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Temas - Delaware

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Un par de advertencias: por un lado, se avecina tocho de los buenos digno de un reglamento de FFG compuesto únicamente por desvaríos míos. Por otro, todo esto son opiniones personales con toda seguridad equivocadas y todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Hay muchos hilos de presentaciones pero no de despedidas, así que me apetecía escribir la mía de este foro en el que he pasado tantos buenos ratos y tanto rato en general. No obstante, si está pensando "quién es este tío para despedirse como si se fuera alguien grande, no le he visto en la vida" tiene parte de razón, no se lo voy a negar.


Un breve apunte sobre el estado del foro para comenzar. Hace un tiempo, sorprendido por la cantidad de rapapolvos que recibía, que ya no sabía ni por donde venían, abrí un tema con encuesta sobre el off topic en el que la opinión mayoritaria fue que no debemos salirnos preferiblemente nunca del tema inicial de un hilo. No es práctico tener que abrir un hilo aquí o en sondeos cada vez que salga una idea tangente al tema original porque se vaya a señalar al off topizador y a decirle que si no va a hablar del juego qué hace ahí. Dirán que exagero y que hay off topic en todos los temas, pero ya no es que lo haya o no, es el rechazo lo que me parece un grave error de concepto. Aún más choca la curiosa cantidad de comentarios recordándonos que los juegos de mesa no son para tomárselos muy en serio y la prohibición de hablar de ciertos temas, el resultado es una BSK en la que cada vez me siento más encorsetado para hablar. No obstante el sistema funciona y no pretendo para nada dar clase a nadie sobre como llevar su foro, así que sigamos adelante.

Porque esto va de lo de siempre, en el fondo: salen tropecientos juegos al mes, todos los kickstarters tienen buena pinta, de los clásicos no se acuerda ni Dios, que son viejos, feos y áridos, y el mejor juego de la historia se renueva cada poco rato. ¿El resultado? Esto cada vez va menos de juegos de mesa y más de consumismo voraz. Para muestra, este mismo foro:

Los reseñadores han desaparecido para refugiarse en blogs y similares. Estrategias, que me parecía un subforo interesante porque todo círculo de compañeros de mesa es finito y siempre me ha gustado ver cómo juega otra gente, está muerto. Los temas de petición de ayuda son siempre lo mismo, qué tal funciona el juego de turno en solitario, por muchas veces que se haya contestado (una curiosidad: en francés los juegos de mesa se llaman jeux de societè, y aquí te pasas las tardes leyendo sobre solitarios). Qué os parece se compone en muchos casos de derrapes increíbles para el jugador "experto" del juego X, porque nadie juega mucho al mismo juego pero eso no le impide emitir una opinión, faltaría más. El Baronet se abandonó, los premios BSK y el juego del mes se abandonaron, casi sobreviven solo este y sondeos. En suma, todos los subforos que no se centren en lo último que ha salido, lo bueno que va a ser, lo hypeados que estamos todos y como agitamos nuestras carteras al ritmo de la música son el yermo, de vez en cuando pasa una pelusa de las de los westerns mecida por el viento radiactivo pero poco más. No interesa nada que no sea comprar.

El problema de todo esto es que no es inofensivo, no es como tomarte una copa los sábados que sano sano no es pero tampoco va a ningún lado, sino que lleva premio. Precios cada vez más altos, tiradas cada vez más cortas, erratas cada vez más gordas, originalidad cada vez más baja... lo que se ve a diario no son hechos aislados ni espontáneos. El mal ha nacido de ti, de mí que estás leyendo esto, de nosotros mismos, y lleva un largo tiempo celebrando su victoria en Cibeles. Y lo vamos a pagar porque como consumidores somos de segunda división. Bueno, ya lo estamos pagando, nunca mejor dicho, ¿lo pillan? Jeje. Lo siento, tenía que decirlo.

La exigencia está bajo mínimos: El juego está lleno de erratas, pero me lo quedo porque llevo mucho tiempo esperando. El juego es absurdamente caro para lo que lleva y para lo que cuestan el resto de lanzamientos de editorial X o diseñador Y, pero lo compro porque seguro que es muy bueno. El juego no tiene aún reglamento y seguro que el kickstarter me llega con retraso, pero lo compro porque las figuras son muy chulas. La impulsividad, a la orden del día: Me acaba de llegar un verkami que llevaba seis meses esperando, la semana que viene Dawn of the Zeds, no he terminado de leer las reglas del Mage Knight, tengo el del Señor de los Anillos precintado porque ni me he bajado la app, y mira qué bonito el Cleopatra este, cae fijo. Debería echar otra partida al Brass, pero es que no me da la vida con tanto juego, y tendría que releerlo y no apetece. Joder, Wingspan está en todos sitios Y LO ESTÁ JUGANDO TODO EL MUNDO, JODER, OLVÍDALO TODO QUE NOS VAMOS A POR ÉL.

Los influencers, youtubers, qué bonitos palabros en inglés, esa es otra. Yo en el fondo les entiendo. Morder la mano que te da de comer está muy feo, y va en contra de sus intereses, así que no lo hacen. Normal. Yo en la peluquería no me acuerdo de la santa madre del peluquero porque la navaja la tiene él y el cuello es mío. Sin embargo esto no avanza cuando la crítica es más bien publicidad, está más pendiente de los componentes y de cómo escala el juego (les encanta escalar, a veces pienso que estoy en un rocódromo) que de las mecánicas o directamente de jugar bien, y dice más cosas sobre sus haters y la envidia que todos (normal) le profesamos, que "el juego X es una puta mierda" porque a veces hay que decirlo, con todas las letras, hay bodrios inexplicablemente alabados ante los cuales me sale solo y hasta me resulta reconfortante. En serio, pruébenlo todos ustedes, que alguno, sobre todo de los más nuevos, está con los juegos como un niño en Legoland, señalando a todas partes con una sonrisa de oreja a oreja porque es todo maravilloso. Pues no, oiga, al monte Rushmore hecho de piececitas de plástico se le ha caído la nariz y lo estamos viendo todos.

La comunidad se supone que debe apoyarse, y no nos hacemos ningún favor pasando por el aro en según qué cosas, siguiendo como a mesías a según quiénes. Entonces ¿Es alguno de estos razonamientos malo, inválido? ¿Hace falta conciencia de clase para comprarse un juego? ¿Hay que pedir perdón por hacer lo que uno cree conveniente porque puede estar "perjudicando" a locos como yo?

No, cada uno es muy libre de hacer lo que le de la real gana. Pero, creo que sin admitir mucha discusión, los juegos de mesa no son eso. Un juego de mesa es profundizar, es probar nuevas estrategias, sacarlo con diferentes grupos, recoger mientras piensas las mejores jugadas y dónde has metido el remo, a veces usarlo como excusa para hablar de todo y de nada, jugar, en definitiva. Digamos que es una maratón y no un sprint. Hoy en día, por mucho que te intentes apartar de la vorágine, cada vez es más difícil encontrar esos valores que deberían acompañar a la afición entre tanta falsa necesidad por todas las cosas que no has probado y que son JUEGAZOS, porque recordemos que TODO lo que sale es MUY BUENO, tanto agobio por TODO lo que no has comprado y seguro que mañana está descatalogado en todos sitios, y esa ligera molestia, casi indignación cuando ves como "los que mandan" se aprovechan de un consumidor que ya no es que haya normalizado retrasos de meses, ediciones indignas y precios abusivos, es que le falta poco para aplaudirlos con las orejas.


A modo de resumen se está virando hacia una sola vertiente de la afición y una sola forma de entenderla, que son las que siguen la mayor parte de aficionados, que me aburren sobremanera y en las que me siento fuera de lugar. Jugar me gusta muchísimo, me fascina incluso, pero esto no. Estoy empezando a ver mi afición favorita con otros (peores) ojos, y no quiero seguir por esa línea, por lo que prefiero apartarme de foros, canales y demás. Y si este proceso autodestructivo no para, que no tiene pinta, y los juegos de mesa acaban como los videojuegos, donde para la industria el usuario es lo último en importancia, el entretenimiento es de mejor calidad cuanto más facilón resulta y el más mejor de los jugones es el que más títulos acumula en un Diógenes socialmente aceptable, me pillará echándome mis Puerto Ricos en un lugar seguro donde no llegue el virus.

En fin, voy cerrando ya y dando la enhorabuena a los que hayan leído todo. Espero vuestras opiniones. La cuenta queda inactiva y exclusivamente para enlazar artículos de un proyecto en el que participo junto a una serie de foreros pero tampoco es momento de hablar de eso ahora para que nadie piense que el ladrillo solo era para colar SPAM de incógnito. Hasta otra.

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Sondeos / Off Topic, ¿a favor o en contra?
« en: 24 de Abril de 2019, 15:57:06  »
No sabía dónde poner esto pero prefiero un subforo concurrido a uno que no mira nadie.

En todos los hilos del foro con muchas respuestas acaban saliendo discusiones paralelas normalmente sobre la burbuja y los precios y tal y usuarios que se quejan de que entran a mirar información del juego X y se encuentran a cuatro chalados entre los que suelo contarme hablando de sus cosas.

Así que la pregunta es fácil, y el que quiera dar una opinión más extensa es bienvenido.

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Besequero de la Semana / Baronet 2.0 #57 -07/12/2018- Lapu
« en: 07 de Diciembre de 2018, 12:16:11  »
Bueno, finalizada la semana, aquí os dejo con el nuevo Baronet. Se trata de Lapu, un usuario muy activo recientemente en el foro que no había tenido aún la oportunidad de subir a la palestra.

Gracias a Delaware por pensar en mi para ser el nuevo Cipotegato del foro. No estoy acostumbrado a ser el centro de atención desde mi bautizo así que sean cuidadosos con mi fina y tersa piel. Las flechas clavan bien. Todo sea por la famosa plaquita con nombre de valenciano de alta alcurnia.

¿Sobre mi vida lúdica? Pues empecé hace muy poquitos años. No conocía a nadie que me pudiera arrastrar a ello y tampoco es algo que uno va a buscar con motivación cuando vives con la venda puesta. Fue mi por entonces novia, ahora esposa, la que me obligó a salir de los videojuegos y pasar tiempo con ella. Para ello me encasquetó una barajita del aburridísimo Phase 10, al cual tuve que echarle unos cuantos viajes, no sin desgana y necesidad de que acabara cuanto antes.

El caso es que me picó la curiosidad y quise indagar en algún otro juego chulo que hubiera por ahí y un amigo me recomendó Carcassonne. Mi contacto con los juegos de mesa hasta entonces habían sido los Reunidos de Geyper cuando era pequeño, la Herencia de Tía Ágata, Palé, Pictionary y alguno que otro que había en casa de amigos y a los que jamás jugué más de una partida esporádica cuando estaba de visita, como Hotel o Cluedo. Pero yo ya sabía que aquello me gustaba mucho. Me resigné, sin embargo, a saber que no tenía con quien jugarlos y tampoco me supuso mayor drama. Mi familia tampoco era muy de jugar. Si acaso mi padre al Guiñote o las Damas. Más tarde, en la universidad, jugué a Jenga, Zombies y diversos parties rollo Time´s Up, Bang, Jungle Speed y poco más. Lo que mis amigos iban proponiendo y fomentaba las risicas. Yo tampoco estaba muy por la labor de empollarme reglotes tochos. Me daba pereza absoluta y también un poco de miedo por no estar a la altura ¿Por qué no decirlo? En ese sentido, rechacé un par de acercamientos a Carcassonne y Catán.

Pero bueno, acabé comprando el Carcassonne que me recomendó el colega. Sencillamente nos flipó. A mi novia y a mi. Muchísimo. Tanto es así que compramos casi inmediatamente el Catán, también recomendado, y 2-3 expansiones para el Carcassonne. Seguimos flipando. Cayeron las dos expansiones gordas del Catán y alguna más del Carcassonne hasta que, escuchando recomendaciones e indagando por internet, me topé con cosas de Terrinoth, Arkham Horror y algunos temáticos más. Compraba básicamente de segunda mano e informándome poco, la verdad, por impulso. Empecé a dejar de querer salir de farra el finde para proponer quedadas en casa. Catán, DungeonQuest, cenita y birra. Infinitamente más divertido.

Más tarde descubrí los llamados eurogames. También descubrí toda la jerga y nomenclatura del mundillo. Compré algunos y las Kallax del Ikea iban sufriendo peso y más peso. Los ameritrash más dependientes de la suerte, lectura de cartas con ambiente, largos o cooperativos, no sólo no gustaban a mi novia... sino que a mi tampoco me apetecía jugarlos más porque los nuevos habitantes de la estantería me latían con más fuerza. Así que los vendí todos para hacer hueco a más euros medios competitivos. Empecé a estar al día, buscar novedades, comprar y vender con frecuencia y querer cada vez juegos más completos y complejos. Dejé de tener remordimiento de conciencia por añadir títulos a mi colección y acepté que era mi nueva afición favorita... Y todo esto in crescendo hasta hoy.

Hoy en día organizo timbas de 4-5 horitas en casa todos los findes, siempre que una o dos personas de mi bolsa de jugadores/conocidos/aficionados al tema estén disponibles. Lamentablemente, jugar no suele ser su prioridad o ya tienen mil grupos más y jornadas apalabradas hasta 2025. Aún así siempre saco partidas de una un otra forma.

Compro de manera más o menos moderada, informándome mucho. Imprescindible reglas y videos para saber jugar. Si es posible, ver partidas. Probar un juego antes de comprarlo me resulta casi imposible, puesto que ahora mismo soy el carnívoro en la cúspide de la pirámide lúdica en mi entorno. O compro y leo yo, o no hay manera de jugarlo. Actualmente tengo 3 juegos a la venta pero no hay cojones a darles salida... supongo que ya los tiene todo el mundo o los quieren regalados. Tengo una colección bastante corta de unos 50-60 juegos. No quiero más, que si no me da el agobio de no poder exprimir todos.

¿Mi fase actual? El Brass que me pillé hace año y medio fue la piedra angular que me ha hecho apartar un poco la mirada de los euros medios-duros populares (que me siguen gustando mucho) y lanzarme a juegos de corte económico. Conceptos como los de Indonesia, Food Chain Magnate, Wildcatters, 18XX, Ground Floor, Arkwright y todos estos son los que ahora mismo más me ponen el ciruelo como el cuello de un cantaor y más atención les pongo. Los cooperativos, los lanzadados, los temas fantástico-medievales y las cartas con mucho texto siguen sin gustarme. El abuso de colocación de trabajadores y los juegos que hoy en día vuelven a sacar piedra, madera y oro como recursos principales me empiezan a tocar los cojones bastante. Cero originalidad. Ya basta, carajo.




Y aquí van las tres afirmaciones, una de las cuales es falsa:

1- Este año he sido padre y mi tiempo de juego se ha reducido mucho.
2- Soy muy aficionado a un par de trilogías de culto.
3- Sólo he vomitado una vez en toda mi vida después de una borrachera.

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