No es un problema grave.
Piensa que se eliminan jugadores a partir de la cuarta y quinta ley fascista. En ese momento la partida está muy avanzada, la gente ya ha tomado posiciones y sólo falta el climax final. Para el eliminado no creo que resulte un problema esperar diez minutos. Además, en las partidas en vivo que he jugado el momento de pegar el tiro siempre es bastante tenso y emocionante. Vale la pena.
Más problemático es el desequilibrio que genera. Si un fascista se carga a un liberal el equilibrio de la partida puede resentirse. Pero repito, el momento "Yo, Presidente, por el poder que el pueblo me ha otorgado ejecuto a...." es impagable.
Me extiendo. Recurdo que la ejecución va justo después de aprobarse la cuarta y quinta Ley Fascista.
Para un Presidente Fascista lo más fácil es cargarle el muerto a su canciller y ejecutarlo al momento.
Para un Presidente Liberal lo más tentador es cargarse a su canciller fascista y quitar a uno de enmedio. Pero hay una cosa cierta, tu canciller puede ser fascista, pero NO es Hitler. (Si Hitler es elegido canciller con tres leyes fascistas aprobadas, game over). Entonces existe la tentación de probar suerte y matar a quien crees que es Hitler. Esto puede dar lugar a situaciones curiosas, traduzco: arrearle un tiro a un compañero liberal teniendo al canciller fascista a tiro. True story again. Luego, es terriblemente complicado mantener al muerto con la boca cerrada (estáis tontos, yo ya lo decía, pero quñe coño hacéis, etc...).
En general el juego está muy bien. Y es mi opción #1 para cuando somos 6 o más, desbancando claramente a La Resistencia o Una Noche: El Hombre Lobo. Veremos como envejece, pero para mí es un pelotazo.
Piensa que se eliminan jugadores a partir de la cuarta y quinta ley fascista. En ese momento la partida está muy avanzada, la gente ya ha tomado posiciones y sólo falta el climax final. Para el eliminado no creo que resulte un problema esperar diez minutos. Además, en las partidas en vivo que he jugado el momento de pegar el tiro siempre es bastante tenso y emocionante. Vale la pena.
Más problemático es el desequilibrio que genera. Si un fascista se carga a un liberal el equilibrio de la partida puede resentirse. Pero repito, el momento "Yo, Presidente, por el poder que el pueblo me ha otorgado ejecuto a...." es impagable.

Me extiendo. Recurdo que la ejecución va justo después de aprobarse la cuarta y quinta Ley Fascista.
Para un Presidente Fascista lo más fácil es cargarle el muerto a su canciller y ejecutarlo al momento.
Para un Presidente Liberal lo más tentador es cargarse a su canciller fascista y quitar a uno de enmedio. Pero hay una cosa cierta, tu canciller puede ser fascista, pero NO es Hitler. (Si Hitler es elegido canciller con tres leyes fascistas aprobadas, game over). Entonces existe la tentación de probar suerte y matar a quien crees que es Hitler. Esto puede dar lugar a situaciones curiosas, traduzco: arrearle un tiro a un compañero liberal teniendo al canciller fascista a tiro. True story again. Luego, es terriblemente complicado mantener al muerto con la boca cerrada (estáis tontos, yo ya lo decía, pero quñe coño hacéis, etc...).
En general el juego está muy bien. Y es mi opción #1 para cuando somos 6 o más, desbancando claramente a La Resistencia o Una Noche: El Hombre Lobo. Veremos como envejece, pero para mí es un pelotazo.




