Hoy han caído las siguientes partidas:
En el Año del Dragón. 4 a la mesa, todos jugaban por primera vez menos yo, que iba a por mi cuarta partida.
El jugador rojo se ha centrado en ir primero en iniciativa durante casi toda la partida, teniendo libre elección de acciones sin pagar. Por lo demás ha hecho acciones bastante locas y divergentes de lo que la mayoría hacía, dictada por el orden de los eventos.
El jugador verde, por el contrario, se ha dejado llevar pronto por la idea de no poder remontar en iniciativa. Los últimos turnos ha ido último, con diferencia. Al principio del juego y hasta mid-game ha sido el que más gente ha acumulado en sus palacios... o el que mejor ha evitado muertes y deshaucios, dicho de otra manera. Hacia el final ha sufrido muchísimo por falta de dinero viendo como todos sus acólitos se ahogaban en penurias. Aún así ha optimizado muy bien lo mucho o poco que pudiera hacer.
El jugador azul, que parecía relativamente estable y conservador, ha ido tan lastrado en orden de iniciativa que ha tenido que pagar demasiadas veces por la acción que necesitaba. Le ha pasado bastante factura. Además iba un palacio por detrás de los demás, recibiendo 1 PV menos por ronda.
Yo, amarillo, he conseguido ir casi siempre segundo en iniciativa, con alguna ronda en tercer lugar. Mi baza fuerte ha sido arriesgar los tiempos y controlar cuándo merecía la pena hacer qué. Mi gran ventaja ha sido ir siempre unos 5-7 PV por delante de los demás desde las primeras rondas, cuando me he decidido a hacer un palacio más y ganar los 6 PV por los primeros fuegos artificiales. Luego ya nos hemos mantenido todos más o menos similares en "ingreso" de puntos, pero mi ventaja seguía ahí a todos los efectos.
Resultado: 93 - 79 - 76 - 65
Ha gustado a todos. Yo me he reecontrado con él, ya que lo recordaba algo menos bueno. Yo diría que ha sido la partida más divertida de las LapuCon19 hasta ahora... o quizás empatado con el Keyflower de ayer.
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A Study in Emerald. 1 Ed.. Cuatro jugadores. Lo he explicado por primera vez para ellos. Yo iba a por mi novena partida.
Se han visto bastante abrumados por la explicación así que he decidio quitar vampiros y zombies para que no se les volvieran los ojos del revés. Se han dedicado a mover pitos y flautas como monetes paralíticos sin tener muy claro por qué. Ha salido una partida extrañísima donde se han pillado muchas cartas y sólo se ha reclamado una única ciudad. Al final se han dedicado a joderme a mi "porque soy el que se sabe el juego", con lo cual he ido perdiendo a todos mis agentes poco a poco (con ayuda de Cthulhu reventando 3 agentes -uno mio- en Roma because of las risas). Al final el jugador rojo se ha cargado a mi agente principal justo en el momento el que yo quería empezar a conquistar ciudades. Como yo era restauracionista, se ha acabado la partida.
En primer lugar ha quedado el jugador azul (lealista) gracias a los 6 PV de Berlín y 3 PV por agentes restaurakas asesinados. En segundo lugar ha queado el rojo (lealista) con 7 PV, regalándole la victoria al azul al cerrar la partida "por ver que ocurría". En tercer y cuarto lugar hemos quedado el amarillo y el verde. Restauracionistas los dos y con 4 y 3 PV respectivamente ganados al matar un miembro de la realeza cada uno. Él pensaba que yo era lealista y me había puesto la zancadilla matándome un agente.
Creo que ha sido el punto álgido del día para ellos, ya que se han divertido mucho apretando el juego en diferentes direcciones para ver qué pasaba. Para uno de ellos se ha vuelto directamente su juego favorito hasta el momento, según ha comentado. Un poco precipitado, pero oye...
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Princes of the Renaissance. 5 al tablero. Estreno del juego para todos.
Explicarlo ha sido un dolor porque han venido un tío insoportable. Pero bueno, allá que hemos ido, armados de valor.
Hemos empezado tímidos, sin saber muy bien lo que hacer, probando cosas, pero poco a poco ya han ido apareciendo intereses y alianzas. Las décadas han acabado más rápido de lo que yo pensaba, lo cual ha sido positivo porque ha contribuído a agilizar la partida. Tenía miedo de que el juego se estancara.
3 jugadores se han hecho con personajes napolitanos, haciendo que la ciudad tuviera un peso medio, ya que había muchas partes implicadas. Florencia y Roma no parecían interesantes salvo un par de personajes en diversas manos. En un momento dado de la partida, dos jugadores hemos acumulado 2 personajes milaneses cada uno y el que en ese momento era papa tenía 1. A su vez, los otros dos jugadores se habían decidido por Venecia, con lo cual había dos equipos virtuales formados. Ha habido varios puntos decisivos para decantar la partida: Uno ha sido un error por mi parte al pujar 25 monedas por un personaje milanés, creyendo que Milán subiría su poder a lo largo de la partida. El jugador con más poder militar tenía dos personajes de esa ciudad y he pensado en unirme a sus intereses.
El otro punto negro ha sido cuando el Papa (1 loseta Milán, 0 losetas Venecia) ha vendido sus servicios por 4 cochinas monedas en una guerra Milán-Venecia al contendiente que defendía Venecia (0 losetas Milán, 2 losetas Venecia). El atacante por Milán (2 losetas Milán, 0 losetas Venecia) no ha querido igualar la oferta porque, según decía, le daba igual. Con ello ha habido victoria aplastante de Venecia, subiendo dos escalones en influencia y haciendo que Milán bajara dos. Me ha parecido muy raro que el Papa vendiera su precio tan barato en vez de ir a apoyar directamente a Milán, ya que él tenía algo más de interés en ella. Aún más raro me ha parecido que uno de los más interesados en hacer valer Milán, y con gran poder militar, dijera que le daba igual y se dejara ganar prácticamente.
Al final la ciudad más valiosa ha sido Florencia (10 PV), seguida de Venecia y Nápoles empatadas (5PV), Roma (3PV) y la triste y deshaucidada Milán (2PV) que me ha valido la derrota.
La puntuación ha sido:
27: El gran veneciano.
25: El Papa obtuso.
21: El coleccionista de artistas.
21: El ejército pasota.
19: El pobre que creía que los demás jugaban al mismo juego que él.
El juego no ha gustado demasiado entre los participantes. Uno de ellos, el tonto del culo que no hacía más que interrumpir la partida, cuestionarme las reglas y gritar, ha pedido repetir inmediatamente viendo que había ganado. La propuesta no ha sido aceptada por los demás. Se han pasado 10 minutos hablando de lo feo que es el juego.
A mi sí que me ha gustado y le veo buenos mimbres. Me he pasado las pujas en tensión y tenía un plan en la cabeza. Estaba deseando que me tocara de nuevo. Otro Wallace dependiente del grupo, que acaba cuando los jugadores quieran, como el A Study in Emerald. Esa fórmula funciona conmigo pero espero repetir en otra constelación donde los jugadores acompañen.
En el Año del Dragón. 4 a la mesa, todos jugaban por primera vez menos yo, que iba a por mi cuarta partida.
El jugador rojo se ha centrado en ir primero en iniciativa durante casi toda la partida, teniendo libre elección de acciones sin pagar. Por lo demás ha hecho acciones bastante locas y divergentes de lo que la mayoría hacía, dictada por el orden de los eventos.
El jugador verde, por el contrario, se ha dejado llevar pronto por la idea de no poder remontar en iniciativa. Los últimos turnos ha ido último, con diferencia. Al principio del juego y hasta mid-game ha sido el que más gente ha acumulado en sus palacios... o el que mejor ha evitado muertes y deshaucios, dicho de otra manera. Hacia el final ha sufrido muchísimo por falta de dinero viendo como todos sus acólitos se ahogaban en penurias. Aún así ha optimizado muy bien lo mucho o poco que pudiera hacer.
El jugador azul, que parecía relativamente estable y conservador, ha ido tan lastrado en orden de iniciativa que ha tenido que pagar demasiadas veces por la acción que necesitaba. Le ha pasado bastante factura. Además iba un palacio por detrás de los demás, recibiendo 1 PV menos por ronda.
Yo, amarillo, he conseguido ir casi siempre segundo en iniciativa, con alguna ronda en tercer lugar. Mi baza fuerte ha sido arriesgar los tiempos y controlar cuándo merecía la pena hacer qué. Mi gran ventaja ha sido ir siempre unos 5-7 PV por delante de los demás desde las primeras rondas, cuando me he decidido a hacer un palacio más y ganar los 6 PV por los primeros fuegos artificiales. Luego ya nos hemos mantenido todos más o menos similares en "ingreso" de puntos, pero mi ventaja seguía ahí a todos los efectos.
Resultado: 93 - 79 - 76 - 65
Ha gustado a todos. Yo me he reecontrado con él, ya que lo recordaba algo menos bueno. Yo diría que ha sido la partida más divertida de las LapuCon19 hasta ahora... o quizás empatado con el Keyflower de ayer.
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A Study in Emerald. 1 Ed.. Cuatro jugadores. Lo he explicado por primera vez para ellos. Yo iba a por mi novena partida.
Se han visto bastante abrumados por la explicación así que he decidio quitar vampiros y zombies para que no se les volvieran los ojos del revés. Se han dedicado a mover pitos y flautas como monetes paralíticos sin tener muy claro por qué. Ha salido una partida extrañísima donde se han pillado muchas cartas y sólo se ha reclamado una única ciudad. Al final se han dedicado a joderme a mi "porque soy el que se sabe el juego", con lo cual he ido perdiendo a todos mis agentes poco a poco (con ayuda de Cthulhu reventando 3 agentes -uno mio- en Roma because of las risas). Al final el jugador rojo se ha cargado a mi agente principal justo en el momento el que yo quería empezar a conquistar ciudades. Como yo era restauracionista, se ha acabado la partida.
En primer lugar ha quedado el jugador azul (lealista) gracias a los 6 PV de Berlín y 3 PV por agentes restaurakas asesinados. En segundo lugar ha queado el rojo (lealista) con 7 PV, regalándole la victoria al azul al cerrar la partida "por ver que ocurría". En tercer y cuarto lugar hemos quedado el amarillo y el verde. Restauracionistas los dos y con 4 y 3 PV respectivamente ganados al matar un miembro de la realeza cada uno. Él pensaba que yo era lealista y me había puesto la zancadilla matándome un agente.
Creo que ha sido el punto álgido del día para ellos, ya que se han divertido mucho apretando el juego en diferentes direcciones para ver qué pasaba. Para uno de ellos se ha vuelto directamente su juego favorito hasta el momento, según ha comentado. Un poco precipitado, pero oye...
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Princes of the Renaissance. 5 al tablero. Estreno del juego para todos.
Explicarlo ha sido un dolor porque han venido un tío insoportable. Pero bueno, allá que hemos ido, armados de valor.
Hemos empezado tímidos, sin saber muy bien lo que hacer, probando cosas, pero poco a poco ya han ido apareciendo intereses y alianzas. Las décadas han acabado más rápido de lo que yo pensaba, lo cual ha sido positivo porque ha contribuído a agilizar la partida. Tenía miedo de que el juego se estancara.
3 jugadores se han hecho con personajes napolitanos, haciendo que la ciudad tuviera un peso medio, ya que había muchas partes implicadas. Florencia y Roma no parecían interesantes salvo un par de personajes en diversas manos. En un momento dado de la partida, dos jugadores hemos acumulado 2 personajes milaneses cada uno y el que en ese momento era papa tenía 1. A su vez, los otros dos jugadores se habían decidido por Venecia, con lo cual había dos equipos virtuales formados. Ha habido varios puntos decisivos para decantar la partida: Uno ha sido un error por mi parte al pujar 25 monedas por un personaje milanés, creyendo que Milán subiría su poder a lo largo de la partida. El jugador con más poder militar tenía dos personajes de esa ciudad y he pensado en unirme a sus intereses.
El otro punto negro ha sido cuando el Papa (1 loseta Milán, 0 losetas Venecia) ha vendido sus servicios por 4 cochinas monedas en una guerra Milán-Venecia al contendiente que defendía Venecia (0 losetas Milán, 2 losetas Venecia). El atacante por Milán (2 losetas Milán, 0 losetas Venecia) no ha querido igualar la oferta porque, según decía, le daba igual. Con ello ha habido victoria aplastante de Venecia, subiendo dos escalones en influencia y haciendo que Milán bajara dos. Me ha parecido muy raro que el Papa vendiera su precio tan barato en vez de ir a apoyar directamente a Milán, ya que él tenía algo más de interés en ella. Aún más raro me ha parecido que uno de los más interesados en hacer valer Milán, y con gran poder militar, dijera que le daba igual y se dejara ganar prácticamente.
Al final la ciudad más valiosa ha sido Florencia (10 PV), seguida de Venecia y Nápoles empatadas (5PV), Roma (3PV) y la triste y deshaucidada Milán (2PV) que me ha valido la derrota.
La puntuación ha sido:
27: El gran veneciano.
25: El Papa obtuso.
21: El coleccionista de artistas.
21: El ejército pasota.
19: El pobre que creía que los demás jugaban al mismo juego que él.
El juego no ha gustado demasiado entre los participantes. Uno de ellos, el tonto del culo que no hacía más que interrumpir la partida, cuestionarme las reglas y gritar, ha pedido repetir inmediatamente viendo que había ganado. La propuesta no ha sido aceptada por los demás. Se han pasado 10 minutos hablando de lo feo que es el juego.
A mi sí que me ha gustado y le veo buenos mimbres. Me he pasado las pujas en tensión y tenía un plan en la cabeza. Estaba deseando que me tocara de nuevo. Otro Wallace dependiente del grupo, que acaba cuando los jugadores quieran, como el A Study in Emerald. Esa fórmula funciona conmigo pero espero repetir en otra constelación donde los jugadores acompañen.


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Quizás sea eso lo que definitivamente me falla. Aún con todo le tengo cascado un 8.25 en BGG, siendo toda valoración por encima del 8 un juego merecerdor de estar en mi ludoteca. Realmente estoy seguro de que el juego lo vale y que los pequeños cantos que pulir estan en mi cerebro más que en el diseño.