Yo no creo que existan tabúes al respecto, sino una inercia natural. Igual que el rol ha ido dando juegos progresivamente tenebrosos que buscan la interpretación de ese corazón de tienieblas que es el ser humano, los juegos de mesa lo harán eventualmente en la medida en que el medio se adapte a la premisa. Habría que ver cómo un juego de mesa puede ser transgresor sin renunciar a lo genuino. Concentrarse en la transgresión de por sí hace que el vehículo cobre más importancia que el destino. Es algo que le ocurre a todas las formas de cultura, pero no deja de resultar frívolo y poco acertado, en mi opinión.
De cualquier manera, el asunto me parece interesante.
De cualquier manera, el asunto me parece interesante.
