La IA te puede ayudar a traducir algún pequeño texto en inglés, pero comete errores y tú debes supervisar si lo que indica es adecuado para el contexto en el que lo hace o debes reinterpretar lo que está haciendo. P.e. a veces utilizo la IA de Google-Lens para algunas cartas en inglés, en general funciona relativamente bien, pero a veces se lía con los iconos y el texto y debes reinterpretar lo que ha puesto. A veces no identifica lo que es un icono y lo omite o le cambia el orden o el significado, al final las personas deberíamos supervisar si lo que hace es adecuado o no.
En IAs generativas para crear imágenes me encuentro con montones de alucinaciones, te sirven para base de un concept art o algo similar, acelerando mucho la creación o integración de elementos pero no queda ni de lejos integrado. A veces le sale un tercer brazo a una persona, o tiene 2 manos en un brazo, o lleva un arma con la mano de su ¿anterior propietario? asiendo el asa... En un primer vistazo tiene una buena apariencia, pero si nos fijamos en los detalles pierde consistencia. Quizás no sean las más evolucionadas y potentes pero es lo que he visto.
Según opino siempre tendrá que haber un supervisor para tomar las decisiones apropiadas. La función de la IA no es sustituir nuestra labor, sino reducir la carga de trabajo. Sin embargo tal y como he visto evolucionar el mercado en los últimos 40 años en lugar de reducirse la carga de trabajo se han ido incrementando mucho más las exigencias de productividad de lo que se ha liberado en carga de trabajo.
Sé que este hilo es de hace tiempo, pero me pareció interesante porque el tema sigue siendo muy actual. Creo que ese es realmente el punto clave. La IA puede ser útil, pero solo si sigue habiendo una persona revisando los resultados. Me pasa lo mismo con las traducciones y la generación de imágenes. A primera vista todo puede parecer correcto, pero cuando te fijas en los detalles empiezan a aparecer errores raros. Y en los juegos de mesa, incluso pequeños errores en las reglas o en el texto de una carta pueden generar mucha confusión. El tema de la productividad también es interesante, porque en teoría estas herramientas deberían ahorrar tiempo, pero en la práctica muchas veces solo terminan aumentando las expectativas y la presión por trabajar más rápido.