Esta vez no entiendo muy bien el concepto a tratar. Yo creo que los principios morales y éticos que rigen la vida de cada uno en su día a día son los mismos que rigen el modo de comportarse en una mesa. A partir de ahí lo único que hay son reglas de juego.
Por poner un ejemplo si un jugador se dedica a putear a otro sin buscar un benefico estratégico en una partida simplemente es un mal jugador y no interesa tener malos jugadores. Como digo los principios son los mismos en todos los aspectos de la vida. Si juegas a fútbol y uno nunca pasa el balón; si sales a tomar algo y uno del grupo consume más todos los días y luego quiere pagar a medias siempre; si entablas una conversación y el otro no te deja hablar.... Pues es lo mismo.
Así que no estoy de acuerdo que los juegos de mesa representen un mundo en el que te permitas comportante de una manera distinta la vida real. Hay un principio filosófico que es muy aplicable en nuestros días en este mundo tan... ocultista de las redes sociales que dice más o menos así: "Si aprovechas unas circunstancias como una máscara, para comportante de una manera que no harías de no llevarla, lo que realmente haces es mostrar tu verdadera cara".
Por eso, yo que estoy muy chapado a la antigua, intento comportarme en todos los ámbitos de la misma manera. ¿Que te puedo traicionar en un juego de mesa? Bueno, así es el juego. Pero eso no dice nada de mí caracter personal. Sin embargo si te traiciono por venganza de otra partida sí que diría algo (conozco jugadores así e intento no jugar con ellos). Será por eso que no me gustan los juegos diplomáticos.
Ah: Se me olvidaba. Lo de las tarjetas X y los entornos seguros no lo comento porque pienso que no es posible desvincular ese tema de otros que no son bien vistos en este foro.
Por poner un ejemplo si un jugador se dedica a putear a otro sin buscar un benefico estratégico en una partida simplemente es un mal jugador y no interesa tener malos jugadores. Como digo los principios son los mismos en todos los aspectos de la vida. Si juegas a fútbol y uno nunca pasa el balón; si sales a tomar algo y uno del grupo consume más todos los días y luego quiere pagar a medias siempre; si entablas una conversación y el otro no te deja hablar.... Pues es lo mismo.
Así que no estoy de acuerdo que los juegos de mesa representen un mundo en el que te permitas comportante de una manera distinta la vida real. Hay un principio filosófico que es muy aplicable en nuestros días en este mundo tan... ocultista de las redes sociales que dice más o menos así: "Si aprovechas unas circunstancias como una máscara, para comportante de una manera que no harías de no llevarla, lo que realmente haces es mostrar tu verdadera cara".
Por eso, yo que estoy muy chapado a la antigua, intento comportarme en todos los ámbitos de la misma manera. ¿Que te puedo traicionar en un juego de mesa? Bueno, así es el juego. Pero eso no dice nada de mí caracter personal. Sin embargo si te traiciono por venganza de otra partida sí que diría algo (conozco jugadores así e intento no jugar con ellos). Será por eso que no me gustan los juegos diplomáticos.
Ah: Se me olvidaba. Lo de las tarjetas X y los entornos seguros no lo comento porque pienso que no es posible desvincular ese tema de otros que no son bien vistos en este foro.