Para mí Blood Bowl Team Manager es un juegazo serio y pienso que es el juego más parecido dentro de mi colección en cuanto al tipo de experiencia que se obtiene al terminarlo más similar a Caos en el Viejo Mundo.
Ambos son para 4 jugadores, están ambientados en el mundillo Warhammero, la interacción y asimetría entre facciones es total, la duración es de unas dos horas y media y son divertidísimos aunque en ocasiones acabes con dolor de cabeza.
En mi grupo, cuando estamos cuatro (cosa rara porque siempre estamos o 3 o 5), siempre aprovechamos en esas ocasiones para jugar o un Caos o un Blood Bowl.
A mí me encantan los dos pero incluso pondría el Blood Bowl una décima por encima.
Dices que en caos te pegas con todo dios, pero eso no es así siempre, no coincides en todas las regiones con todas las facciones al mismo tiempo en todo momento. Hay regiones que compartes disputa con Slaanesh, Khorne o quien sea, y luego alguna habrá donde esté todo el mundo metido.
En Blood Bowl es igual. Hay varios partidos, y cierto es que en cada uno solo pueden entrar dos facciones, pero en un partido estarás enfrentándote con un equipo y en otro con otro equipo totalmente diferente, así que al final estás viéndote las caras con todos y la interacción es variada y diferente. Además, son cinco rondas y, en tres de ellas, a los partidos normales de cada ronda les acompañan torneos donde todo dios se puede meter, así que en ese momento la disputa es total entre los cuatro equipos.
Yo creo que el balance entre enfrentarte con una sola facción en un partido, con otra o la misma por casualidad en otro partido y, finalmente, con todo el mundo en un torneo, está perfecto. La sensación de que todos los jugadores amenazan tus opciones de ganar la partida es igual que en Caos. Hasta el que esté yendo último te puede arrebatar un partido o el primer puesto de un torneo, negándote las recompensas que te daban la victoria segura.
Lo del tema del deporte. Es un juego. La temática deportiva se refleja en el arte y la terminología usada más que nada (habilidades con nombres tipo pasar, placar, etc, fichajes de jugadores que viene a ser reclutamiento, etc). En mecánica solo es palpable en que hay un balón en cada partido que te da puntos si lo tienes en posesión. Es como un marcador cualquiera al final.
La mecánica en realidad es jugar cartas, derribar las cartas enemigas con dados de placaje (combate) o anularlas con las habilidades y objetos propios de tus jugadores, y así ganar el partido por tu nivel de estrellato. Con ello ganas mejoras o hinchas y ya está.
Lo dicho, estudialo porque para mí es el primo lejano de Caos en aspecto, pero el primo hermano en cuanto a sensaciones y diversión.
Ambos son para 4 jugadores, están ambientados en el mundillo Warhammero, la interacción y asimetría entre facciones es total, la duración es de unas dos horas y media y son divertidísimos aunque en ocasiones acabes con dolor de cabeza.
En mi grupo, cuando estamos cuatro (cosa rara porque siempre estamos o 3 o 5), siempre aprovechamos en esas ocasiones para jugar o un Caos o un Blood Bowl.
A mí me encantan los dos pero incluso pondría el Blood Bowl una décima por encima.
Dices que en caos te pegas con todo dios, pero eso no es así siempre, no coincides en todas las regiones con todas las facciones al mismo tiempo en todo momento. Hay regiones que compartes disputa con Slaanesh, Khorne o quien sea, y luego alguna habrá donde esté todo el mundo metido.
En Blood Bowl es igual. Hay varios partidos, y cierto es que en cada uno solo pueden entrar dos facciones, pero en un partido estarás enfrentándote con un equipo y en otro con otro equipo totalmente diferente, así que al final estás viéndote las caras con todos y la interacción es variada y diferente. Además, son cinco rondas y, en tres de ellas, a los partidos normales de cada ronda les acompañan torneos donde todo dios se puede meter, así que en ese momento la disputa es total entre los cuatro equipos.
Yo creo que el balance entre enfrentarte con una sola facción en un partido, con otra o la misma por casualidad en otro partido y, finalmente, con todo el mundo en un torneo, está perfecto. La sensación de que todos los jugadores amenazan tus opciones de ganar la partida es igual que en Caos. Hasta el que esté yendo último te puede arrebatar un partido o el primer puesto de un torneo, negándote las recompensas que te daban la victoria segura.
Lo del tema del deporte. Es un juego. La temática deportiva se refleja en el arte y la terminología usada más que nada (habilidades con nombres tipo pasar, placar, etc, fichajes de jugadores que viene a ser reclutamiento, etc). En mecánica solo es palpable en que hay un balón en cada partido que te da puntos si lo tienes en posesión. Es como un marcador cualquiera al final.
La mecánica en realidad es jugar cartas, derribar las cartas enemigas con dados de placaje (combate) o anularlas con las habilidades y objetos propios de tus jugadores, y así ganar el partido por tu nivel de estrellato. Con ello ganas mejoras o hinchas y ya está.
Lo dicho, estudialo porque para mí es el primo lejano de Caos en aspecto, pero el primo hermano en cuanto a sensaciones y diversión.

