Hoy en día vivimos en un mundo donde se prioriza notablemente la imaginería de un juego por encima de la ergonomía o practicidad, lo que llamamos juegos luxificados u overproduced.
Cuántas veces no hemos comprado un juego con cientos de "esculturas" (minis) preciosas que cuando intentamos jugar se enganchan entre sí, o que debido a los elementos constituyentes o las poses no entran en las casillas de juego que les corresponden, siendo más una molestia que un placer. Cuántas de estas figuras son incómodas de asir o simplemente se deterioran con suma facilidad porque no se ha previsto esa función y ergonomías y se ha priorizado la estética e imaginería sobre la practicidad y ergonomía.
Creo que lo uno no tiene porqué estar reñido con lo otro, como ejemplo voy a usar un juego reciente Bretwalda. En ese juego la estética es impecable, las figuras siguen una estética histórica, pero mantienen una funcionalidad y ergonomía muy eficaces, se pueden agarrar sin problemas, las figuras son similares a las de un ajedrez donde se integran estética y funcionalidad.
Problemas habituales que me encuentro con las minis con mucha imaginería:
¿Preferís la apariencia de las minis con unos esculpidos y modelados fantásticos a las minis más funcionales y con mejor ergonomía?
¿Consideráis que es mejor tirar de minis que de fichas o al contrario?
¿Creéis que hay una tendencia a reducir la iconografía funcional y usar complejas imaginerías?
¿Creéis que por el mero hecho de tener minis es más inmersivo? ¿Qué pasaría si en lugar de minis se jugase con figuras de acción y les pudieses poner físicamente los objetos que recuperas en un dungeon y articulases las posturas en función de la acción que quisieras ejecutar-representar?
¿Porqué valoráis más que tenga unos meeples o unas minis frente a unas fichas o peones?
¿Qué opinaríais si alguna editorial sacase un juego temático, dungeon crawler o de rol con figuras de acción que se pudieran equipar con los elementos del juego?
Cuántas veces no hemos comprado un juego con cientos de "esculturas" (minis) preciosas que cuando intentamos jugar se enganchan entre sí, o que debido a los elementos constituyentes o las poses no entran en las casillas de juego que les corresponden, siendo más una molestia que un placer. Cuántas de estas figuras son incómodas de asir o simplemente se deterioran con suma facilidad porque no se ha previsto esa función y ergonomías y se ha priorizado la estética e imaginería sobre la practicidad y ergonomía.
Creo que lo uno no tiene porqué estar reñido con lo otro, como ejemplo voy a usar un juego reciente Bretwalda. En ese juego la estética es impecable, las figuras siguen una estética histórica, pero mantienen una funcionalidad y ergonomía muy eficaces, se pueden agarrar sin problemas, las figuras son similares a las de un ajedrez donde se integran estética y funcionalidad.
Problemas habituales que me encuentro con las minis con mucha imaginería:
- Son más complicadas de manejar
- Resultan frágiles
- Se entorpecen entre sí, enganchándose
- Cuando pretendes mover una se te mueven varias y hay que recolocar
- Resultan complicadas de almacenar
- Ocupan mucho más espacio que el estrictamente necesario para una función óptima
- Muchas veces deben ensamblarse y no resulta fácil o algunas partes tienden a soltarse porque las áreas de unión son mínimas respecto al par de torsión que ejerce la longitud de la pieza
- Muchas veces tienden a mezclar elementos de distintas épocas o lugares, quizás por una investigación superficial, quizás por estereotipación de la iconografía asociada a un determinado período de la historia
- Resultan de una belleza sublime, incluso diría que son excesivamente barrocas para aumentar el disfrute y prolongar la lectura de las formas, me parece que es tendencia sobre todo en ciertos juegos de origen polaco
- La forma permite una diferenciación clara y rápida que complementa al color, aunque este último es más inmediato y permite distinguir entre muchas formas un grupo de otro
- Pueden representar de forma muy detallada los elementos visuales de una determinada época o región de tal modo que se reduzca el elemento genérico y se convierta en un elemento muy específico
- Tan específico puede resultar que puede necesitar un fuertísimo apoyo histórico y de investigación
¿Preferís la apariencia de las minis con unos esculpidos y modelados fantásticos a las minis más funcionales y con mejor ergonomía?
¿Consideráis que es mejor tirar de minis que de fichas o al contrario?
¿Creéis que hay una tendencia a reducir la iconografía funcional y usar complejas imaginerías?
¿Creéis que por el mero hecho de tener minis es más inmersivo? ¿Qué pasaría si en lugar de minis se jugase con figuras de acción y les pudieses poner físicamente los objetos que recuperas en un dungeon y articulases las posturas en función de la acción que quisieras ejecutar-representar?
¿Porqué valoráis más que tenga unos meeples o unas minis frente a unas fichas o peones?
¿Qué opinaríais si alguna editorial sacase un juego temático, dungeon crawler o de rol con figuras de acción que se pudieran equipar con los elementos del juego?
. La figura también te otorga puntos de influencia durante la puntuación final de la partida.:strip_icc()/pic4910645.jpg)


























