Más que el tamaño físico de los escenarios, lo que hace que las partidas sean más cortas y amenas son dos aspectos.
El primero y más importante está en las reglas que allanan mucho el terreno y las partidas son más fluidas. Solamente las reglas de aparición de monstruos acortan las partidas una barbaridad.
Luego también hay que tener en cuenta que las aventuras se dividen en dos escenarios y que ambos tienen objetivos a cumplir. Vamos, que no es el típico "acaba con todos los Héroes o que los Héroes acaben con todo lo que se menea". De esta forma, los jugadores se centran en cumplir el objetivo (que puede ser por ejemplo rescatar a un PNJ, salir por patas, matar a un dragón) y se minimiza mucho el ciclo "Señor Supremo saca monstruos - Héroes matan monstruos - Señor Supremo saca más monstruos - ...".
El primero y más importante está en las reglas que allanan mucho el terreno y las partidas son más fluidas. Solamente las reglas de aparición de monstruos acortan las partidas una barbaridad.
Luego también hay que tener en cuenta que las aventuras se dividen en dos escenarios y que ambos tienen objetivos a cumplir. Vamos, que no es el típico "acaba con todos los Héroes o que los Héroes acaben con todo lo que se menea". De esta forma, los jugadores se centran en cumplir el objetivo (que puede ser por ejemplo rescatar a un PNJ, salir por patas, matar a un dragón) y se minimiza mucho el ciclo "Señor Supremo saca monstruos - Héroes matan monstruos - Señor Supremo saca más monstruos - ...".