"Todo el foro que baña la luz es nuestro reino. El tiempo que dura el reinado de un baronet asciende y desciende como el sol. Algún día el sol se pondrá en mi reinado y ascenderá siendo tú el nuevo rey".
Con todos vosotros, el nuevo baronet, +ab.
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¡Ey, muchas gracias, Galaena, por pensar en mí en el baronetaje! Ha sido una sorpresa muy agradable, espero estar a la altura de las circunstancias.
Mi nombre es Oscar y soy un soltero de 27 años. Quizás me conozcan por ser un Carcafan (dícese de aquel que está completamente obsesionado con el Carcassonne), o por ser un "devora-losetas". Pero antes de empezar a hablar sobre juegos de mesa haré un breve repaso de mis cosillas.
Básicamente he sido el clásico tipo que ha estado todo el tiempo estudiando y que iba cogiendo empleos de navidad y verano para ganarse un dinerillo. Aunque estuve cuatro años compaginando un empleo por la mañana y los estudios por la tarde. Al final, como resultado, me he convertido en una persona titulada para ejercer de profesor de secundaria en el ámbito de Visual y Plástica y Dibujo Técnico. Lo malo es que en mal momento me ha ido a pillar esto: con esta crisis no hay manera de que me llamen de substituciones, ni me cogen en centros privados o concertados, y todavía no he ejercido profesionalmente como tal. Mientras tanto, he tenido la suerte de encontrar un empleo en un almacén que me permite salir de la odiosa lista de parados. Veremos cómo continuará en el futuro esta apasionante historia.
Mi gran afición de toda la vida han sido los cómics. De pequeñito releía una y otra vez los cómics de Mortadelo y Filemón que buenamente habían por casa. Lo cierto es que me cansé tarde de estos nobles personajes de Francisco Ibáñez (creo que a los 22 años fue cuando empecé a notar que sus historietas eran completamente repetitivas y que poco o nada me podían aportar, aunque técnicamente, si son iguales, tienen que ser igual de buenas). Pero con el tiempo me he ido expandiendo en gustos comiquiles y prácticamente leo de todo con mucho gusto. Lo único que se me atraviesan son los superhéroes, llevo tiempo queriendo leer una historieta buena y empiezo a sospechar que lo que ocurre es que no me gustan. Pero generalmente disfruto tanto de una buena historia como de un buen dibujo.
En clase era el típico chico al que todo el mundo le decía que dibujaba bien y hacía parodias de los profesores. Siempre me gustó hacer historietas de humor, porque te ríes haciéndolas, y porque el formato ‘sketch' no requiere de un guión complicado, debido a su brevedad. Todo ello me ha llevado a participar en el mundo fanzinero, aunque nunca me gustó pertenece a chorrocientos fanzines, por lo que me afinqué en uno en concreto, el ya extinto "Ojodepez Fanzine" (aunque los coleguis siguen sacando cosas online, pero a mí me pilla ya muy mayor). De la experiencia fanzinera destaco los buenos momentos pasados con los camaradas de la afición, la cantidad de personas que conoces y buenos amigos que acabas haciendo, en el fondo la publicación en sí era lo de menos. Aún recuerdo las noches mágicas de surrealismo enviándonos páginas por Messenger para llevar al día siguiente a imprenta… ¡por Dios, menos mal que todo eso acabó, estoy demasiado viejito para esas cosas! Actualmente veo los toros detrás de la barrera, y acompaño a los que sobrevivieron del proyecto anterior en la venta de un fanzine llamado "Adobo", la cosa más deleznable que te puedes echar en cara. Es como si cogieses cosas de mal gusto y las intentases hacer graciosas. Si a eso le sumas una unidad editorial muy marcada y un diseño estético fetén pues te sale como resultado un fanzine nominado por los profesionales. Este año será ya el último que estén vendiéndolo porque les pilla a todos por la treintena de edad y están ya cansados, pero aún así estáis todos invitados este próximo salón del cómic a pasaros por el stand de Adobo.
En cuanto a juegos de mesa: conocí fortuitamente el Carcassonne por recomendación. Vi un vídeo de Ketty que en su momento no entendí, pero como vi que era bonito hacer esa especie de puzzle con los caminos pues me aventuré a comprarlo a ciegas. Leídas las normas de Devir me enamoré ciegamente, y buscando información conocí el foro de la BSK. No era nada activo porque no sabía ni dónde entrar del foro ni que habían tantos buenos juegos, pero el azar quiso que Cateusk contactase conmigo para formar un grupo de juegos de mesa en la biblioteca de Sant Vicençs dels Horts. La idea era imitar el sistema de la biblioteca Tecla Sala pero por la zona del Baix Llobregat, y montar un ambiente agradable, destigmatizando la idea de que los juegos de mesa son para gente rarita, que se vea que es algo que puede jugar desde el nieto hasta la abuela. Comenzamos siendo unas diez personas, la mayoría veníamos de un bagaje pobre en este sector, y fue una suerte contar con jugones experimentados como Jansy, Freddy y Farrels para enseñarnos a jugar a cosas. A raíz de eso, en pocos meses se desató la locura: empezamos a construirnos nuestras ludotecas, a investigar sobre juegos, aprenderlos y enseñarlos, seguir aprendiendo juegos en las sesiones, etc. Y a la que nos quisimos dar cuenta empezaron a venir personas que repetían asistencia sesión a sesión, agradecidas por el ambiente y la cordialidad del grupo. Actualmente la cosa va a más, y a saber lo mucho que podemos llegar a crecer. Llevamos menos de 1 año y hemos hecho el triple de cosas que inicialmente esperábamos hacer, con un éxito inimaginable. Y no hemos hecho más que empezar…
Mis tres afirmaciones son las siguientes:
1. En 2002 estuve en una peña blaugrana llamada "El Cinc Blaugrana", formada por mi primo y mis hermanos, animando al Barça de básket en el Palau Blaugrana. Las buenas relaciones con la otra peña dominante llamada "Dracs" hicieron que consiguiésemos un pase a la Final Four que se celebraba ese año en el Palau Sant Jordi, y que acabó ganando el Barça de Pesic. Puedo decir aquello de "yo estuve allí". Tras su año de nacimiento, difundimos la peña.
2. En 2008 Ojodepez Fanzine ganó el premio al mejor fanzine del salón del cómic de Barcelona en su modalidad popular. Fuimos invitados al Hotel Catalonia a la entrega de premios y a ponernos hasta el quico de canapés y croquetas. A la salida, nos encontramos con Peter Bagge, un célebre autor de cómics de humor y todo un referente. Tras chapurrear una conversación en inglés, quisimos deleitarle con una especie de performance, y no se me ocurrió otra cosa mejor que empezar a dar vueltas sobre mí mimo en todo el suelo del hotel, simulando ser una Tortuga Ninja. El hombre quedó realmente impactado y se despidió como buenamente pudo.
3. Un día, en un trabajo de verano, conocí a un hombre con el que hice cierta amistad porque íbamos y veníamos juntos en el mismo coche. Hablándole sobre mi afición a los cómics me comentó que en la mili tenía un amigo que se le daba muy bien eso de dibujar pero que no sabe qué habrá sido de él. Me dijo que un día me traería una especie de calendario donde apuntaban los días que faltaban para terminar el servicio y que estaba dibujado por este autor. ¡Y resulta que al traerlo resultó ser un dibujo de Joaquín Cera, el dibujante de Pafman y Los Xunguis! ¡Todo un original inédito y personal de cuando aún no era famoso! Le dije que su amigo de la mili había publicado muchos tebeos de humor y que se ganaba la vida con ello, y el diciéndome "no me extraña que se halla hecho famoso, se le daba muy bien esto de dibujar". Le acabé devolviendo el original porque era algo personal, pero me hice una fotocopia que todavía conservo con mucho honor y prestigio.
Con todos vosotros, el nuevo baronet, +ab.
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¡Ey, muchas gracias, Galaena, por pensar en mí en el baronetaje! Ha sido una sorpresa muy agradable, espero estar a la altura de las circunstancias.
Mi nombre es Oscar y soy un soltero de 27 años. Quizás me conozcan por ser un Carcafan (dícese de aquel que está completamente obsesionado con el Carcassonne), o por ser un "devora-losetas". Pero antes de empezar a hablar sobre juegos de mesa haré un breve repaso de mis cosillas.
Básicamente he sido el clásico tipo que ha estado todo el tiempo estudiando y que iba cogiendo empleos de navidad y verano para ganarse un dinerillo. Aunque estuve cuatro años compaginando un empleo por la mañana y los estudios por la tarde. Al final, como resultado, me he convertido en una persona titulada para ejercer de profesor de secundaria en el ámbito de Visual y Plástica y Dibujo Técnico. Lo malo es que en mal momento me ha ido a pillar esto: con esta crisis no hay manera de que me llamen de substituciones, ni me cogen en centros privados o concertados, y todavía no he ejercido profesionalmente como tal. Mientras tanto, he tenido la suerte de encontrar un empleo en un almacén que me permite salir de la odiosa lista de parados. Veremos cómo continuará en el futuro esta apasionante historia.
Mi gran afición de toda la vida han sido los cómics. De pequeñito releía una y otra vez los cómics de Mortadelo y Filemón que buenamente habían por casa. Lo cierto es que me cansé tarde de estos nobles personajes de Francisco Ibáñez (creo que a los 22 años fue cuando empecé a notar que sus historietas eran completamente repetitivas y que poco o nada me podían aportar, aunque técnicamente, si son iguales, tienen que ser igual de buenas). Pero con el tiempo me he ido expandiendo en gustos comiquiles y prácticamente leo de todo con mucho gusto. Lo único que se me atraviesan son los superhéroes, llevo tiempo queriendo leer una historieta buena y empiezo a sospechar que lo que ocurre es que no me gustan. Pero generalmente disfruto tanto de una buena historia como de un buen dibujo.
En clase era el típico chico al que todo el mundo le decía que dibujaba bien y hacía parodias de los profesores. Siempre me gustó hacer historietas de humor, porque te ríes haciéndolas, y porque el formato ‘sketch' no requiere de un guión complicado, debido a su brevedad. Todo ello me ha llevado a participar en el mundo fanzinero, aunque nunca me gustó pertenece a chorrocientos fanzines, por lo que me afinqué en uno en concreto, el ya extinto "Ojodepez Fanzine" (aunque los coleguis siguen sacando cosas online, pero a mí me pilla ya muy mayor). De la experiencia fanzinera destaco los buenos momentos pasados con los camaradas de la afición, la cantidad de personas que conoces y buenos amigos que acabas haciendo, en el fondo la publicación en sí era lo de menos. Aún recuerdo las noches mágicas de surrealismo enviándonos páginas por Messenger para llevar al día siguiente a imprenta… ¡por Dios, menos mal que todo eso acabó, estoy demasiado viejito para esas cosas! Actualmente veo los toros detrás de la barrera, y acompaño a los que sobrevivieron del proyecto anterior en la venta de un fanzine llamado "Adobo", la cosa más deleznable que te puedes echar en cara. Es como si cogieses cosas de mal gusto y las intentases hacer graciosas. Si a eso le sumas una unidad editorial muy marcada y un diseño estético fetén pues te sale como resultado un fanzine nominado por los profesionales. Este año será ya el último que estén vendiéndolo porque les pilla a todos por la treintena de edad y están ya cansados, pero aún así estáis todos invitados este próximo salón del cómic a pasaros por el stand de Adobo.
En cuanto a juegos de mesa: conocí fortuitamente el Carcassonne por recomendación. Vi un vídeo de Ketty que en su momento no entendí, pero como vi que era bonito hacer esa especie de puzzle con los caminos pues me aventuré a comprarlo a ciegas. Leídas las normas de Devir me enamoré ciegamente, y buscando información conocí el foro de la BSK. No era nada activo porque no sabía ni dónde entrar del foro ni que habían tantos buenos juegos, pero el azar quiso que Cateusk contactase conmigo para formar un grupo de juegos de mesa en la biblioteca de Sant Vicençs dels Horts. La idea era imitar el sistema de la biblioteca Tecla Sala pero por la zona del Baix Llobregat, y montar un ambiente agradable, destigmatizando la idea de que los juegos de mesa son para gente rarita, que se vea que es algo que puede jugar desde el nieto hasta la abuela. Comenzamos siendo unas diez personas, la mayoría veníamos de un bagaje pobre en este sector, y fue una suerte contar con jugones experimentados como Jansy, Freddy y Farrels para enseñarnos a jugar a cosas. A raíz de eso, en pocos meses se desató la locura: empezamos a construirnos nuestras ludotecas, a investigar sobre juegos, aprenderlos y enseñarlos, seguir aprendiendo juegos en las sesiones, etc. Y a la que nos quisimos dar cuenta empezaron a venir personas que repetían asistencia sesión a sesión, agradecidas por el ambiente y la cordialidad del grupo. Actualmente la cosa va a más, y a saber lo mucho que podemos llegar a crecer. Llevamos menos de 1 año y hemos hecho el triple de cosas que inicialmente esperábamos hacer, con un éxito inimaginable. Y no hemos hecho más que empezar…
Mis tres afirmaciones son las siguientes:
1. En 2002 estuve en una peña blaugrana llamada "El Cinc Blaugrana", formada por mi primo y mis hermanos, animando al Barça de básket en el Palau Blaugrana. Las buenas relaciones con la otra peña dominante llamada "Dracs" hicieron que consiguiésemos un pase a la Final Four que se celebraba ese año en el Palau Sant Jordi, y que acabó ganando el Barça de Pesic. Puedo decir aquello de "yo estuve allí". Tras su año de nacimiento, difundimos la peña.
2. En 2008 Ojodepez Fanzine ganó el premio al mejor fanzine del salón del cómic de Barcelona en su modalidad popular. Fuimos invitados al Hotel Catalonia a la entrega de premios y a ponernos hasta el quico de canapés y croquetas. A la salida, nos encontramos con Peter Bagge, un célebre autor de cómics de humor y todo un referente. Tras chapurrear una conversación en inglés, quisimos deleitarle con una especie de performance, y no se me ocurrió otra cosa mejor que empezar a dar vueltas sobre mí mimo en todo el suelo del hotel, simulando ser una Tortuga Ninja. El hombre quedó realmente impactado y se despidió como buenamente pudo.
3. Un día, en un trabajo de verano, conocí a un hombre con el que hice cierta amistad porque íbamos y veníamos juntos en el mismo coche. Hablándole sobre mi afición a los cómics me comentó que en la mili tenía un amigo que se le daba muy bien eso de dibujar pero que no sabe qué habrá sido de él. Me dijo que un día me traería una especie de calendario donde apuntaban los días que faltaban para terminar el servicio y que estaba dibujado por este autor. ¡Y resulta que al traerlo resultó ser un dibujo de Joaquín Cera, el dibujante de Pafman y Los Xunguis! ¡Todo un original inédito y personal de cuando aún no era famoso! Le dije que su amigo de la mili había publicado muchos tebeos de humor y que se ganaba la vida con ello, y el diciéndome "no me extraña que se halla hecho famoso, se le daba muy bien esto de dibujar". Le acabé devolviendo el original porque era algo personal, pero me hice una fotocopia que todavía conservo con mucho honor y prestigio.
). También me prometí que no me lo volvería a teñir hasta que tuviese el pelo blanco y no necesitase decolorante. Ya tengo el tinte azul eléctrico preparado para cuando eso suceda.




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