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Juanky

Pandoria (Reseña)
« en: 26 de Febrero de 2019, 22:47:11 »


Pandoria es un juego para cuatro jugadores máximo que se publicó a finales del 2018 presentándose en el pasado Essen (vamos como cualquier juego que se precie) por la editorial Irongames, y que está diseñado por Jeffrey D. Allers y Bernd Eisenstein.
En Pandoria, cada jugador lidera uno de los pueblos: humanos, magos, enanos, elfos o medianos que fueron expulsados de su territorio, donde vivían conjuntamente, y que llegan a Pandoria para descubrirla y colonizarla, beneficiándose de los recursos que ofrece esta nueva tierra. Hasta aquí, la historia o el cuento bonito que nos plantean los diseñadores, pero vamos a ver a continuación cómo es el juego….



Antes de empezar, cada jugador coge un tablero de uno de los pueblos (en la imagen superior podemos ver el de los elfos) que le da una habilidad específica y comienza con diferente número de recursos (madera, cristales, oro), es decir, estamos hablando de un juego con habilidades asimétricas de los jugadores. La partida se juega  por turnos hasta que le activa la condición de final de partida. Cada turno se divide en cinco fases, todas las cuales no tienen que ser realizadas obligatoriamente.

1. Colocar una loseta y quitar figuras de la regiones cerradas
Hay dos tipo de losetas, simples que representan castillos de los jugadores, y dobles que representan los diferentes terrenos y recursos ganados en cada uno de ellos. Bosques-madera, Montañas-cristales, Colinas-oro y Ciudades-puntos de victoria.
Después de poner una loseta adyacente a otra ya puesta en el tablero y si se ha cerrado una región, se quitan todas las figuras de esa región. Esta es una de las “gracias” del juego, ya que a veces interesa cerrar una región para que otros jugadores tengan que coger sus figuras, que habían puesto allí con la sana intención de ganar recursos y/o puntos.
Por cierto, os estaréis preguntando qué es una región, pues bien, se llama región a los hexágonos adyacentes del mismo tipo.

2. Colocar o quitar una figura (opcional)
Hay dos tipos de figuras, el líder y el resto. El líder cuenta como 2 a la hora de puntuar, pero no se puede poner en el tablero hasta que se han puesto las demás, salvo en el caso de los Humanos que precisamente tienen esa habilidad, poder poner al líder en cualquier momento, habilidad bastante poderosa. Como comentaba en el punto anterior, aquí vemos otra buena razón para cerrar una región y que un jugador recupere sus figuras. Me ha pasado más de una vez que estaba muy contento pues iba a poner mi líder en el tablero, y algún, digamos rival aunque me viene otro nombre a la cabeza, me ha obligado así a recuperar mis figuras impidiéndome colocar el líder.
Hay que colocar la figura en la loseta que se acaba de poner en el tablero, en la fase anterior.
La otra posibilidad en esta fase es quitar una figura del tablero. El número de figuras es limitado y puede darse el caso en que no me quede ninguna o que una figura se haya quedado bloqueada en una zona del tablero y me interese recuperarla.
 
3. Jugar una carta para lanzar un hechizo o construir un edificio o monumento (opcional)
Cada jugador empieza con cuatro cartas en la mano, y cada carta está dividida en dos partes, hechizos en la parte superior y edificios en la parte inferior. Tanto unos como otros dan ventajas al jugador que pone las cartas en su tablero individual aunque tienen algunas diferencias. El hechizo se usa una sola vez nada más bajar la carta y hay que pagar cristales para ello, y para construir edificios hay que pagar madera y dan beneficios mientras sigan construidos, ya que es posible construir encima de ellos otro edificio o un monumento. Los monumentos dan puntos al final de la partida y van perdiendo valor según se van construyendo, es decir, los primeros en construirse son más valiosos pero implican anular un edificio, ya que cada jugador solo puede tener 5 edificios o monumentos.  Otro dilema, construir el monumento y perder el edificio que tanto provecho me está dando o dejar que otro jugador se lleve ese monumento valioso.
Solo se puede hacer una de estas 3 posibles acciones por turno salvo en el caso de los Medianos, que pueden lanzar un hechizo después de construir un edificio o monumento.
 
4. Puntuar las regiones cerradas y comprar una carta
Una vez rodeada o cerrada una región y si hay figuras en los hexágonos adyacentes, se puntúan las mismas. Ganan recursos todos los jugadores que tengan figuras alrededor de la región cerrada no solo el jugador activo. Cada hexágono tiene dibujado en el centro uno o dos recursos. Los recursos ganados se obtienen multiplicando el número de figuras por el número de recursos dibujados en cada hexágono de la región. Hay hechizos y edificios que mejoran este resultado. Cada jugador solo puede tener 10 cristales, 10 oros o 10 maderas, por lo tanto, después de sumar los recursos ganados a los que ya tenía previamente, el exceso se convierte en puntos al cambio de tres recursos por un punto redondeando a la baja. Por ejemplo, si gana 8 maderas y tenía 6, tiene 14 maderas, sube el marcador a 10 maderas y con las 4 restantes ganan un punto por tres de ellas perdiendo la sobrante. Hay edificios que mejoran este cambio.
La región de ciudad da puntos directamente y puede ser algo mejor que las demás.
Después que todos los jugadores han sumado sus recursos, el jugador activo puede comprar una carta pagando oro por ella. Es el único momento en que puede hacerlo y siempre es interesante hacerlo, salvo en el caso de los Magos, que pueden comprar una carta en cada turno.
 
5. Robar una loseta nueva
Si al principio de su turno un jugador puso en el tablero una loseta doble, ahora tiene que robar otra nueva, es decir, que los jugadores van a tener siempre una loseta doble en su mano, excepto en el caso de los enanos que pueden tener dos para elegir.
 
Así acaba el turno de un jugador y pasa al jugador de su izquierda, que repite todo el proceso. Se sigue jugando así, hasta que un jugador no puede robar una loseta nueva. A partir de ahí, se termina la ronda y la partida termina, y como  es habitual, gana el jugador que más puntos tenga. En Pandoria casi todos los puntos son ganados durante la partida, pero al final todavía es posible conseguir alguno más, gracias a las cartas de la mano y los recursos que tenga cada jugador, que por cada 3 recursos gana 1 punto, según el cambio normal salvo que durante la partida construyera algún edificio que le permita mejor cambio.
 
CONCLUSION
Después de un primer vistazo rápido del juego, Pandoria me recordó a Terra Mystica. Diferentes pueblos con sus habilidades particulares transformando terrenos, pero los parecidos acaban ahí, y aunque en mi opinión Terra Myistica es mejor juego, Pandoria tampoco está mal. Tiene unas reglas bastante fáciles de explicar y de entender, un punto muy bueno a su favor, y por el contrario, creo que tiene bastante más profundidad de la que parece al principio. Amplio mucho la región para ganar bastantes recursos o la cierro rápidamente para poder comprar una carta, le cierro pronto la región a otro jugador y si además de ganar algún recurso soy yo quien compro la carta, mejor que mejor…
No hay que limitarse a poner losetas para puntuar como pasó en mi primera partida. Pienso que la “miga” del juego radica en la colocación de las losetas y su aprovechamiento tanto en beneficio propio como en perjuicio de los contrarios, dejando huecos o ampliando las regiones para dificultar que se cierren y los demás no consigan lo que quieren, bloqueando figuras, obligar a retirarlas, etc. En este sentido, me recuerda a un juego abstracto independiente del tema.
 
Pienso que tiene bastante rejugabilidad. Como he dicho antes, Pandoria es para 4 jugadores máximo y trae cinco tableros individuales de pueblos: humanos, magos, enanos, elfos o medianos (en Essen sacaron además dos tableros más de promoción) y esto permite variar en cada partida y probar diferentes estrategias. También ofrece una variante de juego familiar, algo más sencillo que la explicada aquí, y la posibilidad de jugar por parejas, 2 vs 2, a la que todavía no he jugador pero que me parece interesante.
En fin, que aunque Pandoria, no es un top ten, sí que nos ofrece un buen rato de diversión sin hacerse largo ya que las partidas pueden durar unos 90 minutos, menos sabiendo jugar.

Si he conseguido que os pique un poquito la curiosidad, podéis ver la reseña fotográfica que hice del juego, picando aquí
« Última modificación: 26 de Febrero de 2019, 22:49:58 por Juanky »