Jugando a Memoir 44, el mapa Operación Crusader del modo breaktrough.
Yo iba con los ingleses y la cosa se estaba resolviendo de una manera igualada: cañonazo, carta, dados, muñequitos a partes iguales. Hasta que acercamos las unidades de tanques al centro del tablero (en este escenario ocurre pronto). Los panzers y los crusaders se presentan sus respetos y comienzan a cañonearse como si no hubiera un mañana. Resultado de las primeras tandas: los blindados germanos aplastan acero británico, quedo con apenas un par de unidades y no precisamente enteras.
Al siguiente turno los despiadados tanques se abalanzan sobre una unidad que había quedado reducida a un solo tanquito, vomitando su fuego sobre ella. ¡¡¡No logran destruirla!!! Me vuelve a tocar y decido activar al irreducible para que muera como un campeón: ¡destruye a la unidad enemiga entera y logra un arrollamiento (ataque adicional) que casi elimina a otra! Turno del alemán y... ¡el Crusader invencible NO CAE! Recupero el turno con los ingleses y, llevado de la veneración a la portentosa máquina de guerra, ataco con ella y elimino OTRA UNIDAD ENTERA.
Por fin, en el contrataque alemán el glorioso carro quedo humeante en la arena del desierto. Queda la leyenda de como UNA SOLA MINIATURA arrasó a TRES UNIDADES DE TANQUES.
Esa batalla la gané, y aún hoy el recuerdo del bravo carrito blindado me insufla valor y esperanza para derrotar a mis rivales sin dejar que la presión ni el desánimo hagan mella en mí
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Yo iba con los ingleses y la cosa se estaba resolviendo de una manera igualada: cañonazo, carta, dados, muñequitos a partes iguales. Hasta que acercamos las unidades de tanques al centro del tablero (en este escenario ocurre pronto). Los panzers y los crusaders se presentan sus respetos y comienzan a cañonearse como si no hubiera un mañana. Resultado de las primeras tandas: los blindados germanos aplastan acero británico, quedo con apenas un par de unidades y no precisamente enteras.
Al siguiente turno los despiadados tanques se abalanzan sobre una unidad que había quedado reducida a un solo tanquito, vomitando su fuego sobre ella. ¡¡¡No logran destruirla!!! Me vuelve a tocar y decido activar al irreducible para que muera como un campeón: ¡destruye a la unidad enemiga entera y logra un arrollamiento (ataque adicional) que casi elimina a otra! Turno del alemán y... ¡el Crusader invencible NO CAE! Recupero el turno con los ingleses y, llevado de la veneración a la portentosa máquina de guerra, ataco con ella y elimino OTRA UNIDAD ENTERA.
Por fin, en el contrataque alemán el glorioso carro quedo humeante en la arena del desierto. Queda la leyenda de como UNA SOLA MINIATURA arrasó a TRES UNIDADES DE TANQUES.
Esa batalla la gané, y aún hoy el recuerdo del bravo carrito blindado me insufla valor y esperanza para derrotar a mis rivales sin dejar que la presión ni el desánimo hagan mella en mí
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