial me daba 2 PV extra al final de la partida por cada edificio y cada pilar que tuviera en el templo, así que me he intentado concentrar ahí. Tenía la ilusión de sacar todos mis edificios fuera cuanto antes para ver si el sumatorio de PV que dan era jugoso, así que he participado con ellos también en la matriz de Osiris (workshops y canteras). Dichos espacios se han llenado pronto, ya que uno de mis contrincantes tenía un decreto que le daba PV extra por edificios en esa zona. Lo que sí me ha ayudado mucho ha sido un combo de tecnologías (cartas): una me dejaba usar escribas como oro y viceversa, y me daba daba 1 PV cada turno en el que hiciera esa pirula. Otra me daba 2 PV cada vez que fuera a construir pilares y otra me daba 2 PV cada vez que usara un dado de valor uno. Así que nada, a hacer pilares como churros con los dados de valor uno que hubiera y usando escribas en lugar de oro (comodín) para los pagos de materiales...

He estado con el cerebro nublado por las mecánicas del juego y apenas recuerdo más lances de la partida o combos de los demás jugadores. Finalmente hemos acabado más o menos 65-55-48 con victoria para mi.

Y OJO, porque al acabar nos sobraba tiempo y ¡hemos decidido repetir!

En la segunda partida he cogido un decreto que me daba PV extra por estatuas a erigidas a los dioses y en el draft de cartas que otorgan recursos iniciales he cogido una que me permitía empezar con una cantera de granito y otra que me daba una bendición entre dos robadas al azar. He escogido producir +4 unidades de granito cuando hiciera la acción de producir cualquier cosa. Justo el compañero había dicho la partida anterior que ir a estatuas era carísimo, porque esa acción apenas la hemos tocado en toda la primera partida... Y justo luego me tocan las cartas ideales para derrapar por la pista con estrategia de estatuas. Y así ha sido. Apenas me ha dado tiempo para hacer nada más. Ni siquiera para comprar cartas. Granitos y estatuas a cholón.

Un jugador ha ido a maximizar el track de felicidad y la otra jugadora a monopolizar las canteras y workshops. En esta ocasión ha sido el templo/pilares lo que se ha quedado casi huérfano. Resultado final: 83-66-62 para mi de nuevo. La partida ha volado. Un par de horas.




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Mi apuesta personal de 2020... a falta de ver todo lo que está por salir. La que ha dejado por el camino a todos los demás títulos en los que estaba medio metido o incluso ya había soltado la pasta para reservas o KS. ¿Habrá llenado mis expectativas? Pues sí. Porque tener ganas de echar dos partidas seguidas no está al alcance de todo lo que juego.

No ha surgido flechazo hardcore. No ha habido efecto Barrage, el último juego que me dejó con el culo pegado al techo tras una primera partida, pero ha cumplido con el torbellino de crasheos neuronales que me apetecían con este juego. He echado de menos la tensión. Supongo que he ido como un pollo sin cabeza y apenas me entraban nervios de que me quitaran el dado que quería porque, oye, seguro que había otro que me daba alguna otra cosa útil. Aunque alguna maldición en voz alta sí que se ha escuchado en la mesa cuando volaban cartas y dados que alguien quería a toda costa. Creo que con más rodaje, cuando los jugadores se preocupan por la estrategia y no por hacer bien los pasos de cada acción, no sólo chuta más rápido sino que encima puede aparecer más fuerte esa tensión o nerviosismo.

La estética, iconografía y colores del juego forman un conjunto muy grande y vistoso. Es uno de los piropos que los otros dos jugadores han echado hoy a Tekhenu. Los iconos están claros y los pasos de cada acción vienen impresos en el tablero, así como las puntuaciones. Los colores de los jugadores son muy atípicos, exóticos si cabe. Los de los dados evocan una paleta bastante pastosa/arenosa que casa bien con el conjunto. Al menos nosotros no hemos tenido problema con ello. La única pega es el obelisco central, que no te deja ver los dados, estatuas y símbolos detrás de él. Hay que andar meneándose en la silla de izda. a dcha. como una cacatúa en un palo. Lo han querido hacer tan trochángano y tan imponente que puede ser un problemilla. A mi no me ha molestado mucho. Creo que le sienta bien tanto a la presencia estética como a mis caderas de escayola.

Uno de los problemas del juego podría haber sido, o quizás es, la ruptura del ritmo de juego cada vez que los jugadores tienen 2 o 4 dados en su tablerillo. Hay que girar el obelisco, reorganizar los dados por pureza, corrupción y prohibición, tirar dados nuevos... Pues sí, es un poco rollo, pero como digo, mi cerebro iba al ralentí. Al final casi iba más lento pensando como combar dioses que recolocando dados en sus zonas, lo cual se termina haciendo bastante rápido... y más si todos los jugadores colaboran. No es tanta molestia si el resto del juego te gusta, como es mi caso. Se tardan 30 segs.

El otro problema potencial que se me planteaba era el hecho de que, uno de los elementos más originales y novedosos del juego, la balanza, no fuera tan importante. Aquí todavía no me atrevo a decir nada. Lo hemos gestionado bien. Yo he intentado estar siempre en equilibrio o desequilibrio positivo para evitar perder puntos, pero creo que se puede hacer sin miedo una acción potente que te de muchos PV si a cambio se te desequilibra mucho la balanza. Irás último en orden de turno durante las dos siguientes rotaciones y ya está. Reza para que no te quiten tus dados favoritos. No es tanto problema. Aquí esa desventaja no me ha parecido tan crítica como en Troyes, por ejemplo, donde cada birle de tus dados favoritos es como un navajazo en el escroto. Lo que sí me ha parecido muy relevante ha sido el cambio de dados a "prohibido". En un par de ocasiones he pospuesto coger un dado para la siguiente ronda sin tener en cuenta que cambiaba de luz/sombra y pasaba a no ser una opción legal. No era extraño ver zonas completamente vacías de dados, con más de la mitad prohibidos o con solo dados corrompidos, acotando tus opciones. Cada jugador dispone de 16 acciones en toda la partida. Se antojan pocas. No se pueden andar tirando a la basura.

Y con ello paso a otro de los aspectos del juego que más me ha gustado. La cantidad de opciones que tienes y dados que ves sobre el tablero... engañan. En mi segunda partida me he visto MUY escaso de recursos. He llegado a no tener NADA en mi reserva y únicamente poder producir, pero no en la cantidad que quería ni el tipo de recurso que me apetecía. Siempre te falta un paso en el track de felicidad o dos papiros para coger la carta que quieres, un escriba para llegar al valor que te hace falta o una caliza más para construir ese pilar tan jugoso. O quizás no haya dados buenos en la zona del dios que quieres realizar para avanzar un poco más en la consecución de tu decreto. A menudo nos resultaba imposible realizar lo que queríamos. Hay que hilar fino. Tanto es así que ninguno de nosotros ha sido capaz de comprar decretos extra. Únicamente hemos puntuado el que escogimos en el setup.

Esa es otra de las cosas que me también han gustado: la variabilidad. Las dos partidas han sido muy diferentes. Una ha relegado las estatuas al ostracismo, mucha compra de tecnologías+bendiciones y un nivel de "fiesta" elevado en torno al templo. La otra ha sido un funeral de cartas, muchas estatuas y un porrón de canteras/workshops. Los jugadores no pueden ir picando de flor en flor. Hay que centrarse en una o dos cosas para puntuarlas a muerte... pero necesitas apoyo puntual en las demás para poder alimentarlas. El jugador que ha ido fuerte al track de felicidad en la segunda partida no ha aprovechado a comprar los decretos que debería ni ha defendido su ventaja en las canteras, por eso ha perdido. A mi me ha costado un huevo sacar todas las estatuas y me he vendido a la producción de granito... además de la suerte de PV por mi decreto inicial. En cierto lance de la partida, mis contrincantes han pecado de buenistas dejándome el único 6 negro sobre el tablero para poder producir granito como quisiera. También me han surtido del pan que me hacía falta para alimentar mis dos míseros edificios en cada puntuación. Si me hubieran arrebatado la opción, habría palmado PV.

Y para terminar, una de las mayores pegas que el perdedor de ambas partidas (ouch!) le ha puesto al juego, es la aleatoriedad o factor suerte de las cartas. Tanto las que te tocan al principio como las que van reponiendo el track. Sí, las cartas son muy importantes, muy tochas, una locura si pillas las que mejor te comban. Salen como salen. Pero vaya, ahí puedes jugar con subir felicidad hasta el techo, surtirte de papiro e ir primero de turno para andar pillando todo lo que te interesa antes de decidirte por arrancar la moto. A mi me han parecido muy divertidas y ese factor suerte entra dentro de lo que puedo aceptar en un juego. Ni más ni menos que en otros. La mano que te toca en Brass, sin ir más lejos, es menos controlable. Tanto los escribas como el oro, así como las tecnologías que vayas comprando te nutren de flexiblidad para combatir la falta de dados óptimos para tu estrategia. La presencia de un decreto inicial indica amablemente a cada jugador por dónde debería encauzar sus pasos a corto o largo plazo, lo cual está bien para acotar el agobio de no tener una prioridad.

En definitiva, el juego me ha gustado mucho. Rapidísimo además. Ventilado en un par de horas a 3, con dudas y AP. Dos partidas seguidas, al loro. Pocas veces me ha pasado. Notable alto, en la línea de euros secos con una mecánica potente y optimización de recursos y acciones para generar puntos de victoria a gogó. Navega por el tipo de euro con cosas que te resultan familiares y con el que puedes empezar a caminar de forma segura, pero con la cantidad suficiente de novedad como para tenerte alerta. Un poco tosco o artificial en los detallitos, no tan elegante como he leído, quizás algo pretencioso, pero muy divertido y gratificante para los muertos de corazón que se la machacan fuerte quemando materia gris y sufriendo mientras gastan dos de esto y uno de lo otro por un PV más. Ese soy yo. Contento. Ojalá dure y no se queme pronto, porque puede ser candidato a ello en el maremagnum de juegos en el que nos encontramos.

en: 10 de Septiembre de 2020, 23:17:46 10 SALÓN DE TE / Sondeos / Re:Responde 20 preguntas sobre tus juegos

1.   Cuales son tus 3 juegos favoritos de todos los tiempos?
A día de hoy Brass, Food Chain Magnate y Barrage.

2.   Cuando eras niñ@, ¿cuál era tu juego favorito?
Uf, no sé. Tenía poca cultura de tableros. La Herencia de Tía Ágata probablemente.

3.   A qué juego nunca volverías a jugar?
Cualquier temático tiradados y/o cooperativo.

4.   Un juego que "odias" pero que a la mayoría le encanta.
Pues experiencias con Imperial Assault, Star Wars Rebellion, Robinson Crusoe y Zombicide, por ejemplo, me llevan al punto 3.

5.   Qué temática te gusta más en los juegos?
Me da igual la temática. Económica, industrial, producción, logística... quizás sea lo que más me guste.

6.   Tienes grupo estable de juegos o eres un picaflor?
Tengo una serie de personas que vienen uno o dos días al mes. Mezclándolos como buenamente se dejan consigo que nos juntemos 3-4 cada sábado o domingo.

7.   Qué mecánica de juego te gusta más?
Programación de acciones, draft de dados, selección de acciones, mayorías, pujas y colocación de trabajadores. Por ahí irían los tiros.

8.   Color favorito para jugar?
Amarillo.

9.   Juegas algún juego en tu móvil? cuál?
Juegos de mesa no. Tuve y tengo, pero me dan pereza en el móvil. Apps tengo el Battle of Polytopia que me flipa. Estrategia por turnos para expandir tu civi. Recomendadísimo.

10.   Cuál es el juego más antiguo de tu colección?
Rummikub

11.   Cuál fue tu primer juego?
De pequeño, ni guarra. No lo recuerdo. Desde que abracé la afición tal y como la llevo ahora, Carcassonne.

12.   Cooperativo o competitivo?
Competitivo siempre forever.

13.   Cuántos juegos tienes?
Unos 45.

14.   De cuántos Kickstarters caíste presa? Y cuántos de esos juegos aún posees?
De 7. Conservo 5.

15.   Cual fue tu primer Kickstarter?
Rising Sun.

16.   Si ahora mismo tuvieras tiempo y la gente necesaria para jugar a lo que quisieras, a qué juego jugarías?
Algún monstergame de esos de estar el día entero ahí. Un Twilight Imperium o un 18XX gordo.

17.   A qué juego has jugado más veces en tu vida? Y el que menos (de los que tienes)?
Según BGG, los que más, empatados: Roll for the Galaxy, Brass y Food Chain Magnate. Dudo que haya alguno que les supere en número de partidas pero quizás sea posible en la época en la que no apuntaba eso.
El que menos de los que tengo, pues los que están ahí sin estrenar en mesa: Tekhenu, 1920 Wall Street y Bruxelles 1893. Aunque online sí jugué una vez al Bruxelles...

18.   Tu último juego añadido a tu colección.
Tekhenu.

19.   Tu juego favorito de 5 temáticas distintas(eurogame, deckbuilding, cooperativo, competitivo, party, filler, solitario, wargame, dados, dungeon crawler, etc...)
Supongo que te refieres a mecánicas, porque esos ejemplos no son temáticas. De hecho has puesto conceptos bastante mezclados así que hago freestyle y elijo estas cinco palabras:
Euro: Brass
Programación: Food Chain Magnate
Colocación: Barrage
Dados: Troyes
City Building: Small City

20.   Dónde guardas tus juegos? (FOTOS!!! FOTOS!!! a todos nos gusta ronear de ludotecas "modestas")
En una Kallax en el salón. Ahora mismo no tengo fotos actuales decentes.

en: 09 de Septiembre de 2020, 21:55:08 11 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Ayer jugué a...

Ayer jugué a Santa Maria a dos jugadores. Primera partida para mi contrincante. Yo iba a por mi cuarta partida, aparte de dos en solitario que le pegué a principios de año.

Partida fugaz donde yo acabé con algunos envíos de más valor que mi adversario además de ganar en el track del conquistador las dos primeras rondas y quizás puntuar también un pelín más por colonos. Finalmente gané 67-53 o algo así.

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Sus virtudes siguen intactas: rápido, entretenido, conciso, ofrece decisiones chulas sin tener que petarte la cabeza, combitos satisfactorios... Pero en una ludoteca corta que sólo pretende tener pepinos y rejugarlos mucho, como la mía, creo que no tiene mucho lugar. Sólo lo propongo cuando somos 2-3 y no hay tiempo para un monstergame ni ganas de algo demasiado ligero. Ahora mismo nunca es mi primera opción y quedaría como relleno. Llevo un tiempo queriendo quitarme juegos así que mañana ya se va a casa de otra persona.

en: 09 de Septiembre de 2020, 00:20:10 12 SALÓN DE TE / ¿Qué os parece...? / Re:Patchistory, ¿qué os parece?

Resucito hilo muerto.

Me ha tocado este juego en una math trade (me he quitado el Barony) y me gustaría leer opiniones de los que lo hayáis ido jugando a lo largo de los últimos años. He visto pocos comentarios al respecto.

Me autocito respondiéndome a mi mismo por si algún otro lector le interesa.
Copio lo que acabo de escribir en otro hilo resumiendo mi primerísima impresión tras la primera partida.




El domingo jugué a Patchistory. 4 a la mesa. Todos novatos estrenando mi copia del juego.

Yo me destaqué pronto en lo militar pero la escasez de rutas comerciales iniciales y los costes de las amenazas me impidieron sacarle provecho. A lo largo de la partida provoqué dos guerras como atacante y una más como defensor que me fue correspondida con otra defensa pudiendo establecer una alianza. Una guerra la gané (sin el bonus de humillar al enemigo) y la otra la perdí y encima me humillaron perdiendo puntos porque por aquel entonces ya estaba flojo para guerrear. Por chulo.

Pasé más de media partida sufriendo al no tener unos ingresos de comida decentes que me permitieran sacar más trabajadores. Mi nivel económico también era vergonzoso. En la tercera era pude subirlo a 8-10 tras coger un héroe que sumaba mi nivel de movimiento a mis ingresos. Mis puntos políticos se pasaron toda la partida entre 3 y 4, llegando a 5-6 al final de la última era, gracias a una maravilla que me permitía rebajarme en 3 el poder militar para subirme política en 2 y cultura en 3. Mi generacion de recursos nunca pasó de 2 en el mejor de los casos, viéndome obligado a comerciar.

Aún con todas las adversidades gané con bastante diferencia de puntos. La perdedora quedó sobre los 120 y pico. Dos jugadores en la horquilla de los 160. Yo llegué a los 199. ¿Cómo fue posible esto? Pues una vez que tuve 4 maravillas, me dediqué a gastar muchos puntos de política en honrarlas. Una de ellas me daba un punto extra por cada maravilla cada vez que hacía la acción de honrar. Esto me daba entre 8 y 24 PV por ronda. Un par de veces gasté mis 6 políticos en honrar las 4 maravillas 3 veces. Una brutalidad. Tener unos ingresos de cultura (PV) de 4 durante gran parte de la partida también me salvó el culo.

-----------------------------

Sensaciones econtradas con el juego. Mecánicas e ideas chulas como lo del parcheo y las pujas... mezcladas con cosas bastante toscas. El gasto de puntos de política en hacer acciones se me hizo bola. Muchas veces no podía o no quería hacer nada en concreto así que gastaba toda la política en votos. Cuando quería hacer algo difícil empezaba a calcular y se me iba la olla... y ya no sabía los puntos políticos que había gastado. Hubo que hacer demasiadas referencias al reglamento para entender bien ciertas cosas. El sistema de votos en las cartas de prosperidad es bastante aleatorio para la gran cantidad de puntos que suelen dar. Es fácil que un jugador gane 15 p.ej. y otro pierda 8, pegando una diferencia de 23 PV entre ambos. Es una fase divertida y con tensión, pero difícil de influenciar. Si todos los jugadores tienen una potencia militar de 10 y un jugador la lleva en 9, pueden martillearle con la acción de amenazar y dejarlo hecho trizas... Sí, es caro para los atacantes, pero es injustamente posible. La creación de rutas también es un poco coñazo cruzando tablitas por la mesa.

Resumiendo. La puja y el parcheo, así como las habilidades de maravillas y héroes, que son chulísimas y muy temáticas me han parecido lo más divertido. La gestión de ataque, defensa, movimiento, recursos, dinero, cultura, comida, etc... también está guay pero es menos original. Con ésto, el juego me parece muy bueno. También me gustó el hecho de que perder una guerra no fuera especialmente doloroso. No pierdes nada, simplemente haces que otro gane puntos. De esta forma, tal y como me ocurrió, optar por una estrategia "pacífica" haciendo un chorro de puntos honrando maravillas o héroes es viable. Aunque como acción en sí sea aburrida.

La fase de acciones previo gasto de puntos políticos la he disfrutado bastante menos. El metajuego en la mesa entre jugadores que eligen si se atacan o no, o qué hacen con su vida hace que Patchistoy caiga en el saco de los juegos que funcionan si la gente entiende el juego y está por la labor de hacerlo rodar, lo cual es complicado entre mis compañeros de mesa. Imagino que será algo a disfrutar tras la tercera o cuarta partida. Dio bastante bajón.

No sé si me lo quedaré o lo venderé. Le veo mal mercado. Mucha gente quitándoselo aquí en math trades alemanas de BGG. Ojalá jugarlo pronto de nuevo, aunque de primeras ha caído al fondo de las prioridades. Otros estrenos de 2020 me gustaron más.

en: 09 de Septiembre de 2020, 00:15:27 13 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Ayer jugué a...

El domingo jugué a Patchistory. 4 a la mesa. Todos novatos estrenando mi copia del juego.

Yo me destaqué pronto en lo militar pero la escasez de rutas comerciales iniciales y los costes de las amenazas me impidieron sacarle provecho. A lo largo de la partida provoqué dos guerras como atacante y una más como defensor que me fue correspondida con otra defensa pudiendo establecer una alianza. Una guerra la gané (sin el bonus de humillar al enemigo) y la otra la perdí y encima me humillaron perdiendo puntos porque por aquel entonces ya estaba flojo para guerrear. Por chulo.

Pasé más de media partida sufriendo al no tener unos ingresos de comida decentes que me permitieran sacar más trabajadores. Mi nivel económico también era vergonzoso. En la tercera era pude subirlo a 8-10 tras coger un héroe que sumaba mi nivel de movimiento a mis ingresos. Mis puntos políticos se pasaron toda la partida entre 3 y 4, llegando a 5-6 al final de la última era, gracias a una maravilla que me permitía rebajarme en 3 el poder militar para subirme política en 2 y cultura en 3. Mi generacion de recursos nunca pasó de 2 en el mejor de los casos, viéndome obligado a comerciar.

Aún con todas las adversidades gané con bastante diferencia de puntos. La perdedora quedó sobre los 120 y pico. Dos jugadores en la horquilla de los 160. Yo llegué a los 199. ¿Cómo fue posible esto? Pues una vez que tuve 4 maravillas, me dediqué a gastar muchos puntos de política en honrarlas. Una de ellas me daba un punto extra por cada maravilla cada vez que hacía la acción de honrar. Esto me daba entre 8 y 24 PV por ronda. Un par de veces gasté mis 6 políticos en honrar las 4 maravillas 3 veces. Una brutalidad. Tener unos ingresos de cultura (PV) de 4 durante gran parte de la partida también me salvó el culo.

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Sensaciones econtradas con el juego. Mecánicas e ideas chulas como lo del parcheo y las pujas... mezcladas con cosas bastante toscas. El gasto de puntos de política en hacer acciones se me hizo bola. Muchas veces no podía o no quería hacer nada en concreto así que gastaba toda la política en votos. Cuando quería hacer algo difícil empezaba a calcular y se me iba la olla... y ya no sabía los puntos políticos que había gastado. Hubo que hacer demasiadas referencias al reglamento para entender bien ciertas cosas. El sistema de votos en las cartas de prosperidad es bastante aleatorio para la gran cantidad de puntos que suelen dar. Es fácil que un jugador gane 15 p.ej. y otro pierda 8, pegando una diferencia de 23 PV entre ambos. Es una fase divertida y con tensión, pero difícil de influenciar. Si todos los jugadores tienen una potencia militar de 10 y un jugador la lleva en 9, pueden martillearle con la acción de amenazar y dejarlo hecho trizas... Sí, es caro para los atacantes, pero es injustamente posible. La creación de rutas también es un poco coñazo cruzando tablitas por la mesa.

Resumiendo. La puja y el parcheo, así como las habilidades de maravillas y héroes, que son chulísimas y muy temáticas me han parecido lo más divertido. La gestión de ataque, defensa, movimiento, recursos, dinero, cultura, comida, etc... también está guay pero es menos original. Con ésto, el juego me parece muy bueno. También me gustó el hecho de que perder una guerra no fuera especialmente doloroso. No pierdes nada, simplemente haces que otro gane puntos. De esta forma, tal y como me ocurrió, optar por una estrategia "pacífica" haciendo un chorro de puntos honrando maravillas o héroes es viable. Aunque como acción en sí sea aburrida.

La fase de acciones previo gasto de puntos políticos la he disfrutado bastante menos. El metajuego en la mesa entre jugadores que eligen si se atacan o no, o qué hacen con su vida hace que Patchistoy caiga en el saco de los juegos que funcionan si la gente entiende el juego y está por la labor de hacerlo rodar, lo cual es complicado entre mis compañeros de mesa. Imagino que será algo a disfrutar tras la tercera o cuarta partida. Dio bastante bajón.

No sé si me lo quedaré o lo venderé. Le veo mal mercado. Mucha gente quitándoselo aquí en math trades alemanas de BGG. Ojalá jugarlo pronto de nuevo, aunque de primeras ha caído al fondo de las prioridades. Otros estrenos de 2020 me gustaron más.

en: 04 de Septiembre de 2020, 16:20:34 14 SALÓN DE TE / ¿Qué os parece...? / Re:War Chest, ¿qué os parece?

Pues como sea por eso te vas a seguir quedando igual, que yo soy peor que Fley y Fley se va a escribir su blog y deja al loro moviendo.
Pero Fley es consecuente porque "juega a perder".
Tú... ya veremos. Con que no juegues borracho ya me conformo. Como el juego te motiva, parto de la base de que vas a intentar competir.

en: 04 de Septiembre de 2020, 13:53:17 15 SALÓN DE TE / ¿Qué os parece...? / Re:Barrage, ¿qué os parece?

He leído el hilo un tanto por encima y veo que coincidís con cosas que he oído en mi grupo de juego. ¿Por qué parece ser tan imprescindible la expansión? ¿Le añade mucho más tiempo de juego a la partida?

Gracias.

No creo que sea imprescindible, Queroscia. Yo la defiendo y me gusta muchísimo porque agrega opciones. El que quiera las usa y el que no, pasa de ella. Su uso depende de los edificios privados que hayan salido, de los objetivos de ronda y del estado de "riqueza" por el que pase cada jugador en el momento de querer usar los dos módulos que trae. Yo la pillé del tirón junto al base en el KS en cuanto leí a Luciani decir que esos módulos habían sido desarrollados desde el principio como parte del conjunto y que luego habían decidido separarlos para ofrecer una caja básica más destilada. Yo quería la experiencia de juego completa.

Los detractores de la expansión dicen que ésta aporta opciones con las que poder jugar de forma solvente sin atender al mapa central y que así se pierde tensión/competencia en él. Entiendo esta teoría y probablemente sea cierta si sale una combinación de privados apropiada para ello. En mis partidas hasta el momento no se ha dado el caso. He visto muchas más veces ganar a quien pasaba del culo de la expansión que a quien decidía dedicarle tiempo y probar cosas con ella, lo cual se me antoja caro y complicado. Digamos que lo veo arriesgado y situacional. Aún con todo, si fuera cierto, me parece un tipo de partida diferente y que puede tener su encanto. No creo que esa falta de interacción en el mapa central ocurra siempre en todas las partidas por el mero hecho de ponerle la expa.

A mi me llama muchísimo en un juego de mesa que ofrezca la posibilidad de variar, de cambiar de estrategias de una partida a otra... y/o que dé herramientas para proporcionar un giro de los acontecimientos. Esto ha sucedido por ejemplo recientemente con la expansión de Food Chain Magnate, que ya sin ella es un juego enorme. Barrage sin expansión es cojonudo. Con ella, te da ese plus opcional para elevarlo al olimpo de los euros modernos.

PD: No añade más tiempo de juego. El número de ingenieros que tiene cada jugador para gastar cada ronda sigue siendo igual.
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