Fjordi tiene razón, ese sistema de moral produce efectos extraños.
Las condiciones de victoria deberían dar la sensación de que quien está ganando la batalla está ganando la batalla.
Nos ha pasado que un ejercito completamente aniquilado ha quedado en empate, y no sólo eso, sino que a punto ha estado de ganar la partida gracias a los mecanismos de recuperar moral: Lull, sacar unidades y turnos de noche de (+2 moral).
Algunas cuestiones a tener en cuenta del escenario Borodino:
- Si juegas con el aliado y tienes suficiente moral, es mejor no hacer nada. Intentar destruir unidades francesas acarrea riesgos innecesarios. No se debe intentar ganar la batalla, sólo la partida.
- Las unidades de milicias y cadres de tu bando favorecen al jugador contrario. Lo mejor es dejarlas en una esquina y no moverlas. ¿Por qué? Porque son demasiado fáciles de poner en rout y cada una de ellas te quitará un punto de moral.
Saludos,
Adolfo.
Las condiciones de victoria deberían dar la sensación de que quien está ganando la batalla está ganando la batalla.
Nos ha pasado que un ejercito completamente aniquilado ha quedado en empate, y no sólo eso, sino que a punto ha estado de ganar la partida gracias a los mecanismos de recuperar moral: Lull, sacar unidades y turnos de noche de (+2 moral).
Algunas cuestiones a tener en cuenta del escenario Borodino:
- Si juegas con el aliado y tienes suficiente moral, es mejor no hacer nada. Intentar destruir unidades francesas acarrea riesgos innecesarios. No se debe intentar ganar la batalla, sólo la partida.
- Las unidades de milicias y cadres de tu bando favorecen al jugador contrario. Lo mejor es dejarlas en una esquina y no moverlas. ¿Por qué? Porque son demasiado fáciles de poner en rout y cada una de ellas te quitará un punto de moral.
Saludos,
Adolfo.




