{"id":511,"date":"2010-10-17T12:17:18","date_gmt":"2010-10-17T10:17:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.labsk.net\/clubmartes\/?p=511"},"modified":"2010-10-19T00:23:57","modified_gmt":"2010-10-18T22:23:57","slug":"como-escribir-un-cuento-policiaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/como-escribir-un-cuento-policiaco\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo escribir un cuento polic\u00edaco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/i624.photobucket.com\/albums\/tt323\/diariowkr\/215825_chesterton.jpg\" alt=\"G.K. Chesterton\" width=\"250\" align=\"justify\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gilbert_Keith_Chesterton\" target=\"_blank\">Gilbert Keith Chesterton<\/a> (1874-1936). Ensayista y escritor de ficci\u00f3n ingl\u00e9s. Sus obras se siguen leyendo con el mismo sabor de siempre. El perro  mueve la cola ante El candor del <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Padre_Brown\" target=\"_blank\">padre Brown<\/a> y El hombre que fue jueves.<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que quede claro que escribo este articulo siendo totalmente consciente de que he fracasado en escribir un cuento polic\u00edaco. Pero he fracasado muchas veces. Mi autoridad es por lo tanto de naturaleza pr\u00e1ctica y cient\u00edfica, como la de un gran hombre de estado o estudioso de lo social que se ocupe del desempleo o del problema de la vivienda. No tengo la pretensi\u00f3n de haber cumplido el ideal que aqu\u00ed propongo al joven estudiante; soy, si les place, ante todo el terrible ejemplo que debe evitar. Sin embargo creo que existen ideales para la narrativa polic\u00edaca, como existen para cualquier actividad digna de ser llevada a cabo. Y me pregunto por qu\u00e9 no se exponen con m\u00e1s frecuencia en la literatura did\u00e1ctica popular que nos ense\u00f1a a hacer tantas otras cosas menos dignas de efectuarse. Como, por ejemplo, la manera de triunfar en la vida. La verdad es que me asombra que el t\u00edtulo de este articulo nos vigile ya desde lo alto de cada quiosco. Se publican panfletos de todo tipo para ense\u00f1ar a la gente las cosas que no pueden ser aprendidas como tener personalidad, tener muchos amigos, poes\u00eda y encanto personal. Incluso aquellas facetas del periodismo y la literatura de las que resulta m\u00e1s evidente que no pueden ser aprendidas, son ense\u00f1adas con asiduidad. Pero he aqu\u00ed una muestra clara de sencilla artesan\u00eda literaria, m\u00e1s constructiva que creativa, que podr\u00eda ser ense\u00f1ada hasta cierto punto e incluso aprendida en algunos casos muy afortunados. M\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, creo que esta demanda ser\u00e1 satisfecha, en este sistema comercial en que la oferta responde inmediatamente a la demanda y en el que todo el mundo esta frustrado al no poder conseguir nada de lo que desea. M\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, creo que habr\u00e1 no s\u00f3lo libros de texto explicando los m\u00e9todos de la investigaci\u00f3n criminal sino tambi\u00e9n libros de texto para formar criminales. Apenas ser\u00e1 un peque\u00f1o cambio de la \u00e9tica financiera vigente y, cuando la vigorosa y astuta mentalidad comercial se deshaga de los \u00faltimos vestigios de los dogmas inventados por los sacerdotes, el periodismo y la publicidad demostrar\u00e1n la misma indiferencia hacia los tab\u00faes actuales que hoy en d\u00eda demostramos hacia los tab\u00faes de la Edad Media. El robo se justificar\u00e1 al igual que la usura y nos andaremos con los mismos tapujos al hablar de cortar cuellos que hoy tenemos para monopolizar mercados. Los quioscos se adornaran con t\u00edtulos como La falsificaci\u00f3n en quince lecciones o \u00bfPor qu\u00e9 aguantar las miserias del matrimonio?, con una divulgaci\u00f3n del envenenamiento que ser\u00e1 tan cient\u00edfica como la divulgaci\u00f3n del divorcio o los anticonceptivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, como a menudo se nos recuerda, no debemos impacientarnos por la llegada de una humanidad feliz y, mientras tanto, parece que es tan f\u00e1cil conseguir buenos consejos sobre la manera de cometer un crimen como sobre la manera de investigarlos o sobre la manera de describir la manera en que podr\u00edan investigarse. Me imagino que la raz\u00f3n es que el crimen, su investigaci\u00f3n, su descripci\u00f3n y la descripci\u00f3n de la descripci\u00f3n requieren, todas ellas, algo de inteligencia. Mientras que triunfar en la vida y escribir un libro sobre ello no requieren de tan agotadora experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, he notado que al pensar en la teor\u00eda de los cuentos de misterio me pongo lo que algunos llamar\u00edan te\u00f3rico. Es decir que empiezo por el principio, sin ninguna chispa, gracia, salsa ni ninguna de las cosas necesarias del arte de captar la atenci\u00f3n, incapaz de despertar o inquietar de ninguna manera la mente del lector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero y principal es que el objetivo del cuento de misterio, como el de cualquier otro cuento o cualquier otro misterio, no es la oscuridad sino la luz. El cuento se escribe para el momento en el que el lector comprende por fin el acontecimiento misterioso, no simplemente por los m\u00faltiples preliminares en que no. El error s\u00f3lo es la oscura silueta de una nube que descubre el brillo de ese instante en que se entiende la trama. Y la mayor\u00eda de los malos cuentos polic\u00edacos son malos porque fracasan en esto. Los escritores tienen la extra\u00f1a idea de que su trabajo consiste en confundir a sus lectores y que, mientras los mantengan confusos, no importa si les decepcionan. Pero no hace falta s\u00f3lo esconder un secreto, tambi\u00e9n hace falta un secreto digno de ocultar. El cl\u00edmax no debe ser anticlim\u00e1tico. No puede consistir en invitar al lector a un baile para abandonarle en una zanja. M\u00e1s que reventar una burbuja debe ser el primer albor de un amanecer en el que el alba se ve acentuada por las tinieblas. Cualquier forma art\u00edstica, por trivial que sea, se apoya en algunas verdades valiosas. Y por m\u00e1s que nos ocupemos de nada m\u00e1s importante que una multitud de Watsons dando vueltas con desorbitados ojos de b\u00faho, considero aceptable insistir en que es la gente que ha estado sentada en la oscuridad la que llega a ver una gran luz; y que la oscuridad s\u00f3lo es valiosa en tanto acent\u00faa dicha gran luz en la mente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre he considerado una coincidencia simp\u00e1tica que el mejor cuento de <a href=\"http:\/\/www.ciudadseva.com\/textos\/cuentos\/ing\/doyle\/acd.htm\" target=\"_self\"><\/a><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sherlock_Holmes\" target=\"_blank\">Sherlock Holmes<\/a> tiene un titulo que, a pesar de haber sido concebido y empleado en un sentido completamente diferente, podr\u00eda haber sido compuesto para expresar este esencial clarear: el t\u00edtulo es <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Estrella_de_plata_%28Sherlock_Holmes%29\" target=\"_blank\">\u00abResplandor plateado\u00bb (\u00abSilver Blaze\u00bb)<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo gran principio es que el alma de los cuentos de detectives no es la complejidad sino la sencillez. El secreto puede ser complicado pero debe ser simple. Esto tambi\u00e9n se\u00f1ala las historias de m\u00e1s calidad. El escritor esta ah\u00ed para explicar el misterio pero no deber\u00eda tener que explicar la propia explicaci\u00f3n. \u00c9sta debe hablar por s\u00ed misma. Deber\u00eda ser algo que pueda decirse con voz silbante (por el malo, por supuesto) en unas pocas palabras susurradas o gritado por la hero\u00edna antes de desmayarse por la impresi\u00f3n de descubrir que dos y dos son cuatro. Ahora bien, algunos detectives literarios complican m\u00e1s la soluci\u00f3n que el misterio y hacen el crimen m\u00e1s complejo aun que su soluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar, de lo anterior deducimos que el hecho o el personaje que lo explican todo, deben resultar familiares al lector. El criminal debe estar en primer plano pero no como criminal; tiene que tener alguna otra cosa que hacer que, sin embargo, le otorgue el derecho de permanecer en el proscenio. Tomar\u00e9 como ejemplo el que ya he mencionado, \u00abResplandor plateado\u00bb. Sherlock Holmes es tan conocido como Shakespeare. Por lo tanto, no hay nada de malo en desvelar, a estas alturas, el secreto de uno de estos famosos cuentos. A Sherlock Holmes le dan la noticia de que un valioso caballo de carreras ha sido robado y el entrenador que lo vigilaba asesinado por el ladr\u00f3n. Se sospecha, justificadamente, de varias personas y todo el mundo se concentra en el grave problema policial de descubrir la identidad del asesino del entrenador. La pura verdad es que el caballo lo asesin\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, considero el cuento mod\u00e9lico por la extrema sencillez de la verdad. La verdad termina resultando algo muy evidente. El caballo da t\u00edtulo al cuento, trata del caballo en todo momento, el caballo est\u00e1 siempre en primer plano, pero siempre haciendo otra cosa. Como objeto de gran valor, para los lectores, va siempre en cabeza. Verlo como el criminal es lo que nos sorprende. Es un cuento en el que el caballo hace el papel de joya hasta que olvidamos que una joya puede ser un arma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tuviese que crear reglas para este tipo de composiciones, esta es la primera que sugerir\u00eda: en t\u00e9rminos generales, el motor de la acci\u00f3n debe ser una figura familiar actuando de una manera poco frecuente. Deber\u00eda ser algo conocido previamente y que est\u00e9 muy a la vista. De otra manera no hay autentica sorpresa sino simple originalidad. Es in\u00fatil que algo sea inesperado no siendo digno de espera. Pero deber\u00eda ser visible por alguna raz\u00f3n y culpable por otra. Una gran parte de la tramoya, o el truco, de escribir cuentos de misterio es encontrar una raz\u00f3n convincente, que al mismo tiempo despiste al lector, que justifique la visibilidad del criminal, m\u00e1s all\u00e1 de su propio trabajo de cometer el crimen. Muchas obras de misterio fracasan al dejarlo como un cabo suelto en la historia, sin otra cosa que hacer que delinquir. Por suerte suele tener dinero o nuestro sistema legal, tan justo y equitativo, le habr\u00eda aplicado la ley de vagos y maleantes mucho antes de que lo detengan por asesinato. Llegamos al punto en que sospechamos de estos personajes gracias a un proceso inconsciente de eliminaci\u00f3n muy r\u00e1pido. Por lo general, sospechamos de \u00e9l simplemente porque nadie lo hace. El arte de contar consiste en convencer, durante un momento, al lector no s\u00f3lo de que el personaje no ha llegado al lugar del crimen sin intenci\u00f3n de delinquir si no de que el autor no lo ha puesto all\u00ed con alguna segunda intenci\u00f3n. Porque el cuento de detectives no es m\u00e1s que un juego. Y el lector no juega contra el criminal sino contra el autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor debe recordar que en este juego el lector no preguntar\u00e1, como a veces hace en una obra seria o realista: \u00bfPor qu\u00e9 el agrimensor de gafas verdes trepa al \u00e1rbol para vigilar el jard\u00edn del medico? Sin sentirlo ni dudarlo, se preguntar\u00e1: \u00bfPorque el autor hizo que el agrimensor trepase al \u00e1rbol o cu\u00e1l es la raz\u00f3n que le hizo presentarnos a un agrimensor?. El lector puede admitir que cualquier ciudad necesita un agrimensor sin reconocer que el cuento pueda necesitarlo. Es necesario justificar su presencia en el cuento (y en el \u00e1rbol) no s\u00f3lo sugiriendo que lo env\u00eda el Ayuntamiento sino explicando por qu\u00e9 lo env\u00eda el autor. M\u00e1s all\u00e1 de las faltas que planea cometer en el interior de la historia debe tener alguna otra justificaci\u00f3n como personaje de la misma, no como una miserable persona de carne y hueso en la vida real. El lector, mientras juega al escondite con su aut\u00e9ntico rival el autor, tiende a decir: S\u00ed soy consciente de que un agrimensor puede trepar a un \u00e1rbol, y s\u00e9 que existen \u00e1rboles y agrimensores. \u00bfPero qu\u00e9 esta haciendo con ellos? \u00bfPor qu\u00e9 hace usted que este agrimensor en concreto trepase a este \u00e1rbol en particular, hombre astuto y malvado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos conduce al cuarto principio que debemos recordar. La gente no lo reconocer\u00e1 como pr\u00e1ctico ya que, como en los otros casos, los pilares en que se apoya lo hacen parecer te\u00f3rico. Descansa en el hecho que, entre las artes, los asesinatos misteriosos pertenecen a la gran y alegre compa\u00f1\u00eda de las cosas llamadas chistes. La historia es un vuelo de la imaginaci\u00f3n. Es conscientemente una ficci\u00f3n ficticia. Podemos decir que es una forma art\u00edstica muy artificial pero prefiero decir que es claramente un juguete, algo a lo que los ni\u00f1os juegan. De donde se deduce que el lector que es un ni\u00f1o, y por lo tanto muy despierto, es consciente no s\u00f3lo del juguete, tambi\u00e9n de su amigo invisible que fabric\u00f3 el juguete y tram\u00f3 el enga\u00f1o. Los ni\u00f1os inocentes son muy inteligentes y algo desconfiados. E insisto en que una de las principales reglas que debe tener en mente el hacedor de cuentos enga\u00f1osos es que el asesino enmascarado debe tener un derecho art\u00edstico a estar en escena y no un simple derecho realista a vivir en el mundo. No debe venir de visita s\u00f3lo por motivos de negocios, deben ser los negocios de la trama. No se trata de los motivos por los que el personaje viene de visita, se trata de los motivos que tiene el autor para que la visita ocurra. El cuento de misterio ideal es aquel en que es un personaje tal y como el autor habr\u00eda creado por placer, o por impulsar la historia en otras \u00e1reas necesarias y despu\u00e9s descubriremos que est\u00e1 presente no por la raz\u00f3n obvia y suficiente sino por las segunda y secreta. A\u00f1adir\u00e9 que por este motivo, a pesar de las burlas hacia los noviazgos estereotipados, hay mucho que decir a favor de la tradici\u00f3n sentimental de estilo m\u00e1s lector o m\u00e1s victoriano. Habr\u00e1 quien lo llame un aburrimiento pero puede servir para taparle los ojos al lector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, el principio de que los cuentos de detectives, como cualquier otra forma literaria, empiezan con una idea. Lo que se aplica tambi\u00e9n a sus facetas m\u00e1s mec\u00e1nicas y a los detalles. Cuando la historia trata de investigaciones, aunque el detective entre desde fuera el escritor debe empezar desde dentro. Cada buen problema de este tipo empieza con una buena idea, una idea simple. Alg\u00fan hecho de la vida diaria que el escritor es capaz de recordar y el lector puede olvidar. Pero en cualquier caso la historia debe basarse en una verdad y, por m\u00e1s que se le pueda a\u00f1adir, no puede ser simplemente una alucinaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gilbert Keith Chesterton (1874-1936). Ensayista y escritor de ficci\u00f3n ingl\u00e9s. Sus obras se siguen leyendo con el mismo sabor de siempre. El perro mueve la cola ante El candor del padre Brown y El hombre que fue jueves. Que quede claro que escribo este articulo siendo totalmente consciente de que he fracasado en escribir &hellip; <a href=\"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/como-escribir-un-cuento-policiaco\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">C\u00f3mo escribir un cuento polic\u00edaco<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,30],"tags":[120,121,39],"class_list":["post-511","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ambientaciones","category-articulos","tag-como-escribir-un-cuento-policiaco","tag-gilbert-keith-chesterton","tag-teoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/labsk.net\/clubmartes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}