En casa estamos viendo por segunda vez Trailer Park Boys y nos está gustando tanto como la primera vez.
Es una risa ver a Julian con su vaso de cubata en cualquier situación, ver a Ricky caerse y recibir balazos, a Lahey con sus borracheras, a Randy con su panza, a Cory y Trevor esperando que les choquen la mano y, sobretodo, a Bubbles siendo Bubbles (con mención especial a sus momentos con Conky).
No es una serie para todo el mundo, pero si conectas con su humor, te lo vas a pasar muy bien.