Hola Carquinyoli,
Aunque me pillas ya en tiempo de descuento, voy a responder rápidamente a tus preguntas.
Eso dicen. Pero no les hagas mucho caso.
Me parece estupendo. La cultura de internet es, precisamente, una cultura de compartir, siguiendo los intereses de cada uno y aprovechando las capacidades de cada uno. Para mí, la gran diferencia entre un traductor profesional y aquel que lo hace por el bien de la comunidad (o por amor al arte) es que el primero tiene una responsabilidad adquirida desde el momento en que quiere cobrar por su trabajo. Es decir, a un traductor "aficionado" (o sea, que lo hace por "afición"; no que sea mal traductor), no se le puede exigir nada. A un traductor profesional, en cambio, se le presupone un oficio y tiene que demostrarlo día a día con aquello que produce (y, claro está, si no lo demostrara, no tendría con que pagar la hipoteca...). Y ambos tipos de traductores me parecen -casi- indispensables considerando el panorama actual de los juegos de mesa.
Si hablamos sólo de la parte lingüística, sería la traducción de Agricola, por el hecho de tener que escarbar en un tema tan crudo como es la "agricultura medieval centroeuropea". Digamos que no era experto en la materia (y sigo sin serlo). Sin embargo, a menudo la dificultad de una traducción no estriba tanto en la parte terminológica sino en los problemas organizativos que surgen alrededor de algunos proyectos. En este sentido, digamos que tengo ejemplos demasiado recientes como para sacarlos a relucir...
En mi opinión un traductor debe intentar conservar la "voz del autor". Si en el caso de un reglamento el autor ha intentado darle un toque de humor, lo suyo es conservar ese humor en la medida de lo posible. Eso sí, siempre y cuando no compliquemos tanto el resultado final como para dificultar la comprensión.
Aunque me pillas ya en tiempo de descuento, voy a responder rápidamente a tus preguntas.

Cita de: Carquinyoli en 02 de Febrero de 2015, 10:37:41
Así que traductor, eh?![]()
Eso dicen. Pero no les hagas mucho caso.
Cita de: Carquinyoli en 02 de Febrero de 2015, 10:37:41
¿Qué piensas de los traductores no profesionales que por hobby y para ayudar a la comunidad traducen reglamentos?
Me parece estupendo. La cultura de internet es, precisamente, una cultura de compartir, siguiendo los intereses de cada uno y aprovechando las capacidades de cada uno. Para mí, la gran diferencia entre un traductor profesional y aquel que lo hace por el bien de la comunidad (o por amor al arte) es que el primero tiene una responsabilidad adquirida desde el momento en que quiere cobrar por su trabajo. Es decir, a un traductor "aficionado" (o sea, que lo hace por "afición"; no que sea mal traductor), no se le puede exigir nada. A un traductor profesional, en cambio, se le presupone un oficio y tiene que demostrarlo día a día con aquello que produce (y, claro está, si no lo demostrara, no tendría con que pagar la hipoteca...). Y ambos tipos de traductores me parecen -casi- indispensables considerando el panorama actual de los juegos de mesa.
Cita de: Carquinyoli en 02 de Febrero de 2015, 10:37:41
¿Qué traducción relacionada con los juegos de mesa ha sido la más complicada que hayas realizado?
Si hablamos sólo de la parte lingüística, sería la traducción de Agricola, por el hecho de tener que escarbar en un tema tan crudo como es la "agricultura medieval centroeuropea". Digamos que no era experto en la materia (y sigo sin serlo). Sin embargo, a menudo la dificultad de una traducción no estriba tanto en la parte terminológica sino en los problemas organizativos que surgen alrededor de algunos proyectos. En este sentido, digamos que tengo ejemplos demasiado recientes como para sacarlos a relucir...

Cita de: Carquinyoli en 02 de Febrero de 2015, 10:37:41
Si tienes que traducir uno de esos reglamentos "cachondos", dónde han metido juegos de palabras y humor, ¿cómo procedes? tratas de mantenerte lo más próximo al texto original aún perdiendo la parte humorística del juego de palabra? ¿o bien decides cambiar radicalmente y reformular el texto para que mantenga el humor?
En mi opinión un traductor debe intentar conservar la "voz del autor". Si en el caso de un reglamento el autor ha intentado darle un toque de humor, lo suyo es conservar ese humor en la medida de lo posible. Eso sí, siempre y cuando no compliquemos tanto el resultado final como para dificultar la comprensión.
