Lo he jugado tres veces, 2 de ellas a dos jugadores y 1 con 3 jugadores (sin contar varias en modo solitario). Por ahora, mi balance global es positivo. Reconozco que la explicación requiere tiempo porque varias de las acciones tienen especificidades, pero que después de aclaradas quedan muy bien integradas temáticamente y se recuerdan de forma natural durante la partida.
Me agrada el impacto que aporta al juego el desarrollo de un centro de poder en la Capital de cada jugador (así como en su dominio). De hecho, aunque la mayoría de edificios aportan ventajas interesantes, algún jugador puede optar por construir solo para aumentar el poder de su capital. Igualmente, me gusta mucho la "neutralidad" de los edificios e infraestructuras: no son propiedad de quien las construye sino de quien las controla en su turno y como resultado de ello, se puede almacenar recursos en un almacen que no sea mío y alimentarme de una granja que tampoco lo sea.
Me agrada el impacto que aporta al juego el desarrollo de un centro de poder en la Capital de cada jugador (así como en su dominio). De hecho, aunque la mayoría de edificios aportan ventajas interesantes, algún jugador puede optar por construir solo para aumentar el poder de su capital. Igualmente, me gusta mucho la "neutralidad" de los edificios e infraestructuras: no son propiedad de quien las construye sino de quien las controla en su turno y como resultado de ello, se puede almacenar recursos en un almacen que no sea mío y alimentarme de una granja que tampoco lo sea.
