logo

Etiquetas:

Autor Tema:  (Leído 1933 veces)

david_lago

HANABI: ¡Te veo las cartas! (Reseña de Games de Mesa)
« en: 30 de Octubre de 2014, 14:57:01 »
Hanabi: ¡Te veo las cartas!

Esta es la segunda entrada del nuevo blog "GAMES DE MESA", el cual os invito a visitar desde aquí y a dejar un comentario. Gracias!!

http://www.gamesdemesa.blogspot.com.es

Para la segunda entrada de Games de Mesa, el juego elegido para ser reseñado ha sido "Hanabi", de Antoine Bauza (ese señor con coleta que no es Pablo Iglesias, que ha conseguido que verle las cartas a los demás no sea hacer trampas, pero ver las tuyas propias sí).

Ficha técnica:

Autor:
Antoine Bauza

Editorial: Cocktail Games (Francia). En España, Asmodée Ibérica.

Número de jugadores: De 2 a 5.

Tiempo de juego: Aprox. 25 minutos.

Edad recomendada:
A partir de 8 años.

Año de publicación: 2010.


Temática:

"Hanabi" es un juego de cartas cooperativo, en el cual entre 2 y 5 jugadores tratarán de conseguir un gran espectáculo de fuegos artificiales.Y es que eso es lo que significa el título del juego en japonés, "Hanabi" = "Fuegos artificiales".

Los jugadores toman el papel de pirotécnicos a los que les ha surgido un pequeño problema justo antes del espectáculo: la pólvora, la mecha y los cohetes se han mezclado, así que todos deberán cooperar para ordenarlo todo y que el inminente espectáculo pueda celebrarse con éxito.


Contenido y diseño gráfico:

En una pequeña y fantástica caja cuadrada de lata en la edición española de Asmodée Ibérica, nos encontramos con 54 cartas y 11 tokens de plástico o marcadores.

Las cartas tienen un formato cuadrado, a pesar de lo cual es posible enfundarlas. Además de posible es recomendable hacerlo, pues cualquier pequeña marca en una carta podría dar más pistas de la cuenta y desvirtuar un poco el juego.

De las 54 cartas, 4 están destinadas a contener las reglas del juego por las dos caras, lo cual es una solución muy práctica y original.

Las otras 50 cartas se dividen en 5 colores diferentes, numerados del 1 al 5. Hay diferentes copias de cada carta dependiendo de su número: Hay 3 ejemplares de cada carta con el número 1; 2 copias de cada carta con los números 2, 3 y 4; y una sola copia de cada carta con el número 5.

Con respecto a las cartas, su diseño gráfico corre a cargo de Albertine Ralenti. Las ilustraciones son correctas: representan fuegos artificiales de cada color estallando, aunque en mi opinión tampoco son gran cosa. Me parece mucho más llamativo el diseño del reverso de las cartas, con un tejado de un templo japonés a contraluz y los fuegos artificiales al fondo estallando, en blanco y negro. Para mi gusto, una ilustración muy bonita.


Objetivo del juego:


En "Hanabi", el objetivo es terminar la partida con el mayor número de cartas ordenadas al final de la partida. Para ello, los jugadores tendrán que cooperar para conseguir un espectáculo que deje a los espectadores con la boca abierta. El juego permite a los jugadores cometer hasta tres fallos, aunque si se comete el tercer fallo, la partida finaliza. Al final de la partida, el espectáculo será puntuado por los espectadores. La máxima puntuación posible son 25 puntos, con los que los jugadores conseguirían un espectáculo "¡Legendario! ¡Magnífico!", que haría enloquecer al público.

 
Mecánica:

En cuanto a su mecánica, Antoine Bauza ha conseguido hacer un juego de cartas en el cual ver las cartas de los demás jugadores no se considera hacer trampas, ¡pero ver las tuyas propias sí! Sorprendente, ¿verdad?

Se trata de un juego cooperativo, de colección y gestión de cartas y también con una cierta dosis de memoria.

Al comienzo de la partida, cada jugador tendrá en su mano cuatro o cinco cartas, según el número de jugadores, que sujetará del revés, es decir, con la cara de la carta mirando hacia los demás jugadores y el reverso de la carta apuntando hacia sí mismo.

En cada turno, un jugador puede hacer una sola acción a elegir entre tres posibles: Dar información sobre sus cartas a algún jugador, descartar una carta propia y robar una nueva, o poner una carta sobre la mesa.


a) Dar información:

Al principio de la partida, las 8 fichas azules estarán dentro de la caja. Esto quiere decir que hay 8 pistas disponibles. Cada vez que un jugador utilice su turno para dar una pista, habrá que sacar una ficha azul de la caja. Si en algún momento de la partida no quedan fichas azules dentro de la caja, el jugador activo no podrá dar pistas a los demás.

¿Y en qué consiste dar una pista? Pues el jugador activo, que recordemos, no ve sus propias cartas pero sí las de los demás, le dice al jugador que él elija o bien el color (un solo color) de una o varias de sus cartas, o bien el número (un solo número). Si se elige el color, hay que decirle a ese jugador todas las cartas que sean de ese color (ejemplo: estas dos son rojas). Y si se elige el número, pues igual, todas las que sean de ese número (ej.: estas 3 son del número 1).

¡Cuidado! Porque aquí surge uno de los inconvenientes del juego, y es que al menos los españoles somos muy dados a la picaresca ya desde los tiempos del Lazarillo de Tormes, y no es raro que la gente se tome la libertad de dar una pista un poco más grande de la cuenta. Por ejemplo, decirle al otro jugador: "ÉSTA CARTA ES ROJA,  y esta de aquí también...". Verle las cartas a los demás no es trampa, ¡pero hacer esto sí!

b) Descartar una carta:

Si no hay pistas disponibles o no se quiere hacer otra cosa, se puede descartar una carta y así ganar una ficha azul, es decir, una pista más.

c) Poner una carta:

Cuando un jugador sepa o crea saber que una carta se puede poner en la mesa, anunciará que la va a bajar y la pone. Si es correcta, se queda. Si no lo es, se mete una ficha roja en la caja que representa un fallo. Si se cometen tres fallos, la partida finaliza.


Conclusión:

En mi opinión, Hanabi es un buen juego para jugar con cualquier persona. No hace falta ser un experto en juegos para disfrutar de una partida de Hanabi. Se explica muy rápido y suele gustar a todo el mundo. Su corta duración permite repetir partida para intentar mejorar el resultado colectivo.

Es muy divertido cuando alguien confunde una de sus cartas y te dice que cree que sabe dónde tiene el 3 verde, y te lo dice señalando un 2 azul. En teoría, no se le puede dar más información de la descrita anteriormente a los demás jugadores sobre sus cartas. Pero cuando te dicen eso, es muy dificil mantener la compostura y no reírse, con lo cual sabe que se está equivocando y la ha liado un poco...

Por último, quisiera señalar que el juego está muy bien valorado en el ranking de la BGG, pues actualmente se encuentra en el puesto 118 con un puntuación de 7,42. En mi opinión, un puesto bien merecido.

Por tanto, mi conclusión final es: muy bien por el señor de la coleta que no es Pablo Iglesias por hacer realidad nuestro sueño desde la infancia de verle las cartas a los demás jugadores sin que nos llamen tramposos. La única pega es esa dificultad de mantener la boca cerrada y no dar más información de la cuenta, pero eso no es un defecto del juego, sino de la herencia de la picaresca española, del Lazarillo de Tormes y de su autor, el señor Anónimo.

(Todas las imágenes proceden de BGG, excepto la última, que también es de producción "famigliar")

david_lago

Re:HANABI: ¡Te veo las cartas! (Reseña de Games de Mesa)
« Respuesta #1 en: 09 de Noviembre de 2014, 11:50:03 »
Una pregunta, ¿alguien más piensa, como yo, que el formato de cartas cuadradas y caja de lata de Asmodée Ibérica le da un plus de vistosidad al juego original?