Debido a la evolución de la pandemia, es probable que aún en estado de alarma próximamente nos esté permitido volver a acudir a casa de familiares, amigos... y supongo que varios de nosotros tendremos un dilema. Tras dos meses o más sin una triste kedada jugona que echarse a la boca. ¿Vamos a quedar en cuanto esté permitido? ¿Donde, con quién y en qué condiciones?
Y no es una respuesta sencilla. En mi caso solemos quedar en mi casa habitualmente lo que aumenta el recelo de mi esposa. Con quién tampoco tiene fácil respuesta. No es lo mismo quedar a jugar con un hermano con él que el contacto tarde temprano es obligatorio de nuevo, con un compañero de trabajo que más de lo mismo, que con un mejor amigo o con conocidos menos cercanos de quedada donde el contacto sería evitable de no quedar a jugar.
Del mismo modo que quizás no nos causa la misma inquietud llamar al amigo jugón que lleva dos meses teletrabajando y se lo alargan dos meses más que con el amigo jugón enfermero o cajero. ¿Jugar con mascarillas en un primer momento? Al final parece que el virus necesita cierto contacto cercano durante un tiempo y compartir mesa y juegos, hablando, tocando cosas durante horas a puerta cerrada... es realmente un entorno ideal de contagio.
¿Entonces como os lo planteais? En mi caso parece que todo lo que no sea jugar con familiares puede esperar un tiempo más. Pero si la nueva normalidad amenaza con haber venido para quedarse con 500 infectados diarios día sí, día también, por decir una cifra de riesgo de contagio real aunque no amenace con colapsar nuestro sistema sanitario. ¿Renunciamos a las kedadas de amigos hasta la vacuna?
Y no es una respuesta sencilla. En mi caso solemos quedar en mi casa habitualmente lo que aumenta el recelo de mi esposa. Con quién tampoco tiene fácil respuesta. No es lo mismo quedar a jugar con un hermano con él que el contacto tarde temprano es obligatorio de nuevo, con un compañero de trabajo que más de lo mismo, que con un mejor amigo o con conocidos menos cercanos de quedada donde el contacto sería evitable de no quedar a jugar.
Del mismo modo que quizás no nos causa la misma inquietud llamar al amigo jugón que lleva dos meses teletrabajando y se lo alargan dos meses más que con el amigo jugón enfermero o cajero. ¿Jugar con mascarillas en un primer momento? Al final parece que el virus necesita cierto contacto cercano durante un tiempo y compartir mesa y juegos, hablando, tocando cosas durante horas a puerta cerrada... es realmente un entorno ideal de contagio.
¿Entonces como os lo planteais? En mi caso parece que todo lo que no sea jugar con familiares puede esperar un tiempo más. Pero si la nueva normalidad amenaza con haber venido para quedarse con 500 infectados diarios día sí, día también, por decir una cifra de riesgo de contagio real aunque no amenace con colapsar nuestro sistema sanitario. ¿Renunciamos a las kedadas de amigos hasta la vacuna?
/pic4068470.jpg)
/pic3819647.jpg)
/pic4068460.jpg)
/pic4068464.jpg)
/pic3819646.jpg)
/pic4068468.jpg)
/pic4068473.jpg)
