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Zolle

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The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745 (Reseña)
« en: 28 de Enero de 2018, 14:44:58 »


En nuestro camino lúdico a veces nos encontramos con juegos que nos recuerdan porqué amamos este hobby. Jugándolos o tan sólo pensando en ellos se nos dibuja una sonrisa de satisfacción. A veces no se trata de un juego, sino de todo un sistema y con ello la sensación de gozo es aún mayor, sientes que has dado con un filón que tiene que ser explorado. De repente aparece ante ti una colección de juegos que desconocías por completo, publicada a lo largo de años, décadas; y pide ser urgentemente estudiada título por título.

Cunde el pánico cuando ojeas las fechas de sus publicaciones y compruebas con amargura que llegas tarde, que muchos de sus títulos ya están agotados en la editorial, desaparecidos del mercado ya hace mucho. Guardando un silencio funeral contemplas en la red todos aquellos títulos de batallas que hasta hace un momento desconocías y ahora necesitas tener desesperadamente ¿Dónde estabas cuando estaban disponibles en las tiendas? Juegos que tuvieron una vida paralela a la tuya, pero de los que no tuviste conciencia hasta ahora. Y el ahora a veces es demasiado tarde.


1994 fue el año de Final Fantasy VI. Por aquel entonces hacía sólo un año que había salido al mercado la primera edición de Magic: The Gathering. Entre sus cartas figuraba Black Lotus, llamada a convertirse en un verdadero mito y a valer lo que un tesoro. Aquel año también vio la luz Kolin, el primer título de una serie de juegos sobre batallas del siglo XVIII, en pleno Siglo de las Luces. La colección fue concebida para abarcar la Guerra de los Siete Años, la Revolución de Estados Unidos y la Guerra de la Sucesión Austríaca.

Dicha serie conocida en inglés como Battles from the Age of Reason (BAR) es una publicación de la editorial Clash of Arms. Enfocado en los títulos de GMT no reparé en su existencia hasta que un día me puse a buscar un juego napoleónico que fuera detallado, jugable y bonito.


No es que GMT no tenga juegos así, pero esta foto del reseñador Marco Arnaudo me llamó poderosamente la atención. A su lado desplegado luce con esplendor el mapa de La Bataille de Moscowa.

Me decidí por un juego de la colección La Bataille, la de Ligny, y así es como ojeando otras series de Clash of Arms supe de la existencia de la serie Battles from the Age of Reason.

Ambas series comparten el mismo sello editorial y a simple vista pueden parecer hermanas. Las dos ofrecen sistemas ricos en detalles donde regimientos de soldados bien uniformados modifican constantemente su formación de acuerdo al terreno y a la cercanía con el enemigo, en un macabro baile donde las cargas se suceden y son recibidas por largas hileras de mosquetes.


Pero son obras de diseñadores distintos, las épocas que representan son diferentes - La Bataille se centra en las batallas napoleónicas –, el procedimiento de las formaciones, disparo, ataque - La Bataille usa dos dados de 6, BAR dos dados de 10 - y un largo y aburrido etcétera que no voy a especificar aquí.


Es mucho más fácil enumerar lo que tienen en común que lo que los separa. Por ejemplo, que en ambas series la abundante información de las fichas de juego se reparte por las dos caras, de tal manera que en el curso de la partida hay que ir dando la vuelta a las minúsculas fichas – recomiendo encarecidamente el uso de pinzas – para comprobar los valores de sus atributos.

El sistema de Battles from the Age of Reason ha evolucionado a lo largo de décadas, su reglamento ha pasado por varias revisiones y la más reciente corresponde a la tercera edición. Tres ediciones no son tantas para una serie con casi veinticinco años de trabajo a sus espaldas. Y considero que esta es una decisión muy acertada. Da seguridad al jugador el saber que está ante un reglamento bien asentado, sólido y bien cohesionado, que no está pendiente de sufrir grandes cambios y que se pueden comprar sus juegos sin miedo a recibir componentes ya obsoletos.

Yo me decidí en su día por dos títulos: The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745 (2012), por los premios que lo avalan - , y por traer en su interior el mini juego de Melle; y Prague: The Empty Triumph (2014), por pensar que en él vendría la edición más nueva, revisada y limpia de erratas del reglamento de la serie, que podría usar para ambos títulos. He aquí mi sorpresa cuando abrí The Battle of Fontenoy y descubrí que en él había la misma versión de reglas que de Prague: The Empty Triumph , fechada a 2014.

Alguien en el foro de Cosimworld se lamentó de que La Bataille no tuviera un manual tan claro como el de la serie BAR y otro usuario le contestó que eso era así porque la serie La Bataille era para románticos y la de BAR para los amantes del uso de la razón.

El reglamento de La Bataille de Ligny, por comparar el más nuevo, resulta opaco, impenetrable, tan escueto como poco pedagógico, cuyas escasas 26 páginas son más un suplicio que una ayuda, escrito para quien tenga experiencia en juegos semejantes pero que se vuelve mudo para cualquier profano que haya pasado demasiado tiempo entre eurogames.

Poder disfrutar de esta serie tendrá un precio alto en relecturas de su manual, esquemas propios, subrayados dobles y ojear segundos manuales más generosos en número de palabras y ejemplos. Después de esto, sin la ayuda de nadie que te guie por fin podrás empezar a disfrutar de batallas con casi 2000 fichas en los mapas más grandes que habrás visto en tu vida. - Sé que hay más grandes, pero al menos, en mi limitada ludoteca estos suponen la talla máxima plausible de desplegar en una mesa -.

En cambio BAR es diferente, abres el reglamento con un suspiro – sobre las 50 páginas, sin contar con las reglas especiales que vienen en el libreto de escenarios -, empequeñecido por lo que esperas que se te va a venir encima, traumatizado por lo que fue aprender la Bataillle pero con el corazón demasiado resuelto a aprender y poder disfrutar de este tipo de juegos como para no intentarlo las veces que haga falta.

Y entonces el milagro ocurre: Desde su primera página sientes que hay una mano tendida, benevolente hacia ti que te habla con delicadeza, que explica cada termino que va a usar a continuación sin economizar en palabras, sin importar las líneas que necesite en explicártelo, añadiendo ejemplos, no importa lo redundantes que resulten a los lectores que ya intuyan su significado, aquí se te habla como si fueras completamente nuevo y explica, desarrolla, esquematiza y ejemplifica de manera magistral, clarísima, cada idea, cada regla que se ha de tener en cuenta en el juego.

Cuando hablo de juegos trato de hacerlo para aquellos que no los conozcan, hablando de wargames, la serie de Battles from the Age of Reason no es un juego de entrada al mundo de los juegos de guerra, es uno de sus finales de trayecto. Ofrece un nivel de detalle en reglas que roza lo barroco pero sin exceso, de procedimientos densos pero que no te llegan a la asfixia, que pueden bien satisfacer, colmar a aquellos, como en mi caso, que no temía sino más bien buscaba una ilusión de realidad que trajera a mi imaginación las batallas del Siglo de las Luces.

Para mí tiene el equilibrio justo en dificultad, detalle y jugabilidad – evito adrede usar términos como realista o simulación, yo al fin y al cabo no estuve allí ni he vivido batallas ni guerras, y dudo que por muchos libros que lea o crea estar bien informado, pueda saber a ciencia cierta lo que significan como para poder valorar estos aspectos, yo solo hablo de The Battle of Fontenoy, el juego -.


Lo bueno de empezar con una serie es que si dominamos las reglas de un juego podremos jugar a cualquier otro de la colección. Así que ¿Por qué título decidirse? Aquí importa el tema de la batalla y el cuadro pictórico resultante: La composición de los respectivos ejércitos, su zona de despliegue, la disponibilidad de refuerzos y el marco, esa gran pintura del mapa con todos sus accidentes geográficos que limitará y condicionará todo el abanico de nuestras decisiones en el campo de batalla.

The Battle of Fontenoy supone una estupenda puerta de entrada al sistema de Battle in the Age of Reason. A través de él podremos dirigir batallones de cientos de hombres pulcramente uniformados por el campo de batalla, maniobrando por sus accidentes de terreno, modificando su formación - sólo el aspecto del movimiento es toda una delicia – tratando de ganar ventaja una ventaja estratégica y negándosela al enemigo. La proximidad de las fuerzas dará la señal de fuego para los mosquetes y las baterías de cañones, provocando que los frentes se lancen uno contra otro en sangrientas cargas acompañadas de los gritos de los caídos, tratando de acallar las salvas de disparos y terminando en grandes retiradas de tropas desgajadas que han visto el horror del frente.

La caja de The Battle of Fontenoy contiene no uno sino dos juegos: La batalla de Fontenoy propiamente dicha – 7 escenarios, 3 de ellos de un mapa - y La Batalla de Melle - 2 escenarios de un solo mapa-.
« Última modificación: 03 de Febrero de 2018, 13:40:27 por Zolle »

Zolle

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #1 en: 28 de Enero de 2018, 14:45:19 »
La batalla de Melle, 9 de Julio de 1745


La Batalla de Melle es una pequeña batalla llevada a cabo en las inmediaciones de una aldea del mismo nombre. Fue una de las batallas de la Guerra de Sucesión Austriaca en la que se enfrentaron un pequeño ejército del Reino de Francia y un ejército de aliados formado por británicos, hanoverianos y austríacos. Los ejércitos que participaron en ella eran veteranos de la batalla de Fontenoy por lo que ambas batallas comparten algunas de sus fichas. Esto nos ayudará no sólo a introducirnos en el sistema de juego, sino a familiarizarnos con las unidades empleadas en Fontinoy.

La batalla tuvo lugar un caluroso día de julio cuando un contingente de refuerzos aliado con destino a Gand vio cerrado su paso por la carretera principal por dos brigadas de infantería. Siendo imposible evitar el enfrentamiento las fuerzas aliadas deberán intentar sacar por el borde noroeste del mapa la mayor cantidad de efectivos posible. El problema para el jugador francés es que sus fuerzas no se encuentran completamente desplegadas, así que deberá entorpecer el avance aliado con lo que tenga hasta la llegada de nuevos batallones de infantería y caballería que se acercan a marchas forzadas.


La superficie del mapa de Melle ocupa la mitad que Twilight struggle para hacernos una idea, ocupa muy poco espacio. El despliegue de sus escasos ejércitos se concentra en un rincón del mismo. Su aspecto una vez montado resulta inofensivo e invita a lanzarse a jugar sin miedo. No importa nuestro ritmo de juego por ser la primera vez, sabemos que completar la partida está a nuestro alcance.

A pesar del escaso número de fuerzas, la batalla plantea muchas decisiones que tomar. Como jugador aliado tenemos ante nosotros una porción de bosque bien guardado por tres baterías de cañones. Tras él se encuentra desplegado el grueso del ejército francés, justo en las inmediaciones de la aldea de Melle.

¿Aprovecharemos el camino principal de nuestra derecha para llegar a él con más rapidez mientras rezamos por que las bolas de cañón no causen estragos irreparables en nuestras tropas, o tal vez nos lanzaremos justamente hacia esas bocas de cañón tratando de acallarlas primero para adentrándonos en el pequeño bosque lanzarnos a la carga de la infantería francesa? ¿Pero como dirigirse hacia ellas sufriendo las mínimas bajas posibles? ¿O tal vez sería mejor reorientar nuestro ejército hacia el flanco izquierdo, ocultándonos de la trayectoria de las baterías de los cañones y desbaratando el despliegue inicial francés?

Como jugador francés no se trata de permanecer quieto y esperar a que los aliados caigan por nuestra potencia de fuego. Sus fuerzas iniciales son menores, cuenta con artillería, pero no con caballería y así será difícil atrapar a un ejército compuesto en su mayor parte por jinetes.

¿Esperaremos nerviosos a que las tropas aliadas aparezcan demasiado cerca atravesando el bosque cercano y arriesgándonos a su cargas en un sanguinario combate cuerpo a cuerpo? Nuestros refuerzos no legarán hasta el turno tres. ¿O tal vez nos adentraremos el bosque para apoyarnos en nuestros cañones y no dar tregua al avance aliado? Todo ello dependerá de los movimientos del ejército aliado. Un juego tan pequeño y tantas decisiones que tomar.


Uno no espera de Melle otra cosa que un mapa de aprendizaje, donde al errar aplicando las reglas no se cometa ningún estropicio que difícilmente seria reparable en una batalla de la magnitud de Fontenoy. Es una batalla que puede esperar sobre la mesa mientras subrayas, consultas el manual y te pierdes por sus tablas en lentas ejecuciones de combate, tratando de aprender, ganar soltura, fijar en tu mente los resultados más comunes para luego, en Fontenoy, moverte con agilidad.

Su bajo número de fichas permite que no se pierda el hilo de su desarrollo y que manejar ambos bandos no suponga ningún problema, es un excelente solitario. Melle no figura en el título de la caja, su presencia es un regalo, un par de ruedecitas extra para aprender a ir en bici. Cuando arranques a pedalear ligero habrá que desecharlas sin dolor y ya sólo quedará ante nosotros el sujeto central, la gran batalla de Fontenoy.

Eso es lo que yo pensaba de Melle por su apariencia, pero no tardaría en descubrir lo equivocado que estaba.

Desplegué las tropas y realicé los primeros movimientos. Qué bello era cambiar las formaciones de los batallones, maniobrar por los accidentes de terreno, y qué constreñido sentía el campo de batalla. El mapa de Melle está compuesto de una rica paleta de tipos de terreno, boscoso y pantanoso en su mayor parte, que condiciona mucho el avance.

Convencido por su superioridad numérica y ansioso por ver la potencia de las cargas de su caballería decidí no dar pie a que llegaran los refuerzos franceses y lanzar las tropas aliadas directamente contra el frente francés, que se había adelantado hasta apostarse tras un riachuelo en los hexágonos centrales de bosque.


El resultado fue que la carga fue detenida y la moral de los combatientes aliados se vino abajo, mis tropas fueron rechazadas huyendo ¿Cómo era posible? La carga había sido limpia, me había librado de bajas, no había desorganización alguna producto del fuego de las baterías enemigas.

En una segunda partida me fijé mejor en el mapa. En el despliegue, Melle figura a la derecha, siguiendo la carretera principal interrumpida por la presencia francesa, pero hay mucho más espacio a la izquierda del mapa libre de enemigos, no hay necesidad de ir hacia el bosque central y brindar a los franceses de su protección. Por allí se extienden una la miríada de carreteras secundarias y caminos que conducían al noroeste.


Para el segundo intento traté de aprovechar dichas las carreteras para moverme más rápido tratando de zafarme del cerco francés, defendería a la infantería con mi caballería y todo iría sobre ruedas.


Pero de nuevo no fue así. Las tropas francesas me alcanzaron y sus refuerzos justamente aparecieron pegadas a las de los aliados cuando ya se encontraban a poco de escapar. Fue un desastre. Poco a poco fue revelándose ante mí la belleza y las espinas de mapa. Qué bien diseñado está Melle, un rompecabezas que empezaba a obsesionarme.

Me gustaría poder transmitir a quien no haya jugado nunca a un wargame lo que es, empezar a plena potencia en el turno cero y sentir que el orden de activación, cada simple movimiento, designación de objetivos para el disparo, para el combate cuerpo a cuerpo, todo son decisiones que hay que tomar, donde ninguna de las opciones posibles se revela como la más adecuada, la más razonable, que te veas obligado a tomarla. Todas son buenas… y malas, debes construir tus opciones de victoria y eso no se consigue en una partida. Nada tiene que ver el tamaño del mapa, en este breve escenario.

Con tan escasos actores en Melle se ve bien dibujado lo que el sistema de Battle in the Age of Reason da de sí. Sin necesidad de reglas específicas que compliquen, aderecen, maquillen el escenario, su lenguaje es suficientemente bello de por sí.


He jugado varias partidas a Melle, me llegó a obsesionar la derrota de los aliados. Entendí por qué el ejército francés no está situado a primera hora en el bosque tras el riachuelo. Es así porque el jugador francés necesita poder moverse, amoldarse al curso del aliado y cerrarle el paso. De hecho, el papel de los franceses no es más cómodo ni fácil que el de los aliados.


Fue entonces cuando traté de hacer algo diferente a lo anterior. Seguí la carretera principal pegado al río y esperé a los franceses cerca de Melle, en campo abierto, con mi caballería lista en línea para responder a cualquier asalto, la infantería que debía dejar intacta debía de usarse. Había que provocar al francés antes que que llegasen sus refuerzos, y funcionó.

El bando francés no pudo mantenerse al margen y ver impávido cómo deslizaba mis tropas hacia el noroeste del tablero, se vio obligado a abandonar su invencible posición y tratar de detener ese goteo hacia la villa de Melle. Su infantería se lanzó al ataque pero mi caballería ganando la iniciativa – la suerte de los dados estuvo a favor de los aliados – lanzó su carga primero arrollado a los desmoralizados soldados franceses en su huida. Llegados a este punto el bando aliado no puede aún cantar victoria, los refuerzos franceses pueden alcanzarnos en cualquier momento, las fuerzas en fuga detienen su escapada y se reorganizan rápidamente. No hay tiempo que perder. Hay que moverse con celeridad hacia nuestro destino y hacer llegar los refuerzos.

En la próxima partida a Melle el jugador francés contará con más experiencia aún para cerrar el paso al jugador aliado. Melle no es pues un juego accesorio, un aperitivo antesala del plato principal, es un juego con todas sus letras que te invita a quedarte a su lado, explorarlo y vivirlo. Que no os confunda su reducido tamaño, bien podría haber figurado su título en la caja sin desmerecer a nadie. A través de Melle, los premios otorgados a The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745 empiezan a verse más que justificados.


La batalla de Melle, 9 de Julio de 1745 es abarcable en el tiempo, manejable en cantidad de fichas y, por qué no decirlo, bonito, muy bonito. Si bien la calidad de un cuadro no se mide por la superficie que ocupa, Melle es un pequeño jardín en el que vale la pena perderse una tarde de juegos.
« Última modificación: 28 de Enero de 2018, 19:36:52 por Zolle »

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #2 en: 28 de Enero de 2018, 14:45:42 »
The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745



Sorry but you are not allowed to view spoiler contents.

Pintura obra de Louis Nicolas van Blarenberghe. El Ejército Francés atrincherado en la pequeña aldea de Fontinoy (a la izquierda) y Antoin (a la derecha). Desde el sur rodeándolo como una inmensa marea el ejército de los aliados.


Una pequeña aldea llamada Fontenoy...

Esta batalla tuvo lugar el 11 de mayo de 1745 en la llanura de Fontenoy, al sudoeste de la localidad de Tournai. La Batalla de Fontenoy fue anterior a la de Melle. En esta se enfrentaron el Ejército del Reino de Francia y un ejército de aliados formado por británicos, hanoverianos, austríacos y holandeses, y que resultó una victoria francesa decisiva en el conflicto.

Al tener noticia de la pronta llegada de los ejércitos aliados, el mariscal francés Mauricio de Sajonia había dado la orden de levantar pequeñas fortificaciones y atrincheramientos en la orilla derecha del río Escaut, en las aldeas de Antoin y Fontenoy, y edificar dos sólidos reductos militares cerca del bosque de Barry.

Si el mapa de Melle es todo un dulce para la vista el de Fontinoy es un espectáculo para los sentidos. No sólo el visual sino también el del tacto. El papel usado por la editorial Clash of Arms para los mapas es excelente. Ya tuve ocasión de comprobarlo en la serie La Bataille: amplios mapas con una textura porosa, esponjosa sobre la que me parece un milagro que pueda imprimirse a semejante resolución tanto detalle del terreno, que invita tanto a contemplarse como a acariciarse.

El papel tiene es de gramaje grueso pero flexible, su cuerpo aguanta bien los plegados sin que se marquen los bordes en exceso. No exageraba Enrico Viglino (su perfil de BGG es Calandale) cuando al reseñar La Bataille de Dresde afirmó que era reticente a usar plexiglás porque le privaba del placer de poder tocar la agradable superficie de los mapas.



En el mapa de The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745 podemos literalmente perdernos en su contemplación, dejar pasar el tiempo sin mover una sola ficha descubriendo cada uno de sus deliciosos detalles. Por ejemplo, en Antoing podemos encontrar su castillo del siglo XII.


La zona norte del mapa está salpicada por canteras de caliza abiertas en la tierra, cuya existencia se remonta a la antigüedad y hoy en día aún están en uso algunas de ellas.


El ejército Francés antes del despliegue


La alargada sombra de la artillería francesa, ordenada por calibre


El ejército de los aliados antes del despliegue.


Cuarto escenario de la Batalla de Fontenoy. Despliegue francés. Hay algunas unidades opcionales añadidas.


Como testigo de honor de la batalla, Su Majestad el Rey.


Escenario cuatro en todo su esplendor.

Con el cuarto escenario de The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745 sólo puedo reafirmar las sensaciones vividas con Melle pero a una escala diferente, con un rompecabezas completamente distinto. Aunque el mapa sea cuatro veces más grande es tal vez aún más asfixiante que Melle. Es tan agotador vivirlo, te consume en el juego y después de él, no puedes apartar de tu mente cómo resolver todos los problemas tácticos que se plantean en la batalla, en cada hexágono de su mapa. Todo cuenta para que puedas o no llevar cabo tus planes - que tus planes sean acertados y te lleven a la victoria ya es otra cosa. Yo por ahora me limito a chapotear en el sistema, no estoy en condiciones de hacer ninguna jugada maestra -.




Viendo el despliegue inicial, donde las fuerzas están tan cercanas las unas a las otras que casi pueden tocarse, la tensión de la marea aliada se mueve en reflujo por el sur sin saber por dónde romper.


Hay un impenetrable rompeolas francés compuesto de una línea mixta de infantería y baterías de artillería perfectamente pertrechadas en las aldeas de Antoin y Fontenoy, en las fortificaciones recién levantadas que dibujan una línea roja de muerte para los aliados, inviolable, que promete un precio altísimo en vidas; y tras ella, tres líneas sucesivas de caballería fresca, preparada para cualquier contracarga, para tapar cualquier apertura, para hacer de perfecto contrafuerte al envite aliado.

Cuando desplegaba el ejército francés, su visión dominante en el mapa me hizo sentir ya derrotado. No creí en ningún momento que el ejército de los aliados podría hacer algo contra él. Si vemos su posición en el mapa, se diría que el propio ejército francés forma parte de él, se ha delimitado la superficie que ocupa, acomodándolo entre un par de aldeas bien pertrechadas de cañones, su línea defensiva está perfectamente dibujada con fortificaciones.

El aliado en cambio, está casi fuera del cuadro, casi se le invita a que vuelva de donde ha venido, no tiene nada que hacer.


Los aliados parecen no tener opciones, no superan en número al francés como para mover ficha primero y aguantar con dolor las bajas que contará acercarse al cuerpo a cuerpo, ni se siente que cuente con el suficiente empuje para doblegar la voluntad francesa y ponerla en fuga.

Dicho sea de paso el ejército francés espera refuerzos, una fuerza considerable de infantería, para sumarle la prisa al ya acosado bando aliado que no dispondrá ni de tiempo para maniobrar lo necesario buscando alguna ventaja. 

El ejército aliado es pues un invitado mal recibido, el francés, el anfitrión. La zona de despliegue aliada está ocupada en su mayor parte por un tipo especial de terreno abierto de color verdoso que en la tabla de terrenos figura como barrizal. Las botas de tus soldados se hunden en el barro que han formado las lluvias de las ultimas dos semanas y que han dejado su huella sólo en esa parte del mapa.

Pobres aliados, todo juega en su contra. Incluso el vecino bosque que podría servirles de ventana para rodear las bien apostadas fuerzas francesas están llenas con enemigos que han sabido bloquear los caminos con barricadas. Fontenoy se revela como el perfecto infierno.

Los primeros movimientos en el escenario nos recuerdan lo brillante que esta serie , Battle of the Age of Reason, de la aparente desesperanza, a base de arriesgar y buscar la oportunidad la labramos, con un coste en soldados, pero se atisba la posibilidad de vencer. Cuando empiezan a silbar las bola de cañon y causas la primera baja entre los presuntuosos franceses que han tenido todo el tiempo del mundo para preparar su victoria, la que ganaron históricamente, una sonrisa de esperanza asoma en tu cara. 


No puedes sino pensar en cómo equilibrar la balanza, contradecir los hechos reales acaecidos y escribir de tu puño y letra un nuevo final, uno en el que las tropas francesas deban retroceder por la derrota, acobardados por tu esfuerzo hercúleo, donde se abalancen con al mirada llena de pánico hacia un pequeño puente de madera que guardan en retaguardia, a todas luces insuficiente, y que promete la salvación de TODO el ejército francés si la batalla le va mal.

Habrá que hacerles usarlo, te dices. Y planeas. No hay puntos débiles en el despliegue francés, desde el turno uno te sientes atrapado, constreñido, no eres tú el que rodea a un ejército a la defensiva, sino un atacante ahogado en un lodazal sin esperanzas. Empiezas sin opciones de victoria, The Battle of Fontenoy trata de construir esas opciones de victoria. Habrá que intentar algo, te dirás estudiando el mapa y los ejércitos. ¿Cómo provocar al francés para sacarle de su privilegiada posición, cómo hacerle sentir amenazado, cómo hacerle ver inútil sus preparativos? Ahí empieza el juego, el espectáculo de The Battle of Fontenoy, en tu cabeza.


Fontenoy es de esos juegos que bloquea tu mente con una miríada de problemas tácticos que te atosigan tanto como te divierten, cuando piensas en él sientes que estás jugando, aunque te apartes de la mesa para hacer cualquier otra cosa tu mente sigue en el campo de batalla.

Es un juego muy absorbente, que te deja agotado todo el día. No es fácil desenvolverse en él. Es un juego que posee un gran lenguaje, rico y completo, y que invita a estudiarse, a crecer con él. El camino es largo, pero sé que disfrutaré de este viaje a través de cada batalla, y espero hacerlo por muchos años.

¡Gracias por leer la reseña!

Enlaces de interés:

En BGG: https://boardgamegeek.com/boardgame/39939/battle-fontenoy-11-may-1745
Recursos para descarga gratuita de la serie BAR: https://sites.google.com/site/battlesfromtheageofreason/
En Consimworld: http://talk.consimworld.com/WebX/?13@@.ee6d079/8084
« Última modificación: 02 de Febrero de 2018, 22:17:05 por Zolle »

fer76

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #3 en: 29 de Enero de 2018, 01:12:14 »
Interesantísimo hilo, Zolle. Tras pillar Monmouth y Lobositz la semana pasada, acabo de pedir Fontenoy y Prague. La pinta que tiene es espectacular. Hasta verano no podré empezar a estudiar la serie (ASL y OCS me van a tener pillado hasta entonces), pero espero que el curso que viene pueda empezar a jugar al menos Melle.


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petardo

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #4 en: 29 de Enero de 2018, 11:46:54 »
El otro dia una amigo se sorprendia. Le hablaba de que juegos para año vista. No soy el unico. Yo tambien tengo la serie BAR ver mesa.

Enviat des del meu ALE-L21 usant Tapatalk


Valdemaras

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #5 en: 29 de Enero de 2018, 23:20:42 »
Aquí otro interesado en catar los BAR, llevo un tiempo detrás de hacerlo pero por un motivo u otro no termino de animarme, y eso que soy bastante aficionado a La Bataille, así que estoy seguro que esta me va a gustar  :)

¡Excelente artículo Zolle! (Como siempre  ;) )
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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #6 en: 01 de Febrero de 2018, 11:22:26 »
Se parecen las reglas, escala de terreno y escala de unidades a las de la serie SimTac?

petardo

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #7 en: 01 de Febrero de 2018, 17:43:20 »
Se parecen las reglas, escala de terreno y escala de unidades a las de la serie SimTac?

digamos que la serie Simtac toma como referencia la serie la Bataille, para mi más jugable.

pero esto es todo un mundo que tengo por explorar.


Zolle

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Re:The Battle of Fontenoy: 11 May, 1745
« Respuesta #8 en: 02 de Febrero de 2018, 16:49:15 »
Aquí otro interesado en catar los BAR, llevo un tiempo detrás de hacerlo pero por un motivo u otro no termino de animarme, y eso que soy bastante aficionado a La Bataille, así que estoy seguro que esta me va a gustar  :)

Creo que si disfrutas con La Bataille es muy posible que lo hagas también con BAR. A mí me gustan mucho las dos series.

Parece ser que no son pocos los que tienen algún título BAR pero que no lo han probado aún. Desde aquí os animo a que lo hagáis. Sé que pide mucho esfuerzo, pero creo que vale la pena.

Doy por terminada la reseña, aunque no mi relación con la serie que sólo acaba de empezar. Supongo que las sensaciones irán cambiando con el tiempo, pero eso es inevitable. Como todo lo que escribo, es simplemente un bosquejo impreciso de las sensaciones que me da el juego en un momento dado. Si sirve para dárselo a conocer a alguien o para decidirse a intentar probar el juego y le gusta, pues fantástico.

A seguir jugando mucho, un saludo.
« Última modificación: 02 de Febrero de 2018, 22:19:02 por Zolle »