Praga 1600

En el año 1583 el emperador romano-germánico y rey de Bohemia Rodolfo II de Habsburgo trasladó la corte imperial de Viena a Praga. En aquel tiempo el número de habitantes de Praga rondaba los 60 mil siendo la ciudad más populosa de la monarquía habsburga. Sin embargo, en comparación con otros centros comerciales de Europa occidental o de Italia suponía una población más bien modesta.

Con la llegada de la corte imperial todo cambió. Durante el reinado de Rodolfo II el Castillo de Praga se convirtió en la Meca de artistas de todo el mundo. Fomentó las artes en general, y sobre todo la pintura y la música, reuniendo en su corte praguense a los mejores pintores, artistas plásticos y músicos de la Europa de entonces, como fue el caso de Philippe de Monte, que ha dirigido la orquesta imperial de Praga durante los últimos 33 años y Carl Luython, primer organista de la Catedral de San Vito. Si a eso sumamos que a las interrogantes que traía aparejadas consigo el Renacimiento, la corte praguense de Rodolfo II trataba de responder a muchos de los grandes dilemas por medio de la astrología, la alquimia e incluso la magia negra, y es por ello que muchos personajes de aquella época como Edward Kelley y John Dee, visitaban y vivían habitualmente en la corte rodolfina.

La Praga de 1600, era una encrucijada de importantes rutas comerciales, como la “Ruta del Oro” que unía Baviera con el sur de Bohemia, y por donde se importaban a las tierras checas sal (el oro del medievo), hierro, especias, vino y armas, y se exportaba ganado, pescado, mantequilla, cerveza, malta y trigo.

Rodolfo II había sido educado con esmero en la católica España, en la corte de su tío Felipe II, por lo que era propenso a los planes recatolizadores de los Habsburgos en Europa Central. En la corte praguense, donde residían por entonces embajadores españoles y nuncios apostólicos, se fraguaban planes para hacer triunfar nuevamente la fe católica en esta región central del continente, donde el protestantismo había encontrado terreno fértil.

Sin embargo, las relaciones internacionales eran tan complicadas y poco transparentes que colocaron a Rodolfo II en un callejón sin salida e invirtieron la exitosa evolución que experimentaba el bando católico, cuyos partidarios habían ocupado los cargos más altos de la Corona Checa entre 1598 y 1599. Gente como Krystof Harant y Thaddeaus de Hayek aconsejaban en casi todos los asuntos de estado al monarca, que día a día iba perdiendo la razón, en parte debido a una enfermedad psíquica resultante del hecho de ser hijo de primos hermanos.

Si a todo eso unimos que Praga figuraba entre las más viejas sedes judías de Europa. En la ciudad, situada a orillas del río Vltava, convergían dos corrientes de la migración judía: los ashkenazi, de lengua alemana, y los sefardíes orientales, procedentes de la región ruso-polaca, de los Balcanes, y más tarde de España, Portugal e Italia cuando en estos últimos países se encendieron las hogueras de la Inquisición.

Y no es fortuito que la comunidad judía praguense haya alcanzado su máxima gloria y florecimiento durante el reinado del emperador Rodolfo II – a finales del siglo XVI y principios del XVII, cuando en España culminaba el fanatismo inquisidor de Felipe II.

La comunidad judía praguense resultó beneficiada, en aquel entonces, por la influencia que ejercían en la corte imperial, dos notables personalidades: el primaz de la Ciudad Judía, Markus Mordecai Mayzl y el rabino Jehuda Low ben Becalel. El primero financiaba las empresas bélicas del emperador Rodolfo, y el segundo descolló por su erudición y sabiduría que abarcaban desde los conocimientos filosófico- religiosos hasta las ciencias naturales, incluyendo la astronomía y la astrología.

OBJETIVO DEL JUEGO

Una partida consiste en un número de turnos indefinido. Cada turno tiene cuatro fases, en este orden: una fase de elección de cartas de acción, rondas de acción, política y fin de juego.

El jugador al que le toca jugar es llamado el jugador “activo”. Después de su turno, toma su turno el siguiente jugador siguiendo el sentido de las agujas del reloj, y así sucesivamente.

Muchas son las personalidades en la corte de Praga que viven y gozan de un estatus bajo el auspicio de Rodolfo II, pero pocas gozan de su total confianza. La línea de influencia representa precisamente eso: el grado de confianza que el emperador tiene en su súbdito. Por ello, el jugador que haga el mejor uso del orden cambiante de las cartas de acción de Influencia y Distritos, y de los privilegios especiales que otorgan las cartas de acción de Roles tendrá el mayor éxito y ganará el juego.

Hay varias formas de finalizar la partida, pero siempre cuando todos los jugadores han jugado el octavo turno, hay un recuento final de puntos. El ganador es el jugador que posea la mayor cantidad de puntos de victoria al final del juego. Los puntos de victoria se calculan sumando los costes de los distritos puestos en juego por él más los florines de su tesoro.

Este juego no está liberado. Si eres una editorial y estás interesado, tienes mi email de contacto en la pestaña “Sobre el Autor”

Entradas relacionadas

One thought on “Praga 1600

  1. Me llama mucho la atención este proyecto (Época, transfondo…) Suena muy bien. Ya nos iras contando.

    Saludotes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *