Michael Rieneck, famoso creador de juegos temáticos con reglas sencillas y de juegos familiares con algo de chicha. Co-creador junto a Stefan Stadler de algunos títulos muy jugados en los últimos años, como los basados en las novelas de Ken Follet "Los Pilares de la Tierra" y "Un mundo sin fin", además de Fortuna o Cuba. Por cuenta propia han corrido juegos como Santiago de Cuba (ganador del JdA 2012), La vuelta al mundo en 80 días (juego familiar basado en la novela de Julio Verne) o Intrigas de Palacio.
En mi caso, no tengo un juego favorito, y es que realmente no es un creador que tenga una obra que se vaya a recordar para siempre, como William Attia, Uwe Rosenberg o Vlaada Chvatil. Pero es un tío que diseña juegos que me resultan muy fáciles de sacar a la mesa. He usado Santiago de Cuba y La vuelta al mundo con multitud de personas como juegos de iniciación que a mí me gustan bastante también y no me cansan ni me aburren. Los Pilares de la Tierra entra en un terreno un poco más complejo y ahí no llega a la excelencia de juegos como Stone Age o La Villa, ni tampoco puede contra juegos como Caylus entrando en ese terreno. Por eso creo que su mejor juego es Un mundo sin fin, que resulta lo suficientemente complejo y asfixiante para cualquier jugador y a su vez puede aprender a jugar casi todo el mundo, contando con una temática más única que lo hace especial.
En mi caso, no tengo un juego favorito, y es que realmente no es un creador que tenga una obra que se vaya a recordar para siempre, como William Attia, Uwe Rosenberg o Vlaada Chvatil. Pero es un tío que diseña juegos que me resultan muy fáciles de sacar a la mesa. He usado Santiago de Cuba y La vuelta al mundo con multitud de personas como juegos de iniciación que a mí me gustan bastante también y no me cansan ni me aburren. Los Pilares de la Tierra entra en un terreno un poco más complejo y ahí no llega a la excelencia de juegos como Stone Age o La Villa, ni tampoco puede contra juegos como Caylus entrando en ese terreno. Por eso creo que su mejor juego es Un mundo sin fin, que resulta lo suficientemente complejo y asfixiante para cualquier jugador y a su vez puede aprender a jugar casi todo el mundo, contando con una temática más única que lo hace especial.
