¿Qué puede diferenciar a "La Leyenda de las Coronas" de un libro-juego convencional? Ésa es, probablemente, la pregunta básica que una podría hacerse. Aunque cada uno tiene sus propios experiencias con este género, las "limitaciones" de los libro-juegos normalmente podrían encuadrarse en 3 aspectos: 1) Falta absoluta de decisiones importantes en el combate. 2) Imposible de que sea una experiencia compartida con más personas a la vez. 3) Las decisiones, al final son un árbol lineal que permite poco margen de maniobra.
En esos 3 aspectos son con los que he trabajado para: 1) Conseguir un sistema de combate que, aunque no es táctico, sí que permite tomar decisiones más o menos importantes a la hora de plantear un combate (incluso se podría llegar a huir). ¿Es mejor un conjuro o un arma?¿Es mejor apuntar y lanzar un solo ataque poderoso o lanzar espadazos como loco?¿Deberíamos todos luchar cuerpo a cuerpo o alguien debería mantenerse lejos con un arco? 2) Lograr que la aventura pueda ser jugada por varios héroes a la vez, lo que conlleva un re-balanceo dependiendo del número de jugadores. 3) Conseguir un sistema de tiempo lo suficientemente robusto como para que un personaje pueda moverse libremente por los mapas, sin ningún orden en particular, pero atado siempre a cosas básicas: necesidad de comer, de dormir, de realizar las misiones en un número de días determinado... Viajar por la noche será más difícil pero quizá a veces merece la pena ganar tiempo. Otras veces, quizás es mejor no dormir y darse una vuelta por la ciudad, y visitar ese extraño edificio que permaneció cerrado cuando los soles estaban en lo alto...



