Talleres en la carcel
De la mano de la Asociación Solidarios, desde hace mas de un año estamos disfrutando de una experiencia única y extraordinaria: sesiones de voluntariado en la prisión de Navalcarnero, utilizando los juegos de mesa como vehículo para conocer, comunicarnos y compartir experiencias con los internos que deciden participar en la actividad.
Solidarios es una ONG que lleva trabajando 25 años en varios ámbitos de nuestra sociedad donde es común la exclusión social, siendo uno de ellos las cárceles de nuestro país. Gracias a la comunicación entre esta comprometida ONG y una gran amiga del club, María, surgió la posibilidad de acercar los juegos de mesa a estos ambientes.
Los talleres, de dos horas, se han realizado en la prisión de Navalcarnero, los sábados por la mañana. En esta prisión Solidarios lleva años realizando actividades de toda índole, por lo que nuestra propuesta relacionada con los juegos de mesa encajaba perfectamente. En estos talleres trabajamos con voluntarios de esta ONG que nos hacen de guía y anfitriones en todo momento, encargándose ellos de la parte didáctica, mientras que nosotros nos centramos en la lúdica.
Lo mismo que antes... no quiero saturar, o sea que si quieres saber mas, abre el siguiente spoiler
La experiencia
No voy a mentir. Acceder por primera vez a una prisión es toda una experiencia. En primer lugar, por el desconocimiento que hay sobre ellas. En segundo lugar, por la sensación de entrar en un mundo ajeno al propio donde la vida de la gente está estructurada de una manera diferente a la nuestra y donde nos preocupa no ser bienvenidos. Y por supuesto, también está la fama, la mala fama de prisiones y presos como lugares poco convenientes y halagüeños, que se refuerza al pasar por los sucesivos controles de seguridad... ¿qué nos íbamos a encontrar?
Afortunadamente, contamos con las voluntarias de Solidarios así como con el asesoramiento de otros compañeros que ya han realizado esta actividad, por lo que los nervios pasan rápido. Tras pasar los controles de seguridad y preparar un poco la sala, llegan los internos. ¿Cómo definirlos? Pues sin excepción hasta ahora, han resultado ser jugones muy agradables. Todos son gente amable y simpática que acuden por su propia iniciativa, y se vuelcan en los juegos con interés.
Acostumbrados a otro tipo de juegos más convencionales, se sorprenden ante las nuevas propuestas y las reciben con mucho entusiasmo. No es infrecuente recibir palizas (lúdicamente hablando!
) en los juegos en los se participa, pues se implican de verdad, y el ambiente es el típico buen ambiente de juegos: comentarios, risas, chanzas, algún pique de buen rollo, y demás. Apenas son dos horas pero se aprovechan de principio a fin.
Las jornadas siempre terminan con los internos expresando su agradecimiento por la actividad, se deshacen en elogios hacia nosotros por compartir nuestro tiempo con ellos, lo cual te deja un buen sabor de boca, y te llena de emoción. Los que participan en la experiencia suelen marcharse con un una gran sensación en su interior y con una nueva impresión sobre el mundo carcelario.
Los juegos
Para la actividad se suelen elegir juegos sencillos y rápidos donde destacaban los de estrategia, cálculo matemático, percepción visual, reflejos, habilidad, y juegos de interacción social. Los juegos los aportamos nosotros, u otros compañeros, de nuestras colecciones.
En ocasiones se preparan jornadas mas concretas, donde desde Solidarios nos solicitan algún tipo de juegos en concreto que sirvan para trabajar en una determinado área (por ejemplo, Ikonikus o Dixit para trabajar en la expresión de emociones), que se entremezclan con otros juegos puramente lúdicos.
En cualquier caso, nosotros nos dedicamos únicamente a jugar, dejando la parte pedagógica a los que saben.
De la mano de la Asociación Solidarios, desde hace mas de un año estamos disfrutando de una experiencia única y extraordinaria: sesiones de voluntariado en la prisión de Navalcarnero, utilizando los juegos de mesa como vehículo para conocer, comunicarnos y compartir experiencias con los internos que deciden participar en la actividad.
Solidarios es una ONG que lleva trabajando 25 años en varios ámbitos de nuestra sociedad donde es común la exclusión social, siendo uno de ellos las cárceles de nuestro país. Gracias a la comunicación entre esta comprometida ONG y una gran amiga del club, María, surgió la posibilidad de acercar los juegos de mesa a estos ambientes.
Los talleres, de dos horas, se han realizado en la prisión de Navalcarnero, los sábados por la mañana. En esta prisión Solidarios lleva años realizando actividades de toda índole, por lo que nuestra propuesta relacionada con los juegos de mesa encajaba perfectamente. En estos talleres trabajamos con voluntarios de esta ONG que nos hacen de guía y anfitriones en todo momento, encargándose ellos de la parte didáctica, mientras que nosotros nos centramos en la lúdica.
Lo mismo que antes... no quiero saturar, o sea que si quieres saber mas, abre el siguiente spoiler

Spoiler
La experiencia
No voy a mentir. Acceder por primera vez a una prisión es toda una experiencia. En primer lugar, por el desconocimiento que hay sobre ellas. En segundo lugar, por la sensación de entrar en un mundo ajeno al propio donde la vida de la gente está estructurada de una manera diferente a la nuestra y donde nos preocupa no ser bienvenidos. Y por supuesto, también está la fama, la mala fama de prisiones y presos como lugares poco convenientes y halagüeños, que se refuerza al pasar por los sucesivos controles de seguridad... ¿qué nos íbamos a encontrar?
Afortunadamente, contamos con las voluntarias de Solidarios así como con el asesoramiento de otros compañeros que ya han realizado esta actividad, por lo que los nervios pasan rápido. Tras pasar los controles de seguridad y preparar un poco la sala, llegan los internos. ¿Cómo definirlos? Pues sin excepción hasta ahora, han resultado ser jugones muy agradables. Todos son gente amable y simpática que acuden por su propia iniciativa, y se vuelcan en los juegos con interés.
Acostumbrados a otro tipo de juegos más convencionales, se sorprenden ante las nuevas propuestas y las reciben con mucho entusiasmo. No es infrecuente recibir palizas (lúdicamente hablando!
) en los juegos en los se participa, pues se implican de verdad, y el ambiente es el típico buen ambiente de juegos: comentarios, risas, chanzas, algún pique de buen rollo, y demás. Apenas son dos horas pero se aprovechan de principio a fin.Las jornadas siempre terminan con los internos expresando su agradecimiento por la actividad, se deshacen en elogios hacia nosotros por compartir nuestro tiempo con ellos, lo cual te deja un buen sabor de boca, y te llena de emoción. Los que participan en la experiencia suelen marcharse con un una gran sensación en su interior y con una nueva impresión sobre el mundo carcelario.
Los juegos
Para la actividad se suelen elegir juegos sencillos y rápidos donde destacaban los de estrategia, cálculo matemático, percepción visual, reflejos, habilidad, y juegos de interacción social. Los juegos los aportamos nosotros, u otros compañeros, de nuestras colecciones.
En ocasiones se preparan jornadas mas concretas, donde desde Solidarios nos solicitan algún tipo de juegos en concreto que sirvan para trabajar en una determinado área (por ejemplo, Ikonikus o Dixit para trabajar en la expresión de emociones), que se entremezclan con otros juegos puramente lúdicos.
En cualquier caso, nosotros nos dedicamos únicamente a jugar, dejando la parte pedagógica a los que saben.
Con siete supongo que le sacará más chicha a la hora de elegir cartas.