Cita de: OsKAríN en 29 de Noviembre de 2010, 20:10:50 Commands and Colors Ancients o es un juego mal diseñado o tiene azar, en ambos supuestos puede ocurrir que un jugador que no controla el sistema gane la partida a uno que si lo controla simplemente por que los dados no acompañen, y no entro en estudios de estadística, probabilidades, campanas de gauss, permutaciones, variaciones, ni nada que tenga que ver con las matemáticas... simplemente, se produce, eso que, parecía de antemano, que raramente ocurriría... y hablo por propia experiencia... dos partidas contra un forero conocido, que me explico el juego, jugón como nadie, perdió dos partidas de forma "applastante" por que lo que, en principio, no debería pasar, pasó: varias tiradas malas, seguidas de varias tiradas buenas del contrincante.
Hombre, es que precisamente el C&C:A es un juego con toneladas de azar en su sistema de combate y escenarios muy descompensados.
Eso no creo que nadie en su sano juicio te lo vaya a discutir.
CitarCreo qeu el debate debería enfocarse más a, el juego tiene azar o llamalo X, pero me gusta o no me gusta por esto o por esto otro, y creo que Malarrama en ese sentido estaba aportando cosas muy interesantes.
¿Y quién ha dicho que Malarrama no esté aportando cosas interesantes?

Yo simplemente he apuntado que entrar en generalizaciones del tipo "Dados=Azar sin control" es quedarse muy en la superficie de la cuestión en ese aspecto en concreto de lo comentado por él.

Luego el propio Malarrama ha matizado su comentario y de hecho creo que nuestras opiniones coinciden en unos cuantos puntos.

. Esa tirada, en una serie de un millón queda completamente anulada por ponderación, en cambio el que la haya realizado, no puede realizar semejante abstracción pues era esa tirada en concreto la que con tanto trabajo ha estado trabajándose para que la suerte no la chafase; el jugador entonces se cagará en la Diosa Fortuna con todas sus fuerzas. Ese jugador conocía los riesgos, pues son parte del juego, y los minimizó hasta el límite, aun así intervino el azar...
