Las CLBSK fueron las primeras jornadas a las que asistí sin conocer a nadie y ahora es un gozoso reecuentro anual.
¡Muchas gracias a los que las hacéis posibles, especialmente a la organización!
¡Muchas gracias a los que las hacéis posibles, especialmente a la organización!
) y siguen teniendo un lugar muy especial en mi corazón a pesar de haber participado en otros saraos lúdicos y con otros formatos. Echarse un café mientras chafardeas con los que pasan, acudir al comedor puntualmente, sentarse a comer con cualquiera, y hablar de lo jugado y por jugar, reunirse para la fotografía... pocas maneras hay mejores de comenzar el verano.