Cita de: kalamidad21 en 05 de Enero de 2017, 11:51:27
El mercado del videojuego es muy distinto al de los juegos de mesa.
En el mercado de videojuego se han eliminado los intermediarios entre el desarrollador del juego y el cliente final.
Antes había que hacer el juego (como siempre) y luego había que buscarse alguien que le pusiera un sello, imprimiese copias (gastandose dinero que podía perder), distribuyese, consiguiese que los juegos se colocasen en estanterías de tiendas al alcance de compradores, etcc...
todo eso radica en que al programador le llegase una mierda de dinero del precio que el consumidor pagaba.
Ahora cualquier programador funda su editorial, y coloca el juego en steam.... A partir de ahí steam se lleva una parte y la editorial la mayoría del precio pagado. Se pone muy poquito dinero en juego (aparte del desarrollo del juego) y el margen es mayor que antes con la distribución física de los juegos. Todo ello radica en que haya más programadores que dan el paso, y en consecuencia, que haya más variedad y calidad en los títulos indi.
En los juegos de mesa no es así... Puedes hacer un "juego indi" pero tienes que apostar mucha pasta para fabricar, y luego morir en distribuidores y demás.
Entiendo las diferencias, evidentemente la situación de los juegos de mesa no es equiparable a la de los videojuegos. Sin embargo, en los últimos años el crecimiento de la afición y el mercado de juegos de mesa es innegable.
El crecimiento supone que una parte del sector se haga más generalizado y más comercial para llegar a más gente, pero plataformas como Kickstarter y editoriales que apuestan por el público especializado nos permiten disfrutar cada vez más de juegos que probablemente hace años nadie se plantearía sacar.
Estos últimos tiempos son los de los mil y un Zombicides, los de los juegos licenciados que se venden a trozos, y los de tratar de hacerse un hueco en El Corte Inglés y Carrefour, pero este crecimiento general también nos ha permitido volver a disfrutar de juegos especializados que durante mucho tiempo quedaron aparcados, como Junta, Kremlin o Fief, de juegos orientados al público especializado como Caverna, y de grandes joyas del coleccionismo como Kingdom Death: Monster.
