Bueno, terminó mi semana, y no me queda más que agradecer las preguntas de los compañeros del foro y comentar que la sentencia falsa era que me gusta tener una colección amplia, no me gusta nada, me gusta que mis juegos tengan su momento y la competencia es muy feroz entre ellos, así que tener muchos es sinónimo de desaprovechar muchos para mi.
Aquí os presento al nuevo Baronet, JGGarrido, con el que parece ser que he tenido la suerte de llevarme el gato al agua. Esta claro que es un activo importante del foro, y ahora incluso lo tenemos inmerso en el engranaje de la producción de juegos. Sin más preámbulos, aquí os dejo su presentación:
Buenas a todos, en primer lugar me gustaría disculpame con los demás compañeros que me ofrecieron antes la posibilidad del Baronetazgo, pero me pillaron en un momento muy malo y apenas tenía tiempo para estar pendiente del foro. Y como no, pues agradecer a T0rrES su ofrecimiento que ha llegado justo en una semana que estoy bastante despejado. Vamos al lío.
Mi nombre es José Antonio Gómez Garrido, y nací en Córdoba hace 28 años. Pasé parte de mi infancia entre Aguilar de la Frontera y Priego de Córdoba, pero desde hace 10 años estoy viviendo permanentemente en Córdoba (al menos de momento).
Empecé muy joven con los juegos de Rol (la edición del Señor de los Anillos de JOC, la de tapa roja), y poco a poco empecé a meterme en el Warhammer. Prácticamente hasta los 20 años no había jugado a más juegos de mesa que los típicos que muchos pueden conocer: Trivial, Risk, Monopoly... hasta que un buen día y sin saber como dí con una página web llamada Dracotienda, se me fue la pinza y me compré de golpe y sin tener ni idea de como iban el Shogun, el Tannhausser y la Fuga de Colditz.
Se quedaron una buena temporada cogiendo polvo hasta que volviendo un día de la compra, ví la puerta de mi vecina abierta y ví que tenían bastantes juegos. Me pasé un momento, hablamos, y esa misma noche empezamos a jugar. Y desde entonces ya quedé atrapado. Conocí a un primer grupo de gente con los que jugaba prácticamente todos los días, y empecé a comprar casi de forma compulsiva (una fase por la que supongo que hemos pasado muchos).
Poco a poco fui conociendo a más gente con intereses por otros juegos distintos, me acabé comprando un República de Roma y buscando información sobre el juego dí con un post en este foro, el del compañero Gelete que se curró una guía para Dummies espectacular, yo por otro lado tenía una guía de unas 60 páginas que había ido haciendo por mi cuenta. Gracias a él conocí también la BGG (me tubo que explicar como subir archivos y para que servía "esa" página tan rara).
Tras pasar algún tiempo entrando a leer, un día me hice la cuenta en labsk y mi primer mensaje fue una reseña del Ninjato y la tradumaquetación de las reglas (ya que me había descargado tantísimas cosas de otros compañeros pues me parecía adecuado participar yo también con algo). Y así, poco a poco, he acabado acumulando mensajes y colaboraciones hasta el día de hoy.
Actualmente estoy pluriempleado y cursando un máster. Hace justo un año empecé a trabajar en Ediciones MasQueOca, gracias a una traducción que hice del Pax Porfiriana. Cuando la terminé, se la mandé a Phil Eklund, y él me puso en contacto con la gente de MasQueOca cuando anunciaron el lanzamiento del juego en español. En un primer momento simplemente me ofrecí para echarles un cable si necesitaban ayuda, y ofrecerles el reglamento (y como mucho me esperaba que cuando estuviera todo pues me darían alguna copia), cuando al poco tiempo me llamaron y me propusieron que si me quería encargar de la traducción completa, casí ni me lo creía.
A raíz de este juego y después de ir un día a Madrid a conocerlos, pues empezaron a ofecerme más y más juegos, y actualmente pues me encargo de todas las traducciones. Y ahora, 3 sentencias, una de las cuales es falsa:
1-He quemado una caja del Bora Bora, haciéndole pensar a un amigo que era su copia, sólamente para ver cual sería su reacción.
2-Hace muchos años, durante un torneo del Risk que organizamos en mi pueblo, se montó una pelea multitudinaria cuando uno de los jugadores barrió la mesa en la que estaba sentado cuando fué casi eliminado estando a punto de ganar. Al tirar todo por los aires y con el revuelo montado, el resto de tableros también acabaron volando por la sala y tubo que intervenir la policía.
3-He llegado a jugar una partida al República de Roma durante más de 15 horas, sólo para ver como en los últimos turnos y para que no ganase un jugador mandábamos la República a cascarla dejando guerras desatendidas y el erario público tiritando.
Y dicho esto, pues nada, preguntad lo que queráis
Aquí os presento al nuevo Baronet, JGGarrido, con el que parece ser que he tenido la suerte de llevarme el gato al agua. Esta claro que es un activo importante del foro, y ahora incluso lo tenemos inmerso en el engranaje de la producción de juegos. Sin más preámbulos, aquí os dejo su presentación:
Buenas a todos, en primer lugar me gustaría disculpame con los demás compañeros que me ofrecieron antes la posibilidad del Baronetazgo, pero me pillaron en un momento muy malo y apenas tenía tiempo para estar pendiente del foro. Y como no, pues agradecer a T0rrES su ofrecimiento que ha llegado justo en una semana que estoy bastante despejado. Vamos al lío.
Mi nombre es José Antonio Gómez Garrido, y nací en Córdoba hace 28 años. Pasé parte de mi infancia entre Aguilar de la Frontera y Priego de Córdoba, pero desde hace 10 años estoy viviendo permanentemente en Córdoba (al menos de momento).
Empecé muy joven con los juegos de Rol (la edición del Señor de los Anillos de JOC, la de tapa roja), y poco a poco empecé a meterme en el Warhammer. Prácticamente hasta los 20 años no había jugado a más juegos de mesa que los típicos que muchos pueden conocer: Trivial, Risk, Monopoly... hasta que un buen día y sin saber como dí con una página web llamada Dracotienda, se me fue la pinza y me compré de golpe y sin tener ni idea de como iban el Shogun, el Tannhausser y la Fuga de Colditz.
Se quedaron una buena temporada cogiendo polvo hasta que volviendo un día de la compra, ví la puerta de mi vecina abierta y ví que tenían bastantes juegos. Me pasé un momento, hablamos, y esa misma noche empezamos a jugar. Y desde entonces ya quedé atrapado. Conocí a un primer grupo de gente con los que jugaba prácticamente todos los días, y empecé a comprar casi de forma compulsiva (una fase por la que supongo que hemos pasado muchos).
Poco a poco fui conociendo a más gente con intereses por otros juegos distintos, me acabé comprando un República de Roma y buscando información sobre el juego dí con un post en este foro, el del compañero Gelete que se curró una guía para Dummies espectacular, yo por otro lado tenía una guía de unas 60 páginas que había ido haciendo por mi cuenta. Gracias a él conocí también la BGG (me tubo que explicar como subir archivos y para que servía "esa" página tan rara).
Tras pasar algún tiempo entrando a leer, un día me hice la cuenta en labsk y mi primer mensaje fue una reseña del Ninjato y la tradumaquetación de las reglas (ya que me había descargado tantísimas cosas de otros compañeros pues me parecía adecuado participar yo también con algo). Y así, poco a poco, he acabado acumulando mensajes y colaboraciones hasta el día de hoy.
Actualmente estoy pluriempleado y cursando un máster. Hace justo un año empecé a trabajar en Ediciones MasQueOca, gracias a una traducción que hice del Pax Porfiriana. Cuando la terminé, se la mandé a Phil Eklund, y él me puso en contacto con la gente de MasQueOca cuando anunciaron el lanzamiento del juego en español. En un primer momento simplemente me ofrecí para echarles un cable si necesitaban ayuda, y ofrecerles el reglamento (y como mucho me esperaba que cuando estuviera todo pues me darían alguna copia), cuando al poco tiempo me llamaron y me propusieron que si me quería encargar de la traducción completa, casí ni me lo creía.
A raíz de este juego y después de ir un día a Madrid a conocerlos, pues empezaron a ofecerme más y más juegos, y actualmente pues me encargo de todas las traducciones. Y ahora, 3 sentencias, una de las cuales es falsa:
1-He quemado una caja del Bora Bora, haciéndole pensar a un amigo que era su copia, sólamente para ver cual sería su reacción.
2-Hace muchos años, durante un torneo del Risk que organizamos en mi pueblo, se montó una pelea multitudinaria cuando uno de los jugadores barrió la mesa en la que estaba sentado cuando fué casi eliminado estando a punto de ganar. Al tirar todo por los aires y con el revuelo montado, el resto de tableros también acabaron volando por la sala y tubo que intervenir la policía.
3-He llegado a jugar una partida al República de Roma durante más de 15 horas, sólo para ver como en los últimos turnos y para que no ganase un jugador mandábamos la República a cascarla dejando guerras desatendidas y el erario público tiritando.
Y dicho esto, pues nada, preguntad lo que queráis
































, un jugador jugará cartas de ataque y el otro intentará defenderse, y en el siguiente ciclo cambiará el rol de cada uno. Cada ciclo también permite jugar un número distinto de cartas: en el primer ciclo solo podrá jugarse 1 carta de ataque, mientras que en el ciclo 4 se podrán jugar 4, etc. Por esta razón es importante saber quien va antes, y también influye el hecho de que el defensor puede retirarse del combate solo a partir del segundo ciclo. Cada carta tiene una habilidad, aunque tiene unos requisitos que deben cumplirse si quieres utilizarlas. Por cada ciclo, solo una habilidad podrá ser activada. Por ejemplo, algunas habilidades solo pueden activarse si en la batalla tienes cierto tipo de unidades, o si eres el atacante, o si estas atacando a una fortificación. Cuando alguien te juega cartas de ataque, el jugador que se defiende puede gastar cartas con escudos para parar el daño. Cada carta tiene entre 0 y 3 escudos, pero usarla para parar el daño supone descartarla y no poder usarla para atacar más tarde. El combate termina al terminar el último ciclo, independientemente del resultado. Cada vez que un jugador consigue herir al contrario, se elige que unidades serán retiradas. Las peanas de las miniaturas tienen un soporte para poner fichitas de daño, por lo que si por ejemplo un Titan tiene una ficha de 3 solo le queda 1 de daño para ser eliminada. Los héroes no pueden ser heridos directamente más que con ciertos efectos de cartas, o cuando el resto de unidades hayan muerto. Cada héroe tiene 10 puntos de vida. A grandes rasgos esto es lo básico del combate.



























