Vaya por delante que soy de los que prefiero hablar de los juegos que me gustan (por si pueden servir a otro para disfrutar de una partida) que de los que no me gustan (ya que se edita mucho y el tiempo es limitado como para perderlo). Pero el caso del Wingspan es especial porque a la mayoría se le ponen los ojos en blanco al hablar de él y te ven raro si les dices que no te gusta. Así que ahí van las razones por las que no me gusta Wingspan:
1) Si se trata de un manual de pájaros preferiría una guía en papel o PDF con su índice y sus páginas numeradas que un mazo de cartas imposible de ordenar de forma coherente.
2) Si se trata de un juego de combos de pájaros, le faltan (en mi opinión) combos y le sobran mecánicas básicas como la de solapar por envergadura (azar puro y duro).
3) Por otro lado, diseño precioso, ilustraciones impresionantes (de hecho me enamora la combinación de diseño y rigor en las ilustraciones de este juego) pero... es que... ¡es un juego competitivo! Y al jugarlo tienes la impresión de que las cartas juegan contigo (no al contrario) y que si tienes suerte con los nidos que se puntúan o las acciones de los pajaritos, poco importa quien se siente a tu lado. De hecho, sabes que alguien se sienta a tu lado porque tira/roba dados de vez en cuando y le repartes un tablero más al inicio de la partida.
4) Creo que es un juego mecánicamente superado por muchos otros anteriores a él (razón por la cual preferiría jugar a cualquiera de ellos antes que un Wingspan)
5) Si lo que va a convertir el Wingspan en un juegazo son las expansiones, esperemos a ver cuáles son, qué aportan y tomemos la decisión de volvernos locos entonces (y no ahora, ¿no?).
1) Si se trata de un manual de pájaros preferiría una guía en papel o PDF con su índice y sus páginas numeradas que un mazo de cartas imposible de ordenar de forma coherente.
2) Si se trata de un juego de combos de pájaros, le faltan (en mi opinión) combos y le sobran mecánicas básicas como la de solapar por envergadura (azar puro y duro).
3) Por otro lado, diseño precioso, ilustraciones impresionantes (de hecho me enamora la combinación de diseño y rigor en las ilustraciones de este juego) pero... es que... ¡es un juego competitivo! Y al jugarlo tienes la impresión de que las cartas juegan contigo (no al contrario) y que si tienes suerte con los nidos que se puntúan o las acciones de los pajaritos, poco importa quien se siente a tu lado. De hecho, sabes que alguien se sienta a tu lado porque tira/roba dados de vez en cuando y le repartes un tablero más al inicio de la partida.
4) Creo que es un juego mecánicamente superado por muchos otros anteriores a él (razón por la cual preferiría jugar a cualquiera de ellos antes que un Wingspan)
5) Si lo que va a convertir el Wingspan en un juegazo son las expansiones, esperemos a ver cuáles son, qué aportan y tomemos la decisión de volvernos locos entonces (y no ahora, ¿no?).











