Camelot

Hoy estuve leyéndome una de mis últimas adquisiciones roleras. En particular, The Shab-Al-Hiri Roach de Jason Morningstar.

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No voy a reseñar este divertido juego, ya que Pulpo Micción ya se encargó de hacer lo propio hace unas semanas (y que precisamente la lectura de esa reseña fue el detonante de que acabara comprándomelo).

Creo que el juego es notable. Tiene una ambientación/temática que engancha (mitos de cthulhu con pizcas de humor negro), su mecánica de juego es «relativamente» innovadora y robusta, y tiene varias virtudes que últimamente hace que preste más atención a este tipo de juegos: no necesita apenas preparación (se perfilan unos personajes con cuatro «cosillas»), se puede jugar en una sesión de juego de corta duración, y no hay una figura de director de juego.

Dándole una vuelta de tuerca, algo habitual en mí por otra parte (soy un culo inquieto), estuve pensando en qué otra temática encajaría bien este «tipo de juego», y tras desechar algunas (de las que tomé buena nota para futuros proyectos) creo que funcionaría bastante bien en un juego de similares características basado en «Los mitos Artúricos».

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De pronto, recordé un fantastico juego de rol que se publico en España a finales de los 80, basado en «El Príncipe Valiente», que paso sin pena ni gloria, pero que yo lo encontré extraordinariamente bueno. Su uso de rasgos era de lo mejorcito que había «visto» hasta la fecha, y me va a venir de perlas como «fuente de inspiración» para este nuevo juego que tengo en mente. Y claro, ya puestos también daré un buen repaso a los comics de Harold Foster sobre el que se basó el juego de rol. Y ya puestos también puedo tomar mucha buena información del juego de rol «Pendragon», otra joya poco jugada por estos lares.

Barajé la posibilidad de añadirle también ese toque de humor que tiene «The Shab-Al-Hiri Roach», y claro los Monty Phyton y sus Caballeros de la mesa cuadrada vinieron a mi mente. Podría estar bien, pero en esta ocasión me he decantado por «intentar hacer» un juego algo más serio, histórico y fantástico.

Pues bien, tengo casi todos los ingredientes para cocinar un buen juego narrativo. Como ahora estoy bastante liadillo, apenas dispongo de tiempo libre y no termino de parir «Sherezade y La Lámpara Maravillosa», no quiero fijarme un calendario, ni ponerme una fecha tope, ni estresarme con ello. Lo tomaré con tranquilidad, y si logro terminarlo, pues bienvenido sea.

Si algo tengo muy claro también es que no quiero hacer una copia calcada al juego original, así que añadiré nuevas reglas de mi cosecha desecharé aquellas partes que no me convenzan, y le daré un nuevo enfoque. Dicho de otra forma, quiero hacer un juego «basado en» y no «copia de».

De momento, para irme documentando acerca de los mitos artúricos (los conozco pero tampoco soy un experto) he empezado a leerme algunos de estos libros, a ver si saco «algunas buenas ideas» para el juego.

Al juego lo llamaré provisionalmente «Camelot», en un alarde originalidad, pero que deja muy claro de que va el juego.

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