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Mensajes - Ostwind

en: 03 de Abril de 2021, 09:03:50 1 KIOSKO / Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA

Muy buenas... vamos a ver si poquito a poco volvemos a darle al wargame en mesa y hemos comenzado en el Dragón de Madera de Granada una campaña al Stalingrad 42








De momento montaje de la partida y disputado el primer turno refrescando las reglas del sistema y aprendidendo las de este título en concreto. Hemos salido todos bastante sattisfechos de la primera sesión  ;)





Saludos!!!!

en: 17 de Enero de 2019, 23:09:35 2 KIOSKO / Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA

Entre ayer y hoy me ha dado por jugar en solitario a un pequeño divertimento que se propone en el Compendium 2 de la serie World at War de Lock'n'Load.

Consiste en jugar el primer escenario, "First Move", del primer juego de la serie, "Eisenbach Gap", usando exactamente la misma configuración y colocación inicial, pero usando en cada partida una combinación de formaciones diferente, tanto por los tipos de formación como por las nacionalidades de cada bando. Hay 6 escenarios propuestos aparte del original. Hasta ahora he jugado tres: el original y los dos primeros de la serie de seis que se ofrecen el el Compendium.

Es un escenario sencillo, con sólo una formación por bando y 8 turnos de duración, en el que la formación del Pacto de Varsovia, más numerosa, ataca por sorpresa a un pequeño grupo de efectivos de la OTAN, y tiene como objetivo ocupar todos los hexes de población de Bergengipfel (2 hexes en el centro del tablero) y Eisenbach (4 hexes en el borde derecho del mismo).


El escenario original, que es el primero que he jugado, representa el comienzo de la invasión soviética sobre Alemania Occidental el 14 de Mayo de 1985, dando inicio a la III Guerra Mundial.

El 1er Batallón de Tanques soviético (10 pelotones de T-72 más su HQ) aparece por el NO del tablero, desde el pueblo de Schlafendbauer, y cae sobre elementos del Yankee Team (2 pelotones de Abrams, 1 pelotón de vehiculos de transporte M-113, 1 pelotón de infantería armado con misiles anti-carro Dragon, y 1 pelotón de vehiculos lanzamisiles anti-carro ITV, más su HQ), que defienden Bergengipfel, en el paso entre dos colinas que da acceso a Esienbach.





En este primer escenario, los blindados T-72 soviéticos, muy rápidos, se han lanzado sobre Bergengipfel formando una pinza, dividiendo sus efectivos entre las colinas situadas al norte y al sur de la población.

Los dos pelotones de Abrams has sido rápidamente eliminados en sus posiciones iniciales. Esto ha obligado a los infantes americanos a montar en sus vehiculos, y junto con el pelotón de ITV, retirarse hasta Eisenbach para tratar de defender la población.

Los rusos han vuelto a dividir a sus unidades en dos grupos, uno aproximándose desde el N y otro desde el S. Las unidades que avanzaban desde el N se han encontrado demasiado expuestas en campo abierto frente a los misiles anti-carro Dragon y del ITV, por lo que se han visto obligadas a recular.

Entonces los soviéticos han concentrado el peso de su avance protegidos por las zonas de colinas al S de la ciudad, y desde esas zonas elevadas han ido martilleando a los defensores hasta que han lanzado el asalto final.

El pelotón de infanteria armado con los misiles Dragon ha sido aniquilado, mientras que los pelotones de M-113 e ITV, despues de perder varios vehiculos, han sido expulsados de la población, debiendo refugiarse en el bosque adyacente y quedando en muy precaria posición, ya que se encontraban bloqueados con el río a sus espaldas.

Victoria soviética al final del turno 8 al haber alcanzado todos los objetivos marcados, perdiendo sólo 3 pelotones de T-72 y otro ha quedado reducido.






El siguiente escenario que he jugado ha sido la versión en la que se enfrentan el mismo 1er Batallón de Tanques soviético contra elementos del 1/172 Panzergrenadier del ejército de la Alemania Occidental (1 pelotón de Leopard II, 2 pelotones de transportes Marder armados además con lanzamisiles anti-carro, y 2 pelotones de infantería, uno de ellos armado con lanzamisiles anti-carro Milan, más su HQ).





En este caso, los veloces T-72 soviéticos han sobrepasado a las unidades alemanas rodeando las colinas por el norte, con la única oposición del pelotón de Leopard situado en los bosques al N del pueblo.

Al verse superados, los alemanes han situado al pelotón de Leopard en Eisenbach, mientras que los Marder y la infantería se han hecho fuertes en Bergengipfel.

La aproximación de los T-72 a Esenbach ha sido dura, ya que los tanques soviéticos han sufrido fuego cruzado desde los Leopard de Eisenbach y los misiles Milan y los lanzados por los Marder desde Bergengipfel, lo que les ha causado la pérdida de algunos pelotones.

Pero los Leopard no han podido hacer nada frente a la superioridad numérica soviética, y Eisenbach ha sido asaltado y tomado por el enemigo.

Una vez cumplido el primer objetivo, el avance sobre Bergengipfel ha sido imparable, y con el apoyo de artillería de campaña han ido diezmando a las fuerzas alemanas, hasta eliminarlas totalmente y ocupar el segundo objetivo marcado.

Victoria soviética de nuevo, eliminando por completo al enemigo al final del turno 7, habiendo perdido 4 pelotones de T-72 y quedando otro reducido.


 


Y el tercero que he jugado hasta ahora representa un enfrentamiento entre unidades polacas y belgas.

Las fuerzas polacas, el 21st Podhale Rifles, son una unidad numerosa (3 pelotones de T-72, 3 pelotones de transportes BMP-1, otros 3 de BMP-2 armados con lanzamisiles anti carro, y 6 pelotones de infantería, más su HQ), pero con problemas de cohesión y de moral si sus diferentes pelotones son desorganizados, o quedan aislados o demasiado alejados unos de otros.

Por su lado, el First Lancers belga está compuesto por muy pocas tropas pero muy móviles y con buena potencia de fuego (3 pelotones de Leopard I, 1 pelotón de M-110, más su HQ)

En este caso, la disposición defensiva de la OTAN ha sido diferente: un pelotón de Leopard se ocultaba en los bosques de la colina al N de Bergengipfel, mientras que el resto de las escasas unidades permanecían estacionadas en la población.

Los polacos también se han desplegado de otra forma: Los T-72, los tres BMP-2 con lanzamisiles y sus pelotones de infantería a bordo, más el HQ se situan en Schlafendbauer. Los BMP-1 con su dotación de infantería a bordo, más rápidos pero sin potencia de fuego contra-carro, se han quedado en segunda línea con intención de explotar el avance de las unidades de vanguardia.





Las tropas polacas no han respondido frente a las pocas pero bien entrenadas unidades belgas tal como habría sido de esperar.

Lo primero que han hecho ha sido lanzar humo para ocultar su avance, pero tan pronto se han puesto a tiro, los Leopard han acabado con el primero de los pelotones de T-72. Los transportes se han puesto en marcha y han llevado a la infantería hasta los bosques de la colina N para tratar de lanzar un asalto de infantería sobre Bergengipfel desde allí, pero el fuego de los carros belgas ya ha desorganizado a uno de los pelotones de BMP en el mismo Schlafendbauer, igual que a otro pelotón de T-72 en campo abierto.

La infantería polaca ha iniciado el avance hacia Bergengipfel desde lo alto de la colina, pero ha recibido fuego de los Leopard belgas, desorganizando a algunas unidades más, y luego, éstos y el M-110 se han replegado hacia Eisenbach.

A las unidades polacas les costaba mantener la cohesión, quedando algunas atrás, desorganizadas y fuera de mando. Las que se han podido reorganizar han vuelto a montar en sus transportres y han iniciado la aproximación a Eisenbach desde el N, tratando de protegerse tras los bosques. Pero el fuego de los Leopard desde el interior de Eisenbach les ponía las cosas muy difíciles para intentar lanzar el asalto. Mientras esto ocurría, un pelotón de BMP-2 que había quedado atrás ha conseguido reorganizarse y ha avanzado hasta ocupar Bergengipfel.

El mando polaco veía que las cosas se complicaban por momentos, por lo que ha ordenado a 2 pelotones de T-72 y al HQ que avanzasen a la carrera hasta el interior de Eisenbach, colándose por la carretera desde el N y eliminando al pelotón de M-110.

Faltaban pocos turnos, y la infantería polaca, diseminada por los bosques al N de la ciudad, no lograba reorganizarse y lanzarse al asalto de la ciudad en apoyo de los T-72, así que la partida se ha decidido en un cambate urbano calle por calle entre 2 pelotones de Leopard y 2 pelotones de T-72, que se ha saldado a favor de los Leopard. Éstos han logrado, después de varios asaltos mutuos, expulsar a los T-72 al bosque junto al río y allí han acabado de aniquilarlos, incluido su HQ.

El tiempo se ha acabado para los polacos, huerfanos de mando, desorganizados y diseminados, dando así la victoria a los belgas, que se han mantenido en Eisenbach con un pelotón de Leopard al completo, otro reducido y su HQ.

Por su lado, los polacos han perdido 2 pelotones de BMP-1, 3 de infantería y 3 de T-72 más su HQ, además de dejar varias unidades dispersas, desorganizadas y sin mando a lo largo y ancho del campo de batalla.






Me quedan otros 4 escenarios, en los que participan diferentes formaciones canadienses, británicas y americanas, contra diferentes configuraciones de formaciones rusas. A ver si a lo largo de la semana que viene puedo jugar algunos más.

Puede parecer algo excéntrico esto de jugar tantas veces el mismo escenario, pero me está pareciendo bastante divertido, porque cada tipo de formación, dependiendo de su configuración y nacionalidad, se comporta de forma diferente, y permite probar cosas diversas ;)

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en: 12 de Marzo de 2018, 22:01:23 3 KIOSKO / Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA

Muy interesantes estos AAR.  ;)

Por lo que veo estas jugando con la segunda edición del WSR, pero las fichas parece que sean las de la primera edición...¿no iban a cambiar el diseño quitando los símbolos OTAN?...me despistas  :P

Si, tienes toda la razón. Estoy tan enamorado del juego que tengo las dos ediciones  ;D

Uso los mapas y las reglas "mejoradas" de la 2ª edición, pero las fichas de unidades de la primera, porque me gusta mucho más que lleven la simbología OTAN. Las nuevas fichas llevan la imagen de un casco del modelo correspondiente a su nacionalidad, y en pequeñito en una esquina el símbolo OTAN, pero no es lo mismo. Eso si, la calidad de los counters de la nueva edición (más allá de alguna erratilla que pueda llevar alguno) es muy buena. Para los marcadores de estado (Ops Complete, disrupted, Out of Comand, etc) si que uso los de la segunda edición, que están mucho mejor.
Y los mapas de la nueva son a doble cara, una normal y otra con el mismo terreno pero nevado para los escenarios de invierno.

en: 04 de Enero de 2018, 14:50:13 4 KIOSKO / Reseñas escritas / Re:Baptism by Fire (Primeras Impresiones)

Una gran partida y una gran experiencia. Con el bando Aliado, siempre tuvimos la sensación de estar un turno tarde. Seguro que se puede hacer bastante mejor.

Realmente, el concepto más importante al que aplicamos la niebla de guerra fue la fatiga acumulada. Por este motivo, tanto la tirada de SNAFU como la de Incremento de Fatiga eran secretas (e incluso la de 2ª Activación para los alemanes). También anotábamos los impactos aparte en unas plantillas adecuadas, lo cual libera mucho de marcadores y añade niebla de guerra. Y el resto de marcadores asociados al HQ (Def Preparada, Nivel de Fatiga, Apoyos) los sacamos del tablero a unos displays aparte,lo cual resultaba conveniente para mantener el mapa limpio y asimismo aportaba su pizca de niebla de guerra.


en: 03 de Enero de 2018, 17:50:40 5 KIOSKO / Reseñas escritas / Re:Baptism by Fire (Primeras Impresiones)

Recientemente he terminado de jugar mi primera campaña y tanto el juego como el sistema se han convertido en mi opción favorita a esta escala: Ágil, dinámico, con mando limitado y niebla de guerra a cascoporro, subsistemas sencillos pero realistas para el uso de artillería, aviación y armas combinadas,...

Como bien comentaba warrafael en el primer mensaje del hilo, la serie BCS se aleja muy mucho de los OCS y ofrece una experiencia de juego muy diferente. De hecho, es curioso que una de las críticas más feroces y demoledoras que he leído sobre la serie OCS sea la del propio Dean Essig en la notas de diseño de esta nueva serie.

Nuestra partida lo cierto es que se vio un pelín descompensada desde un inicio por los serios problemas para retirarse de la formación CCA americana. Sin estas unidades disponibles en una mejor posición para intentar retrasar y desgastar al imparable rodillo alemán, la cosa se puso bastante de cara para Rommel y sus muchachos desde los primeros turnos.

Os dejo aquí algunas foticos de la situación final de la partida, con clara ventaja del Eje en todos los frentes con la excepción del sector norte donde la situación quedó bastante más igualada.









Por cierto, el sistema es estupendo para jugar por equipos ya que las distintas formaciones pueden repartirse perfectamente entre distintos jugadores.

Deseando estoy que publiquen el siguiente juego de la serie, en el que el mayor número de frente y formaciones seguro que ofrece más opciones y alternativas a ambos bandos.
Saludos

Vamos a ir publicando con regularidad información del sistema de juego War Storm Series, sobre todo para los que no lo conozcan, con cambios realizados en el nuevo juego Normandy.

Comenzamos con CONOCIENDO A LOS PROTAGONISTAS, donde mostramos los atributos de los oficiales, parte fundamental del sistema de juego WSS, espero que os guste:



En nuestra web: http://dracoideas.com/editorial/normandy-conociendo-a-los-protagonistas/

Por si queréis compartirlo en Twitter y Facebook:
https://twitter.com/DracoIdeas/status/935838147602272256
https://www.facebook.com/dracoideas/posts/1761074220855484

en: 01 de Noviembre de 2017, 17:02:46 7 KIOSKO / Reseñas escritas / GAZALA: THE CAULDRON, la belleza de la simpleza

Me estreno en la BSK con una reseña sobre este magnífico juego de Revolution Games, sucesor en la Serie al Celles: The Battle of the Bulge. Aunque venía olfateando e investigando las posibilidades de estas bolsas zips desde hace unos meses, fue de la mano del enorme Jose aka “Valdemaras” con el que di mis primeros pasos en el Celles, durante las magníficamente organizadas jornadas Asturlúdicas de este septiembre.


¿Y de qué va esto? Básicamente de la rotura de frente que se cascó El Zorro en el 42, y que tan cerca estuvo de salirle carísima. El sistema intercala activación de divisiones por chits (según el turno de juego cada bando tiene activaciones distintas, lo que regula el “tempo” de la batalla), con el chafardeo de meter chits “tácticos” entre medias que nos ayudarán (avioncicos, antitanques, modificadores…) o nos joderán vivos (una tormenta de arena en el momento adecuado puede trastocar todas tus esperanzas). Las activaciones son individuales dentro de la división que haya salido, existiendo tres tipos de ataques (el “tocho”, el normal y el “mierdecilla”) según los puntos de movimiento que gastes. Es decir, para tener un buen modificador en el combate, tendrás que estar adyacente o cerca del enemigo, y si te pegas un viaje colombino por el tablero para luego combatir, llegarás jadeante y con el depósito en reserva: mala idea. Unidades adyacentes a “la fiesta” contribuyen para uno y otro bando, ratios, tirada con D10 (la vida es azarosa, pero tanto como para un D10… un poco menos de aleatoriedad se hubiese agradecido) y retiradas, pérdida de pasos y demás. Todavía no hemos descubierto América, pero no estamos lejos.



¿Cuál es el secreto de este juegazo, entonces? La respuesta es sencilla: SIMPLEZA. En la universidad siempre nos decían: la mejor infraestructura es la más discreta, la más económica, la que menos presencia tiene en su entorno. Gazala funciona sin ostentaciones, con un reglamento de 12 páginas de letra grandota y ejemplos. Las dudas que experimentas tras una lectura son pocas, por lo que el tiempo que transcurre entre su adquisición y el arranque del primer panzer es nimio. Su precio también contribuye en la valoración: por menos de 30€ (25 si buscas bien), en estos tiempos del despiporre del “Precio Venta Público”, te llevas a casa juego para dar y tomar, sin decir que, en realidad, son DOS juegos, pues incluye un mini juego (tamaño postal) con mapa y fichas en el perímetro, sobre las Ardenas. Otro aspecto que me encanta es su honestidad: las reglas dicen que el escenario completo son 7 horas, y la realidad lo sitúa entre 8-9. Aprecio cuando un editor o diseñador no me miente a la cara en este aspecto, o escurren el bulto con un 120’+ o información vacua similar.


Brillando por encima de todo está su diversión, y es que Zalo y yo nos lo hemos pasado pirata dándonos cebollazos. El alemán irrumpe fostiando a placer por el sur, evitando los campos de minas, mientras el británico desespera para coordinar una defensa eficaz. Sin embargo, los refuerzos constantes de éste, unida a las penalizaciones si los fetuchinis come-pasta no hacen bien su trabajo (que no es combatir, sino desminar), pueden dar disgustos al Afrika Korps. De hecho, cada ficha del Eje eliminada vale doble, y si el Aliado aguanta en sus “cajas”, se lleva un racimo de puntos que casi recuerda a un Eurogame, por lo que hay que tener cuidado y no dejarse engañar por las apariencias: para ganar, Rommel debe arrasar. Dos veces, de ser posible.

Comparado con el Celles, Gazala es el hermano mayor, donde las ideas de la serie cumplen la mayoría de edad y se convierten en un juegazo. El primero tiene un mapa más pequeño, unas fichas más grandes y una duración menor, por lo que resulta excesivamente determinista: menos tiradas de dados y menos extracciones de chits hacen más posible las aberraciones de nuestra amada y odiada diosa, que no es Atenea sino Fortuna. En Gazala la mala suerte se difumina y el “hoy a mí, mañana a ti” es habitual. Eso no quiere decir que el Celles no sea un excelente juego para ventilar en 2-3 horas y tener una sensación agradable durante tu próximo día de tedioso trabajo.


Poco más que apuntar. Como dijo Churchill: “En tiempos de rampante ansiedad por las miniaturas, los tableros montados y las ediciones Deluxe, jamás tan poco cartoncillo dio tanta diversión a tan pocos”.

en: 19 de Octubre de 2017, 11:15:17 8 KIOSKO / Reseñas escritas / La Bataille de Ligny (Reseña)


Un luminoso domingo de verano, justo antes de subirme al coche para ir a la playa me acerqué al kiosco para hacerme con algunas golosinas. Fue entonces cuando reparé en una nueva revista de entre las publicaciones que cubrían el amplio muro tras de mí. Era de figuritas llamada White Dwarf.


Era la número 3 y Teclis, el poderoso mago alto elfo hermano de Tyrion, aparecía montado sobre un dragón rojo empuñando su báculo dorado de cuyo extremo sobresalía esculpida una curiosa figura femenina algo ligera de ropa. A edades tempranas esos detalles cuentan.

Cuando no sabes de la existencia de nada más, Games Workshop es la fábrica de sueños de las figuritas fantásticas. Leyendo las páginas de su revista todo eran bondades hacia los juegos de la casa y cada título parecía brillar en promesas de una diversión sublime,  pero también inalcanzable vistos sus tremendos precios prohibitivos para la reducida paga de un niño. Pero eso no evitaba que devorase con anhelo cada artículo de la publicación imaginándome poseer alguno de sus coloristas ejército, aunque sólo contase con unas pocas miniaturas, y realizar con él atrevidas incursiones contra otras razas dirigidas por otros pequeños generales como yo.

EL pequeño Napoleón de mi interior ya daba muestras de su existencia y alentaba mi imaginación agrandando el ansia por jugar aunque por entonces aún se mantenía limitada. Hoy en día cuando mi madurez y el uso de la razón deberían dar ejemplo de un equilibrio y contención aprendido durante años. Pero por el contrario, ese Napoleón oculto se ha liberado finalmente, está completamente desatado y lanza miradas voraces hacia todo megalómano juego que se pone ante sus ojos, especialmente ahora que tengo un poco más de tiempo para dejarle explayarse en el campo de batalla con cualquier juego de guerra.

Pero por aquella época mi enfermedad aún no mostraba signos tan graves. Por entonces, miraba y remiraba encandilado el aura dorada que desprendían las fotografías de figuras de goblins cabalga lobos que a mis ojos lucían maravillosamente pintados. A su detallado modelado y a mi parecer estupendo pintado había que añadir las ilustraciones de las publicaciones que acompañaban su salida al mercado y el rico trasfondo que los rodeaban.

El mundo de Warhammer siempre ha tenido una gran personalidad, pocos juegos han marcado tanto una etapa de mi vida como este - creo que sólo lo supera el sacrosanto Magic -. Cada uno de sus personajes que aparecían en la revista White Dwarf nacía dotado al instante de una gran historia a sus espaldas que hacía volar la imaginación de los jugadores. Añadirlo a una lista de ejército lo imbuía enseguida de una carga emotiva especial. Tu ejército dejaba de ser anónimo y pasaba a narrar un nuevo capítulo de la historia de tal o cuál personaje.

Pero llegó el día que pude probar al fin algunos de los más representativos juegos de Games Workshop y la ilusión de diversión infinita se desvaneció al descubrir que pasaba más tiempo lanzando dados y sumando resultados que de deleitarme acercando mi cara a las figuras y contemplando desde todos los ángulos el perfil de los portentosos ejércitos que se movían con lentitud por el campo de batalla. Estos eran escasos en número de unidades, lejos de lo que prometían las profusas portadas de las cajas básicas. Además, la mitad de sus figuras eran reciclados de otros juegos de público más amplio como Heroquest o Battlemasters.

Comprobé con desánimo también que cuanto más bonita y destacada era una figura más rápido quedaba eliminada por ser el blanco de todos los disparos y ataques mágicos. Esto se hacía especialmente evidente en juegos como Warhammer 40000, cuando desplegabas con ilusión tu nuevo tanque en un tímido rincón de la mesa para que nadie reparase en él, con ganas de poder estrenarlo. Pero al primer turno era el blanco certero de algún arma pesada que lo hacía saltar por los aires pulverizado. No quedaba ni como resto de escenografía. De vuelta a la caja lo guardabas frustrado diciéndote para ti: Si yo sólo quería verlo correr por el campo de batalla un poco, sólo un poco...

De Warhammer Fantasy lo que más me gustaba era el movimiento de las unidades, contemplar las apiñadas filas de sus unidades formando bosques de lanzas en lo alto y muros de escudos al frente. Aunque soy valenciano no soy aficionado a los Moros y Cristianos, pero debo reconocer que sus formaciones dotadas con estandartes y músicos me recordaban a las fiestas de mi pueblo y es este detalle, el de las formaciones lo que más me agradaba del juego.

Ver cómo pivotaban las unidades preparándose para la carga, situarlas bien tras la línea de despliegue para conseguir ventajas frente a la posición de las tropas enemigas. Y en el encuentro crucial de fuerzas, cuando una carga vencía la moral de la unidad asaltada se producían cosas fantásticas: huidas desordenadas vencidas por el miedo y la derrota, persecuciones gloriosas que segaban la vida de todos los soldados enemigos, se efectuaban reencaramientos brillantes que podían darte la partida y demoledores ataques a los flancos y a la retaguardia del desorientado ejército enemigo. Ese pesado maniobrar de enormes unidades me fascinaba.

Por desgracia este sistema siguió evolucionando aparentemente inclinado a cumplir con las expectativas económicas de su empresa que apostó por figuras cada vez más grandes y donde las escaramuzas entre pocas figuras antes razonablemente asequibles pasaron a ser el vivo reflejo de lo que las portadas de sus juegos siempre prometían: vastas batallas donde no cabía ni un alfiler entre la marea de tropas, donde las infinitas lanzas y escudos formaban colinas y horizontes bajo cielos inyectados en fuego. Y claro, reunir tantas figuras tenía su precio en plástico y metal blanco. El resultado fue que me alejase de tan costoso mundo en aras de otros más asequibles.

Tuve una segunda etapa de Warhammer pero duró muy poco, y fue el feliz descubrimiento de este foro, la BSK, la que la interrumpió. Y es que el súbito conocimiento de la existencia de docenas de juegos que necesitaba tener desesperadamente para tener una existencia tranquila fueron una razón de peso. Con ellos perdí definitivamente cualquier interés por el mundo de Warhammer.

Pero alejarme de aquél sistema de juego lento, y opino que aburrido, no hizo que renunciase a jugar a ese nivel de combate táctico. No pedía que debiese ir necesariamente  acompañado de miniaturas, pero sí reflejar aspectos de las unidades como su vanguardia, retaguardia, flancos, donde las formaciones tuvieran un protagonismo capital. Dónde se encontraba el juego que reunía dichas características, no lo sabía. Aún.

Mientras compraba eurogames tenía un ojo puesto en eso que llamaban wargames, etiqueta poco clara en algunos títulos pero que ello no impedía disfrutarlos a placer. Fundamentalmente buscaba juegos de fichas y mapas hexágonados. Pero había tantos títulos, escenarios, épocas,  juegos de todos los tamaños y escalas, tantos sistemas diferentes, que me intimidaba empezar a estudiarlos. Pasé años formando mi ludoteca de juegos de mesa aproximándome poco a poco a sectores donde se empezaba a denominar títulos como wargames para ver si discernía entre ellos destacado ese GRAN juego de batallas tácticas que sí cumpliría con los sueños de ese niño de antaño. El pequeño Napoleón - ya no tan pequeño - se revolvía en protesta. Sabía que ese juego - o serie de juegos - existía. Ya estaba editado y me esperaba en alguna tienda a ser descubierto. Sólo había que encontrarlo. Fue entonces cuando solté a Napoleón que se lanzó como un perro atado demasiado tiempo y la búsqueda empezó. Hasta hoy.


La Bataille... La Batalla. Un gran título, sencillo y claro para un juego colosal. Me encanta usar esta palabra, parece especialmente hecha para este juego.

Batallas al detalle. Cualquier cosa que imaginé pedirle a un juego táctico lo tiene y con creces. Te sacia sin llegar a la indigestión. O tal vez no he tenido ningún empacho digiriendo su manual por haberme labrado en muchos otros, más duros aunque de proporciones más convencionales. Y ojo, que un juego emplee amplios mapas no quiere decir que sea más difícil que otros de tamaño más reducido.

Lo primero que te encuentras en la lectura del manual es la compleja organización de mando y la estructura piramidal de unidades de combate: cuerpos de ejército, regimientos, batallones, divisiones, compañías ... Es un placer averiguar cómo funciona, sus entresijos, visualizar en el campo de batalla los 15 hexágonos de diámetro de tu general del ejército que es a lo que alcanza su mando, ver que puedes extenderlo a través del resto de líderes en  radios más pequeños. Este aspecto del juego ya me entusiasmó, era nuevo para mí.

Luego viene el movimiento y con él todas las reglas de encaramiento y formación que me hicieron tocar el cielo. Cuanto detalle sin caer en la injugabilidad. Qué gracia en la forma en la que se resuelve el reflejar la formación en la que se encuentra una unidad dependiendo de su posición respecto al hexágono o hexágonos que ocupa.

Que cuente con muchas reglas no significa necesariamente que sea más tortuoso de jugar. Sí, Le Bataille... no es fácil de jugar, no es un juego introductorio, se pide que el jugador tenga un recorrido por otros juegos, sólo así la aproximación resulta más asequible para comprender el denso manual y a unir sus partes, ordenarlas en tu cabeza.


Hay que subrayar y esquematizar un poco para poner en un lenguaje más asequible lo que se presenta en densos e impenetrables párrafos en el reglamento.

Esta asimilación no se hace en una tarde ni con una partida al primer escenario, pero cada minuto que vives en el juego suma experiencia para el siguiente, y la curva de aprendizaje se allana con las ganas de jugarlo.

Soy de los que piensa que el tamaño del manual y la duración que exige un juego no importan, ni tampoco la mesa que ocupe. Si hay ganas e intención de jugarlo se encontrará la manera de hacerlo, sino sobre una mesa en el suelo, como cuando éramos niños. Si es de los juegos que cuando es tocado por un jugador que viene a darlo todo por disfrutarlo, sin peros ni prejuicios en la boca, el juego suena de una manera maravillosa. Valdrá el tiempo y dedicación que se le habrá brindado.  Y La Bataille es uno de esos juegos.
 
El corsé de sus profusas reglas no limita sino expande las posibilidades de juego de una manera increíble, las variables a tener en cuenta se multiplican y las decisiones también, y es la toma de decisiones lo que aliña y da personalidad a esta serie, lo que supone la victoria o derrota en cada rincón de su mapa.


No me atrevo a hablar de si La Bataille de Ligny cae más en la casilla de juego o simulación. Digamos que las mecánicas reflejan bien lo que representan. Para mí tienen la medida justa para provocarte las sensaciones de una batalla plasmada a través de tablas y dados y cuya secuencia de juego en el tiempo y espacio describe todas las luces y sombras de este barroco drama con olor a pólvora.

Por lo tanto dónde termina el juego y empieza la simulación es una cuestión que no alcanzo a ver, pues sumiéndome en las sensaciones que me da el juego no puedo cerrar el grifo de la imaginación que hilvana y junta la tragedia que se teje en cada rincón de este inmenso campo de batalla. Todo está bien contemplado en el reglamento. Ese detalle que algunos llaman simulación, esa riqueza que no tiene porque estar peleada con la jugabilidad es lo que me da aquello que Warhammer no podía a pesar de toda la gloria de su detalladas figuritas.

Infantería, caballería, cañones ¿He dicho cañones? Hacerlos rugir por las colinas, descontando con cada tiro la munición utilizada, teniendo en cuenta el vagón de suministros de éste que ha de estar emplazado a 3 hexágonos del cañón que abastece y a 5 de una carretera o vía para mantenerse suministrado. Un cañón que ha de ser montado en el sitio adecuado, encarado hacia el enemigo. Imaginas allí a su dotación, nerviosa, esperando el momento justo para dar muerte al frente de divisiones enemigas llenas de rostros anónimos, cuyos padres estarán en algún hogar del mundo esperando que sus hijos regresen sanos y salvos a casa. Un drama del que aprendes la triste historia y geografía de las batallas napoleónicas.

Aquí no hay nada que pintar, las fichas - counters - no tienen nada que envidiar a los colores que podamos conseguir con tintas, ricas paletas de acrílicos y osadas capas de pincel seco sobre superficies de plástico. Las fichas de La Bataille están bellamente diseñadas, sus colores perfectamente combinados, juntos son una fiesta para los sentidos, y en el vasto campo de batalla, inviable en la escala de Warhammer, ofrece un cuadro preciosista que hace agradables los momentos de espera mientras los demás jugadores hacen sus movimientos en el mapa.


Counters y mapa forman un marco perfecto para diseñar estrategias, blandir tus ataques y firmar tus victorias, tejiendo en cada uno de sus rincones dramáticos combates que bien valdrían ser contados.

La Bataille, no se juega, se vive. La Bataille no se olvida, sus partidas se recuerdan con precisión. La marea de fuerzas se queda grabada en el mapa: dónde se iniciaron arriesgadas cargas y donde terminaron la huida de orgullosos ejércitos que tras derrumbarse en retirada se revolvieron en su honor, y dieron frente de nuevo al horror reiniciando el combate. 

Con el rugoso tacto de los mapas, hecho de un papel muy poroso y del que me sorprende el  nivel de detalle y claridad conseguido en la impresión -no querrás ponerle una plancha de plexiglás para no privarte de su agradable tacto -, recordarás donde se llenaron los campos de cuerpos caídos el los combates más cruentos,  y dónde todavía parecen resonar los disparos de mosquetes, qué casas ardieron con los disparos e identificarás las torres de las iglesias que fueron testigos mudos de las fuertes apuestas en las vidas de sus soldados de los generales de los ejércitos.

En La Bataille no dices "Yo jugué a Ligny", sino más bien "Yo estuve en Ligny.". Y siempre querrás otra oportunidad para cambiar las cosas. Eso es lo que justifica hacerse con un juego de estas proporciones,  vivir en el cuadro que representa. Un juego que brilla desde el turno 1. No es como otros juegos donde estás preparando la eclosión de tu gran obra para el último turno, para justo en el recuento de puntos levantarte y decir "Olé! Yo primero". Aquí se trata de tejer una historia desde que tus soldados llegan con el uniforme limpio y blanco hasta que yacen en silencio amontonados y bañados por su propia sangre. Más bien terminarás diciendo "Yo luché en Ligny."

Y después de este juego del que me queda mucho por explorar, que me acompañará toda la vida, hay otro titulo que me aguarda, otro La Bataille pero terminado con la palabra Dresde, La Batalla de las Cinco Coronas, con Napoleón a la cabeza defendiendo la famosa ciudad. Este lo dejaremos para reyes, hay que empezar el año con epicidad. Y más a lo lejos pero no tanto como ayer su hermanada serie Battles from the Age of Reason con Fontenoy y Prague, pero eso será otra cima desde la que ver y disfrutar de este bonito hobby, será otra historia, y por supuesto, otra reseña ¡Muchas gracias!

Link a su página en BBG: https://boardgamegeek.com/boardgame/12897/la-bataille-de-ligny
Una completísima reseña sobre la serie La Bataille escrita por el compañero Tío trasgo: http://labsk.net/index.php?topic=100591.0

en: 21 de Noviembre de 2016, 18:17:05 9 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Steel Wolves AAR

DIARIO DE OPERACIONES BdU (última entrada)

Berlín 3ª semana Enero de 1941. Ya vienen, temo que será mi ultima entrada en el Diario. Aprovecho para comentar mis últimas decisiones. La llegada de nuestros aliados nos ha dado un poco de aire al permitirnos ampliar nuestras zonas de operaciones mandándolos a aquellos lugares donde hay menos escolta aliada (fundamentalmente Africa del sur y Cabo Verde). Han tenido bajas y su especial doctrina de los torpedos (hay una regla especial para los italianos ya que solo asignaban un torpedo por objetivo)les impide cosechar grandes éxitos pero han cumplido con su labor. El convencimiento de que los británicos no se rinden ha hecho aumentar la producción submarina, ello unido a las bases de Francia y los buques de avituallamiento en el mar han permitido patrullas más largas (aunque la radiogonometría británica localizara al Eurofeld) con mejores resultados. Solo en noviembre hundimos 96.000t.

Llegados a este punto por la perdida de 37 de mis lobos más 3 italianos (Marconi, Faa di Bruno y Argo) hemos conseguido 23 PV´s con 312 unidades hundidas que representan 1.168.000t. es claramente insuficiente para vencer.

Mi critica constante y mis demandas de submarinos me han llevado a un enfrentamiento del que no creo que salga indemne, especialmente dadas las escasas toneladas de registro conseguidas. Ya están aquí, los oigo discutir con mi asistente, pese que he ordenado a la guardia que les deje pasar. Vienen a escoltarme a la reunión, por qué creo que esta reunión es diferente? Pues porque me lleva la GESTAPO, no importa ya estoy cansado. Sieg Heil!


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Bueno pues hasta aquí hemos llegado tras 67 turnos de juego. En este caso la partida termina porque empezamos obras en casa y no podré seguir en un par de meses, lo que unido a mis ganas de hacer otras cosas me lleva a parar.

Sigo con la misma idea que tenía antes, es un auténtico juegazo. Eso si, y ya lo he dicho en alguna otra parte, es un juego de submarinos en solitario y muy, muy largo. Quiero decir con ello que no solo le vas a tener que dedicar un montón de horas, si no que lo tendrás que hacer durante semanas. Si ello no es problema desde luego a mi me compensa. Tampoco es especialmente complicado (al ser zonal) guardarlo y retomarlo desde ese punto un tiempo después.

Como ideas estratégicas creo que hay que ser agresivos, requiere hundir muchas toneladas para obtener PV. Si además unes las reglas políticas opcionales, estás requieren puntos de prestigio que se obtienen a su vez de los puntos de victoria, que si bien hacen el juego atractivo, dificultan todavía más tomar las decisiones que introduce esta regla adicional.

Es monótono? Bueno a ver es lo que es. Se repite la secuencia de juego submarino a submarino pero, al menos a mí, como vas buscando un objetivo global no me aburre.

Requiere mucho azar? Pues no porque creo que hay tantísimas tiradas de dado que se termina compensando a la larga, especialmente si juegas la campaña.

Gracias por haber estado ahí, y si necesitáis cualquier cosa sobre mis lobos (reglamento, ideas, comentarios, sugerencias), aquí me tenéis.

en: 18 de Octubre de 2016, 21:35:49 10 KIOSKO / Sesiones de juego / Re:Steel Wolves AAR

DIARIO DE OPERACIONES DEL BdU

Wihelmshaven. 1 de junio de 1940. Miro al mar y no dejo de pensar mientras veo a mis lobos alejarse. Han sido meses de mucha actividad, hemos tomado Noruega y Francia, si Francia!!!! Todo el mundo está eufórico y piensan que Inglaterra pedirá la paz.

Miro atrás y veo la labor de mis manadas. Marzo fue magnifico y vio irse al fondo 201.000t. Gracias al incremento transitorio del numero de lobos pudimos operar en más zonas, especialmente hubo buena caza frente a las costas francesas.



No todo fueron buenas noticias el océano vio desaparecer a algunos de mis camaradas más queridos, así el U-25 de Schültze o el U-47 de Prien se han perdido para siempre.

El aumento de la actividad también ha supuesto que nuestras unidades tengan que repostar y que volvamos a tener menos lobos. De modo particular  han influido en la disminución las ordenes de apoyar nuestra conquista de Noruega y de atacar la cabeza de playa de Dunquerque. Pocos éxitos ya que mis lobos no están pensados para enfrentarse a unidades de superficie, aunque hayamos conseguido algún éxito al echar a pique algún crucero de la clase D (9.000t), o dañar a alguna unidad francesa.



La caída de Francia supone el fin del primer periodo de guerra (a efectos del juego comienza el WP2, lo que supone aumentar el nivel ASW aliado) y con ello obtenemos bases en Noruega y Francia, aunque lo que necesito en realidad son más submarinos. Para ello no sé como influir en la Cancilleria dado que he agotado mi prestigio intentando mejorar mis torpedos (juego con las reglas políticas opcionales que complican la gestión de las decisiones simulando las intrigas del gobierno alemán de la época).



En la imagen superior se puede apreciar la reorganización de fuerzas que implica el cambio del periodo de guerra.

Debo partir a Berlín donde me espera una reunión, en la que igual soy el menos optimista, sobre la conducción de la guerra. Seguiré pidiendo más unidades para compensar la retirada del servicio activo de mis Tipo II, además expondré mi nueva táctica para los lobos ataquen en manada, sobre la que tengo grandes expectativas. Con ello debemos mejorar urgentemente nuestras presas que ascienden a 202 unidades con 729.000t cazadas (históricamente en el mismo periodo los alemanes consiguieron 222 unidades con 900.000t, aprox), ello con la perdida de 24 submarinos. Llevo 21 PV, sin contar junio (para que os hagáis una idea necesitaría en julio 87 para que Inglaterra se rindiera  :-\).

Miro brevemente al mar, antes de subir a mi vehículo, quizá aún estemos a tiempo, no sé. Hace calor pero no sudo, de hecho pienso en algunos camaradas descansando en el fondo del mar dentro de lo féretros en los que mis submarinos se han convertido y siento un escalofrío. Pese a todo el sol sigue brillando sobre Alemania, de momento.
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