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Mensajes - Carquinyoli
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A mí me ha dado fuerte ahora por Shadows of Brimstone. La última apuntada la tenía el 27 de abril de 2017 y ahora llevamos unas cuantas partidas entre una campaña con mi grupo habitual y otra en paralelo en solitario. Siendo el juego que es, un tiradados, el juego con material adicional deja en calzoncillos a muchos de los "top" de ahora, tanto en solitario como multi. 
Sesión de miércoles... hoy se ha rescatado Small World; partida anterior de julio de 2011, hace más de 14 años, y que es entendible que no recuerde nada de esa partida.
Sin embargo de ésta de hoy, ha sido muy divertida, un re-descubrimiento en cuanto a combinaciones de razas-rasgos, de negociaciones de establecer fronteras, de aprovechar situaciones, y de terminar perdiendo en una partida 4 jugadores, en las que ganó los dos primeros solo 'declivaron' dos veces, y los dos últimos 'declivamos' tres.
La partida anterior fue en Almedralejo, por lo que es posible que también fuera con Miguelón. Si es así, y él es capaz de dar más detalle, habrá que darlo por bueno.
- Autores: JAMEY STEGMAIER, PETE WISSINGER
- Editorial: STONEMAIER GAMES (2025)
- N° Jugadores: 1-5
- Complejidad: Baja
- Partidas Jugadas: 4
- Duración de Partida: 30-40 min
- Preparación: 1 min
- Idioma: Español (MALDITO GAMES, 2026)
- Dimensiones de la Caja: 20x15x6
- Tamaño en Mesa: 70x60
- Precio aprox: 21€
En esta ocasión tenemos un juego de bazas, mecánica poco habitual en los solitarios y cuyo artífice es la clásica e infalible Automa Factory. Te enfrentarás a 2 rivales, que jugarán su carta más alta o más baja dependiendo de las circunstancias. La partida dura 5 Rondas, y en cada una deberemos decidir si jugamos como: - Héroe. Sumamos 1 punto por baza ganada
- Villano. Sumamos 4 puntos si no ganamos ninguna baza
Los rivales siempre juegan como Héroes, es decir, siempre irán a ganar bazas, aunque según el momento podrán hacerlo con una u otra carta. Temáticamente somos unos héroes en ciernes que van a ir descubriendo sus poderes para finalmente revelarse como un superhéroe: Tablero de personaje al inicio de la partida, con huecos para 4 poderes y 1 habilidad final de superhéroe en la ronda 5Hay 5 personajes y cada uno tiene su propia habilidad de base:  RESPECTO A LOS JUEGOS DE BAZAS...En común- Hay 4 palos
- Tienes que seguir el palo jugado, pero no estás obligado a subir
- Hay un palo dominante que gana al resto (siempre es el mismo, el amor...oooohhhh; es en serio, no es coña XD)
Diferencias- Si no tienes para seguir no estás obligado a echar del palo dominante
- El palo dominante no cambia
- Aparte de enmarcarlo en un tema atractivo como es el de héroes/villanos y los superpoderes, lo hace con una interesante mecánica de Añadido progresivo de Superpoderes, que van 'creando la historia' de tu personaje (coged ésto con pinzas, son habilidades y ya). En cada ronda tu personaje va a incorporar a su tablero una carta de Superpoder, que podrás activar con unas fichas.
 Primera ronda. Añado el primer superpoder y tengo disponibles 2 fichas de activación - Personajes Asimétricos. Poseen de inicio un superpoder propio.
Éste, y los superpoderes que vas adquiriendo, dan cierta sensación de progresión y diferenciación de tu personaje, habiendo suficientes y variadas cartas como para dar partidas muy distintas
 Ejemplos de cartas de poderes
MODO SOLITARIOCompites contra 2 Automas, pero ambos juegan igual. Y en esta ocasión Automa Factory ha modificado varias cosas cruciales del sistema de juego, algo que no suele gustarme. Veamos en esta ocasión... Cambios respecto al multijugador- Las cartas de los Automas están visibles. ¿Cómo te has quedado?. Pues sí, han optado por esta solución antes que la del azar de no saber qué van a jugar al estar las cartas ocultas. Ésto te da quizás un puntito más de estrategia dentro de la sencillez del juego y del margen de maniobra que te dan los juegos de bazas. De todos modos no todo es visible; o más bien no todo lo visible es lo que finalmente van a jugar. Digamos que han optado por una solución intermedia, lo que nos lleva al siguiente punto
- En multijugador, las cartas que cada uno tiene al principio de la ronda son las que va a jugar. Pero en solitario, cuando uno de los Automas tiene que seguir una carta jugada por otro jugador (tú o el otro Automa), antes de ver qué carta juega roba 2 cartas extra y puede que sustituyan alguna de las que tiene en mano. Ésto da pie a sorpresas, pudiendo suceder que le aparezca una carta del palo que tú has jugado y de mayor valor, ganándote la baza inesperadamente, o lo contrario
- Al estar visibles todas las cartas, el espacio en mesa aumenta una barbaridad. Ten en cuenta que son 24 cartas (las tuyas también se ponen) ya que se juegan 8 bazas cada ronda
 - Los Automas siempre juegan como Héroes; es decir, nunca (en principio, luego matizo) van a ir a perder
- En el juego hay un mazo de Eventos y se juega uno cada ronda. Junto a las habilidades son lo que le da vidilla al juego ya que modifican su funcionamiento básico de bazas. Por ejemplo, cambiar cartas con los otros jugadores o modificar el palo dominante:
 Algunas cartas de Evento para multijugador Estas cartas no se usan en solitario, sustituyéndose por un mazo propio. Tendrás también evento pero sólo en la tercera ronda y, por lo que he visto, es menos molón.
OPINIÓN PERSONALMe gustan los juegos de bazas, y en solitario se tienen contadas ocasiones para disfrutar de este tipo de juegos, al contrario que en multijugador que hay tropecientos. Estas dos cosas me predisponen positivamente a la hora de valorarlo. Dicho ésto, creo que sólo recomendaría el juego para solitario si te gustan mucho mucho las bazas y quieres probar esa mecánica en solitario (aunque te recomendaría mejor Por Northwood que está diseñado para solitario). Aunque siendo sinceros a mí no me ha gustado el solitario y no lo recomiendo. ¿Y porqué?. Pues porque pierdes demasiadas cosas y porque se añaden otras poco atractivas digamos. Un juego de bazas se caracteriza por ser dinámico: uno juega carta y los demás le siguen o echan de otro palo si no tienen, algo rápido. Pero en solitario, cada vez que uno de los bots sigue a una carta echada tiene que hacer un paso previo: sacar otras 2 cartas, de esas se queda con las que sean de un palo que ya tiene, y las que se ha quedado sustituyen a las que tenga más a la derecha en su mano. Saca 8 azul y 8 verde. Ya tiene alguna carta de ambos palos así que mantiene las dos cartas, que sustituyen al 10 rojo y el 3 azul, siendo éstas descartadas  He intentado normalizar este constante sacar 2 cartas, y realmente se tarda poco en hacerlo, pero es algo tan continuo que me corta el rollo y se me acaba haciendo pesado. Le quita la agilidad que me gusta de los juegos de bazas. Otra cosa que no me gusta es que no sólo los bots nunca juegan como Villanos, que ya es una pérdida, sino que no he visto como opción factible que tú elijas ser Villano. Recuerdo que eso significa que no has de llevarte ninguna baza de las 8 en juego. Los bots cambian su comportamiento según hayas elegido ser Héroe o Villano esa ronda. Si eres Héroe tienden a tirar su carta más baja, y si eres Villano a tirar su carta más alta. Y aquí está el problema...priorizan que tú pierdas antes que llevarse ellos la baza. Si tú echas un 3 (carta muy baja), si uno de los bots tiene un 10 y un 2 de ese palo, como no hay obligación de subir y lo que quiere es que tú pierdas, va a tirar el 2, de forma que se me ha hecho extremadamente difícil no llevarme alguna baza siendo Villano. Así que siempre jugaba como Héroe. No creo que ésto pase en multijugador, ya que una persona normalmente va a priorizar llevarse puntos que ir a joder creo yo. Y por último, se me ha hecho demasiado azaroso en ocasiones y no me convence que no haya que subir a la carta echada, llamadme clásico. Y lo de que ocupe tantísimo también me echa para atrás. Por acabar con algo positivo, creo que el juego en multi ganará bastante. Los Poderes dan bastante variación a tu forma de jugar, y los Eventos a la mecánica en sí del juego. Lástima que en esta ocasión Automa Factory no haya estado, para mí, a la altura que nos tiene acostumbrados. Ronda 5, con cuatro poderes en juego y un efecto final de superhéroe
¿No os da qué pensar?
Queremos probar todo eso y no se puede, ¿es hora de especializarse? ¿se crearán aficionados a euros, a ameris, abstractos, narrativos... y sus correspondientes mercados, tiendas y foros?
La respuesta está en el tiempo dedicado a cada juego. En los 90, casi todos los juegos que salían eran juegos a los que poder dedicar todo tu tiempo en el hobby. Eran complejos, largos, y estaban diseñados para ser muy configurables y por tanto que pudieses cacharrear con ellos y expandirlos tú mismo por si te aburrías. De hecho, los reglamentos te animaban a ello, y algunos hasta traían cartas en blanco o secciones de sugerencias para cómo crear nuevos escenarios por tu cuenta. El género de "monstergames" surgió en esa época. Los 4X con componente diplomático (Twilight Imperium, Machiavelli, República de Roma, Juego de Tronos) también. No era raro poder juntarte con 6 amigos para jugar algo de 6-8 horas. De hecho, si no jugabas estos juegos "a lo grande", los estabas desaprovechando porque el equilibrio entre jugadores no era óptimo. Muchos juegos estaban pensados para poder dedicarles todo tu tiempo. Si jugabas a Battletech, Magic the Gathering o a Warhammer, no te hacía falta jugar a nada más. Las primeras ediciones de Warhammer te invitaban a crear tus propias unidades, Battletech o Car Wars traían su propio sistema de creación de vehículos y escenarios para darte rejugabilidad ilimitada. Los primeros juegos "filler" que conocí fueron cosas como Gran Dalmitti, Munchkin o Ciudadelas, que tenían ambientaciones chorras o desenfadadas o reglas de "partygame" porque un juego corto no podías tomártelo en serio, no eran "juegos de verdad". Los juegos de verdad tenían que ser grandes, complejos e inabarcables. Antes jugábamos tanto o más que ahora. La diferencia era que nos salía más barato y que nuestras estanterías estaban menos petadas. Porque queríamos sumergirnos dentro de uno o dos juegos, no probar tantos juegos como fuese posible. Cuando este hobby empezó a industrializarse, para volverlo rentable fueron poco a poco haciendo cada juego más bonito pero también más vacío e insulso. Necesitaban que los juegos se te acabasen para que quisieses comprar el siguiente. Primero nos vendieron refritos, luego reboots. En cuanto abrieron el hobby a no-jugones, la accesibilidad e inmediatez empezaron a ser muy importantes. Juntas eso con la cultura de red social moderna y los juegos se volvieron más fáciles y más rápidos de jugar. Por eso hay tantos títulos. Pero ya estamos tocando suelo. Hace falta un mínimo de componentes y de complejidad para sostener un sistema de juego. El formato de "60 cartas y un manual por 25€" que tan rentable parece últimamente, ya no puede reducirse mucho más. No importa cuánto enfoques tus concursos de diseño a intentar hacer "juegos" con 9 cartas o con 18 cartas, llega el momento en el que con tan pocos componentes no puedes emular una idea de juego satisfactoria. Muchos minijuegos ya se sienten una actividad mecánica abstracta más que un juego. Me reconozco incapaz de intentar crear un juego temático apuntando a que tenga menos de 110 cartas, porque hay que abstraer tantas cosas y lonchafinear tanto en componentes que hay alto riesgo de que te salgo abstracto, insulso, o que se queme enseguida. Llevo años prediciendo que el público se va a hartar de esta situación y que va a llegar un "revival" de juegos largos y complejos, que por supuesto empezarán por editoriales pequeñas y autores independientes, y empezarán a ser adoptados por gente de la vieja guardia. Dragons Down me llamó la atención precisamente por eso.
Creo que es muy importante conseguir un arma para cada miembro del grupo (sólo empiezan a dropearse a partir de monstruos de nivel 2).
Las armaduras me parecen peores que las armas. Ambas hacen lo mismo, permitirte atacar mejor, porque este juego no tiene defensa, así que las armaduras permiten rerolls o añaden símbolos elementales, pero las armas te dan dados extra que para mí ayudan más.
Si tienes la monja, viene especialmente bien conseguir el pergamino de +2 ataque o el pergamino de 3 rerolls en el primer piso. El salto de poder se nota enseguida, porque son efectos que vas a utilizar en cada combate. Si no tienes la monja, necesitas que el primer piso dropee anillos, sobre todo los de +1 ataque.
En este juego sólo te hieren si fallas en matar a un monstruo de un golpe, así que mientras pegues fuerte y saques buenas tiradas, tu ataque es tu defensa. Así que lo más importante son bonos al ataque, mejor si son dados extra porque los símbolos elementales no siempre se activan. Lo segundo más importante es alcance para poder matar rápido a los monstruos que añaden putada recurrente en cada ronda que sobrevivan. Pero con tener la arquera o el bribón eso ya se arregla. El resto de recursos son útiles, pero importan menos.
Creo que 3 aventureros es el número que hace las cosas más fáciles. Con 2 aventureros los niveles se forman de 3 enemigos, con 3 aventureros los niveles se forman de 4 enemigos. Al pasar de 2 aventureros a 3, cuentas con 3/2 (-1) = 50% más capacidad de ataque a cambio de que que tus enemigos aumenten un 4/3 (-1) = 33% (de 3 a 4).
Además, tener 3 aventureros permite tener al cruzado (ayuda mucho empezar con 4 dados), la monja (su habilidad es la más potente y empiezas a exprimirla enseguida), y luego uno de los dos personajes que provea alcance (arquera o bribón). El grupo perfecto necesita al menos 3 miembros, porque si no te falta algo. Sin cruzado, empiezas flojo. Sin monja, te pierdes la mejor habilidad. Sin arquera o bribón, un enemigo jodón y alejado te puede hacer mucho daño hasta poder alcanzarle.
El juego es realmente un tiradados. Hacer ataques y repartir botín tiene su min-maxing, y decidir cuándo acampar y cuándo utilizar cada consumible tiene cierto "push your luck", pero todo lo demás es sacar buenas tiradas o tener buena suerte con la generación de enemigos. Pero es muy inmediato, muy temático, y te implica. Y no está infantilizado ni estupidizado.
¡Muchas gracias por hacer una review tan detallada! El juego partió con la idea de hacer lo máximo posible con solo 52 cartas (que luego se ampliaron a 63 cuando lo firmé con la editorial) y tratar de conseguir recrear la experiencia de un dungeon crawler de dados con los mínimos recursos. Mi intención era hacer un juego claustrofóbico y transmitir la sensación de que cualquier movimiento en falso te podría costar bien caro. Inevitablemente el azar en los dados es parte del juego, pero a su vez también me permitió crear diferentes equipos para jugar en torno a ella y también conseguir momentos épicos en la partida. Si solo lo has jugado en solitario, te animaría a que lo probaras con más gente. Aunque muchos piensan que por su mecánica es un solitario puro, la dinámica cambia notablemente cuando hay más jugadores. Ya verás que las decisiones que uno piensa que son óptimas no suelen serlo para los demás y se crean debates interesantes. Me alegro mucho de que te haya gustado y espero que le des muchas partidas 
 Este fin de semana pasado se celebraron las 24 horas de juegos de mesa en Sabadell que organiza el club El Refugio del Sátiro. Este año era la decimosexta edición. Jugamos a muchas cosas (14 partidas a 11 juegos diferentes), pero de todos ellos el único que hacía más de 5 años fue El Hobbit. Es un juego bastante sencillo y dinámico. Admite de 2 a 5 jugadores, y he jugado partidas con todas las cantidades de jugadores y en todos los casos funciona muy bien. Éramos cuatro jugadores. Dos no habían jugado nunca y otro había jugado una o dos partidas antes conmigo. La explicación fue relativamente rápida y sencilla y enseguida todos estábamos implicados en la partida. Una cosa muy buena del juego es que los turnos son muy rápidos, así que no da tiempo a que los jugadores se aburran cuando no es su turno. Siempre he tenido mis dudas de que realmente los jugadores tengan algún tipo de control real sobre el juego, pero es tan ameno de jugar, tan entretenido y fluye tan bien que, si lo que pienso es cierto, lo sabe disimular perfectamente. En conclusión, es uno de esos juegos que me encanta jugar, que normalmente tiene buena respuesta del resto de jugadores y que mantendré en mi ludoteca. Foto de la partida en cuestión.
Conclusión:
Valpiedra: descensus ad tenebras es un juego que con muy pocos componentes y un diseño artístico cuidado consigue crear una experiencia tan interesante que no puedes evitar terminar comparándolo con juegos más grandes.
Y al hacerlo, Valpiedra termina perdiendo en esa comparación. Sin embargo, no puedes evitar hablar de sus fallos y limitaciones de forma muy positiva. Porque Valpiedra nunca deja de ser un minijuego de tamaño filler que ha conseguido hacerlo todo tan bien como para ganarse un puesto dentro de tu cabeza en la liga de solitarios de mayor envergadura. Ese es el motivo de que puedas ponerle tantas pegas aisladas y sin embargo el conjunto te termine gustando.
Su formato e inmediatez al principio te atrapan, y su fórmula es encauzada y algo repetitiva, lo que significa que seguramente termines quemándolo si lo juegas mucho. Pero al ser bonito y compacto seguro que no te importa tenerlo aparcado unos meses en la estantería hasta que te vuelva a picar el gusanillo y lo retomes. Porque esa es la ventaja y la debilidad de emplear dados de una forma tan clásica y tan rolera (tiradas de ataque de vieja escuela).
Por cierto, aunque el juego te diga que en modo solitario se usan 2 héroes, sabemos perfectamente que los veteranos de los solitarios vais a jugar desde un principio con 3 ó 4 (jugando en solitario un setup de 3 ó 4 jugdores).
ComponentesDe primeras parece algo caro (18€ por una caja pequeña), pero tras comprarlo te das cuenta que trae muchas cosas (cartas, contadores, 6 dados, 1 stand, y reglamento), y la calidad de todo me ha parecido excelente: las cartas son no-bleed, los dados de 14mm, los contadores son a doble cara, las reglas a todo color, y todo armoniza con el mismo estilo oscuro de colores negros, rojos, grises y pardos... La caja permite guardar las cartas enfundadas y tiene un tamaño idóneo para guardarlo todo, apenas sobra aire. Lo único que no trae es inserto pero fabricarle uno con cartulina es muy sencillo: la caja ya tiene la misma altura que una carta enfundada, así que sólo hay que poner algo que divida el espacio de la caja en 2 pozuelos. Si bien Valpiedra no supera la calidad/precio de componentes conseguida por "Campeones: el juego de Cartas" (porque es imposible, con ese debieron hacer brujería), sí que mejora la calidad/precio de los juegos de gran editorial a los que estamos acostumbrados. En la tienda comentaban que se estaba vendiendo bien, que está creando interés. En mi opinión, la idea del juego, la presentación y el hecho de que se tome en serio a sí mismo transmiten la idea de que es un juego hecho con cierta visión artística, no tiene el tufillo de producto corporativo genérico en el que últimamente caen tantos juegos. GueimpleiValpiedra es un juego solitario: lo de darle un personaje a cada jugador es un apaño, realmente cada personaje es un recurso que tienes que gestionar de forma coordinada con una misma visión. No lo veo como cooperativo multijugador, porque sería como estar jugando a un solitario manejado por un comité. Es un tiradados de combate puro en el que hay que atraveser un "gauntlet" (pasillo largo y estrecho) de oleadas de demonios de dificultad creciente. La táctica está en decidir cómo lootear los monstruos, los cuales una vez muertos pueden convertirse en objetos útiles o en puntos que permitan curarte. Tienes dos barras de vida: daño y maldad. Pero como Valpiedra es secretamente "Darkest Dungeon: el juego de cartas", yo le llamo estrés. Llevas una arbalista que dispara mejor de lejos, una monja vestal que lanza hechizos, un cruzado que pega bien pero sólo de cerca y un bounty hunter que pega decente y shufflea enemigos lanzándoles un garfio atado a una cuerda al grito de "come hither!" También hay algo de táctica en cómo asignar tus ataques, aunque es más un cálculo de probabilidades que otra cosa porque la mayoría de veces el problema parece resoluble y sueles descubrirle una solución óptima. Para que luego los dados te la jodan. Hay un sistema de tipos de daño. Por ejemplo, Beltrán Menéndez es un pokémon de tipo Lucha que cuando ataca a un pokemon débil contra tipo lucha, le casca un impacto gratis además de lo que saques en los dados. Si bien esto añade cierto aspecto temático y de espectacularidad procesal, realmente este sistema no me gusta. Porque mientras haya "debilidades" a tiro, te obliga a aprovecharlas, así que te crea movimientos óptimos que te quitan capacidad de decisión. Cualquier planificación depende de sacar buenas tiradas, pero una buena planificación mejora tus probabilidades. El sistema de combate es ligeramente "heroquest" en el sentido de que mantiene la distribución de dados de ataque (Bárbaro 4, Enano 3, Elfo 3 y Mago 2) [me he equivocado, la monja ataca con 3 dados, no sé por qué pensé que tiraba 2] y que para impactar hay que sacar "calaveras" (50%, resultados de 1 a 3). A veces se impacta sólo con 1-2, debido a que algunos monstruos son "inmunes a treses". Las reglas dicen que la habilidad es ignorar el resultado que salga dentro del escudo, pero yo sólo veo treses dentro de esos escudos, así que es "inmunidad a treses". Ya me están liando. Total, que si tiras tus 4 dados de Beltrán (el pokeCrusader de tipo Lucha) y sacas dos 4s y dos 5s, cagalete y probablemente la partida a la mierda. Pese a la gran cantidad de objetos que permiten "rerolls", dependes de no sacar una mala tirada en la batalla clave. Dejar a un enemigo con 1 vida es una putada magna, ya no sólo porque contraataca y le quita 1 vida al grupo, sino porque vas a desperdiciar otro ataque futuro en rematarle. Para evitar que lleves a cabo la estrategia JRPG óptima de concentrar todos los ataques contra cada bicho hasta matarlo y pasar al siguiente, los enemigos que ignores te hacen ganar estrés. Lo cual está bien y te puede llevar a dividir un poco el daño que haces, generando decisiones y opciones, pero fijaos que todas las mecánicas incentivan fuertemente que acabes rápido con los enemigos. Pero para eso necesitas suerte. Aparte, la dificultad de cada nivel fluctúa bastante, dependiendo de que los enemigos que toquen sinergicen o no entre sí, o tengan debilidades que puedas explotar o no, o haya un bicho jodón que te invoque un demonio extra en ese nivel. Con lo cual hay dos capas de azar. Y esto es bueno porque te crea mucha tensión, y es malo porque al final toda decisión pasa por la trituradora del azar. El juego parece difícil, aún no lo he ganado pese a haber entendido la fórmula y haber optimizado bien lo que me iba tocando. Veo factible intentar descuidar heridas looteando objetos en los primeros niveles, acampar antes de llegar al fondo, y luego realizar un ascenso quemando al máximo todos los recursos y rotándolos por el looteo de lo que vas matando (y el resto lo transformas en curación). Parece factible, pero todavía no me ha funcionado. Echo en falta algún tipo de mecánica de batallas opcionales, sigilo o "skips" que te evite algunas peleas. Tienes que enfrentarte a todos los bichos sí o sí, y esto hace que más que un roguelike parezca un beat-em-up. Auguro que si lo juegas mucho te vas a terminar cansando, porque la rejugabilidad que tiene (que la tiene) veo que la trae más el propio desafío personal por ganar el escenario y el encomendarte al azar, que el análisis y juego emergente que puede generar su gameplay. Hay análisis y hay juego emergente, porque algunos niveles te pueden obligar a sopesar a quién matar primero o si quemar un pergamino o no, y puedes estar pensándolo, calculando y optimizando un buen rato. Pero no pesa tanto como parece, porque al final hay que pasar tu decisión por la trituradora aleatoria. Sin embargo, para el tamaño y envergadura que tiene Valpiedra (unas 60 cartas, más fichas y dados), su autor ha conseguido embutir mucho gameplay en una caja muy pequeña. Así que creo que está muy bien ideado, muy bien ambientado y bien cerrado. Directamente me parece un buen juego. Me gustan mucho los conceptos de los demonios y lo bien que encajan con su habilidad y con su ilustración. Me gusta mucho que el juego se tome en serio a sí mismo, y traiga algo de trasfondo y lore. Los aventureros consiguen diferenciar 4 arquetipos clásicos de juego de rol con tan sólo un puñadito de características y eso tiene su mérito. También me parece un acierto que los héroes compartan una barra de vida, fórmula sencilla para que no puedas perderlos individualmente (lo que descalabraría la partida). No entiendo algunas decisiones como que los últimos niveles den vida extra a los monstruos que salgan (podían haber sacado más bichos y ahorrarte así cierto lío de bookeeping). Tampoco entiendo que en el ascenso las curaciones sean ligeramente más caras (no sólo te lía un poco, sino que parece inncesario porque en el descenso no hay mucho incentivo por curarse porque lo que quieres es lootear equipo). También echo de menos habilidades de rerolls que te permitan repetir únicamente tiradas desastrosas, algo como rerollear todos los dados de una tirada de 0 éxitos, para intentar hacer contrapeso a las rachas de mala suerte. Dicen que las comparaciones son odiosas, por eso nos gustan tanto. Así que voy a atreverme a decir que Valpiedra parece más rápido y más fácil de sacar a mesa que un Space Hulk Death Angel, teniendo menos componentes, y generando una tensión y experiencia similares. Y sin costar un riñón. Obviamente, con mecánicas diferentes y progresión algo distinta. Pero el caso es que yo me había agenciado un Death Angel que estaba jugando de vez en cuando, y ahora ha sido sustituido por "The Valpiedrest Dungeon". Así que ahí queda: "Ruin has come to my wallet".
No es por fastidiar, pero a la mujer invisible se le ve 
Jajaja, entre este y el de la ERA podemos montar un club de la comedia bsk Por otro lado, a mi el dice master siempre me gustó. Pero al no tener solitario ...
Y eso que no tenemos ningun dado de este Black Panther para ganar directamente o Mujer Invisible.

No es por fastidiar, pero a la mujer invisible se le ve 
Has enfocado la solución hacia el lado útil en vez de hacia que queden bonitas en la estantería, pero te ha funcionado perfectamente.
Lo de utilizar forro de colores y pegarles pegatinas es para que no desentonen en la estantería, porque todavía arrastro cierto "fetichismo", pero cuando enseño las fotos en BGG muchos rechinan los dientes igual. Así que no hay tanta diferencia.
Al cambiar un juego de caja, nos cargamos el "valor añadido de la pieza coleccionismo". Pero si lo piensas este valor ni es tan alto, ni es tan importante si lo que quieres en realidad es jugar juegos y luego poder guardarlos en un espacio razonable.
Bueno , pues aquí van unas fotos. Ya siento por deshonrar este inmaculado hilo. Como podéis observar no he sido muy meticuloso. Las cajas las decoré con el niño recortando los cartones de los blisters. Una caja para cada temporada del juego. Aprovecho para comentar que le encanta al niño y lo jugamos bastante. Muñecos super cuquis. Reglas súper simples pero que obliga a pensar un poco para hacer combos y encima tiene que hacer cálculos. Para 6 o 7 años es perfecto. Además cada blister de temporada vale 5 €... que más se puede pedir. La marca se puede ver claramente. Es pazo de vilane.   
Dejo esto por aquí, que me resulta interesante el proyecto. Tengo pendiente leerlo, pero el resumen inicial me ha parecido interesante. https://boardgamegeek.com/filepage/306884/the-night-and-the-hunt-a-complete-rulebook-redesig?mc_cid=cd19aa72c7&mc_eid=b2957a96ccDespués de múltiples intentos por disfrutar de Fury of Dracula 3rd Edition, me sentí constantemente frustrado con la experiencia. El juego prometía una caza atmosférica entre Drácula y los investigadores victorianos, pero la jugabilidad real se sentía irregular y proceduralmente engorrosa. En lugar del tenso duelo psicológico anunciado, las sesiones se convirtieron en ejercicios de consulta de reglas y gestión de subsistemas complicados. Al final de cada partida, me sentía aliviado de que hubiera terminado, en lugar de satisfecho con la experiencia. Esta desconexión entre la promesa y el resultado motivó este rediseño integral.
Problemas fundamentales con las reglas originales
La 3.ª edición adolece de varios problemas estructurales: **Organización del reglamento:** El reglamento oficial funciona principalmente como documento de referencia, en lugar de como herramienta didáctica. Los conceptos fundamentales están dispersos por diferentes secciones, lo que dificulta el aprendizaje sistemático del juego.
**Disfunción del sistema de combate:** El combate se basa en la coincidencia de iconos con modificadores de dados, lo que crea un proceso que lleva mucho tiempo y introduce aleatoriedad en el clímax del juego estratégico. Tras un cuidadoso posicionamiento y deducción, la resolución suele resultar anticlimática.
**Economía de acciones ineficaz:** La acción de búsqueda suele resultar en un fracaso total sin compensación, lo que crea turnos muertos que ralentizan el impulso y frustran a los jugadores.
**Proliferación de subsistemas:** Los rumores, las guaridas y varios casos especiales funcionan como minisistemas independientes en lugar de mecánicas integradas, lo que aumenta la carga cognitiva sin aportar una profundidad estratégica proporcional.
**Resolución de tiempos poco clara:** Las reglas originales carecen de una precedencia clara para los efectos simultáneos, lo que da lugar a frecuentes disputas sobre las reglas.
Filosofía de diseño: «Menos enseñanza, más juego» Este rediseño da prioridad al compromiso estratégico sobre la gestión procedimental. La filosofía se manifiesta de tres maneras:
**Estructura progresiva:** Las reglas se organizan en Núcleo (esencial para la primera partida), Apéndices (referencia durante el juego) y Módulos (opciones para jugadores experimentados). Esto permite a los grupos participar con los niveles de complejidad adecuados.
**Reducción de procedimientos:** se han integrado o eliminado los subsistemas complejos. Siempre que es posible, una sola mecánica cumple varias funciones en lugar de requerir un seguimiento por separado.
**Énfasis estratégico:** los cambios se centran en mejorar la deducción básica y el posicionamiento del juego, al tiempo que se minimiza la carga administrativa.
Cambios importantes con respecto a las reglas originales
**Combate determinista:** El nuevo sistema utiliza un duelo psicológico basado en cartas con una matriz de interacción clara. Los jugadores anticipan y contrarrestan las elecciones de sus oponentes en lugar de tirar los dados, lo que hace que la resolución del combate sea más rápida y estratégica.
**Fase invertida de Drácula:** ahora, en su turno, Drácula debe resolver su rastro más antiguo antes de seleccionar su nuevo movimiento. Esto cambia su toma de decisiones, pasando de la colocación reactiva de trampas a la planificación predictiva.
**Recurso Grit:** los cazadores obtienen acceso a un recurso compartido que les proporciona opciones tácticas y mitiga la suerte, lo que soluciona la tendencia original a los frustrantes callejones sin salida.
**Recompensa por la investigación:** Las acciones de búsqueda fallidas ahora proporcionan información sobre otras ubicaciones del rastro, lo que garantiza que ninguna acción del cazador se desperdicie por completo.
**Subsistemas integrados:** Las guaridas y los rumores ahora forman parte de la decisión central de Drácula de «madurar o construir», en lugar de ser pistas mecánicas separadas.
**Protocolo de sincronización formal:** Las reglas de precedencia claras resuelven los efectos simultáneos, eliminando las disputas comunes sobre las reglas.
Módulos opcionales Cuatro módulos permiten a los grupos experimentados personalizar su experiencia:
**Módulo A: El pacto con la noche (terror atmosférico)** Enfatiza la asimetría entre el día y la noche con peso mecánico. La noche se vuelve realmente peligrosa para los cazadores a través de penalizaciones de acción y cambios en la iniciativa de combate, mientras que Drácula gana acciones adicionales. Crea una tensión creciente a medida que se desvanece la luz del día.
**Módulo B: El rastro susurrante (deducción pura)** Elimina la aleatoriedad en favor del engaño y la distracción. Drácula puede colocar encuentros de forma dinámica a lo largo de su rastro, y las cartas de poder se convierten en maniobras tácticas en lugar de opciones de movimiento. Transforma el juego en un rompecabezas intelectual.
**Módulo C: La gran conspiración (estrategia avanzada)** Combina los módulos A y B con condiciones de victoria modificadas que requieren la eliminación de los vampiros además de la derrota de Drácula. Crea la experiencia estratégica más exigente para los jugadores veteranos.
**Módulo D: La locura progresiva (guerra psicológica)** Introduce un marcador de locura compartido como condición de victoria alternativa para Drácula. Los cazadores deben equilibrar la caza física con el mantenimiento de su cordura, lo que añade la gestión de recursos a la tensión psicológica.
Este rediseño se ofrece a los grupos que buscan una versión más centrada en la estrategia de Fury of Dracula que cumpla con las promesas temáticas del juego sin la fricción procedimental de las reglas originales.
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