Últimamente ando en modo historia antigua y medieval. Ahora me ha dado por leer otra de mis frikadas: The Mongols and the Islamic World. From conquest to conversion, de Peter Jackson (nada que ver con el director de El Señor de los Anillos), que analiza la conquista musulmana de Asia Central, Irán y Mesopotamia, y el proceso de aculturación que terminó con la conversión al Islam de los ilkhánidas.
Es un libro difícil, sobre todo al principio cuando discute las fuentes utilizadas. El autor además no lo hace más fácil al utilizar transliteraciones de los nombres árabes y mongoles que aunque son más correctas son menos familiares para el lector occidental.
Dicho esto, una vez me he acostumbrado a su forma de escribir la verdad es que estoy disfrutando como un gorrino y ya llevo poco más de la mitad. Es terriblemente interesante observar como las sociedades conquistadas superan el trauma de la conquista -y sobre todo de una conquista tan brutal como la mongola- y de forma lenta pero segura van incorporando a los conquistadores dentro de su modelo sociopolítico y cultural. El contraste con Roma no puede ser más marcado. Mientras que Roma se destacaba por su capacidad para absorber a las diferentes culturas con las que entraba en contacto, haciendo deseable para las elites locales el acceder a la ciudadanía, en el caso del Imperio Mongol si bien el proceso es inicialmente similar -esto es, se integra a las elites locales dentro del Imperio otorgándoles derechos y obligaciones idénticos a los de los mongoles nativos-, el proceso de aculturación es mucho más rápido, siendo las elites mongolas las que que terminan asumiendo las costumbres sociales y religiosas locales. Ojo, que eso mismo sucedió con Roma en los territorios del que luego sería el Imperio de Oriente, pero a lo largo de siglos, no de décadas como en el caso mongol.
En resumen, que lo estoy disfrutando.
Es un libro difícil, sobre todo al principio cuando discute las fuentes utilizadas. El autor además no lo hace más fácil al utilizar transliteraciones de los nombres árabes y mongoles que aunque son más correctas son menos familiares para el lector occidental.
Dicho esto, una vez me he acostumbrado a su forma de escribir la verdad es que estoy disfrutando como un gorrino y ya llevo poco más de la mitad. Es terriblemente interesante observar como las sociedades conquistadas superan el trauma de la conquista -y sobre todo de una conquista tan brutal como la mongola- y de forma lenta pero segura van incorporando a los conquistadores dentro de su modelo sociopolítico y cultural. El contraste con Roma no puede ser más marcado. Mientras que Roma se destacaba por su capacidad para absorber a las diferentes culturas con las que entraba en contacto, haciendo deseable para las elites locales el acceder a la ciudadanía, en el caso del Imperio Mongol si bien el proceso es inicialmente similar -esto es, se integra a las elites locales dentro del Imperio otorgándoles derechos y obligaciones idénticos a los de los mongoles nativos-, el proceso de aculturación es mucho más rápido, siendo las elites mongolas las que que terminan asumiendo las costumbres sociales y religiosas locales. Ojo, que eso mismo sucedió con Roma en los territorios del que luego sería el Imperio de Oriente, pero a lo largo de siglos, no de décadas como en el caso mongol.
En resumen, que lo estoy disfrutando.