El sábado tuve la ocasión de jugar una partida a Tomb, concretamente al tablero avanzado.
No me gustó NADA. Ante todo, he de decir que los dungeon crawlers suelen gustarme (Doom es de mis juegos favoritos, y otros como Runebound me encantan).
Pero Tomb tiene un problema muy serio, y es que los personajes (o el grupo, vaya) no avanza en absoluto y las habitaciones son puro azar sin recompensa.
Me explico: mientras que en Runebound te quedas con las joyas y las usas para subir de nivel, aquí no. Los XP sólo valen para que gane quien tenga más. Y lo que es peor: los tesoros, que ya de por sí son escasos, son desequilibradísimos de unos a otros, haciendo que unos vayan automáticamente a ser cambiados por XP y otros no.
Luego, el combate es increiblemente letal: mueren los personajes como chinches, impidiendo la sensación de que tengas un grupo de verdad, y te limitas a lanzar gente contra el bicho, que ya reclutarás más. Vamos, que la muerte de un personaje, lo normal.
Luego, que no creo que sea cosa del juego: a seis, que es como jugamos, ¡qué coñazo más grande! Pero eso me pasa con Runebound.
En fin, pedazo de decepción...
No me gustó NADA. Ante todo, he de decir que los dungeon crawlers suelen gustarme (Doom es de mis juegos favoritos, y otros como Runebound me encantan).
Pero Tomb tiene un problema muy serio, y es que los personajes (o el grupo, vaya) no avanza en absoluto y las habitaciones son puro azar sin recompensa.
Me explico: mientras que en Runebound te quedas con las joyas y las usas para subir de nivel, aquí no. Los XP sólo valen para que gane quien tenga más. Y lo que es peor: los tesoros, que ya de por sí son escasos, son desequilibradísimos de unos a otros, haciendo que unos vayan automáticamente a ser cambiados por XP y otros no.
Luego, el combate es increiblemente letal: mueren los personajes como chinches, impidiendo la sensación de que tengas un grupo de verdad, y te limitas a lanzar gente contra el bicho, que ya reclutarás más. Vamos, que la muerte de un personaje, lo normal.
Luego, que no creo que sea cosa del juego: a seis, que es como jugamos, ¡qué coñazo más grande! Pero eso me pasa con Runebound.
En fin, pedazo de decepción...


