Muy bien. A mí me ha gustado mucho. Es un wargame puro y duro, con su densidad de reglas y tal, pero nada del otro mundo en cuanto a complicaciones.
Y cuando llevas un rato, dos o tres turnos con la vista en el mapa, ya ves claro el batiburrillo inicial de colores.
Su fama precedía a este juego y, sin haberlo jugado y conocido sólo muy de pasada anteriormente, creo que es una fama bien merecida.