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Thunderchild

Brass Birminghan, Primeras Impresiones
« en: 05 de Septiembre de 2018, 14:34:03 »
La reseña se puede leer con enlaces y fotos aquí: http://www.eldadounico.com/impresiones/brass-birminghan-primeras-impresiones/

Ya os hemos contado nuestras primeras impresiones de Brass Lancashire y lo que nos pareció en un artículo anterior, así que esta vez le toca el turno a su hermano gemelo: Brass Birminghan.

La principal diferencia con el Brass clásico, amen del nuevo mapa, es la adición de un nuevo recurso: La cerveza. Este nuevo elemento será indispensable para realizar la acción de vender en la mayoría de edificios, ya que se han eliminado tanto el mercado lejano de algodón como los puertos. A cambio, en el tablero habrá diferentes mercados con diferentes necesidades (edificios) a los que tendremos que llegar si queremos darle la vuelta a nuestras construcciones y conseguir sus puntos de victoria.

Esos dos cambios, que parecen menores, consiguen que Brass Birminghan sea un juego mucho más sesudo y donde la estrategia importa muchísimo más que en Lancashire. La cerveza es un recurso escaso y si nos descuidamos serán nuestros rivales las que nos la roben para desarrollar ellos sus edificios. A ello hay que añadirle los quebraderos del Brass anterior para gestionar bien el carbón y el hierro, que siguen siendo necesarios para construir la mayoría de nuestro imperio.

Brass Birminghan, más complicado pero no necesariamente mejor

La competición por la cerveza vuelve a este nuevo Brass mucho más despiadado que su hermano, generando momentos más tensos y, en general, exigiendo más esfuerzo al jugador para desarrollar bien su estrategia. Esto no tiene porque ser ni mejor ni peor respecto al anterior, ya que habrá gente a la que esta nueva capa de complejidad le asuste más, pero sin duda alguna Brass Birminghan es un juego sólo apto para aquellos dispuestos a un reto mayor.

Hay algún otro cambio, pero no tan sustancial como los dos anteriormente citados. Los prestamos, por ejemplo, son obligatoriamente de 30 libras. También se suprime la loseta de final de las eras, jugándose todas las cartas en cada una de las dos fases de la partida (menos una carta inicial que deberemos descartar).

Hablando de las cartas, también se ha suprimido la acción de gastar 2 de las mismas para poder hacer lo que quisiéramos. Ahora hay dos comodines; uno de lugar y otro de industria; y para poder hacernos con una copia de cada deberemos descartar hasta tres cartas (perdiendo una acción). Esto hace también que no siempre podamos hacer lo que queramos, ya que deberemos gastar ambos comodines antes de poder volver a cogerlos de nuevo.

Conclusión

En definitiva, Birminghan se nos presenta como un juego más duro que su hermano. De momento no sabría decir si esto lo hace mejor o peor que su hermano, dependerá sobre todo de lo que busques y lo que le guste a tu grupo de juego. Me ha gustado la competición más feroz que hay en Birminghan, pero también es verdad que es un juego que perdona mucho menos los fallos y en el que fácilmente te puedes quedar atascado si no encuentras la forma de producir o robar cerveza.

En el futuro, con las posibles reseñas que le caigan a ambos, podré decidir mejor con cual quedarme, pero ahora se me antojan un poco como el caso Caverna y Agrícola. Ambos juegos son muy parecidos ya que comparten mecánicas, pero serán esos pequeños pero sustanciales cambios los que nos hagan decantarnos por uno u otro.

Importante: Esta es una primera impresión realizada con pocas partidas sobre el juego para, precisamente, analizar lo que me ha parecido a primera vista. No trata de ser un análisis profundo del juego ni de sus mecánicas y la opinión, en el futuro y con más partidas, puede variar.