El tamaño exacto de las fundas de una misma categoría de tamaño ("mini euro", "americano", "estándar", "japonés"...) varía mucho de una marca a otra.
Incluso dentro de una misma marca y categoría de tamaño, existen pequeñas variaciones de largura y anchura de una remesa de fundas a la siguiente. Por tanto, se suele recomendar que cuando compres fundas para un juego, las compres todas juntas, e incluso compres algunas más (un paquete más) para meterlo en la caja del juego por si acaso se te rompe alguna y necesitas repuestos que coincidan perfectamente con ese tamaño de funda.
Las fundas resbaladizas dejan de estar resbaladizas cuando las manoseas un poco. En cuanto juegues algunas partidas y entren en contacto con la grasa de tus dedos, dejarán de estar resbaladizas. Es más, si la calidad de las fundas no es buena puede que tengas el problema contrario, que se vuelvan pegajosas. Puedes limpiar las fundas frotándolas con un paño de tela (sin sacar la carta) para que dejen de estar pegajosas, pero en general si la funda es gruesa, pesa más y por tanto no tiende a pegarse tanto.
Lo que impide que las fundas resbalen o se peguen es que su parte trasera sea ligeramente rugosa. Si ambos lados de la funda son planas y suaves, es cuando resbalan o se pegan. En fundas sólidas (las que tapan el dorso con un color) es fácil hacer la parte coloreada algo rugosa. En fundas transparentes, donde no hay frente y dorso (porque son ambos iguales) no sé cómo lo consiguen, imagino que ambos lados tendrán que hacerlos un poco rugosos. Supongo que eso pasará en las matte que has empezado a utilizar, aunque en teoría, no debería hacer falta que una funda sea catalogada como matte para que no resbale o se pegue.