Yo lo he jugado a 5 y a 6 y la verdad es que ha sido divertidísimo. Me parece un grandísimo juego (sin hablar del apartado gráfico que es de una calidad que me da una envidia artística...
).
Pero es que comentándolo en jornadas, el amigo Chemo (y creo que también Gurney) me dijeron que lo habían jugado a 3 y que el juego seguía funcionando muy bien. De hecho se volvía mucho más táctico y se eliminaba algo de descontrol (lo que no tiene porque ser mejor, ¿eh?, sólo diferente)
Así que Kalisto, no lo descartes aún, porque creo que uno de los puntos fuertes de este juego es la adaptabilidad al número de jugadores y la rejugabilidad. Yo me sorprendí viendo y haciendo combos interesantes que no repetí en mis 2 partidas (de hecho porque nunca juegas con todas las cartas en cada partida).
Sobre su parecido al Ciudadelas, yo no lo veo mucho. Cierto que ambos juegos tiene roles, pero es que son totalmente diferentes en estilo y duración.
En este, las 30 cartas cada una con poderes diferentes hacen que el poder esté en la combinación de unos con otros durante cada una de las 3 rondas de juego.
Por ejemplo, había un personaje, una bruja vudú que al jugarlo te da puntos por cada personaje de los tuyos que han muerto. Si antes de usarla, has aguantado con el amotinado en tu guarida varios turnos (que es un tipo que cada noche mata a un personaje que esté con él), cuando juegues a la bruja obtendrás bastantes puntos. Y si además uno de los que matas es el capitán (que te da un beneficio inicial muy fuerte pero al final de la partida te penaliza) pues estupendo. Has encontrado una forma de cargártelo.
En fin, estoy tirando de memoria, pero la sensación que produce la posibilidad de tantos combos y el tener que adaptarte a lo que van haciendo los demás.
A mi me encanta.
).Pero es que comentándolo en jornadas, el amigo Chemo (y creo que también Gurney) me dijeron que lo habían jugado a 3 y que el juego seguía funcionando muy bien. De hecho se volvía mucho más táctico y se eliminaba algo de descontrol (lo que no tiene porque ser mejor, ¿eh?, sólo diferente)
Así que Kalisto, no lo descartes aún, porque creo que uno de los puntos fuertes de este juego es la adaptabilidad al número de jugadores y la rejugabilidad. Yo me sorprendí viendo y haciendo combos interesantes que no repetí en mis 2 partidas (de hecho porque nunca juegas con todas las cartas en cada partida).
Sobre su parecido al Ciudadelas, yo no lo veo mucho. Cierto que ambos juegos tiene roles, pero es que son totalmente diferentes en estilo y duración.
En este, las 30 cartas cada una con poderes diferentes hacen que el poder esté en la combinación de unos con otros durante cada una de las 3 rondas de juego.
Por ejemplo, había un personaje, una bruja vudú que al jugarlo te da puntos por cada personaje de los tuyos que han muerto. Si antes de usarla, has aguantado con el amotinado en tu guarida varios turnos (que es un tipo que cada noche mata a un personaje que esté con él), cuando juegues a la bruja obtendrás bastantes puntos. Y si además uno de los que matas es el capitán (que te da un beneficio inicial muy fuerte pero al final de la partida te penaliza) pues estupendo. Has encontrado una forma de cargártelo.
En fin, estoy tirando de memoria, pero la sensación que produce la posibilidad de tantos combos y el tener que adaptarte a lo que van haciendo los demás.
A mi me encanta.
