Los juegos de mesa están en un estado plasmático y se comportan como al cuñado de turno le venga bien en cada momento.
¿Que la plebe se queja de que suben precios? Los juegos de mesa son artículos de lujo para privilegiados, como un Lexus o un Mercedes. Son ocio, sólo sirven para entretenernos. Comprarse tantos es enfermizo, y esto son problemas del primer mundo.
¿Que se publica un juego donde este mismo señor ha trabajado? Entonces los juegos de mesa son arte. El alimento del alma, imprescindible en nuestra existencia y que han acompañado a la Humanidad a lo largo de su historia. Es una lástima que no se subvencionen y se difundan al máximo porque son piedras angulares de nuestra cultura y hay títulos que son imprescindibles en toda ludoteca. Sobre todo el de este señor.
¿Que la plebe recomienda comprar juegos en inglés por las expansiones y por tener menos erratas? El mismo tipo nos dirá que los juegos de mesa son un producto básico nacional. Son las patatas que siembran y recogen los sufridos jornaleros que sudan para ponerlos en el mercado. Forman parte del PIB y pagan los impuestos con los que funcionan los hospitales. Deberían venderse en supermercados de lo básicos que son. Si no los compras, eres insolidario y esnob.
¿Que los consumidores se quejan de prácticas editoriales? Ahora los juegos de mesa son insignificantes. Cosa de pobres. Una de las aficiones más baratas que existen, te dejas diez veces más dinero haciendo espeleología, en las regatas, o coleccionando relojes antiguos. Sólo son juegos.
¿Que la plebe se queja de que suben precios? Los juegos de mesa son artículos de lujo para privilegiados, como un Lexus o un Mercedes. Son ocio, sólo sirven para entretenernos. Comprarse tantos es enfermizo, y esto son problemas del primer mundo.
¿Que se publica un juego donde este mismo señor ha trabajado? Entonces los juegos de mesa son arte. El alimento del alma, imprescindible en nuestra existencia y que han acompañado a la Humanidad a lo largo de su historia. Es una lástima que no se subvencionen y se difundan al máximo porque son piedras angulares de nuestra cultura y hay títulos que son imprescindibles en toda ludoteca. Sobre todo el de este señor.
¿Que la plebe recomienda comprar juegos en inglés por las expansiones y por tener menos erratas? El mismo tipo nos dirá que los juegos de mesa son un producto básico nacional. Son las patatas que siembran y recogen los sufridos jornaleros que sudan para ponerlos en el mercado. Forman parte del PIB y pagan los impuestos con los que funcionan los hospitales. Deberían venderse en supermercados de lo básicos que son. Si no los compras, eres insolidario y esnob.
¿Que los consumidores se quejan de prácticas editoriales? Ahora los juegos de mesa son insignificantes. Cosa de pobres. Una de las aficiones más baratas que existen, te dejas diez veces más dinero haciendo espeleología, en las regatas, o coleccionando relojes antiguos. Sólo son juegos.


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