CitarLo que el sr. Reverte obvia totalmente es que los padres hace tiempo que han dimitido de su responsabilidad como padres. Así cuando un maestro llamaba a mis padres al centro para informarles que su hijo había hecho tal o cual, la bronca que me caía a mí luego era de órdago, cuando no me caían directamente dos ostias. Porque ante la frase "mamá, el profe me ha castigado" la respuesta inmediata era "algo habrás hecho".
Yo iba al Instituto en Carabanchel, he visto drogatas del calibre del Torete jiñarse porque llamaban a sus padres, hoy en día el padre te llega protestando porque no le has puesto a su hijo un suficiente en lengua, hace veinte años mi padre no hubiera dudado un segundo en dejarme sin verano por lo mismo, y yo no era una perita en dulce.
Eso si, por desgracia no es cosa única de España. Por mi experiencia el tema este de los padres ocurre también en otros países en donde la chiquillería pasa directamente del tema. Ya se que existen tablillas sumerias que se quejaban hace miles de años de la juventud de la generación anterior, pero es que mi queja no es queja hacia la juventud, suno hacía el modelo de lo políticamente correcto, la prohibición del castigo y el continúo pensar en la salud mental del niño, que en su justa medida esta bien, que no estoy abogando por la regla y el capón, pero que llega a veces al absurdo de la sobreprotección y la moda de la corrección extrema. En mi centro ahy una chica que lleva meses de baja por coger de la oreja UNA VEZ a un chaval durante DIEZ SEGUNDOS tras un año entero de puteos y descaros por parte del crío. En fin, lamentable. La escuela de hoy es la que anuncia una excursión al son de "los padres y madres de los alumnos y alumnas deben entregar esta nota firmada a los tutores/tutoras". Manda cojones. En fin, me he desahogado
Lo digo de buen rollo y con todo cariño bien lo sabes, y es que el juego te puede gustar o no, pero no es cierto que carezca de ambas cosas y como muestra un botón.
