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Rune Age es un juego para 1 a 4 personas, diseñado por Corey Konieczka y Publicado por Fantasy Flight Games de una duración variable que ronda los 60 minutos.
Rune Age es un juego de cartas de "construcción de mazo" (DBG). Es diferente a los que he jugado hasta ahora tipo Dominio o Ascensión. De los tres, es este el que mejores sensaciones me ha transmitido.
Lo que lo hace diferente respecto a otros DBG son los escenarios que propone, las facciones, los recursos (que son tres) y un sistema de combate (aquí te das palos hasta "el cielo la boca").
Cuatro escenarios diferentes propone el juego, con cuatro condiciones de victoria. "El resurgimiento de la Dragonlords" y "El Monumento" son carreras de fuerza militar y económica, respectivamente. "Runewars" hay que eliminar a tus oponentes. "El Cataclismo" es un juego de cooperación.
Cada escenario requiere un estilo diferente de juego, incluso jugando con a la misma raza. Los escenarios tienen mazospropios de eventos, que se desvelan al comienzo de cada ronda. Siempre sucede algo, se cambia las condiciones, las reglas o dan/quitan a los jugadores (no siempre a todos) ventajas/desventajas concretas. Esto introduce incertidumbre y emoción.
Existe un conjunto de mazos neutrales en cada escenario accesible a todos los jugadores. Puede parecer restrictivo, en comparación con la variedad del Dominio (12 si no recuero mal), pero yo no quiero un sudoku, quiero que corra la sangre del enemigo y cumplir las condiciones de victoria antes que el contrincante.
Hay cuatro facciones (o "razas") diferentes. Cada jugador juega con una de ellas. Aparte de los tres bastiones idénticos (que proporcionan una influencia cada uno), cada facción tiene su propio mazo militar que da un sabor personalizado. No puedo mojarme en lo equilibrado de las razas entre sí, pero se nota que el juego está bien diseñado y por tanto, yo creo que sí.
Jugué con la raza Waiqar (y disfrute como un enano). Esta raza te permite "resucitar" un ejército igual de tu pila de descartes. Demoledor.
Hay tres recursos diferentes en el juego: la fuerza, dinero e influencia. Se necesita el dinero o influencia para conseguir fuerza. La fuerza para conseguir influencia y la influencia para conseguir dinero. Dinero y la fuerza es crucial para progresar en el juego. Los tres recursos juegan un papel de equilibrio.
En mi modesta opinión, el recurso más importante es la influencia. La influencia es clave para conseguir las cartas neutrales. Además te permite mantener cartas en la mano y no descartarlas, imprescindible para construir combos. esta es una impresionante regla, de la que adolece los otros juegos de construcción de mazo, que reduce el factor azar.
Rune Age ha conseguido algo que ningún DBG a conseguido antes, la "interacción directa entre jugadores". Tiene un sistema de combate efectivo, fácil, directo, divertido y está lleno de tensión y decisiones tácticas.
Es sorprendente lo simple de su mecanismo. El atacante juega una carta y se resuelve su capacidad, el defensor juega una carta y se resuelve su capacidad. Así sucesivamente hasta que ambos jugadores pasan. No se tiene certeza de lo que jugará tu oponente, dando lugar a batallas muy emocionantes. Podemos batallar para infligir daño a la capital del adversario (y buscar su eliminación), contra los enemigos que salen en los eventos o para conquistar/reconquistar ciudades neutrales.
Rune Age es el juego más temático, tenso y divertido que hasta ahora he probado con esta mecánica (DBG). Esta bien diseñado y parece equilibrado a pesar de ser asimétrico. Se vive la historia en cada escenario.
FFG lo ha vuelto a conseguir. Con una temática que tiene en exclusiva y la mecánica de moda en la actualidad, le da una vuelta de tuerca mejorando el sistema, añadiendo cositas que mejora las sensaciones de juego. El arte gráfico a las cartas simplemente impresionante y hace que se vivamos una magnifica aventura.
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Edge tiene este vídeo promocional y además un tutorial del reglamento que se puede visualizar en su web o en su canal de YouTube
Samurai es un juego para 2 a 4 personas, diseñado por Reiner Knizia y Publicado por Rio Grande Games de una duración variable que ronda los 45 minutos.
Samurai es un juego abstracto, accesible, fácil de aprender, con tintes de mayorías. El juego consiste en colocar de losetas exagonales en un mapa exagonado de Japón, para influir en ciudades y así obtener control ecuánime en el conjunto de la administración japonesa mediante mayorías cualificada de mejor calidad que tus contrincantes en el conjunto de las tres esferas de favor de la sociedad japonesa feudal. El nivel de desafío táctico del juego es lo suficientemente enriquecedor como para mantener en tensión a lo largo de toda la partida.
Samurai es uno de los grandes para dos jugadores. Cuantos más jugadores, más caos y menor posibilidad de trazar una estrategia a largo plazo. No obstante, cuantos más jugadores es más fácil sacar provecho de errores ajenos, aunque esto puede ser desequilibrante en la partida y a muchos no les gusta. El juego a dos es rápido y no debería de durar mas de media hora.
Con un tema pegado como muchos eurogames, este no es relevante en ningún momento. Su diseño artístico y componentes destacan por calidad y armonía. Siendo un juego fácil de explicar y de entender, es de complejo dominio. El sistema de puntuación es posiblemente lo mas logrado del juego, lo importante no es conseguir la mayor cantidad de pieza, sino la de obtener una mayoría ecuánime sobre el global de las tres esferas administrativas, lo que obliga buscar un equilibrio entre diferentes esferas y no centrarse en una. Característica típica en los juego de Knizia.
Samurai es uno de mis juegos favoritos de Knizia junto al Tigris y Eúfrates, que salvando distancias, puede llagar a transmitir parecidas sensaciones. He jugado más de 100 partidas y no me ha cansado, el juego resiste muy bien. El ser tan abstracto hace que no guste a todo el mundo, y he aquí su mayor problema, es difícil encontrar jugadores y más difícil todavía, buenos jugadores. Yo he adquirido mi nivel gracias a mabiweb. Agradezco la oportunidad de haber encontrado contrincantes de buen nivel y de esta manera he mejorado notablemente mi juego, y sobre todo el haberme dado cuenta lo grande que es este juego.
Roma es un juego para 2 personas, diseñado por Stefan Feld y Publicado por Queen de una duración variable que ronda de 30 a 45 minutos.
Los jugadores encarnaran a uno de los dos generales romanos y tendrán que gestionar recurso, riqueza (monedas), influencia política-militar (cartas de personajes) y controlar los edificios emblemáticos de la capital (cartas de edificios) para derrotar al contrincante medite la acumulación de puntos y ser merecedor de los laureles del vencedor.
El funcionamiento del juego es sencillo. En cada turno de jugador está formada por 3 fases, abonar puntos a la banca si es necesario, lanzar los dados y realizar acciones (jugar cartas de la mano, activar cartas de tu zona de juego, financiarse, etc). Podemos decir que en un turno se realizan una cantidad de acciones muy variada.
Algunas cartas permiten la confrontación directa entre jugadores, Legionarius, Velites y Centurio. De la misma manera hay carta de defensa por lo que la interacción entre jugadores está garantiza y es inevitable. El ganar una batalla mermar logísticamente al contrario y ademas le cuesta de victoria al tener que pagar a la banca por espacio vacío que tenga en su zona de juego.
El juego finaliza de inmediato en cuanto un jugador se queda sin puntos y pierde automaticamente, o en la reserva queda vacía, en ese momento se realiza un recuento y gana el jugador con mayor número de puntos.
Roma es un juego de cartas y dados. Este diseño le da un nivel de azar medio/alto, pero con una buena gestión de la mano y la saber donde colocar los dados, hace que este factor se minimice. Esto hace de Roma un juego mas táctico que estratégico.Es difícil encontrar un juego para 2 jugadores de cartas que sea divertido. Hay interacción continua y tensión, sus estrategias diversas y variadas hacen de que cada partida sea distinta. Su duración variable debido a las condiciones de finalización del juego, puede hacer que sea excesivamente largo para lo que ofrece, me hubiese gustado que fuese mas corto.
Roma no está entre mis juegos favoritos, pero de los juegos de cartas que tengo uno de los que más me gusta. Me gusta echar una partida de vez en cuando.
Neuroshima Hex! es un juego para 2 a 4 personas, diseñado por Micha? Oracz y publicado por HomoLudicus en español de una duración que ronda los 30 minutos.
Neuroshima Hex es un juego sencillo y rápido, ubicado en una era apocalíptica distópica, donde el jugador puede elegir entre uno de los cuatro ejércitos que propone en el juego. Cada ejercito consta de 34 losetas que representan las Tropas, unidades de apoyo a las tropas y acciones especiales.
Neuroshima Hex se puede jugar en 20 ó 30 minutos. Lo hace ideal para jugar varias partidas seguidas cambiando los ejércitos.
De entrada decir que, por su mecánica, es un juego táctico y nada estratégico. El objetivo principal es la destrucción la sede o capital de tu enemigo, o al menos causar mas puntos de daños de los que te cause él a ti. Para ello, cada ejercito posee diferentes tipos de losetas que se roban al azar, haciéndolas publicas al comienzo de tu turno, descartamos una como mínimo una (o mas) y colocamos las elegidas en el tablero de juego.
Las batallas se inician cuando se juega una loseta de batalla o cuando algún jugador coloca una loseta en el último espacio disponible libre en el campo de batalla, algo difícil ya que las batallas se dan a menudo.
No existen lanzamiento de dados en Neuroshima Hex, pero el azar es un factor determinante. No olvidemos que se trata de robar baldosas al comienzo de cada turno. En general todas las baldosas son buenas (o tienen características interesantes) pero al ser un juego táctico, se puede dar la mala suerte de robar lo que no necesitamos y no aprovechar todo su potencial.
El juego es rápido, pensar en una estrategia a largo plazo no es recomendable, es mejor "aquí te pillo, aquí te mato" o "No dejes para mañana lo que puedas matar hoy". Tomar una decisiones a corto plazo en función de la situación actual, es lo que da mejores resultados.
Cada loseta de tropa tiene un número que indica su iniciativa, cuando se produce una batalla el número más alto dispara primero, dando lugar a situaciones en cadena bastante divertidas, tipo este dispara a este y este a este otro, dando la sensación de estar viviendo una película de Tarantino donde todos a puntan a todos y desarrollando un efecto dominó del que no queda vivo ni el apuntador.
Para finalizar comentar que cada uno de los 4 ejércitos incluidos en el juego, tienen sus propiedades y características que lo hacen especiales y particulares, siendo un juego asimétrico. En este punto no puedo cuantificar lo equilibrado del juego, necesito algunas partidas más para evaluarlo, pero esto pude ser un aliciente que le da más vida y rejugabilidad. Tener una chuleta de los ejércitos para que cada jugador pueda que saber lo que falta por salir y loya salio, es importante en las primeras partidas, haciéndolas más fáciles.
Las partidas que he jugado han sido rápidas, divertidas y entretenidas, es como un Carcassone pero violento, no apto para el publico familiar, pero si para los que tiene un corazón friki y empiezan en esto de los juegos de mesa.
Pinguinos & Cia es un juego para 2-4 personas, diseñado por Günter Cornett y Alvydas Jakeliunas, y Publicado por Devir de una duración que ronda los 15 minutos.
Juego para 2, 3 o 4 jugadores. Pero sin duda alguna, hay más margen a la estrategia con dos jugadores, por ser más fácil prever los movimientos de tu adversario. La incorporación del tercer o cuarto jugador introduce un factor caótico que implica una disminución del control sobre el juego, por lo que se cede en estrategia y primando la táctica. Pero aun así, el juego funciona razonablemente bien.
Pinguinos & Cia tiene apariencia infantil, pero no hay que llevarse a engaño. Creo que es para hacerlo mas atractivo y simpático a neófitos. Si en vez de pinguinos fuesen peones de ajedrez, los peces fuesen números (o puntos negros), el juego tendría menor atractivo comercial.
Este juego fácil de aprender y de enseñar. Las reglas son sencillas y claras. Las dudas relativas a la estrategia se hacen evidentes a los pocos turnos.
Pinguinos & Cia no hay azar. La aleatoriedad en la colocación inicial de las losetas es lo que le da rejugabilidad.Cada jugador intentará capturar la mayor cantidad de losetas con mayor el número de peces como sea posible. El jugador tiene que hacer frente a decisiones respecto a la ubicación de sus pinguinos, cual es la posición más óptima, que posición obstaculiza más al contrincante, etc. Una de las principales estrategias del juego es la aislar a tu contrincante o intentar dividir el tablero quedándote en la parte mas jugosa del mismo.
Ante todo es un juego abstracto bajo una apariencia simpática. La facilidad de aprendizaje y la sencillez de su mecánica son su mayor virtud y a la vez su mayor defecto, cuando el cuerpo te pide ir mas allá.
Pinguinos & Cia fue unos de los primeros juegos que entraron en mi ludoteca. Actualmente ha sido relegado, no lo saco casi nunca, ni con neófitos, ni con jugones. Lo uso para echar partidas rápidas con mi hijo de 5 años, el cual cumple notablemente su función evangelizadora.
Hansa es un juego para 2-4 personas, diseñado por Michael Schacht y Publicado por Abacus de una duración que ronda los 30 minutos.
Juego que reproduce la competición que hubo en el siglo XIV para hacerse con las rutas comerciales de las ciudades-estado Hanseáticas en el mar Báltico. El jugador es un comerciante que, mediante un barco mercante, se desplaza por las diferentes rutas marítimas preestablecidas y desarrolla una red de puestos comerciales en ciudades para aumentar su influencia, permitiendo la compra y venta mercancías de la manera más ventajosa respecto a sus competidores, aumentando así poder, influencia y prestigio.
Al final del juego, aquel jugador que gestione mejor los recursos propios, tenga mayor influencia y obtenga más ganancias materiales, será el ganador del juego.
Hansa es apto para dos, tres o cuatro jugadores. A mi me gusta a dos, al tener mayor control del juego, control se pierde a medida que aumenta el número de jugadores.
La simplicidad es su mayor virtud. Comprar en una ciudad para vender en otra, para vender necesitas tener puestos comerciales, para construir puestos comerciales necesitas tener mercancías. Si vendes mercancías, pierdes puestos comerciales y pierdes influencia. Por ende, no tener puestos comerciales implica perder puntos de victoria finales. Todo es recurrente, todas las acciones influyen en los demás jugadores y en el resultado final. En este equilibrio está el secreto del juego.
Hansa es un juego entretenido. Es un eurogame al uso, de corta duración y con poca interacción entre jugadores. Está equilibrado, la diferencia de puntos entre jugadores del mismo nivel suelen ser ajustadas. El tratamiento de las mercancías es interesante, la escasez de recursos para llevar a cabo acciones le da un cariz táctico y el factor suerte es casi nulo, exceptuando el relleno de mercancías.
No me arrepiento de haber adquirido este juego en su momento. Fue una de mis primeras compras y no me costo muy caro (20 euros creo). Lo disfrute sobradamente con mi pareja y por tanto lo considero amortizado. Actualmente ha sido superado ampliamente por otros eurogames de mi colección con mas enjundia, aunque no puedo olvidar las buenas sensaciones que me dio cuando lo adquirí y era un novato en este mundillo.
Carcassonne: The City es un juego para 2-4 personas, diseñado por Klaaus-Jürgen Wrede y Publicado por Hans im Glück de una duración que ronda los 30 a 45 minutos.
Carcassonne: La ciudad es un juego independiente en la serie de Carcassonne. Los jugadores contribuyen en la construcción de la la ciudad de Carcassonne (en vez de la región de Carcassonne como en el básico) colocando losetas. De esta manera se forman barrios residenciales con edificios singulares, mercados, y calles (en vez de castillos, monasterios, granjas y caminos) y finalmente se levantará la muralla y las torres, que es donde reside el valor añadido de esta versión.
El juego es muy táctico (sobre todo para dos jugadores), ya que la ubicación de cada pieza se debe valorar donde nos favorece más y donde perjudica mas al adversario. Las estrategias a seguir no difieren del básico y están vigentes en todo momento del juego.
La muralla y las torres son toda una revelación. La colocación de un centinela en la muralla, hace que todos los edificios públicos e históricos que visualiza sean puntos al final del juego y durante la partida debes intentar colocar, estos edificios, de tal manera que queden bajo la vigilancia de tus centinelas.
Las torres también tienen su enjundia ya que también proporcionan puntos. Durante la fase de robo de la segunda fase se ponen menos tramos de muralla que durante la fase la tercera, por lo cual colocar torres durante la tercera fase resulta mas lucrativo en puntos que durante la segunda, pero si te reservas mucho para la tercera fase, puedes no llegar a colocarlas todas tus torres y torres sin colocar son puntos perdidos.
Carcassonne: La ciudad es un entretenido juego táctico. Su base es el Carcassonne, a quien le guste el Carcassonne (como a mi), sin duda alguna, le gustará este. En mi caso, no teniendo ninguno y gustándome el básico, con este tengo mas que de sobra, ya que atesora toda la esencia del Carcassonne básico y además no necesita ninguna expansión para mejorarlo, es un juego completo. El concepto de la muralla y las torres pueden considerarse una expansión.
Una cosa que me gusta son los mercados y los barrios, son fáciles de distinguir y todo queda muy clarito a la hora de puntuar, los campesinos del Carcassonne básico me han llevado más de un quebradero de cabeza a la hora de explicarlo a neófitos, aquí todo es mucho más visual y debes estar muy ciego para no ver los barrios y mercados con un simple golpe de vista.
Su arte a medida que se desarrolla de la partida es espectacular, cuando entran muralla y torres, es de una belleza que pocos juegos consiguen.
Carcassonne: La Ciudad tiene un precio elevado respecto al básico, pero si al básico piensado añadirle alguna expansión, ya te compensa. Además, mi versión es la de cajita madera que esta de lujo.
En fin., es un juego con posibilidades, para amantes de juegos sencillos y familiares. En mi opinión el mejor de la saga que tiene cabida en cualquier ludoteca de perfil familiar junto a Catan, Aventureros al tren, etc.
Exploradores es un juego de cartas para 2 diseñado por Reiner Knizia y publicado por Devir con una duración estimada de 30 minutos
El objeto es montar las máximas expediciones de las cinco posibles expediciones a las ciudades perdidas que propone el juego.
Exploradores es un juego de cartas de confrontación directa, con momentos de incertidumbre debido a su alto factor de azar, donde decidir si montar una expedición o desecharla es nuestra único quebradero de cabeza. El comenzar una expedición y valorar si puede progresar en ella o por el contrario pueda anotarte puntos negativos, es una decisión a valorar. Jugar una carta y robar una del mazo o las descartadas es toda su mecánica.
Tras jugar tres rondas la suma total de cada una de ellas, será la puntuación final. El jugador con mas puntos es el vencedor.
Exploradores es un juego sencillo, a veces tengo la sensación de jugar al cinquillo. Asimilar los conceptos básicos del juego, sus posibilidades y las diferentes tácticas se desvelan por si solas a las pocas partidas. Decir el juego que está bastante equilibrado y que su alto factor azaroso compensa el desequilibrio de nivel que pueda haber entre jugadores, lo que lo hace idóneo para pasar el rato con neófitos.
Exploradores es un juego de relleno, portable, para jugadores ocasionales, neófitos o simplemente matar un rato.
Stone Age es un juego de 2 a 4 jugadores, diseñado por Bernd Brunnhofer publicado por Devir en nuestro país, de duración variable que ronda los 30 minutos por jugador.
La Prehistoria (del latín præ: 'antes de', y del griego ???????: 'historia') es, según la definición clásica, el período de tiempo transcurrido desde la aparición de los primeros homininos, antecesores del Homo sapiens, hasta que tenemos constancia de la existencia de documentos escritos, algo que ocurrió en primer lugar en el Oriente Próximo hacia el 3300 a. C.; en el resto del planeta, posteriormente.
Stone Age transcurre en un lapso no muy definido que va desde que la especie humana empieza a dominar la tecnología de la agricultura, a manipular utensilios y fabricar las primeras herramientas de piedra, hasta el final de esta.
Durante la edad de piedra recursoscomo la maderao los huesosde animal, junto a la fabricación decuerdas o el empleo del cuero, eran herramientas usadas en un periodo anterior aeste. Es explícitamente la manipulación tecnológica de la piedra y enparticular, el diseño de rotura (la configuración del filo), lo que marca elsalto evolutivo y da nombre a la etapa.
Sin embargo, este periodo tambiéndestaca por otros fenómenos evolutivos fundamentales. Grandes adquisicionestecnológicas como la manipulación del fuego, el concepto de viviendao la ropa,se desarrollan en esta época. La evolución social y económica también tuvo unpunto de inflexión al pasar de un sistema recolector-cazador, a un sistema parcialmente productorcomo el agrícola.
En Stone Age cada jugador es responsabledel devenir de una tribu en esta dura época ubicada en los albores de la civilización. Comolíder, gestionarás acciones para garantizar la supervivencia de los tuyos, su óptimodesarrollo tecnológico y un progreso como civilización en su conjunto. Aquelque mejor gestione estos avatares será el digno ganador de la partida.
Stone Age utiliza una mecánica decolocación de trabajadores aderezada con la gestión de recursos. Cada tribu iniciala partida con 5 trabajadores y un acopio de alimentos. En el turno en curso, losjugadores escogen una acción (que se ejecutará en la siguiente fase) de entre lasque se proponen en el tablero y a asignan cuantos miembros de la tribu la ejecutarán. Unavez todos los jugadores hayan puesto a trabajar a sus miembros se realizaranlas acciones elegidas por orden de turno.
Con las acciones nutriremos de recursosnuestra reserva, alimentaremos a la tribu (algo se debe hacer al final delturno), acopiaremos materiales para la construcción de edificaciones o invertiremosen el avance y desarrollo tecnológico mediante la compra de cartas que otorganbeneficios a corto plazo (normalmente con más recursos, comida, tecnología,puntos, etc...), y a mayores a largo plazo (puntos de victoria).
Stone Age es un juego táctico ensu proceder, donde desarrollar una estrategia a largo plazo es necesario si sequiere tener aspiraciones en la victoria. El jugador debe trazar una pauta de lo se quierehacer. El no tener un criterio definido e ir un poco a por todo, no acostumbra adar buen resultado.
Una de las primeras sensaciones quese tiene cuando se juega, es el estar ante un juego con mucho azar al ver lacantidad de dados que se lanzan y que las cartas/edificaciones salenaleatoriamente, pero lo cierto es que juego tiene mecanismos para mitigar estarealidad. Los dados pueden ser modificados si hemos invertido eficientemente enel desarrollo de herramientas y las nuevas cartas que aparecen son más caras deadquirir que las que ya están a la vista en turnos anteriores. Si exceptuamosel devenir de las edificaciones (que realmente aparecen aleatoriamente), elresto del azar es cuanto menos es modulable en base a nuestra inversión entecnología.
La obtención de recursos sigue unmecanismo cuanto menos original, ya que su obtención no es fija como otrosjuegos de colocación de trabajadores. Cadatrabajador colocado representa el lanzamiento de un dado en la obtención delrecurso, la suma y posterior división por un coeficiente según valía, nos darácuantas unidades obtenemos del recurso en cuestión. Como hemos insinuado en elpárrafo anterior, el juego dispone deopciones para mejorar el resultado del lanzamiento de esos dados. Esto no esóbice para no estar ligado a leyes de la probabilidad. Debemostener presente que en el lanzamiento de 2 dados por ejemplo, lo más probable esobtener un resultado entre 6,7 u 8 por lo que en función de nuestra necesidaden la obtención del recurso especifico, tendremos que invertir más o menosrecursos humanos.
Tablero de jugador
Es interesante desarrollar motoresque generen comida automáticamente y así cuando decidamos aumentar los miembrosde la tribu, no sufrir la angustia de buscar en cada turno como los vas a alimentar.Tampoco es despreciable un buen desarrollo en herramientas que garantice laobtención de recursos con la minima inversión en mano de obra (asignar pocos trabajadoresen las acciones).
Una estrategia clásica en StoneAge es priorizar la obtención de recursos baratos (madera sobre todo) con loscuales canjear por cartas de civilización que tantos puntos de victoria genera alfinal de la partida. Ademásla obtención beneficios inmediatos puede incluso puede llegar a ser rentable (ratiobeneficio/inversión).
Una variable a tener en cuenta,es que los jugadores deben controlar (o cuanto menos intuir) las cartas que vansaliendo, las que faltan por salir y cuantas poseen los contrincantes ya queestas, dan muchos puntos al final al final partida y algunos combos al finalpueden multiplicar exponencialmente su puntuación.
Conclusión
Stone Age es un juego fácil eintuitivo tanto en el reglamento como en el devenir del juego, lo que lo hace idóneopara la familia y una buena opción cuando estamos ante neófitos con ganas jugar.Vistoso en lo artístico y de componentes muy atractivos es muy agradable de trastearen la mesa. Con un tema bien implementado para ser un euro con el tema pegado, elrecurso del oro es el que más me chirría en un periodo en el que todo estabadirigido a la supervivencia de la especie.
Como buen euro de corte familiar,cumple la premisa de obviar el enfrentamiento directo entre jugadores. Nada deasesinar miembros de la tribu vecina, pero como todo juego de colocación detrabajadores, tiene esa sutil interacción entre jugadores de robar el sitio al prójimopor los recursos, la carta, la tecnología o esa ubicación ventajosa en eltablero.
Ser el primero en ocupar los tresespacios centrales del tablero (desarrollo de la agricultura, las herramientasy aumentar la población) son una pugna constante durante el primer tercio de la partida. Laadquisición de esas edificaciones que se adaptan mejor a los recursos que tenemosen reserva, o la adquisición de una carta (las verdes se cotizan cuantas mástienes) en concreto aquellas que multiplican, son una pugna continua.
Lo que menos me convence es lapuntuación a ciegas que tiene. El juego tiene una parte de puntuación vista (edificaciones)y otra oculta (las cartas), con lo que debes estar atento y es difícil evaluarquien va en cabeza en las primeras partidas, sobre todo cuando la cosa estáreñida. El lado bueno es que esto ayudaa eliminar el efecto Kingmaker , y cada uno va más a lo suyo, molestandoal prójimo solo cuando entra en conflicto con los propios intereses.
El rango de jugadores es dos acuatro. Y existe un gran abanico de opiniones sobre cual es su número óptimo,esto nos dice que escala muy bien en todo su rango. Introduciendo mínimas restriccionesa 2 o 3 jugadores, el juego no se resiente en absoluto. Personalmente, me gustamas a 2 jugadores, ya que se hace más controlable, siendo a 4 más caótico eimpredecible, provocando más interacción por la pugna de los lugares.
Finalmente concluir que Stone Agees el juego familiar que más me gusta. El más completo de entre todos los queposeo.
Leaping Lemmings es un juego de 2 a 6 jugadores, diseñado por John Poniske y Rick Young publicado por GMT en inglés americano pero con escasa dependencia del idioma, de duraciónvariable que ronda los 15 minutos por jugador.
Leaping Lemmings
Los leminos (o Lemmini) son una especie deroedores miomorfos, denominados comúnmente lemmings. Del tamaño de un ratón de campo, son más gordos y redondosque sus primos lejanos. De corta cola, esta es apenas distinguiblebajo el tupido pelo pardo que los cubre. Habitan en tundras, en la taiga y en las praderasárticas, en el norte del continente americano. También se dejan ver por lasregiones de Eurasia y norte de Noruega.
Sin menospreciar la oportunidad de llevarse a laboca la proteína que proporciona un insecto o una larva, el lemming tiene comodieta principal hierbas, raíces y líquenes, que prioritariamente comerá en la seguridad quele proporciona su madriguera bajo tierra, pues solo en esta se siente seguro esteinofensivo animal.
De corto ciclo de reproductivo, la granfertilidad de sus hembras provoca periódicas explosiones demográficas cadacierto tiempo, que son reguladas en parte, por la actuación de depredadores localeso por la escasez de alimentos.
El "suicidio"de los lemmings
Existe la leyenda cultural que los lemmings sesuicidan en masa arrojándose desde el borde de acantilados o en las riberas de losríos. De esta manera aligeran el peso de la colonia en miles de individuos, comoparte de una autorregulación intrínseca del control de población de la especie.
Pero ¿Puede una especie estar programadagenéticamente para el suicidio en masa? Pese al tétrico romanticismo que estemito despierta, la comunidad científica rechaza de plano un comportamientodonde una especie se suicida en masa por altruismo biológico, pues no existe hechoalguno que lo respalde.
Existe la explicación más o menos consensuada enla cual, en épocas de bonanza alimentaria, la especie registra un cicloreproductivo más elevado que desencadena una explosión demográfica multiplicandopor 30 el rango de población respecto a sus niveles habituales. Esto provocaque la situación se vuelva insostenible en cuanto este periodo de abundancia retornea estadios normales o se vuelva recesivo.
Es cuando la escasez de alimentos se hace patente,cuando la situación de la colonia se vuelve insostenible y cuando miles deindividuos devengan un comportamiento migratorio en la búsqueda de nuevoslugares donde no morir de hambre.En consecuencia, los lemmings se agrupan einician un largo peregrinaje. En esta emigración que conlleva el recorrergrandes distancias, se encuentran con las dificultades de la orografía comoríos o acantilados. Los lemmings en un afán nato por superar estos accidentesgeográficos, se lanzan instintivamente para salvarlos y gran número de ellos muerenen el intento. Pero no se trata de un suicidio masivo propiamente dicho.
Nota: Los lemmings adquirieron cierta fama elterreno de los videojuegos, debido al tema de uno lleva el mismo nombre. En él,el jugador debe salvar del suicidio a una colonia de muñecos llamados también "Lemmings",sacrificando algunos individuos.
Componentes
Leaping Lemmings narrar el mitode estas simpáticas criaturas. Los jugadores tienen la tarea de culminar el suicidiocolectivo de la tupida colonia que gestiona (10 lemmings). Cada suicidio otorgapuntos de victoria (PV), aunque no todos los suicidios tienen el mismo valor,aquellos saltos al vacío mas espectaculares (de mayor longitud), serán los premiadoscon la mayor puntuación. Para ello los lemmings tendrán que sortear el acechode dos hambrientas águilas insaciables. Durante el recorrido a su fataldestino, estas criaturas tendrán puntos de salvaguarda y podrán obtener los alimentosdispersos por el tablero, que podrán ser útiles PV o favores canjeables enmomentos puntuales del juego.
El juego tiene una base muy sencilla. Primero los jugadores gestionan porturnos las acciones de las águilas mediante el lanzamiento de dos dados, cadauna de estas águilas se encarga de acechar una zona de caza del tablero. El objetivode las águilas no es otro que dar caza a sabrosos lemmings con el nobleobjetivo de alimentarse (vamos, eliminarlos del juego). Esta acción está condicionada por el jugadorque gestiona el movimiento, ya que bajo su mando las águilas se coman obloqueen el movimiento de los lemmings ajenos, favoreciendo los propiosintereses.
Águila acechando su zona de caza
Las dos águilas del tablero sonel verdadero escollo que separa al lemming del su inevitable infortunio y que elinevitable suicidio puntúe lo máximo posible, que es de lo que se trata. Cadasuicidio consumado puntuará en una horquilla de PV que oscila entre 1 y 5. Estahorquilla valora cuantos puntos de movimiento sobran una vez el bicho hasaltado al vacío.
Cuando las águilas hayanejecutado su acción, una carta azarosa dicta la cantidad de hexágonos que sedesplazará un lemming de cada jugador. Los jugadores solo podrán elegir uno entrelos posibles de su colonia con opción a ello, ya que se puede dar el caso quepor estar bajo una pila de lemmings este no pueda moverse. El elegido estáobligado a realizar íntegramente su movimiento con la restricción de que solopuede avanzar y como mucho, podrá moverse transversalmente una vez.
Carta de movimiento rango entre 2 y 5
El juego hasta aquí parecesencillo... hasta que se desvela que "no todo el monte es orégano". Bajo un temade extrema candidez y un arte que invita a ello, Leaping Lemmings oculta unaserie de minireglas que alambican la naturalidad del juego, que lo ubica en "tierrade nadie" entre un juego de corte familiar y otro con más enjundia.
Estas minireglas exigen una atenciónañadida para jugar correctamente y aunque todas ellas tengan una base lógica,se pierde fluidez de juego. No se puede cruzar una zona de caza donde esté unáguila. Se puede apilar un número X de lemmings en un hexágono normal, pero unnúmero Y en uno de arbusto. La comida recolectada se obtiene cuando se sale delhexágono, no cuando se llega. La dispersión cuando un águila ha cazado es untanto engorrosa y está condicionada a la distancia de proximidad a zonasadyacentes. El cálculo en la bonificación del salto al vacío tiene su cosa (sobretodo cuando se añaden favores o acciones especiales de las cartas). Cuando unáguila come, se tiene que voltear la ficha, en el siguiente movimiento hay quevoltearla de nuevo, con el gasto de un punto de movimiento. La lista depequeñas reglas incómoda inicialmente y hace que el juego no sea todo fluidoque demanda en sus primeras partidas.
Aquí es donde se nos revela que LeapingLemmings es táctico hasta el extremo. Las águilas se gestionan con dados, elmovimiento de Lemmings mediante cartas al azar, las recompensas derivadas decapturar alimentos están ocultas, cada jugador tiene (desde el inicio de lapartida) una serie cartas con acciones especiales que contradicen elreglamento. Este compendio de características hacen del juego un caos imposiblede controlar y por ende, la planificación de cualquier estrategia una quimera.
No obstante, la mecánica base essólida, el tema es inversivo y el juego tiene todo para ofrecer diversión ycachondeo. En Leaping Lemmings el tema es lindo, el arte es adorable y elconcepto básico tan simple que cualquiera con un mínimo de ganas puede entendersi se es mínimamente receptivo a esas minireglas adicionales que complican la base. No más añadir que eljuego está diseñado para 2-6 jugadores, siendo sin duda un claro caso de"cuantos más, mejor."
Personalmente me repelen aquellosjuegos cuyo motor principal de acción es el azar y el mecanismo regulador es elcaos incontrolable, dejando a la estadística el equilibrio entre las partes. Siademás, estos dos conceptos se combinan formando la base troncal del juego, esteadquiere todo lo necesario para ser rechazado de entrada. Pero con LeapingLemmings uno se encuentra con la horma de su zapato, ante la excepción queconfirma mi regla de mínimos. Es justo ese caos y azar lo que da vida al juego,es la base del divertimento entre los participantes.
Para el que suscribe este es unjuego que no tiene ninguna mecánica afín a mis gustos, sin embrago laexperiencia de juego me divierte. Este es justamente un caso en el que divertimentose impone a todas las pegas de diseño azarosas que le encuentro y hace que meguste jugarlo, aunque todo aquel que tiene la ventura de conocerme sabe de mi absurdosentido del humor, de mi propio concepto de la diversión y de mi singular gustopor las cosas.
No teniendo más que añadir, sometemos la presente Reseña a la consideración de la Superioridad por si tiene a bien aprobarla.
LasLeyendas de Andor es un juego de 2 a 4 jugadores, que tambien se puede jugar ensolitario. Diseñado por Michael Menzel y publicado por Devir en nuestro idioma de duraciónvariable que ronda los 75 minutos.
Una oscura fuerzase cierne en las fronteras de Andor. Un ejército despiadado de criaturas hastala fecha nunca vistas, está preparado para el combate. Los rumores aseguran estascriaturas han sido vistas en bosques y montañas. Hay noticias que aseguran que hanarrasado núcleos habitados y los súbditos buscan el amparo y protección real en el castillo. Pero elverdadero objetivo no es sembrar el caos, es dirigirse implacablemente a la tomadel castillo, cuya capitulación seria el final de lo que hoy conocemos comomundo libre.
Solo un pequeñogrupo de héroes que luchen al unísono está capacitado para oponer verdadera resistenciaal irremediable designio de la caída del castillo. Un grupo que puede evitar lacapitulación del castillo que conllevaría la irrevocable victoria de lasfuerzas oscuras, cuya resistencia, prorroga en la esperanza de seguir en la lucha.
¿Quién serácapaz de cambiar el devenir de los acontecimientos?
Ante todo Las leyendas de Andor es un juego temáticoen su planteamiento, colaborativo en su estrategia, con tintes de euro en la mecánicade gestión del tiempo en los turnos y altamente narrativo. Narrativo porque hayque seguir la senda que marca cada una de las 5 leyendas que propone el juego,que son las que trazan los objetivos de victoria en base a una historia que sedesarrolla.
Las Leyendas de Andor proponen laresolución de 5 aventuras concatenadas pero independientes entre si, conobjetivos distintos en cada una de ellas, pero con un peligro común, cuyo requisitoes impedir la toma del castillo por el ejército del mal.
Losjugadores asumen el rol de un personaje de corte clásico cualquier DungeonCrawl que conozcamos (guerrero, enano, arquero y mago). Con la particularidadque en Las Leyendas de Andor, cadapersonaje masculino tiene su reflejo femenino con idénticas características.Entiendo que esto es un inteligente guiño a posibles féminas, incentivando unamayor afinidad con el personaje.
Personjes
El juego se rigecomo un juego narrativo y colaborativo, donde los designios del mal no son dirigidospor un jugador, usan un mecanismo automatizado muy sencillo donde losacontecimientos los desencadenan las cartas de leyenda y algunas circunstanciaspuntuales, por algunas cartas de destino. Los requisitos de victoria son expuestosnarrativamente a medida que avanza la aventura, las cartas de leyenda se velan alson que marca el peón narrador en el track pertinente. El texto de las leyendasconsta una parte narrativa, para ahondar en el ambiente de la trama y otra dondese exponen los objetivos a superar.
Peón narrador. Es quien marca el ritmo de la aventura
Es un juego sesustenta en un compendio de mecánicas muy sencillas, rozando que rozan lotrivial. Esto desincentiva el interés de los más jugones acostubrados a juegos similares, pero con más enjundia y riquezade opciones. Entonces ¿Qué motivó la adquisición del juego?
La respuestaes sencilla. Tengo un crío de 7 años. Tras informarme de las singularidades deljuego, intuí que estaba ante uno que se ajusta como un guante a lo que buscaba.Buscaba ante todo un juego de reglamento simple, temático y colaborativo, para jugarcon juntos contra el tablero (a lo Arkham Horror) y debatir, confrontar losretos junto, donde estrategias fuesen básicas y con poca dificultad. Buscaba unjuego temático cuya primera experiencia lúdica no fuese de confrontación contraotro jugador, que fuese una experiencia donde la sensación de ganar o perderfuese compartida y acorde a la edad del niño. Y aunque en la caja recomienda apartir de 10 años, puedo asegurar que funciona perfectamente con edadesinferiores si entre los jugadores hay un adulto que interprete y ordena elreglamento.
Y es que Las Leyendas de Andor es un juego casieducativo, en el cual le obligo a leer y comprender cada una de las cartas quevan saliendo, y puedo certificar públicamente que está más motivado yconcentrado leyendo estos textos, que los lee en el colegio o con su madreantes de irse a dormir de animalejos Disney o fabulas de Esopo. Además, debehacer un esfuerzo adicional en entender lo que se describe y reflejar susconsecuencias en el tablero (obviamente le asesoro) ya que nos va la partida enello.
Esto en lo respectivoal área de lectura, porque luego tenemos la derivada matemática. Le obligohacer todos los cálculos mentales de los combates, los míos y los propios. Puedocertificar que para un niño de 7 años no es baladí realizar cálculos matemáticosde sumas y restas sin lápiz y papel, sin apuntar las que te llevas o dejas dellevarte.
Comoconclusión final decir que estamos ante un juego que no encaja con ninguno de loslectores de esta reseña (yo incluido), pero que nosotros no somos su públicoobjetivo, somos el hilo conductor. Jugado en mi grupo habitual, Las Leyendas deAndor no pasaría el corte de la segunda leyenda (la primera no cuenta, es untutorial) y se iría directo al fondo de la estantería, al mercadillo o a lamastrade, pero con mi crío esto cambia, la liga en que juega es otra, su baremoes otro. El que suscribe vive con intensidad y al unísono las aventuras através de sus ojos, de su perspectiva, con su percepción de lo que acontece,donde cada combate, cada lanzamiento de dados, cada lectura de carta, cadaevento y contratiempo es una nueva sensación para él y a mi, me recuerda lo quesentía cuando a su edad, jugaba con mi hermano al Heroquest.
La excitaciónde la planificación del turno, diciendo cosas como "... papa, no te preocupes, deéste que me encargo yo, porque mi guerrero puede lanzar cuatro dados. Despuéscon el oro, me voy al mercader a subir mi fuerza". Llevo cuatro partidas en unasemana (él ya está de vacaciones), no hace mas que pedirme otra y presiento queestoy ante un juego incombustible, ya que no le importa repetir escenarios(hemos hecho dos veces las dos primeras leyendas para consolidar conceptos) aunquesepa que es lo que va a salir.
Y es que elgermen ha sido plantado. Antes de encarar el reto de la destrucción del anilloúnico en "La guerra del anillo" o evitar que despierte el primigenio en unalejana ciudad de Massachuset en "Arkham Horror", tenemos vivir, sufrir yprepararnos en "Las Leyendas de Andor".
Le Havre es un juego de 1 a 5 jugadoresdiseñado por Uwe Rosenberg y publicado por Homoludicus en nuestro idioma de duración variable que ronda los 150minutos.
Después de la Guerra de los Cien Años, la desembocadura del Sena se encontraba bajo la influencia de los puertos de Harfleur y Honfleur. Su encenagamiento y la sospecha de un posible desembarco inglés, propiciaron que el rey Francisco I fundara el puerto de El Havre al mismo tiempo que la ciudad. La renovación económica y el crecimiento de la navegación trasatlántica de la época, junto a las ambiciones territoriales y comerciales de Francisco I dieron el impulso definitivo para la construcción del nuevo puerto en la orilla norte del estuario del Sena.
A partir del siglo XVIII, el enriquecimiento de los armadores, gracias a los intercambios con las colonias, engendró una prosperidad sin precedentes. Este crecimiento incitó a Luis XVI a financiar la construcción de una ciudad nueva al Norte y la ampliación del puerto fue imparable.
En 1852 Napoleón III impulsa a Le Havre y se convierte en una gran ciudad industrial integrando un puerto consagrado al tráfico de materias primas (algodón, café, especias, maderas exóticas...) y al transporte de pasajeros, aprovechando el auge de los transatlánticos.
Actualmente Le Havre es la ciudad más importante de Normandía con 193.000 habitantes. En julio 2005, la UNESCO inscribió el reconstruido centro histórico de Le Havre como Patrimonio Mundial.
Puerto de Le Havre
Le Havre es un juego donde lasustancia reside en la optimización en la gestión de recursos, adobada con lacolocación inteligente de un trabajador. Esto es lo que significa esencialmenteal juego.
Esencialmente solo tenemos dosopciones posibles durante nuestro turno. Usar nuestro trabajador/peón paraejecutar una acción asociada al edificio que es ocupado o adquirir los recursosdisponibles de un tinglado entre los siete disponibles. Dos simples opciones demucha enjundia que dan unas tremendas posibilidades a medida que se desarrollala partida y la disposición de nuevas edificaciones, y por ende, de másacciones donde elegir, es exponencial.
Estamos ante unas mecánicas clásicasnada novedosas donde el sabor está en los edificios y como estos entran en eljuego, siendo esta una mecánica ordenada y de información pública.
Los recursos en los tinglados se auto-abastecen por turnos
Ejecutar una acción colocando un trabajador en un edificio vacio
La sensación inicial es la de estarante pocas opciones y de bajo calado. Los turnos iniciales vuelan. Pero amedida que se desarrolla la partida, las decisiones y combinaciones van "increchendo"hasta el punto de tener la sensación de no tener capacidad de abarcartodas las posibilidades que nos brindan. Esta es una característica típica en los diseños deUweRosenberg, al debemos sumar la agonía desatisfacer los requisitos alimentarios al final del turno. Agricola ha hecho mucho daño.
Los turnos finales tienen como carateristica que si no has hecho los deberes, tendido un buen desarrollo intermedio en la partida, la verás acabar sin culminar las estrategias iniciadas, siendo el juego quien imponga un abrupto final., ya que el juego establece un número de turnos determinado (segúndificultad y número de jugadores), con esa sensación que, una mejor planificaciónen un momento determinado, hubiése dado un mejor resultado.
Otra faceta que destaca en eldiseño, es el "robo" de turnos que implacablemente somete el juego a losjugadores. La necesidad de suministrar cuotas de alimento para poder cumplirlos requisitos que se establecen el final de cada turno y que son incrementados amedida que avanza la partida, acucia la sensación de estar alejándote de tuestrategia productiva y estar en un bucle que nos lastra el desarrollo trazado.
Cuatas de alimentos a satisfacer al final de truno
Le Hevre es un juego estratégico.Inicialmente disponemos de tres edificios donde ejecutar nuestras acciones. Amedida que avanza la partida y el puerto se desarrolla con nuevas edificaciones,aumentando el abanico de posibilidades. Entoces lo los turnos finales se hacenclave y aquel que esté mejor preparado para estos turnos posiblemente se lleveel gato al agua.
Disponer de un motor de comida quesatisfaga las exigencias de alimento en cada turno es imprescindible y esto seconsigue mediante barcos, que además de proporcionar alimento, sondesequilibrantes en los turnos finales cuando queramos exportar/convertirmercancías en puntos de victoria mediante la compañía naviera. Una mediocreplanificación inicial, un desprecio sobre la exigencia de la demanda dealimento, puede propiciar pasarse los últimos turnos del juego ejecutandoacciones que satisfagan esas cuotas alimentarias exigidas en turno,perdiendo el último tren de generar los puntos de victoria finales.
Otra variable nada despreciablees la energía. Losjugadores obtienen recursos primarios en los tingados y estos puedenmanufacturarse en los edificios, pasando a ser mas valiosos (pasar de hierro aacero), pero esta transformación requiere de un suministro mínimos deenergía, que más exigente será en función del producto a manufacturar.
Planificación del turno es devital necesidad. La cantidad de acciones a realizar en un turno viene dada porel movimiento de los barcos de los jugadores en un track de movimiento, según ubicacióny número de contrincantes. Existen 7 espacios por donde avanzarán dichos barcosque son los determinan el jugador activo. Esto hace que los jugadores puedantener un números dispares de acciones en cada turno, añadiendo unhándicap a quien ese turno tenga menos acciones a ejecutar en el vigente turno.
Magnifica producción de Le Havre
Conclusión
Iniciar una conclusiónescribiendo que en Le Havre me gusta todo, desvelaen la primera línea que a este juego no le encuentro en la práctica ningunapega. Sinceramente no se empezar de otra manera. Creo que estamos ante elmodelo a seguir de cómo se debe diseñar un juego, para todo rango de jugadoresy diferentes niveles de dificultad.
Puedo concluir que es un juegomuy bien pensado y muy testeado, que se adapta y se metamorfosea como un guante al rango dejugadores y a la exigencia de nivel de dificultad requerido. Además, lassensaciones de juego son totalmente distintas en función de estos parámetros (dificultady número de jugadores) ya que los edificios, que son la salsa del diseño, estánreglados y varían en función de estos parámetros, (no de forma aleatoriacomo en otros juegos que se retiran al azar), sino de manera concreta, dandolugar a escenarios específicos y calibrados en base estas premisas.
A parte gustos personales, muchoscompartimos que el señor Uwe Roserbert es uno de los que mejor implementa estode la mecánica de gestión de recursos y de colocación de trabajadores. Ponemucho mimo en la escalabilidad y en la dificultad en sus diseños para abarcar unmayor rango de diversidad lúdica. Algo a destacar y que no todos y queagradezco.
El caso concreto Le Havre destacapor su simplicidad en el rango de opciones del turno y su riqueza deposibilidades en la toma de decisiones a medida que avanza la partida. Es increíbletodo lo que podemos desarrollar con un único trabajador por jugador. Una acciónpor turno, nada más. Simple.
Para el que suscribe, de la tetralogía de señor Uwe Rosenberg, estamosante el que destaca en el ratio complejidad/calidad en el diseño. "Ora et Labora" que megusta mucho, tiene la misma calidad de diseño, pero es más complejo. A distancia encontramos el "At the gate of Loyang", mi favorito a dos, pero conmecánicas más alambicadas. A años luz del Agrícola, que juegaen ligas más familiares.
Juego de mucha planificación,arduo de jugar, cabalístico en la búsqueda del camino optimo a la victoria, cuyaúnica pega es su laboriosidad en el setup inicial y la atención que requierenlas fases administrativas del juego para su buen comportamiento, pero incluso en esto loshay que lo puedan consideran un metajuego incluso divertido.
En definitiva, valoro a Le Havre como uno de los grandes.
He elegido este juego para retomar el tema de la reseñas. Un juego enfocado para niños pero con la particularidad que pueden jugar adultos sin aburrirse a las primeras de cambio.
The castle of appenzell
The castle of appenzell es un juego de 2 a 4 jugadores diseñado por De Jens-Peter Schliemann y Bernhard Weber y publicado por Zoch Verlag de duración variable que ronda los 120 minutos.
Cada jugador controla 4 ratones de un color y trata de recolectar diferentes tipos de queso en el famoso Castillo de Appenzell. En su turno, los jugadores realizaran 4 acciones de 3 posibles para alcanzar las condiciones de victoria. Para ello, podrán incorporar nuevos ratones al juego, descubrir los pasillos del castillo, desplazar sus ratones o deslizar una baldosa de laberinto que cambiará el panorama del mismo provocando que los quesos se reubiquen e incluso condenando algún ratón a los calabozos. Si en algún momento, dos de los ratones de un solo jugador están sobre el mismo tipo de queso, ese jugador obtiene una ficha de ese tipo de queso. El primer jugador que consiga 4 tipos diferentes de queso gana el juego.
Los componentes son de una calidad excelente y esto no solo es de agradecer, sino que es necesario al haber niños de por medio que no entienden de cuidados y los ratones caen, las losetas van de un lado a otro y todo el mundo se pelea por levantar los tejados.
Hay que tener presente que la caja
es necesaria para poder jugar
Encima se ponen las losetas al azar (baldosas, quesos y agujeros)
Encima de las losetas se coloca la
plantilla del castillo.
Encima se colocan los tejados y en las cuatro esquinas los torreones por donde salen los ratones
Como hemos dicho anteriormente, el jugador ejecuta 4 acciones de 3 posibles:
Quitar tejado: El jugador elige levantar una pieza de tejado por la que los ratones se cuelan. esta debe estar ortogonalmente a un ratón al jugador activo. Los ratones no puede correr por encima de los tejados, corren por debajo de estos. Si al final de un turno no hay ratones en algún espacio donde debe haber un tejado, este se repone. Si otro ratón quiere volver a pasar por este espacio, deberá gastar una acción para volver a "quitar el tejado".
Mover: Los ratones entran en juego por los torreones. Los ratones se mueven ortogonalmente (no en diagonal). Cada nuevo ratón que coloca en el torreón, cuesta una acción.
Deslizar baldosa. Las losetas colocadas al principio pueden ser desplazadas con una mecánica muy original. Inicialmente sobra una de baldosa y esta se puede meter por una rendija que hay en las banderas rojas dibujadas en los laterales de la caja. Al meterla, empuja todas las losetas de esa fila, desplazando la última por el otro lado y dibujando un nuevo suelo.
La mecánica de deslizamiento es lo más original del juego
La acción de "Deslizar baldosa" es con diferencia la acción con mas enjundia, ya que no solo puede beneficiarte, sino que puede perjudicar al contrario al poder eliminarle ratones del juego.
Puedes combinar y ejecutar tus 4 acciones como quieras, pero la acción "Deslizar losetas" sólo puede ser usada una vez por turno.
Los quesos se consiguen cuando dos ratones de un color están sobre un mismo tipo de queso en distintas baldosas. Esto puede ocurrir incluso cuando no es tu turno, por la acción inesperada de "Deslizar baldosa" de otro jugador. Hemos de tener en cuenta que hay 3 baldosas iguales por cata tipo de queso, contando la que no está en juego y sirve para la acción de empujar.
El objetivo del juego es conseguir cuatro tipos de quesos distintos, pero si quieres una partida más larga, se puede establecer, antes de empezar, que el objetivo sea conseguir 5 (o incluso 6 trozos de queso). Particularmente recomendable para partidas de 2 o 3 jugadores
La victoria será para aquel que primero consiga 4 tipos de queso. El juego se acaba abruptamente si un jugador pierde 3 de sus 4 ratones en algún momento de la partida. En este caso, el ganador será aquel de entre los restantes que tenga el mayor número de fichas de queso.
Si varios jugadores tienen el mismo número de fichas de queso, el ganador será de entre estos, el que haya acabado su turno hace más tiempo (exceptuando a aquel jugador que se quedó con un único ratón, que pierde de facto).
Recomendable juego familiar para pasar un rato divertido con los más peques de la familia y no morir en el intento, con una pequeña dosis de enfrentamiento directo al poder eliminar ratones al contrario.
Esta reseña también ha sido publicada en BoarGameGeek
Twilight Struggle es un juego de 2 jugadores diseñado por Ananda Gupta y Jason Matthews y publicado por GMT/DEVIR de duración variable que ronda los 180 minutos.
Fotografía extraída de la BGG
La Segunda Guerra mundial originó coyunturales aliados que poco o nada tenían en común. Aliados que en escenarios más acordes a su naturaleza ideológica hubiesen estado en bandos opuestos. El bloque aliado formado por los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética tenía como único objetivo común el hacer frente al bloque del Eje.
Una vez finalizado el conflicto bélico, incluso durante el transcurso del mismo, donde la victoria cayó del lado aliado, se hicieron patentes esas diferencias intrínsecas siendo estas el germen de una rivalidad que enfrentó dos maneras de ver y entender el mundo. Por un lado la ideología capitalista, por el otro la socialista, siendo sus máximos representantes los Estados Unidos de América (USA) y la Unión de Repúblicas Socialista Soviética (URSS) respectivamente. Este conflicto fue el hecho determinante que influyó en las relaciones internacionales de la segunda mitad del siglo XX y no sólo en el terreno ideológico, si no que se extendió a los terrenos de lo político, económico, social, tecnológico, militar, informativo e incluso deportivo, siendo el control territorial la cristalización de esta presunta supremacía de la que presumían.
Si bien las dos potencias trataron de imponer sus respectivas ideologías en todo el planeta, nunca hubo acciones directas reconocidas entre las partes. Debido a esta característica se acuñó al conflicto con el término "Guerra Fría". El motivo de que la "Guerra Fría" no se convirtiera en "caliente" fue la aparición del arma nuclear como medida de intimidación, autentica protagonista del fin de la guerra del Pacifico. Antes de la bomba atómica la guerra era, como afirmó Clausewitz, "la continuación de la política por otros medios", tras Hiroshima, una confrontación directa entre potencias nucleares llevaría a una catástrofe global.
Se desató una carrera armamentística convencional, proliferaron arsenales nucleares que las ya denominadas superpotencias fueron acumulando, impidiendo una guerra directa que nadie hubiese ganado. Sin embargo los USA y la URSS, con sus respectivos aliados, utilizaron la intimidación, la propaganda, la subversión y la guerra local para imponer criterios e intereses mediante aliados interpuestos. La cooperación económica, sobre todo militar con terceros países denominados satélites, fueron los esbirros que las superpotencias utilizaron el uno contra los del otro, siendo esto una constante a lo largo de este periodo.
Si bien todos estos enfrentamientos no cristalizaron en un conflicto bélico convencional directo entre superpotencias, la entidad y gravedad derivada de estos en el terreno económico, político, territorial, etc. marcó irreversiblemente el devenir de la segunda mitad del pasado siglo. Y aún a día de hoy, se siguen sufriendo reminiscencias y secuelas de aquella lucha crepuscular.
Twilight Struggle se enmarca en este contexto histórico denominado "Guerra Fría". Cuyo campo de batalla inicial fue Europa, extendiéndose el conflicto a todo el planeta en mayor o menor medida. Twilight Struggle simula con sencilla brillantez este enfrentamiento ideológico/político/militar que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XX una vez conclusa la Segunda Guerra Mundial hasta el colapso del sistema Comunista en lo que en aquel entonces se denominó la URRS.
Fotografía extraída de la BGG
El reglamento reza en su inicio lo siguiente:
«La trompeta nos convoca de nuevo, no para alzarnos en armas, aunque las necesitaremos; no para ir a la batalla, aunque ya estemos en guerra; sino para que soportemos la carga de esta larga lucha crepuscular...» John F. Kennedy, discurso de investidura, enero de 1961.
Si al leer esto no has oído el sonar de la trompeta, no sigas leyendo, este no es tu juego.
Twilight Struggle (TS) es un juego temático donde 2 jugadores asumen el papel de una de las dos superpotencias protagonistas en el contexto expuesto anteriormente, los Estados Unidos de América (USA) y la Unión de Repúblicas Socialista Soviética (URSS). Es un juego dirigido por cartas, eso quiere decir que para realizar una acción se requiere bajar una carta de nuestra mano. Estas acciones cristalizan en un precioso tablero geopolítico del mundo.
Twilight Struggle hereda carácter, estilo y mecánicas de wargames clásicos como We the People (al que no he tenido ocasión de paladear) o Hannibal: Roma vs Cartago (al que he tenido privilegio de catar) que definieron una personalidad propia, donde la gestión de la mano y la concatenación combinatoria de cartas y acciones, son la savia del juego.
Es complejo hacer una descripción somera de reglas y mecánicas de TS, ya que sería muy largo y tedioso, pero el reglamento de este juego seria el modelo a seguir de cómo se debe estructurar un manual para que no sea farragoso e incluso entretenido y de didáctica lectura. Cada apartado está rigurosamente detallado y fluidamente bien explicado con citas de los protagonistas que impregnan al lector del tema que nos ocupa. Esto le da aroma y nos sitúa en el contexto al que nos quieren transportar. Todo esto aderezado con ejemplos prácticos en los apartados más enjundiosos. Si añadimos el ejemplo que viene de los primeros turnos de una partida para que tengamos una composición de lugar, con comentarios tácticos y estratégicos lo convierte en una guía de fácil seguimiento. También encontraremos comentarios históricos en las últimas páginas del reglamento de los eventos que vienen en las cartas para contextualizar.
Estimado lector, aunque nunca llegues a jugar a TS te recomiendo encarecidamente que leas su reglamento simplemente como enriquecimiento personal. No te arrepentirás.
At the Gates of Loyang es un juego de 1 a 4 jugadores diseñado por Uwe Rosenberg y publicado por Z-Man Games de duración variable que ronda los 120 minutos.
En la China de hace 2000 años, a las puertas de Luóyang, una de la cuatro capitales de esa Gran China de la época, agricultores y proveedores se concentraban en el mercado local donde abren líneas de negocio mediante la comercialización de productos agrícolas. El mercado local era el centro de actividad económica de la época, donde se sellaban contratos y se definía la oferta y la demanda que generaba.
Los jugadores, como agricultores, deben planificar el tipo de producción más ventajoso a cultivar en sus campos. Con dicha producción podrán satisfacer demandas mediante lucrosos contratos que reportarán réditos económicos, que son la única manera de progresar en "La senda de la Prosperidad". El jugador que consiga llegar más lejos en dicha senda, será el ganador.
At the Gates of Loyang es un juego de cartas de 1 a 4 jugadores, cuyo número ideal es 2. Esto se deduce tras leer el reglamento, donde excepciones y variantes están dirigidas a partidas de 3 a 4 jugadores.
Al iniciar el juego los jugadores eligen la producción para su campo principal de 9 cultivos. Este está limitado a 3 posibles productos agrícolas. Además es un original mecanismo de computar los turnos en curso. Durante un periodo de 9 turnos y con un capital inicial de 10 monedas, los jugadores ejecutaran una serie de acciones donde optimizaran sus recursos para obtener dinero. Las acciones a ejecutar en cada turno que se divide en tres fases:
Fase de Recolección. Fase donde se recolecta y se amplía el campo de cultivo. Lo recolectado lo ponemos en nuestra carreta y nos vamos al mercado local, para dar salida a dichos productos.
Fase de Cartas. Los jugadores establecerán contratos y podrán contratar ayudantes, abrir líneas de negocio donde establecer trueques con otros agricultores, representados en puestos de mercado, o firmar contratos comerciales con clientes habituales, que solicitan un suministro estable en el tiempo (4 turnos) o eventuales donde el suministro será esporádico. Además, en esta fase se designa quien es el primer jugador desde este momento.
Fase de Acción. Es el corazón del juego. Los jugadores despliegan toda su actividad y pueden realizar tantas opciones como quieran o que el dinero les permita. Comprar, vender, cultivar, comerciar, usar o despedir ayudantes, proveer a clientes eventuales o habituales e incluso podemos comprar más cartas, mediante la acción "Doble-Lote", esta última solo una vez por turno.
Una vez damos por finalizada nuestra actividad, almacenaremos los vegetales que no tuvieron salida y que podamos guardar en nuestro almacén, según capacidad de este, y con el capital generado avanzaremos por "La Senda de la prosperidad" cuyo coste será cada vez más elevado a medida que avanza la partida.
El ganador será aquel cuyo buen hacer y más sabiamente, haya sabido llegar más lejos por la citada senda. En caso de empate, el jugador que más dinero tenga. Si persiste el empate, el que tenga más vegetales. En el hipotético caso de mantenerse el empate, tablas.
Fotografía extraída de la BGG
At the Gates of Loyang es esencialmente un juego de gestión de recursos y cartas. El juego es sencillo en su planteamiento (producir, comprar y vender) pero alambicado en mecánicas, en el intento de minimizar el factor azaroso que proporcionan estas cartas.
Al inicio de cada turno se recolectan tantos vegetales como campos activos y en producción tengamos en nuestra zona de juego, un vegetal de cada campo. El campo principal e inicial tiene la misma capacidad de producción para todos los jugadores, además de ser una curiosa forma de contar de turnos.
Los vegetales recolectados son la moneda de cambio en trueques y suministro a clientes tanto eventuales como habituales. Esta es la manera de obtener beneficios económicos en metálico. Usar este dinero para comerciar es poco lucrativo en este juego, siempre es mejor un trueque con otros agricultores en otros puestos de mercado, que comprar en nuestra tienda usando metálico, a no ser que sea imprescindible. La tienda que tiene cada jugador en su zona de juego, es una opción cara que nos proporciona el juego, una salida a la que recurrir en caso de necesidad o un remedio, para poder acceder a los vegetales más caros, cuando la mala fortuna o la necesidad nos obliguen.
Se descubre una carta de campo al inicio de cada turno del mazo destinado a ese fin. Dicho mazo está formado por una pila de ocho cartas con dos juegos completos de 3, 4, 5 y 6 espacios. Barajamos cada set de 4 cartas por separado y colocaremos uno encima del otro, boca abajo. De esta manera se estructura cierto orden en la manera que aparecerán los campos. Tenemos la certeza de que en el turno 4 habrán salido un campo de 3, 4, 5 y 6 espacios.
Una característica a valorar en las cartas de campo son sus particularidades intrínsecas de cada uno de ellas. Los campos de 6 espacios solo podemos plantar 3 tipos de vegetales y a medida que los espacios de los campos disminuyen, se amplía la variedad de vegetales que se pueden sembrar en él, siguiendo una proporcionalidad inversa de dichos factores de los mismos. Por ejemplo, el puerro solo se puede plantar en el campo de 3 espacios. Esto se debe valorar a la hora de planificar la producción y saber (o prever) cuando (y en que turno) podremos tener disponibilidad de ciertos vegetales.
La fase de cartas tiene una curiosa mecánica para mitigar el azar. Se reparten 4 cartas a los jugadores de las cuales deberemos jugar dos. Esas dos que debemos jugar, no podrán ser directamente de nuestra mano. Debemos de elegir una de nuestra mano pero la otra debe ser de la "zona común" (o piscina/patio, o como quiera traducirse) que se irá creando. Esta zona común irá formándose con aquellas cartas que los jugadores vayan "descartando" de su mano a esa zona común. El jugador activo puede:
Bajar una cartas de tu mano a la "zona común", boca arriba ó
Coger una carta de la "zona común" y otra de tu mano. Colocará ambas cartas en su tablero de juego, boca arriba y en su zona apropiada. El resto de las cartas de la mano serán colocadas boca arriba en la "zona común" y se da por acabada la participación de ese jugador.
Esta mecánica tan rebuscada y sofisticada, que es más sencilla de ejecutar que de explicar, tiene por objeto minimizar el azar en el robo de cartas y "premia" al último jugador que juega sus dos cartas. Podemos entender que este ha tenido menor fortuna en el enlace de cartas o simplemente es quien arriesga más, ya que tendrá un mayor elenco de opciones donde elegir y adquirirá el toquen de "primer jugador" a partir de ese momento.
Si los avatares del azar y la Diosa Fortuna, te premian con un "combo" en el reparto inicial de tu mano, no podrás bajar de facto dichas cartas a tu zona de juego, ya que primero deberás bajar una de las cartas del susodicho combo y encomendarte al destino para que nadie te chafe el ansiado y anhelado combo con el que la suerte te premió. De esta manera se da la oportunidad a los contrincantes, por casualidad o conveniencia, de desmontar esa combinación con la que la caprichosa aleatoriedad te había premiado. Esto crea una dosis tensión y faroleo, ya que bajar una carta no da información de si forma parte un hipotético combo del adversario o simplemente es un descarte a la espera de combinar cartas reservadas en la mano con las bajadas por los demás jugadores.
La fase 3, es la Fase de Acciones y el corazón del juego. Todo es intuitivo y funciona con aplastante lógica. Comprar, plantar/cultivar, vender, comerciar, usar/descartar ayudantes y cumplir con los contratos adquiridos son acciones que se realizan de manera natural y sin complicadas mecánicas.
Pero como todo no iba que ser sencillo, el maestro Uwe Rosenberg se saca de la chistera un conejo, una acción que está pegada con Loctite, la compra de un "Two-Pack" (o Doble-Lote"). Una acción que da una vuelta de tuerca al robo cartas. Nos incita, nos provoca, nos invita que juguemos a "exprimir nuestra suerte", a "ver qué pasa" robando cartas del mazo de acciones por el módico precio de tantas monedas como número máximo de cartas que tengamos entre ayudantes y mercadillos, en el momento de ejecutar el "Two-Pack". Una vez abonado el coste de la acción, cogeremos del mazo dos cartas y podemos descartarnos de las dos, jugar una o jugar las dos. Pero para poder bajar las dos carats a tu zona de juego, debemos colocar una encima de la otra, siendo la primera la que manda en la ubicación de este "todo uno" y que no podremos usar la segunda carta hasta que la primera no sea utilizada. Todo esto es demasiado complicado, peculiar y poco intuitivo, simplemente porque sí, porque él lo dice. Es algo a lo que yo todavía no he encontrado sentido si es que lo tiene.
Los ayudantes ponen la dosis interactiva al juego. Básicamente es la única manera de manera que tienen los jugadores de interactuar entre ellos, ya que muchas acciones de estos ayudantes, se ejecutan en tablero del contrario o le afectan directamente. El conocimiento de estas acciones y la combinación de estas, dan resultados muy ventajosos aquellos que sepan concatenarlas. Echo de menos que la utilización de los ayudantes tenga algún tipo de coste, ya que parece que trabajan "gratis" o que han sido abducidos por algún karma altruista sin justificar.
Otra pequeña mecánica digna de mención, es la penalización/bono a la hora de proveer clientes eventuales. Proveer clientes habituales requiere planificación y estrategia a largo plazo. Proveer clientes eventuales es más puntual táctico. La tendencia a centrarse en los clientes eventuales que no obliga en el futuro es clara, ya que el no satisfacer un pedido habitual tiene penalización. Por esto el juego penaliza tener más clientes eventuales versus habituales y bonifica lo contrario. Una pequeña regla que toda de enjundia y será objeto de cábalas para gestionar el orden en que ejecutaremos nuestras acciones.
Para concluir el turno, con los vegetales que no han tenido salida, comprobamos cual es el máximo de unidades que podemos guardar en nuestro almacén para el siguiente turno. Inicialmente el almacén tiene poca capacidad, ya que solo podremos almacenar un vegetal, pero lo podemos ampliar, en cualquier momento, a cuatro por 2 monedas, que al inicio del juego es un precio costoso, pero a medida que avanza y aumentamos nuestros ingresos, dos monedas son "pecata minuta".
Por último, avanzaremos por la siempre difícil y tortuosa "Senda de prosperidad". Esta mecánica es magnifica, simplemente me parece una obra maestra. Avanzar una posición en Senda cuesta una moneda, pero si se quieren avanzar más posiciones en el mismo turno, debemos que pagar el valor impreso en la casilla por cada avance extra. Esto tiene mucha enjundia. A medida que avanza la partida, tenemos más campos, por lo que podemos obtenemos mayor cantidad y variedad de vegetales. Por ende, podemos conseguir diferentes y mejores trueques, cerrar contratos más lucrativos. Per se, obtenemos y generamos más liquidez derivado de todo lo anterior. Pero la carrera en la "Senda de la Prosperidad" no es fácil, es costosa y a medida que avanzamos por dicha senda, un segundo avance, es más costoso que el anterior. Simplemente maravilloso.
Fotografía extraída de la BGG
Para concluir la reseña decir que At the Gates of Loyang es un magnifico juego de gestión de recursos. El tema está bien implementado y en mi opinión, transmite las sensaciones de comprar, vender, producir, comercializar, etc que pretende el juego. Se nota los intentos por minimizar el azar de las cartas, algo que personalmente agradezco, aunque la manera de hacerlo sea alambicada y un poco enrevesada, que es lo que desnaturaliza un poco el juego. Esto último es lo que lo rebajar a la categoría de buen juego.
At the Gates of Loyang no defraudará al eurogamer de "pro", es su nicho natural. Aunque en honor a la verdad, tampoco aporta nada excepcional aquellos jugadores con alto bagaje lúdico, exceptuando la maravillosa mecánica de la "Senda de la prosperidad", de la cual no tengo constancia de algo similar en otros juegos, todo lo demás está dentro de los parámetros clásicos de los denominados "mueve cubos" aunque aquí los cubos tengan forma de hortalizas.
Es muy difícil no comparar el presente juego con las dos obras magnas del mismo diseñador como son el Agrícola y Le Havre. Para el que suscribe, desde la modesta y sin intención de ofender al lector, considero At the Gates of Loyang superior al Agrícola pero inferior al Le Havre. Creo que Uwe Rosenberg crea una las mejores trilogías lúdicas de gestión de recursos a las que se puede tener acceso, que son compatibles entre sí y que beben esencialmente de la misma fuente. Estamos ante tres grandes juegos lo suficientemente diferentes entre sí, como para tengan cabida en una misma colección. Que cada uno de nosotros clasificará de manera diferente, en base a criterios y gustos personales, pero no cuestionaremos su buen hacer.