¡Buenas, gente! Abro este hilo para iniciar una discusión a la que le he estado dando vueltas últimamente sobre uno de los juegos históricos de la afición: Puerto Rico. Hubo una época en la que cuentan que este diseño de Andreas Seyfarth era el rey indiscutible, manteniendo el número 1 de la BGG durante años y siendo el espejo en el que se inspiraron muchísimos juegos de selección de roles posteriores.
Sin embargo, el mercado ha cambiado mucho desde entonces. Hoy día sufrimos una sobreproducción de novedades constante y las tendencias de diseño han evolucionado hacia las ensaladas de puntos, mecánicas más fluidas o menos penalizadoras y, por supuesto, la asimetría total. Esto último daría para otro debate, ya que casi cualquier juego nuevo actual que introduce facciones asimétricas utiliza todo el marketing disponible para vendernos que esta mecánica es el súmmum de la diversión y la rejugabilidad.
Esto me lleva a plantearos el tema desde una perspectiva muy concreta: ¿Cómo ha envejecido realmente Puerto Rico tras 24 años desde su lanzamiento? Muchas opiniones leo de que hay juegos que lo han superado, pero ¿qué juegos?, ¿qué ha envejecido mal?, ¿Existe algún juego perfecto?
Por un lado, se podría argumentar que el juego ha quedado superado, sí. Su rigidez a la hora de sentarse a la mesa (el temido factor de que un jugador novato le regale la partida al de su izquierda y se la arrebate a un veterano), la rigidez de sus edificios o el peso de sus años podrían hacerlo sentir "anticuado" frente a los estándares actuales. ¿Realmente juegos que están tan arriba en las listas de hoy en día como Ark Nova, Terraforming Mars o Las Ruinas Perdidas de Arnak están por encima en diseño, o es solo el peso de la novedad o las pocas partidas? Porque también se entiende que cuando has jugado muchas partidas, digamos 20, 40, ¿80? a un juego de este tipo, termine causando cansancio, pereza o un poquito de indiferencia al tener muy claro que ya poco más te puede ofrecer. Pero, por otra parte, a ver que juego actual y de ese peso puede aguantar esa cantidad de sesiones o que invite a tenerlas. Si, ha podido envejecer para alguien que lo juega desde hace 15-20 años pero para alguien que lo descubra hoy día me costaría mucho pensar o recomendar otros juegos que funcionen mejor en su posición.
Cuando analizamos la relación entre complejidad y tiempo de juego, me pregunto: ¿qué juego moderno le llega realmente a la altura? Puerto Rico te ofrece una gran profundidad, una interacción indirecta constante y una tensión enorme en apenas 90 minutos de partida, algo que muchos euros duros actuales no logran ni en tres horas de despliegue, reglas adicionales y sobreproducción de componentes.
Para ser justos en la comparativa, creo que no deberíamos medirlo contra títulos como Barrage, Lisboa (o cualquier Lacerda), Gaia Project... que juegan en otra liga. Juegan en otra categoría de complejidad, duración y diseño de mecánicas. Tampoco me parece del todo justo compararlo con éxitos como Brass o Agrícola, que aunque son grandiosos y además, poco modernos (2007), apenas comparten mecánicas con él. Si buscamos algo de su época con una relación tiempo/complejidad similar que aguante el tipo, se me ocurre Grand Austria Hotel, y ya nos tenemos que ir a un juego de 2015. ¿quizás este si lo supera?
Si buscamos en su propio terreno mecánico, el rival más directo quesuele aparecer es Race for the Galaxy. Tomó su selección de roles y la destiló en un formato frenético que escala mejor, pero creo que no llega a superarlo tampoco. La dependencia del azar en el robo de cartas, su propensión al "solitario multijugador" y su infernal iconografía se resienten ante la simplicidad visual, la interacción tensa en los barcos y el control de información casi perfecta que tiene Puerto Rico. Por otra parte, si miramos a los euros modernos que intentan condensar esa gestión económica en unos 90 minutos, se suele hablar mucho de Clanes de Caledonia (juego que no he tenido el gusto de probar). Sin embargo, y aquí abro otro melón, he leído ya bastantes opiniones que coinciden en que, a diferencia de la "solidez" de Puerto Rico, el juego se vuelve repetitivo e insulso cuando le has echado unas cuantas partidas y también se le ven las costuras al diseño. ¿No será que cuando un juego es bueno y nos invita a jugar una y otra vez termina causándonos hastío? A mi me gustan las zamburiñas pero si tuviera que comerlas todos los días pues me cansaría y querría probar otra cosa, pero no diría que he terminado por verle las costuras a estos moluscos.
Así que os lanzo las preguntas:
¿Creéis que Puerto Rico ha envejecido mal o sigue siendo una obra maestra de la que el diseño actual debería aprender?
¿Ha sido superado en su propio terreno por algún juego moderno que consiga lo mismo en el mismo tiempo y con la misma complejidad?