¡Qué recuerdos!
A este juego le he dado durísimo en mi más tierna infancia. No sabría decir cuantos años tendría cuando jugaba los sábados y los domingos por la mañana a La Maldición del Templo de Cristal (a veces con mi familia y muchas más veces yo solo) pero debía de tener cerca de 10 años, quizá menos.
No se si por haberlo cogido antes o porque el Cetro de Yarek era más aburrido (aunque montar el barco-tablero era por si mismo una diversión importante) pero del Templo de Cristal es el juego de Cefa del que guardo un mejor recuerdo de largo (también tenía los Imperios Cobra, Dagon y Misterio).
Juegos completamente infantiles pero que como niño imaginativo disfruté como un loco.
Snifff... Y en un momento de la adolescencia me deshice de todos ellos. Snifff... Mejor no pienso más en ello que me pongo triste. ;-)
Un saludo a todos
A este juego le he dado durísimo en mi más tierna infancia. No sabría decir cuantos años tendría cuando jugaba los sábados y los domingos por la mañana a La Maldición del Templo de Cristal (a veces con mi familia y muchas más veces yo solo) pero debía de tener cerca de 10 años, quizá menos.
No se si por haberlo cogido antes o porque el Cetro de Yarek era más aburrido (aunque montar el barco-tablero era por si mismo una diversión importante) pero del Templo de Cristal es el juego de Cefa del que guardo un mejor recuerdo de largo (también tenía los Imperios Cobra, Dagon y Misterio).
Juegos completamente infantiles pero que como niño imaginativo disfruté como un loco.
Snifff... Y en un momento de la adolescencia me deshice de todos ellos. Snifff... Mejor no pienso más en ello que me pongo triste. ;-)
Un saludo a todos


