Cita de: Foxito en 27 de Noviembre de 2014, 12:52:24
Que conste que sé que no hay ninguna maldad en esto que habéis hecho y que seguramente no sacarlo en castellano os habrá jodido más que a nosotros, pero seguro que imaginábais esta reacción.
Si añadir unas hojas al reglamento en castellano es tan caro, pues qué le vamos a hacer, pero debemos recordar que el castellano no sólo se habla en España, tampoco es tan pequeño el nicho de mercado.
En fin, que cuando vi el Polis nuevo el otro día en Atlantica, me lancé de forma casi irracional a comprarlo pero cuando di la vuelta y sólo lo vi en inglés, lo volví a colocar en la estantería y llegué a dudar que fuera una edición antigua o de importación rara. Y en la estantería se quedó.
Una pena, de verdad.
Te comento...
A ver, no la imaginaba. Pero claro, también es verdad que cada uno es muy distinto. Y no la imaginaba porque, por ejemplo, yo tengo todo el Combat Commander en inglés, me bajé las reglas, recorté la maquetación que hizo el amigo Worfylon y las puse en las cartas. Quiero decir, que estoy acostumbrado a hacer esas cosas... Pero claro, vuelvo a lo de antes, cada uno es distinto y lo comprendo perfectamente.
Y sobre lo de América Latina pues yo pensaba como tú, pero por desgracia la realidad está alejadísima de lo que podamos pensar. Para empezar es un mercado bastante pequeño, tendrías que sumar a todos los países y ni siquiera sería un gran mercado (quizá exceptuando a Brasil). Por ejemplo, puedes preguntar a Perec por la situación de los juegos de mesa en Argentina... A ver si no lo estoy diciendo mal, pero hace unos meses en el Encuentro de Protos me comentó que la única tienda de Buenos Aires es una tienda-bar que está ubicada en un piso. Buenos Aires que tiene nueve millones de habitantes.
Al margen del tamaño del mercado de América Latina, que puede dar para un debate, hay un problema todavía mayor que es enviar desde aquí hasta allá. Es un auténtico infierno. Te pueden cobrar más por aduanas que por el envío y el juego juntos y el envío ya es muy caro (porque enviar desde Europa, por desgracia y con lo fuerte que está el euro, es muy caro). Ojo, que si no pagas, el juego no se entrega y como no hayas decidido qué hacer con el juego te lo devuelven pagándolo tú del bolsillo. Y no solo eso, cada país es un mundo... Brasil, al ser un especie de estado federal, tiene muchísimas legislaciones sobre aduanas y que obviamente no podemos conocer a no ser que alguien que se dedique a fabricación y distribución esté allí (cosa que ocurre con algunas).
Por eso y por ejemplo en el caso de Brasil (o de USA también), lo mejor es tener alguien que te licencie allí y que lo distribuya allí, algo que obviamente es inasumible para una editorial como la nuestra.
¿Cuál es la solución por la que optan muchas tiendas de América (como me comentó una tienda de México)? Comprar directamente a USA.
En fin, el acceso para América Latina es, hoy por hoy, para las más grandes.


